Modulo
IV
Ana Mara Talak
Federico Corniglio
-
2008 -
Primera parte: Los primeros
desarrollos de la psicologa en la Argentina
INDICE
Introduccin
1. Los primeros desarrollos
acadmicos: la psicologa como una ciencia primera.
1.1.
La nueva psicologa: "partir de la experiencia".
1.2.
La nueva psicologa experimental como psicofisiologa y psicologa clnica.
1.3.
Las dimensiones cientfica y filosfica de la psicologa. La psicologa
biolgica de Ingenieros.
1.4.
Ingenieros y el problema de la conciencia.
1.5.
La Sociedad de Psicologa de Buenos Aires (1908-1913).
1.6.
Nuevos debates acerca de la naturaleza de la psicologa.
2. Los usos de la psicologa.
2.1. Introduccin: Se puede hablar de los inicios de
una profesionalizacin?
2.2. Los usos de la psicologa: presentacin general.
- Psicologa y clnica.
- Psicologa y criminologa.
- Psicologa y educacin.
Bibliografa general (todos los puntos)
LISTADO DE SIGLAS UTILIZADAS
FFYL: Facultad de Filosofa y
Letras
UBA: Universidad de Buenos Aires
INTRODUCCIN
Ana Mara Talak
Este
mdulo abordar los primeros desarrollos de la psicologa en la Argentina,
durante las primeras dcadas del siglo XX. En este perodo no haba carreras
universitarias de psicologa ni un proyecto de perfil profesional del psiclogo
diferenciado de otras prcticas profesionales, como estuvieron presentes en
cambio en la psicologa de los aos sesenta, objeto de estudio de la segunda
parte de este mdulo. Sin embargo, a partir de la creacin de los primeros
cursos universitarios de psicologa, se observa un despligue de contenidos de
la disciplina a travs de cursos, produccin de investigaciones y saberes
"psicolgicos", debates acerca del estatus de la disciplina,
desarrollos institucionales que apoyaron la produccin de estos saberes, y usos
de estos saberes en diferentes mbitos, como la educacin, la criminologa, la
clnica psicopatolgica y la interpretacin de la sociedad. Los autores
argentinos, adems, tuvieron como referentes corrientes de pensamiento europeo
y norteamericano, del siglo XIX y principios del siglo XX. Sin embargo, leyeron
a los autores extranjeros sobre la base de problemas e intereses locales, y
desde las perspectivas de diferentes disciplinas y profesiones ya consolidadas o en vas de conformacin. A
partir del anlisis de las revistas de la poca (especializadas en psiquiatra,
en criminologa, en ciencias sociales, en educacin), de los programas
acadmicos de enseanza de la psicologa y ciencias consideradas afines, as
como de los libros producidos sobre la base de esa enseanza universitaria,
puede distinguirse una recepcin
mdio-clnica, una recepcin
criminolgica (mdico-jurdica), una
recepcin educativa y una recepcin
ensaystica psicosocial relacionada con la reflexin y la interpretacin
histrica y las ciencias sociales.
En
primer lugar se abordar en este mdulo el estudio histrico del desarrollo de
la psicologa, teniendo en cuenta cuestiones tericas e institucionales, y el
fin prctico que se otorgaba a este conocimiento en relacin a la posibilidad
de fundar intervenciones en la educacin intelectual y moral, en la escuela, en la familia, en la
relacin mdico-paciente, en las prisiones y en la conduccin de la sociedad.
Estos primeros desarrollos de la psicologa asumieron la orientacin de la
"nueva psicologa" como ciencia positiva basada en la experiencia. Si bien en principio se consideraban vlidos todos los
mtodos que permitieran el acceso a la misma, la experimentacin apareca como
el camino ms seguro para legitimar como "cientfico"
este estudio de la experiencia frente a otras ciencias ya consolidadas. As, la
expresin "psicologa
experimental" se us muchas veces como sinnimo de "psicologa cientfica". Pero ms all de la
identidad unificada a la que alude la expresin "psicologa experimental", se constata una diversidad de
concepciones y de prcticas. Por otra parte, la creacin de la Sociedad de Psicologa de Buenos Aires
(que funcion entre 1908 y 1913) debe verse en relacin a este inters de
promover el desarrollo de un saber que iba definiendo sus lmites tericos a la
vez que se consideraba fundamental tambin en un sentido prctico.
En
segundo lugar, se mostrarn los usos de la psicologa en el cruce con otras disciplinas y prcticas
profesionales, tales como la educacin, la psiquiatra y la neurologa, la
criminologa y el pensamiento social. Estos usos de los conocimientos
psicolgicos no fueron meras aplicaciones de saberes tericos, sino que
contribuyeron a la produccin misma de los conocimientos al permitir la
formulacin de problemas especficos y aportar categoras conceptuales y
mbitos y prcticas de investigacin de otras disciplinas. En esos cruces
disciplinares se produjeron y legitimaron nuevos conocimientos psicolgicos y
desde ellos se pretendi justificar ciertas prcticas de intervencin.
1. Los primeros desarrollos acadmicos: la psicologa
como una ciencia primera.
La
nueva psicologa: "partir de la experiencia".
Este "momento
inaugural" de la psicologa comenz, aproximadamente, con la creacin de
los primeros cursos universitarios de psicologa (en la Facultad de Filosofa y
Letras de la Universidad de Buenos Aires), aunque tuvo sus antecedentes en el
comtismo del grupo normalista de Paran, y alcanz su momento culminante
alrededor de 1910. Coincidi con la actividad desarrollada por la "tercera
generacin de positivismo argentino", as llamada por Alejandro Korn[1],
y con la poca de los estudios de la psicologa basados en la fisiologa y en
el determinismo de las ciencias naturales. La anatoma y la fisiologa del
sistema nervioso constituan el fundamento desde el cual la psicologa aspiraba
a desarrollarse como ciencia, y a consolidar la base de la filosofa positiva.
El pensamiento positivista en
la Argentina, desarrollado a partir de las ltimas dcadas del silgo XIX
(aproximadamente 1880) y los primeros aos del siglo XX, se caracteriz a
grandes rasgos por su naturalismo y cientificismo. Segn el naturalismo, todos
los fenmenos deben verse como fenmenos de la naturaleza, y por lo tanto,
sometidos a leyes naturales. Se llama cientificismo a la postura que considera
que el espritu y los mtodos de la ciencia deben extenderse a todos los
dominios de la vida intelectual y moral, y de ah la pretensin de fundar las
hiptesis de carcter metafsico en los resultados fundamentales de la ciencia
de la poca. Se llamaba en esa poca filosofa
positiva o filosofa cientfica a
esta filosofa que buscaba fundar sus razonamientos y conclusiones en los resultados
positivos de las ciencias empricas. En Argentina, la palabra positivo comenz a hacerse corriente en
los escritos de los intelectuales en la dcada de 1830, para designar lo que se
consideraba objetivo, real, natural, y tambin lo que era progresista en lo
social y poltico[2]. Esta doble
referencia qued asociada en los desarrollos del positivismo de fines del siglo
XIX.
El positivismo no slo fue un
pensamiento que brind un marco para plantear interpretaciones de la realidad
social en un momento en el que se buscaba consolidar el estado y la nacin.
Tambin logr articular sus ideas en instituciones que se ocupaban de modelar
prcticas sociales en funcin de los objetivos de las lites dirigentes. Oscar
Tern ha destacado la intervencin exitosa del pensamiento positivista en dos
aspectos: por un lado, al abordar la explicacin de los efectos no deseados del
proceso de modernizacin que viva la sociedad argentina en esas dcadas y de
detectar los obstculos en la realizacin de ese proyecto de modernizacin; por
el otro, al hacerse cargo de pensar e inventar una nacin[3].
Volveremos a este tema al analizar la articulacin entre diversas prcticas
profesionales y de intervencin social con los saberes psicolgicos.
Es en este clima de ideas en
el que hay que entender los primeros desarrollos de la psicologa acadmica. El
primer curso universitario de psicologa apareci en el plan de estudios de la
Facultad de Filosofa y Letras, de la UBA, creada en 1896[4].
La ubicacin acadmica de la psicologa entre las disciplinas filosficas[5]
incidi tambin en las dificultades de su desarrollo autnomo posterior. El
carcter "desinteresado" de las disciplinas humansticas y la
ausencia de una estructura acadmica capaz de sostener actividades de
investigacin de carcter profesional en la Argentina, contribuy a que los
egresados tuvieran fundamentalmente la docencia como perspectiva laboral. La
Facultad de Filosofa y Letras, entonces, tuvo entre sus objetivos la formacin
de docentes de enseanza secundaria en las reas humansticas, y este objetivo
docente, como veremos, marc cierta orientacin a los estudios universitarios
de psicologa.
Ahora bien, esta ubicacin de
la psicologa entre las disciplinas filosficas y su definicin a la vez como ciencia natural, como ciencia positiva, concordaba con el
desenvolvimiento de la psicologa en Europa. En Alemania, la enseanza de la "nueva psicologa", de carcter emprico, se desarroll
dentro de las mismas ctedras de filosofa. Se esperaba de la psicologa una contribucin
al tratamiento de los problemas del conocimiento, desde los mtodos empricos
que recientemente haba incorporado[6].
En Francia, la psicologa era "oficialmente"
una rama de la filosofa[7], no obstante los anuncios proclamados por
Thodule Ribot (La psychologie anglaise contemporaine 1870; La psychologie allemande contemporaine 1879) e Hyppolite Taine (De lintelligence 1870) acerca de la
necesidad de desarrollar una nueva psicologa cientfica, positiva, y
experimental en lo que fuera posible. En la Argentina, la primera ctedra
universitaria de la psicologa en la Universidad de Buenos Aires asumi estas
representaciones. Rodolfo Rivarola, primer profesor del curso de psicologa, la
reconoci estrechamente relacionada con la filosofa pero la proclam al mismo
tiempo como ciencia positiva, producto de un proceso de particularizacin del
saber, de acumulacin de conocimientos y de un aumento de precisin y rigor en
sus resultados gracias al concurso de los mtodos objetivos.
|
Fragmento del "Discurso
inaugural de la Ctedra de Filosofa" de R. Rivarola (1898). "El reconocimiento de la evolucin
como ley universal, es la base del sistema concebido ms amplia y slidamente
en los tiempos modernos, aplicndose lo mismo a la biologa, que a la
psicologa, a la sociologa, a la poltica o a la moral." (p. 127) "La acumulacin de los diversos datos
referentes a cada una de las partes en que el espritu de clasificacin
divide la ciencia, tiende a particularizarlas cada vez ms, crendoles
una independencia que las convierte en ciencias especiales; y esto se
manifiesta hoy en la filosofa como en todas las ciencias." "Esa particularizacin convierte la
psicologa en una ciencia especial, cuyos lmites se extienden a la
vez que se definen a medida que avanza el examen diario del hecho concreto,
y se le asigna a una clasificacin." (p. 128) "Una psicologa que limite su investigacin
a los fenmenos puramente humanos, ser una psicologa especial, la
psicologa humana. Una psicologa en que se trate particularmente, como
en la obra de Romanes, de la inteligencia de los animales, es una psicologa
particular, con relacin a la humana. Una ciencia que sin entrar en
el detalle de los hechos, de las analogas y de las comparaciones, trate
de comprender en un cuadro nico los hechos de los detalles que son
innumerables, y que se esfuerce en hacer la sntesis, aprovechando los
anlisis hechos por la psicologa
humana y por la psicologa comparada; ser la psicologa general. (Richet)" (p. 129) Fuente: Rivarola, R. (1898), "Discurso inaugural de la Ctedra
de Filosofa", Anales de
la Universidad de Buenos Aires, 14, pp. 111-130. |
Al mismo tiempo, la creacin
de laboratorios de psicologa experimental como complemento de las ctedras
universitarias de psicologa cientfica debe verse dentro de un marco ms
amplio que defina la nueva psicologa ante todo como aquella que "parta de la experiencia". La
observacin era vista como la base segura e indiscutible de cualquier
conocimiento verdadero. La filosofa
positiva de la ciencia postulaba la induccin a partir de los datos de la
experiencia. En este contexto, la observacin ante todo, y la experimentacin
como una de sus variantes, eran los
caminos privilegiados para el estudio de la experiencia.
En la enseanza de la
psicologa tambin estaba presente una dimensin prctica, la de fundar
una intervencin racional sobre las problemticas sociales e individuales que
afectaban los procesos de modernizacin de la sociedad y del estado argentino
en ese perodo. El conocimiento psicolgico de la evolucin individual y de las
sociedades, y de sus manifestaciones patolgicas, se ofreca como la base
cientfica a partir de la cual los educadores, los polticos, los intelectuales
y los hombres de ciencia podran deducir las formas ms eficaces de
intervencin.
La bsqueda de un
reconocimiento del carcter cientfico de la psicologa, llev a destacar
discursivamente el valor del mtodo experimental, y estimul la creacin de
espacios acadmicos dedicados explcitamente al desarrollo de la orientacin
experimental en psicologa (ctedras y laboratorios). Esta voluntad de
fundacin institucional y su relacin con los fines tericos y prcticos antes
mencionados, era destacada por los mismos hombres que participaron en los primeros
desarrollos de la enseanza de la psicologa,
tanto en la justificacin de la seleccin de los contenidos y de los
resultados limitados alcanzados, como en la interpretacin histrica que los
mismos formulaban acerca de lo ya realizado en el pas[8].
Se produjo as un
deslizamiento semntico entre los trminos "experiencia"
y "experimentacin", en el
cual se mantena el significado emotivo favorable del ltimo en relacin con el
estatus cientfico que este supona. Carroy y Plas[9]
muestran que los trminos "exprimentalisme"
y "exprimentaliste"
aparecieron por primera vez en el Larousse
du XIXe sicle en la edicin de 1870, definidos respectivamente como "un sistema cientfico fundado en la
experiencia" y como "un
cientfico que basa sus estudios en la experiencia". El
experimentalista no era entonces alguien que realizaba experimentos, sino "un adepto a la doctrina
experimental". En la prctica, la expresin psicologa experimental
termin aludiendo tanto al mtodo como a una posicin doctrinaria, la cual
poda ser asumida sin llevar a cabo experimentos concretos en psicologa.
Las formulaciones difundidas por los primeros profesores que
se hicieron cargo del curso de psicologa en la UBA (Rodolfo Rivarola, Nicols
Matienzo, Norberto Piero), pueden entenderse en relacin con estas ideas. Eran abogados, que no realizaban prcticas
experimentales de psicologa, pero difundan las nuevas corrientes de una
psicologa cientfica basada en la experiencia y que recurra a los aportes de
las ciencias naturales.
La
nueva psicologa experimental como psicofisiologa y psicologa clnica.
No obstante, un nuevo paso en
la institucionalizacin de esta direccin se realiz cuando Horacio G. Piero,
un mdico, se hizo cargo del curso de Psicologa y fund un laboratorio de
psicologa experimental en 1902[10].
El curso adopt explcitamente la orientacin "experimental", la cual era fundamentalmente, para
Piero, psicologa fisiolgica, en tanto "verificacin
y control de los fenmenos fisiolgicos que acompaan a los estados de
conciencia". La introspeccin no quedaba excluida, ya que siempre se
deba partir del "examen de
conciencia"[11].
Sin embargo, lo que se llamaba
investigacin experimental en psicofisiologa
inclua ms que experimentos psicofisiolgicos en sentido estricto. Como
experimentos psicofisiolgicos se desarrollaron estudios e inscripciones
grficas de las funciones de circulacin central y perifrica, respiracin,
contraccin muscular, fonacin, etc. Tambin se llevaron a cabo estudios de
fisiologa general (trabajos que Piero desarrollaba ya en el Laboratorio de
Fisiologa en la Facultad de Ciencias Mdicas). Los estudios de estesiologa y
estesiometra estaban destinados a explorar y medir la acuidad (agudeza) de los
rganos de los sentidos, para lo cual tenan mltiples aparatos y, ms tarde,
incorporaron la coleccin de aparatos de estesiometra de Toulouse y Piron,
dados a conocer en 1904. Tambin realizaron experimentos llamados "psicomtricos", destinados a
medir la duracin de los actos psquicos a travs del estudio de los tiempos de
reaccin. Por ltimo, exista un instrumental especfico para desarrollar
estudios antropomtricos, que apuntaban a determinar la "frmula fsica del sujeto" a travs de la medicin de aspectos fsicos en grandes cantidades
de sujetos[12].
Esta nueva psicologa inclua
tambin la observacin clnica como fuente importante de abordaje de la
experiencia psicolgica. La llamada psicologa patolgica ocupaba un tercio de
los contenidos del curso de psicologa. La inclusin del estudio de los
fenmenos psquicos "anormales"
dentro del curso de psicologa experimental retomaba la tradicin
psicopatolgica francesa. La observacin clnica supona la observacin del
fenmeno "anormal" como una
variacin producida no por el investigador, sino por la naturaleza. La
vinculacin entre fisiologa y patologa desarrollada durante la primera mitad
del siglo XIX en Francia[13],
que apuntaba al establecimiento de una teraputica racional fundada en un saber
cientfico, fue extendida programticamente al campo de la psicologa a partir
de los prefacios de las mencionadas obras de Taine y Ribot de 1870. Definida la
enfermedad como un "experimento
natural" y dentro de un marco evolucionista, lo anormal era conceptualizado como una variacin de los fenmenos
normales (que podan ser explicados fisiolgicamente y ser tomados como
control, esencial para llevar a cabo una investigacin experimental) o bien,
como una regresin a estados de evolucin ms primitivos. Estas
conceptualizaciones fundaban, a su vez, las posibilidades y lmites de las
intervenciones teraputicas.
As, en el curso de psicologa, el
mtodo patolgico inclua la observacin clnica, la comparacin de
manifestaciones mrbidas con manifestaciones normales de las funciones
psquicas y el establecimiento de correlaciones con el funcionamiento orgnico,
y el estudio de los fenmenos de hipnotismo y sugestin. Estos ltimos, tambin
eran utilizados como procedimientos para indagar los fenmenos anormales, y, en
tanto tales, eran considerados procedimientos "experimentales" inducidos. La psicologa cientfica en
tanto psicologa experimental abarcaba entonces tres tipos de experimentacin:
la "experimentacin provocada"
(las investigaciones psicofisiolgicas y de tiempos de reaccin), la "experimentacin inducida" (estudios
sobre y por medio del hipnotismo y la sugestin) y la "experimentacin natural" (el llamado mtodo patolgico).
Las
dimensiones cientfica y filosfica de la psicologa. La psicologa biolgica
de Ingenieros.
El desarrollo de este curso de
psicologa experimental no significaba,
no obstante, el desarrollo de toda la psicologa cientfica. Horacio
Piero aclaraba que la psicologa cientfica era esencialmente la que "con amplitud de miras",
parta de los hechos, sin detenerse en cuestiones metafsicas, y recurra al
aporte de todas las ciencias positivas, entre ellas especialmente la fisiologa[14].
En 1904 Piero manifest la necesidad de crear un segundo curso de psicologa
que abarcara los contenidos que su curso, de carcter experimental, no
abordaba. Estos contenidos perteneceran a una psicologa "filosfica", y complementaran los de su curso,
brindando a la enseanza de la psicologa un sentido ms acorde al mbito
acadmico en el cual se desarrollaba (es decir, entre las disciplinas
filosficas, en la FFYL)[15].
De esta manera, por primera vez apareci formulado como un problema la
definicin de la psicologa y su insercin institucional. Por un lado, la
psicologa cientfica era ms que la psicologa experimental, pero cuando se
planteaba crear otro curso que abarcara lo que la psicologa experimental no
desarrollaba, se lo consideraba psicologa filosfica. Adems, el desarrollo de
una orientacin exclusivamente experimental en el seno de una Facultad de
Filosofa sin su correspondiente articulacin "filosfica" con las dems asignaturas, se vea como
incoherente y requera ser solucionado.
El problema de la definicin de
la psicologa y su relacin con las ciencias naturales y con las disciplinas
filosficas se puso de manifiesto en los problemas de articulacin de los dos
cursos de psicologa. Una vez creado el segundo curso de psicologa en 1906, y
luego del fracaso de Krueger en conseguir respaldo acadmico para desarrollar
sus contenidos[16], Jos Ingenieros
asumi como profesor en 1908. Desde all y desde su participacin en la Sociedad de Psicologa de Buenos Aires
(creada ese mismo ao), elabor una formulacin terica de la psicologa que
fue aceptada y, durante algunos aos,
constituy un marco unificado en el cual se reconocieron como
pertenecientes a un mismo campo disciplinar hombres de diversas inserciones
profesionales que contribuan a la enseanza de la psicologa o desarrollaban
prcticas en las que la aplicacin del conocimiento psicolgico resultaba
fundamental [17]. El primer trabajo donde Ingenieros explicita
esta formulacin terica es el artculo
"La
psicologa biolgica", aparecido
en el primer volumen de los Anales
publicados por la Sociedad de Psicologa, que luego fue incorporado con
modificaciones en su obra Principios de
psicologa biolgica (publicada en 1911).
Si bien la orientacin
filosfica y la cientfico-naturalista haban estado presentes ya en las ideas
de Horacio Piero (1901) y en las de Rodolfo Rivarola (1898), Ingenieros fue el primero en desarrollar
sistemticamente los problemas de la articulacin entre ambas orientaciones y
en analizar las consecuencias de la adopcin del marco naturalista y los
postulados bsicos que la definan: el evolucionismo, el naturalismo,
el determinismo y el monismo energetista. Formul los
lineamientos generales de la psicologa como ciencia natural, como un captulo
de la biologa, y desarroll al mismo tiempo los aspectos filosficos de sus
fundamentos y su relacin epistemolgica con las ciencias en general y con la
filosofa, ubicando su propia reflexin en el terreno de la filosofa.
De acuerdo con esta concepcin naturalista, las funciones
psquicas se producen en los seres vivos y, por consiguiente, deban estudiarse
como funciones biolgicas. Por lo
tanto, la psicologa era un captulo especial de la biologa, la cual estudiaba
adems de las funciones psquicas otras funciones biolgicas.
El monismo
energetista aluda a la unidad de lo real a partir de la concepcin de una
energa que se transforma y se manifiesta de diferentes formas especializadas:
como energa mecnica, energa qumica, energa vital y energa psquica. Todas
estas formas de energa obedecen a las leyes de la energa que son leyes
naturales.
En el esquema de Ingenieros, el evolucionismo y el determinismo aparecan articulados
de una forma necesaria con el monismo
energetista, ya que ste era sustentado en una concepcin evolutiva de la
energa y de las funciones a travs de las cuales se manifestaba. La adaptacin
al medio, clave de la evolucin, produce necesidades cada vez ms complejas en
la materia viva, que promueven el desarrollo de funciones a su vez cada vez ms
complejas. De ah que las funciones psquicas no se consideraran como propias
slo del ser humano, sino que se manifestaban en todas las especies en diversos
grados de complejidad.. Ingenieros afirmaba que la forma ms elemental en que
se manifestaban la funciones psquicas era la irritabilidad protoplasmtica,
mientras la ms compleja, en su otro extremo, era la imaginacin creadora.
Desde esta definicin biolgica de las funciones psquicas, como la capacidad
de reaccionar a las acciones del medio, poda considerar a las funciones
psquicas como una propiedad de todos los seres vivos, propiedad que slo
variaba en cuando a su grado de complejidad, y que se desarrollaba
evolutivamente en una continuidad en la que no caban saltos cualitativos. La
conciencia, por ejemplo, para Ingenieros, lejos de caracterizar las funciones
psquicas, slo representaba una parte de ellas.
Ingenieros retom entonces la
definicin del objeto de la psicologa desde el marco evolucionista como
el estudio de las funciones psquicas en su cambio continuo[18],
en la evolucin en las distintas especies, en la evolucin del individuo y en
la evolucin de las sociedades que estudiaba la psicologa social. Esta "psicologa gentica" tena
mtodos genticos, definidos como el abordaje sistemtico de la evolucin continua de las funciones
psquicas en todas sus manifestaciones, desde las ms rudimentarias hasta las
ms complejas. Sin embargo, en la prctica, estos "mtodos genticos" constituan ms bien un marco
interpretativo que defina la direccin en la que otros mtodos, como la
observacin, la experimentacin, etc., eran usados.
En funcin de los nuevos criterios,
Ingenieros cambi la valoracin jerrquica entre los mtodos. El "mtodo gentico" era el
propio de la "psicologa
gentica", mientras que todos los dems constituan "mtodos particulares",
subordinados a ese "criterio"
general[19].
Todos los mtodos particulares eran vistos como formas especiales de observacin: extrospectiva,
introspectiva, a travs de los propios sentidos o con instrumentos de registro,
observacin experimental. Entre ellos, la observacin "extrospectiva" era la fundamental, ya que el fin de la
psicologa era estudiar las funciones "evolutivamente".
La experimentacin apareca en este esquema sumamente relativizada, no en
cuanto a su valor y rigurosidad como mtodo objetivo (el nico que posibilitaba
la cuantificacin), sino en cuanto a los aportes limitados que poda brindar a
la psicologa gentica. Estos aportes se circunscriban por un lado, al estudio
evolutivo del individuo que haba aportado la psicologa infantil y la
psicopedagoga (sobre todo los trabajos de Vctor Mercante, Rodolfo Senet y
Alfredo Calcagno en la Universidad de La Plata), y por el otro, los trabajos de
qumica biolgica, de fisiologa del sistema nervioso y de los rganos de los
sentidos, y de etologa, que eran la base de la psicologa comparada. El resto
de la psicologa gentica se basaba en la observacin y en el traslado de
conclusiones sobre el conocimiento de la evolucin individual a aspectos de la
evolucin filogentica y sociogtica. Esta traslacin de las conclusiones se
justificaba sobre la base de la ley
biogentica fundamental de Haeckel, segn la cual la evolucin del
individuo era paralela a la de la especie a la que perteneca.
La
teora de la recapitulacin, es decir, la idea de una analoga entre la vida
del individuo y la vida de la especie humana (y por extensin, la evolucin de
las naciones, de las sociedades), se haba convertido en un lugar comn, en un
supuesto no cuestionado, en diferentes disciplinas de la poca: embriologa,
fisiologa, antropologa humana y antropologa criminal, teora de la raza,
psicologa de la infancia, teora de la educacin y psicoanlisis. Ms all de los diferentes significados que
las ideas pueden asumir en contextos diferentes, Paolo Rossi seala que para el
caso de la teora de la recapitulacin puede hablarse de "una suerte de
paradigma de la cultura".[20]
|
Haeckel
y la ley biogentica fundamental "En
los escritos de Ernst Haeckel publicados entre 1866 y 1899, la doctrina
de la recapitulacin encontr su ms conocida y popular expresin con
el nombre de "ley biogentica fundamental". Es oportuno recordar
que una de las obras divulgadoras de Haeckel, El enigma del universo (1899), vendi cien mil ejemplares en el
ao de su publicacin, tuvo diez ediciones en veinte aos y fue traducida
a veinticinco idiomas. Segn esa "ley fundamental", la ontognesis,
o sea, el desarrollo individual de los embriones, es una recapitulacin,
abreviada e incompleta, de la filogenia o del desarrollo evolutivo de
la especie. Para retomar la terminologa de Haeckel: "La ontognesis
es la breve y rpida recapitulacin de la filogenia (...) En el curso
de su rpido desarrollo, un individuo repite las ms importantes mutaciones
de forma que evolucionaron en sus antepasados durante su lento desarrollo
paleontolgico"[21].
Haeckel 1) haca referencia a antepasados adultos; 2) haca referencia
a un proceso de "aceleracin"; 3) vea en la filogenia "la
causa mecnica" de la evolucin; 4) conceba la historia de la
vida sobre el modelo de la ontognesis; 5) afirmaba la existencia, en
aquella historia, de una ley del progreso y del perfeccionamiento. l
mezclaba temas tomados contemporneamente de Goethe, Lamarck y Darwin.
A pesar de sus entusiasmos darwinianos, se mova en el mbito de la
"biologa" lamarckiana y (por todas estas razones) era, como
ha escrito Jacques Roger, "un predarwiniano"[22]. Fuente: Paolo Rossi (2003), El
pasado, la memoria, el olvido, Buenos Aires, Nueva Visin, p. 133. |
Segn Ingenieros, el sueo de
que la psicologa alcanzara un carcter cientfico por medio de la
cuantificacin de todos sus conocimientos no se haba logrado. Si bien la
utilizacin de procedimientos experimentales haba mostrado frutos innegables
en el terreno de la psicofsica, de la psicofisiologa, de la medicin de la
duracin de procesos psquicos y su relacin con el trabajo intelectual, etc.,
los lmites de los dominios en los que haba dado resultado no se haban podido
extender en lo ms mnimo. La interpretacin de esta situacin por varios
autores de la poca como una crisis de la psicologa experimental muestra un
escenario complejo ya en los mismos orgenes en cuanto a la definicin de la
psicologa y su estatuto epistemolgico.[23]
Pero segn Ingenieros no slo
no deban desconocerse los resultados de la psicologa experimental en los
campos restringidos en los que se haba desarrollado, sino que tambin haba
cumplido una importante tarea al ensear a los "psiclogos espiritualistas que las funciones psquicas estn
condicionadas por el funcionamiento del organismo y puso en evidencia la
posibilidad de conocer algo de nuestra vida mental independientemente de la
reflexin introspectiva"[24].
Ingenieros discuti tambin la
interpretacin dominante de considerar el mtodo
patolgico como un mtodo experimental. Thodule Ribot, el autor de
referencia en los primeros desarrollos de la psicologa en la Argentina, haba
vinculado la psicofisiologa con la biologa, no con las ciencias fsicas y
matemticas. Ribot haba relacionado la psicofisiologa con la patologa
mental, siguiendo a Claude Bernard quien a partir del conocimiento de la
relacin entre las perturbaciones funcionales y las lesiones orgnicas haba
tratado de conocer las funciones normales.[25]
Segn Ingenieros, este mtodo patolgico, clnico, no era experimental, sino
extrospectivo, descriptivo y comparativo como el de las ciencias naturales.
Exclua la cuantificacin y las frmulas matemticas. Slo en la investigacin en psicofisiologa el
investigador produca la lesin para observar las perturbaciones psquicas que
sobrevenan. Si no se poda previamente determinar las condiciones del
fenmeno, la observacin no poda ser considerada experimental. No obstante,
Ingenieros consideraba que el mtodo patolgico era el ms fecundo de la psicologa
cientfica. Redefinida sta desde las ciencias biolgicas, Ingenieros
relativiz el aporte del mtodo experimental y la dependencia que la psicologa
tena de l para ser considerada como ciencia. Al mismo tiempo revaloriz la
observacin y el mtodo patolgico desde el marco evolucionista.
Ingenieros
pens la psicologa en su doble faz de ciencia
natural y disciplina filosfica.
Su propia obra, Principios de psicologa
biolgica, era un desarrollo
filosfico de la psicologa. En tanto la psicologa como disciplina cientfica
formaba parte de la biologa, las hiptesis filosficas podan construirse a
partir de sus desarrollos basados en la experiencia, se conectaban con los
problemas bsicos de la filosofa cientfica en general. Esos problemas eran: la
materia viva, la personalidad consciente y el pensar. Estos tres problemas
fueron abordados desde los postulados bsicos ya mencionados (naturalismo,
evolucionismo, determinismo y monismo energetista).
Por ltimo, mientras Horacio Piero desde una concepcin paralelista psicofsica aceptaba los
aportes de la introspeccin como complemento de todos los trabajos de
psicologa experimental, Ingenieros, desde una concepcin monista y desde una posicin de crtica filosfica sostuvo reparos
serios a la introspeccin.
Luego del
alejamiento de Ingenieros en 1911,
Carlos Rodrguez Etchart se hizo cargo durante varios aos del segundo
curso de psicologa. Mantuvo los
contenidos delineados por Ingenieros, agregando algunos temas de propia
elaboracin sobre los sentimientos y la psicologa energtica[26].
Ingenieros y el problema de la conciencia.
Ana Mara Talak y Federico Corniglio
La experiencia
consciente, estudiada por la psicologa tradicional entendida como ciencia del
sentido interno, constitua un problema para una psicologa basada en un
monismo energetista y en una concepcin evolucionista, como la de Ingenieros.
Se analizar a continuacin el abordaje que el autor hizo de este problema en
sus Principios de psicologa. Esa obra fue publicada por captulos en
1910, en la Revista Argentina Mdica.
Luego fue publicada nuevamente en 1911 bajo el ttulo Psicologa Gentica.
Historia natural de las funciones psquicas por la revista Archivos de Psiquiatra y Criminologa.
En ese mismo ao, fue publicada en Espaa como Principios de psicologa biolgica. En ediciones posteriores, revisadas por el autor, se llam Principios de psicologa, siendo la sexta la edicin la definitiva.
El energetismo como marco
terico.
El energetismo
postulaba que todos los fenmenos se explicaban por transformaciones de la
energa, las cuales producan diferentes estados de la materia a partir de sus
condensaciones. Cada forma de la materia se caracterizaba por determinadas
formas de equilibrio energtico. As, la pluralidad de fenmenos se
interpretaba en trminos de una transformacin constante de las formas de
energa en la materia inerte, en la materia orgnica, en los procesos
biolgicos, psicolgicos y sociales. Esta transformacin energtica era
entendida en trminos de evolucin: se sostena que ciertas estructuras
derivaban de otras (morfogenia) y se adquiran propiedades nuevas (fisiogenia).
Las expresiones de estructura y adquisicin de propiedades eran
usadas para establecer la continuidad entre la materia inerte y los seres
vivos. Los trminos rganos y funciones eran sus equivalentes en
el mbito de los seres vivos. Por ltimo, la nocin de equilibrio energtico
era usada por Ingenieros para establecer la continuidad entre los diversos
estados de la materia inerte y las formas de seres vivos, realizando una doble
operacin: desde la energtica fsico-qumica hacia la biologa y la
psicologa, en las cuales el concepto de adaptacin era entendido como formas
de equilibrio energtico; y desde la biologa evolucionista hacia la
fsico-qumica, en la cual los diversos estados de la materia eran entendidos
como especies de la materia, que se transformaban unas en otras, y la
variabilidad de los estados de materia se vean como la variacin de los
seres vivos y las especies.
La energtica
moderna a la que aluda Ingenieros, lleg a ser una visin extendida a fines
del siglo XIX y principios del siglo XX. La expansin de la concepcin
energtica se haba iniciado varias dcadas atrs, en relacin al surgimiento
de la termodinmica y a las elaboraciones del concepto de energa[27].
La nocin de energa, entendida en trminos de su capacidad para producir
transformaciones, se convirti en la clave para interpretar la transformacin
constante de todo el universo. Las nociones fundamentales de esta energtica
universal eran las de transformacin y conservacin. En este
proceso de expansin de la concepcin energtica, un vocabulario de connotacin
energetista lleg a formar parte de los trminos aceptables en la visin
cientfica de la psicologa: permutas energticas, adaptacin como equilibrio
energtico, las condiciones fsicas del equilibrio, carga y descarga, etc.
Dentro de esta visin fisicalista de la biologa y de la psicologa, se
eliminaban los movimientos independientes de los organismos, ya que todo
movimiento se propona como una reaccin a un excitante, que restauraba la
prdida de equilibrio a travs de la funcin biolgica de la asimilacin. El
determinismo energtico de todos los movimientos de los seres vivos fundara
tambin el de las conductas humanas y sociales.
La
transformacin continua de las funciones psquicas entendida en trminos
energticos, se produca en respuesta a las condiciones del ambiente que
actuaban sobre los organismos. Por un lado, el carcter continuo de la
transformacin obedeca a la accin constante de ese medio que rompa las
condiciones de equilibrio de los organismos y la necesidad de actuar para
restablecer el equilibrio. Por el otro, la idea de permanencia se traduca en
la de continuidad, dada por las transformaciones atmico-moleculares, que
producan cambios en las estructuras y en las funciones correspondientes, que
daban lugar a variaciones individuales. Una concepcin de la experiencia
entendida tambin en trminos energticos, sera el eje de una concepcin
evolucionista que acentuaba la semejanza y la continuidad a travs de la
postulacin de cambios cuantitativos graduales, y que tena en el concepto
energtico de la memoria su contraparte lgica, en la vinculacin de los fenmenos
psquicos con los fenmenos biolgicos y los fenmenos fsico-qumicos en
general.
La memoria orgnica.
En la tradicin
filosfica y en la historia de la psicologa ha habido numerosos debates acerca
del carcter representativo de la memoria, por ejemplo, qu representa la
memoria del pasado, y cmo se actualiza ese pasado en el presente. Uno de los
resultados de la difusin y del impacto de la teora de la evolucin en las
diferentes reas de la cultura durante la segunda mitad del siglo XIX, fue la
posibilidad de plantear una historia filogentica, biolgica, como un tercer
tipo de historia junto a la historia del individuo y la historia de las
colectividades. Esta historia biolgica era posible porque se postulaba una
memoria biolgica, orgnica.
Tradicionalmente,
la memoria era definida como una actividad de la vida interna, ligada
estrechamente a la experiencia consciente, objeto de estudio de la psicologa.
En el ltimo cuarto del siglo XIX, diferentes caminos convirtieron a la memoria
en un objeto biolgico. Por un lado, Gauchet ha
sealado la importancia de la comunicacin sobre la memoria como funcin
general de la materia organizada, que present el fisilogo alemn Ewald Hering
en 1870, en la Academia Imperial de Ciencias de Viena. Este trabajo plante por
primera vez un tema que llegara a ser fundamental en la historia de la
psicologa a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. La memoria no
quedaba ya limitada a la facultad consciente de reproduccin intencional de
ideas; ampliaba su alcance al definirse tambin como una facultad de estados
inconscientes.[28] La memoria
orgnica abarcaba el recuerdo involuntario, las acciones automticas (hbitos)
y procesos de desarrollo de carcter heredado. Este ltimo aspecto estableci
una analoga entre memoria y herencia que fue aceptada por los darwinistas en
general, y por los lamarckianos en especial. La comprensin de la ontogenia
como un despligue secuencial de los caracteres de acuerdo con su adquisicin
filogentica, concordaba con la idea de la herencia de los caracteres
adquiridos y la visin de la ontogenia como la memoria del organismo de su
historia pasada.
La aceptacin de la idea de una evolucin filogentica condujo a pensar
que, junto a una historia individual y una historia de las colectividades,
haba tambin una historia biolgica, cuya trascendencia comenzaba a
vislumbrarse en relacin con tpicos raciales y nacionalistas presentes en la
poca. Memoria de la materia organizada e historia filogentica se convirtieron
en categoras explicativas de una gran cantidad de temas fundamentales en esa
poca, entre ellos la herencia de caracteres adquiridos, el instinto y el
hbito, y de all su influencia en el temperamento y en la personalidad.
Por ltimo, otro aporte fundamental lo constituyeron las investigaciones
de las patologas de la memoria asociadas a lesiones cerebrales, en una poca
en que el estudio de las enfermedades se consideraba un laboratorio natural
para investigar los dficit de los mecanismos normales. Los pacientes psiquitricos
comenzaron a ser estudiados para buscar los dficit de la memoria.
Todos estos desarrollos contribuyeron a la definicin de la memoria como
objeto biolgico y no ya exclusivamente como objeto psicolgico. Sin embargo,
esta perspectiva biolgica termin convirtindose en el marco terico dominante
en las investigaciones neurofisiolgicas y psicolgicas de la memoria, a fines
del siglo XIX y principios del siglo XX.
Jos Ingenieros abord el tema de la memoria filogentica articulando
esta nocin con las de experiencia filogentica, ontogentica y sociogentica,
y la nocin de imaginacin, con implicancias significativas a nivel terico y a
nivel de las reflexiones sobre cuestiones sociales, cuestin esta ltima que no
ser profundizada aqu.
Apelando a los trminos de su esquema energetista, Ingenieros defini la
memoria como la propiedad de
conservar una modificacin estructural como consecuencia de todo desequilibrio
energtico precedente y la experiencia
como el conjunto de modificaciones del equilibrio energtico, determinadas por
las excitaciones y reacciones precedentes[29].
Para que un fenmeno psquico pudiera ser consciente, y tener carcter representativo, deba estar relacionado,
segn Ingenieros, con la experiencia anterior, y la memoria era la condicin de
posibilidad de ese enlace. Esta memoria que era capital en la experiencia
individual, se vinculaba tambin a la historia social y a la historia
filogentica:
Toda variacin til adquirida en la experiencia individual puede ser
imitada por el grupo o transmitida hereditariamente, incorporndose a la
experiencia de la sociedad o de la especie.[30]
Desde esta base, Ingenieros distingua adems de la experiencia ontogentica (las modificaciones estructurales
consideradas en el curso de la evolucin individual), una experiencia filogentica (esas modificaciones consideradas en el
curso de la evolucin de la especie) y una experiencia
sociogentica (las modificaciones consideradas en el curso de la evolucin
de los grupos sociales). Segn Ingenieros, todas las variaciones de funcin
(entre ellas las funciones psicolgicas) se heredaban como variaciones de
estructura, segn la correlacin entre variaciones estructurales y variaciones
funcionales. La nocin de memoria
como propiedad de la materia viva fundaba la posibilidad de una experiencia filogentica, que articulaba
la herencia y el aprendizaje adaptativo.
Las variaciones adquiridas en la evolucin de un individuo son hbitos
constituidos en el curso de la experiencia, mediante la memoria. Los hbitos
son determinados por las condiciones del medio y son procesos de adaptacin en
el sentido de menor resistencia.[31]
La herencia de las variaciones adquiridas era entendida como la
transmisin hereditaria de las modificaciones estructurales y funcionales
determinadas por un hbito. Una vez heredado, el hbito se transmita como
disposicin favorable para su desarrollo en los descendientes, es decir, se
transmita como instinto, como tendencia psquica. Recordemos que ya dijimos
que el instinto era para Ingenieros el conjunto de tendencias o disposiciones
creadas por el hbito, en una especie determinada.[32]
La
continuidad funcional nerviosa.
El
historiador Marcel Gauceht ha mostrado cmo el reconocimiento de que la
actividad primordial de todo el sistema nervioso (y no slo de la mdula
espinal) era refleja ("continuidad
funcional nerviosa"), y que, por lo tanto, la actividad primordial del
cerebro era automtica, inconsciente, min las bases de la idea clsica del
hombre como dueo y seor de s mismo, basado en su capacidad de actos y
pensamientos conscientes y voluntarios.[33]
Sin embargo, la articulacin del doble registro de la experiencia (la actividad
involuntaria, automtica, y la experiencia consciente), permaneci como un
problema de difcil resolucin, ya que para la explicacin de la actividad
consciente no bastaba invocar la continuidad funcional del sistema nervioso[34]. El
problema de la conciencia recibi diversos tratamientos. O bien, se neg la
existencia de la conciencia, al ser sta vista slo como un epifenmeno, o como efectos de conciencia.
En este caso, la conciencia careca de eficacia causal. O bien, se le reconoci
un poder causal sobre la conducta, pero un poder limitado por la presencia
constante de la actividad inconsciente.
La
extensin del modelo evolucionista al terreno de la psicopatologa y de la
neurofisiologa, condujo a la concepcin de que los seres se desarrollaban
evolutivamente a travs de una complejizacin y diferenciacin crecientes, que
supona niveles de organizacin. Lo superior surga de lo inferior e intentaba
dominarlo. La actividad refleja, inconsciente, era lo primero, y a partir de
ella surga la actividad consciente, pero conviviendo conflictiva y
permanentemente con la inconsciente. La homogeneizacin de ambas actividades
(consciente e inconsciente) y la interaccin dinmica entre ellas,
constituyeron un esquema que tuvo como pilares la continuidad
nerviosa y el evolucionismo, y que recibi en las ltimas dcadas del siglo XIX
y principios del siglo XX, diversas interpretaciones.[35]
Entre
los autores argentinos de comienzos de el siglo XX, Jos Ingenieros fue el que
ms extensamente se ocup de este enigma
de los enigmas y retom crticamente lo que sus contemporneos
extranjeros haban desarrollado. Ante todo propuso una nueva forma de plantear
el problema, redefiniendo los trminos y el objeto mismo de indagacin. Luego,
esboz una respuesta, de carcter filosfico, que permita articular en su
opinin tanto los resultados empricos de la investigacin psicolgica y
cientfica en general, como las hiptesis de carcter filosfico.
El problema de la conciencia,
segn Ingenieros.
El
problema de la conciencia era el de cmo explicar la experiencia consciente, cmo se produce la revelacin subjetiva de los
fenmenos psquicos, su conocimiento consciente por parte del sujeto,
dentro de un esquema fisicalista y evolucionista. Si la conciencia, o el
sentido interno, haba sido tradicionalmente el objeto privilegiado de la
psicologa, la elaboracin de un esquema fisicalista para la psicologa exiga
nuevas articulaciones conceptuales para integrar esta experiencia. As lo
intentaron las diversas corrientes de la psicologa que incorporaron mtodos
objetivos en la investigacin psicolgica. Este problema no pareca resolverse
simplemente explicando los procesos neurofisiolgicos que constituan su base
material. A pesar de la incorporacin de los mtodos objetivos en el estudio de
las funciones psquicas, el estudio de la experiencia consciente segua pareciendo
para muchos imposible sin la introspeccin. El supuesto metodolgico del
paralelismo psicofsico, permita el trabajo con los mtodos experimentales
objetivos, buscando las correlaciones entre las magnitudes fsicas y los
cambios en la experiencia consciente. Este principio se postulaba como un
principio metodolgico, que permita llevar a cabo las investigaciones
empricas, sin tomar posicin acerca del estatus ontolgico de los fenmenos
psicolgicos conscientes. Sin embargo, los autores eran conscientes de que se
trataba de una forma de dualismo funcional o metodolgico, an cuando sus
sostenedores aspiraban a un monismo ontolgico en el plano metafsico.
Si
bien Ingenieros ubic decididamente las funciones psquicas conscientes entre
los fenmenos naturales, y por lo tanto, sometidas al dominio de las leyes
naturales, el problema de la experiencia
consciente qued instalado de modo inestable en la frontera entre la
ciencia y la filosofa. Ingenieros plante una teora naturalista de la
conciencia que buscaba ser compatible con los resultados de la ciencia
contempornea.
En primer lugar
entonces, Ingenieros negaba diversas hiptesis dualistas acerca del problema de
la conciencia, es decir, hiptesis a partir de las cuales se pensaba a la
conciencia como una entidad sobrepuesta a la base biolgica del organismo. No
obstante, Ingenieros no negaba la existencia de fenmenos conscientes.
Criticaba as a los
dualistas y a los psicofisilogos que sostenan el paralelismo psicofsico. Al
igual que su contemporneo William James[36], Ingenieros afirmaba
que no exista ninguna realidad a la que pudiera llamarse conciencia. El trmino 'conciencia' expresaba la abstraccin de una
propiedad comn de ciertos estados o fenmenos psquicos que eran conocidos por
el sujeto en el cual se producan. Entonces, en vez de hablar de conciencia, que poda llevar a una
ilusin verbal por la cual se objetivaba la idea que expresaba, Ingenieros
propona usar las expresiones de cualidad consciente de los fenmenos
psquicos, funciones psquicas
conscientes, de experiencia
consciente o de personalidad
consciente[37]. Ingenieros sealaba
que al considerar a la conciencia como algo realmente existente, filsofos y
psiclogos haban sido vctimas de una ilusin puramente verbal, cimentada en el equvoco lenguaje del
animismo racionalista y en la larga tradicin escolstica. Estamos en presencia de un smbolo de
nuestro lenguaje, de una frmula general aplicada a varios fenmenos concretos:
la conciencia es una abstraccin
objetivada.[38] Ingenieros utiliz la
comparacin con el trmino 'color': ste tambin expresaba la abstraccin de
una propiedad comn a los objetos coloreados, pero no por eso la propiedad
exista por s misma, como realidad autnoma.[39]
El problema,
entonces, era determinar cmo algunos fenmenos psquicos adquiran la cualidad consciente en el marco del
esquema explicativo monista, energentista y evolucionista sostenido por
Ingenieros.
En este
abordaje, el autor retomaba las nociones bsicas que revisamos anteriormente,
sobre intercambios energticos, experiencia y memoria. Segn Ingenieros todo
organismo viva en constantes permutas energticas con el medio. Este medio se
encontraba en constante modificacin. Las excitaciones recibidas por el
organismo en este intercambio podan determinar modificaciones en la estructura
de la materia viva. La repeticin de una excitacin similar conduca a la
creacin de vas orgnicas de mayor y menor resistencia para la realizacin,
por ejemplo, de los movimientos requeridos para la adaptacin a esas
variaciones energticas del medio. Ingenieros llamaba memoria a esta propiedad de la materia viva para conservar las
modificaciones estructurales resultantes de su contacto con el medio. Esta
constante permuta energtica determinaba la construccin progresiva de sistemas
de reacciones adaptativas, con los cuales entraban en relacin todas las
experiencias ulteriores del organismo. Este conjunto de modificaciones del
equilibrio energtico del organismo, determinado por la serie de excitaciones y
reacciones precedentes, constitua para Ingenieros la experiencia de un ser vivo. Como ya se seal, esta experiencia
poda ser filogentica (si se refera a las modificaciones adquiridas en
el curso de la filognesis), ontogentica (modificaciones adquiridas en
el curso de la vida misma del individuo) o sociogentica (sociognesis
de los agregados sociales). Recordemos en este punto que para Ingenieros las
variaciones tiles adquiridas en la experiencia individual podan ser imitadas
por el grupo (experiencia social), o transmitidas hereditariamente,
incorporndose a la experiencia de la especie. Las funciones psquicas, en
ltima instancia, estaban constituidas por el aporte de todas estas
experiencias.
Ahora bien,
Ingenieros sostena que la posibilidad y el grado de conciencia de los
fenmenos psquicos dependan de que las excitaciones recibidas por el
organismo estuvieran relacionadas, en trminos de semejanza o desemejanza, con
la experiencia previa del organismo (entendida en trminos de tendencia heredada
o de hbito adquirido). Se revela en este punto la importancia otorgada a la
experiencia de la especie en relacin a la del individuo, mucho ms acotada
temporalmente. Por otra parte, la posibilidad de acumular experiencia es
postulada como una propiedad elemental de la materia viva en general, pudiendo
darse estas modificaciones, por ejemplo, tanto en organismos unicelulares como
en el humano. Desde esta perspectiva, se desprende que organismos sumamente
primarios contaran, segn Ingenieros, con la posibilidad de adquirir funciones
psquicas de carcter consciente. Por ltimo, si el carcter consciente era
adquirido slo en la medida en que una nueva excitacin entraba en relacin con
la experiencia previa del individuo, entonces no toda funcin psquica adquira
carcter consciente.
Bsicamente, se
trataba entonces de un solo fenmeno fundamental, la excitacin, cuya relacin con la experiencia previa poda variar.
Ingenieros llamaba sensacin a la
excitacin sentida o conocida por el organismo, es decir, relacionada con
excitaciones previas.
Bajo el
postulado evolucionista, Ingenieros sostena asimismo que el carcter
consciente de una funcin psquica determinada posea una funcin adaptativa y
de proteccin del organismo (biofilaxia).
Este era otro de los criterios empleados por Ingenieros para explicar la
diferenciacin de las funciones psquicas concientes de las inconcientes. En
este punto, la actividad consciente podra constituir una variacin til para
la adaptacin a nuevas situaciones, es decir, para la supervivencia del
individuo en la lucha por la existencia. Por otra parte, la funcin psquica
podra devenir inconsciente en caso de que
implicara reacciones a situaciones repetidas, caso en el que no
resultaba necesaria una nueva adaptacin del organismo. As, el trmino inconsciente aluda a la cualidad de
procesos diversos, aunque relacionados entre s por su carcter automtico.
La personalidad consciente de un individuo
dependa, por ltimo, del grado y sistematizacin de la experiencia
filogentica y de las variaciones adquiridas en el curso de la ontognesis
individual. En este punto, dado que se trataba de una formacin progresiva de
la experiencia individual, la personalidad consciente no tena un origen, sino
un desarrollo, correspondiente a las sucesivas puestas en relacin entre las
excitaciones provenientes del medio y la experiencia previa del individuo. En
este sentido, Ingenieros afirmaba que la distincin entre el yo y el no yo es
el resultado natural de la experiencia. Por ltimo, la desigual experiencia
individual, por las diferencias de la herencia (temperamento) y la
educacin, determinaba las variedades
de la personalidad.
La personalidad consciente, determinada
entonces por las relaciones entre un medio y una experiencia individual
permanentemente variables, se presentaba para Ingenieros como una personalidad
en modificacin continua. En este sentido, Ingenieros trabaja en el ltimo
apartado del texto la problemtica de la unidad
y continuidad de la personalidad consciente,
que recupera los sentidos de los trminos transformacin y conservacin
presentes en el marco energetista. La unidad de la personalidad consciente, era
referida a la unidad fisiolgica del organismo, sobre la cual la personalidad
consciente se formaba de manera progresiva; y fundaba la continuidad de la
experiencia.
Ingenieros
abord el problema de la conciencia apelando al energetismo, al modelo del
reflejo y al evolucionismo, y se distanci de persistentes y problemticas
posiciones dualistas. Sin embargo, el esquema explicativo propuesto no poda
sobrepasar los lmites que el mismo marco terico le impona. Parta de una
pregunta acerca de la cualidad
consciente de algunos fenmenos psquicos y apelaba para su explicacin a
conceptos de memoria y experiencia entendidos en trminos
cuantitativos y energticos. La aproximacin gradualista presentaba problemas
en la explicacin de todo aquello que no se presentaba en trminos de
diferencias cuantitativas, sino en trminos de cualidades diversas.
La
Sociedad de Psicologa de Buenos Aires.
Ana Mara Talak
En el mes de noviembre de 1908 se fund la Sociedad de Psicologa de Buenos Aires,
fundamentalmente por iniciativa de Francisco de Veyga, titular de la ctedra de
Medicina Legal en la Facultad de Ciencias Mdicas, y de Horacio G. Piero, como
ya vimos, titular del primer curso de Psicologa en la Facultad de Filosofa y
Letras. Por esa fecha se elaboraron los
estatutos de la Sociedad, pero sus sesiones cientficas mensuales se iniciaron
en abril de 1909. Los trabajos producidos entre 1909 y 1913 (ltimo ao de
funcionamiento de la Sociedad) fueron publicados en tres volmenes como Anales de la Sociedad de Psicologa de
Buenos Aires, en 1910, 1911 y 1914.
Los miembros de esta sociedad, cuyo principal
objetivo era el cultivo de esta ciencia y la difusin prctica de sus
principios[40], tenan en
comn ms all de sus diferentes formaciones acadmicas (mdicos, abogados,
educadores, criminlogos, etc.), la dedicacin a la enseanza superior de la psicologa
o de disciplinas estrechamente relacionadas con ella. En ese sentido, la
Sociedad permiti reunir en un campo comn de investigaciones a los estudiosos
en Biologa, Psicologa Normal y Patolgica, Psicopatologa Legal, Pedagoga,
Estudios Sociales y Culturales, evitando
de esta manera que los numerosos aportes cientficos se malograran en revistas
de limitada circulacin, de vida efmera y de diversa ndole.[41]
La Sociedad se organiz en cuatro
secciones: Psicologa Normal, Anormal, Pedaggica y Social.
Entre los artculos publicados en los Anales, se encuentra una serie de textos[42]
que tematizaron la situacin de la psicologa en tanto saber acadmico terico.
Todos estos textos adems de analizar la situacin vigente de la psicologa,
discutan lo que ella deba ser, hacia dnde deba tender su desarrollo. De ah
el carcter programtico de estos
textos.
Entre ellos, los trabajos de Jos
Ingenieros (La psicologa biolgica) y de Francisco De Veyga (La enseanza de
la psicologa) tuvieron una importancia especial. Por un lado, ambos tenan un
carcter inaugural. El de Ingenieros introdujo el primer volumen de los Anales y formulaba los fundamentos del
marco terico de la psicologa. El de Francisco de Veyga, por su parte, inaugur las sesiones cientficas de la
Sociedad, en abril de 1909. Por el otro, ambos abordaban cuestiones clave en
relacin a la creacin y desenvolvimiento futuro de la Sociedad recin fundada.
Al formular los fundamentos tericos de la psicologa que orientara la produccin
de los trabajos de la Sociedad, Ingenieros logr una articulacin terica que
permitira un trabajo diversificado pero identificado como en un mismo campo de
produccin por sus protagonistas; y de Veyga, al abordar los problemas de la
enseanza de la psicologa y establecer la relacin entre estos y el estado de
la disciplina, defina en forma precisa el papel que cumplan y podran
cumplir- los miembros de la Sociedad, dedicados a la tarea docente, en el campo disciplinar y en el de la enseanza.
Ya vimos la caracterizacin de la
psicologa que realiz Ingenieros en el artculo "La Psicologa
Biolgica" que abri el primer volumen de los Anales. Los cuatro postulados ya mencionados caracterizaban el
marco comn tanto de los desarrollos filosficos como cientficos del proyecto
de psicologa que propona Ingenieros. Los problemas bsicos con los cuales la
psicologa se conectaba con la
filosofa cientfica era: la materia viva, la personalidad consciente y el pensar. Las respuestas a estos tres problemas se
basaran en una hiptesis de carcter filosfico: la formacin natural de todos
esos procesos.
Desde otra perspectiva, el trabajo de
Francisco de Veyga, abordaba el tema del estado de la disciplina como causa de
los problemas de la enseanza de la psicologa. Sealaba, adems, que el
principal inters de los miembros de la Sociedad, e incluso la razn de la
constitucin de la misma, deba ser la enseanza de la psicologa.
Si bien, segn Francisco de Veyga, no se
poda poner en duda que la psicologa era una ciencia, varios aspectos del estado de la misma iban
en contra de esta idea. Estos aspectos eran: la falta de un orden interno y de
un mtodo en el trabajo cientfico; la ausencia de obras que abarcaran el
conjunto de la disciplina con un espritu cientfico (es decir, sin dedicarse
slo a una escuela o a ciertos temas); y las relaciones estrechas y parciales
que se establecan entre la psicologa y las dems disciplinas cientficas y
filosficas (por ejemplo, se rechazaba la filosofa; se subordinaba la
psicologa a la biologa slo en palabras, pero no en los desarrollos
concretos; el distanciamiento cada vez mayor con respecto a la matemtica).
Este estado de cosas era la nica causa de la anarqua de opiniones sobre la enseanza de la psicologa.[43]
No obstante, propona que para modificar
esa situacin no haba que buscar actuar sobre la causa, sino sobre la ctedra.
La misma estaba al alcance de la esfera de accin propia y, adems, la ctedra
terminara modificando con el tiempo el ambiente cientfico. De ah que la solucin propuesta se
formulara en el mbito de la tarea docente: en l haba sido planteado el
problema original; era en ese mbito donde era posible actuar y lograr cambios
concretos; y era la enseanza de la disciplina la que terminara influyendo en
el estado de la disciplina. Propona que la enseanza de la psicologa
incluyera: el conocimiento previo de las ciencias naturales (base del estudio
de la psicologa); el conocimiento de la historia de la psicologa (para mostrar
el progreso de la ciencia y, a partir de la comparacin, fijar los lmites de
una cuestin en el momento vigente); la prctica de las reglas del mtodo
experimental; la amplitud de miras en la investigacin; y la aplicacin de los
conocimientos psicolgicos al terreno de las dems ciencias.[44]
Por ltimo, sealaba la necesidad de retomar el estudio de la filosofa,
supeditndola a la psicologa, y como punto terminal y mbito prctico de
aplicacin de la psicologa.
El anlisis de estos dos textos muestra
que desde perspectivas diferentes se buscaba la formulacin de un proyecto de
saber psicolgico autnomo, en cuanto a la autorrepresentacin de los miembros
de la Sociedad, y que permitiera identificar en un campo terico comn las
diversas producciones tericas y prcticas.
Nuevos
debates acerca de la naturaleza de la psicologa.
En 1917, el debate sobre la
articulacin entre los dos cursos volvi a mostrar la permanencia del problema
de la definicin de la psicologa. Frente a una propuesta de Rivarola de eliminar el segundo curso de
psicologa, se debati acerca del estado de la disciplina y del valor de los
mtodos que contribuan a su desarrollo. Alejandro Korn vea el naturalismo
como un modelo ya perimido "...Es tambin lcito disentir de este
dogmatismo naturalista un tanto anticuado y afirmar que despus de cuarenta
aos de laboratorio, la psicologa todava no es una ciencia natural de
carcter objetivo y que mantiene el noble fuero de ser la primera de las
ciencias del espritu".[45]
Rodolfo Rivarola, en ese momento decano de la FFYL, sostuvo que era un error
considerar que la psicologa tena una naturaleza doble,
cientfico-experimental y filosfica, ya que su objeto de estudio presentaba
una unidad fenomnica. Horacio
Piero, profesor titular de psicologa durante casi dos dcadas, volvi a
reafirmar la concepcin dualista que se seal anteriormente (una base
fisiolgica y experimental y un desarrollo filosfico y en conexin con los
otros desarrollos cientficos),
apelando a criterios de diferente tipo: uno de carcter
poltico-institucional, la pertenencia a una facultad de filosofa, y otro de
carcter epistmico, el nuevo inters
por la filosofa "de moda" -nombr a los franceses Bergson y
Boutroux- y su articulacin con la ciencia.
El debate continu en
1918, y se dej en claro que el
problema de la definicin de la psicologa no tena por el momento resolucin y
se opt por una salida poltica: la seguridad del naturalismo haba quedado
atrs; la filosofa mostraba que poda y deba complementar los resultados de
la ciencia, para darles una valoracin ms ajustada; por lo tanto, los dos
cursos se mantenan con sus respectivas orientaciones (uno de carcter
experimental y el otro de carcter terico y filosfico), para que posibilitaran
la recepcin de los aportes de las diversas corrientes contemporneas, siempre
con la esperanza de que la unidad se alcanzara en algn momento.[46]
El problema de la enseanza
responda a un problema ms profundo: el de la naturaleza de la psicologa. El
problema radicaba en las formas
inconciliables de concebir la psicologa como ciencia natural o como ciencia
del espritu. Qued claro para todos los participantes que la decisin adoptada
no resolva el problema, sino que se trataba de una decisin institucional, que,
con "criterio amplio y desinteresado", posibilitara el
desarrollo de todo lo que contribuyera a la disciplina, a la espera de un
momento en que las condiciones de su definicin fueran ms favorables
En suma, vimos que en el
desarrollo acadmico de la psicologa en la Universidad de Buenos Aires prim
la voluntad de fundar institucionalmente un desarrollo "positivo" de la psicologa. En esa direccin se lograron
resultados concretos. De ah la
creacin del laboratorio y la orientacin de las ctedras. En general, se
llamaba "experimental" a
todo aquello que posibilitara el estudio controlado de la experiencia. La
insercin institucional dentro de la Facultad de Filosofa, y los debates en
torno a la definicin acadmica de la psicologa incidieron en las diferentes
valoraciones e interpretaciones de lo que eran "investigaciones experimentales", y su relacin con la clnica y la
observacin. En estas divergencias, no pueden desconocerse el papel que
cumplieron los protagonistas individuales mencionados.
Discursivamente, se intent
definir la psicologa como una ciencia
primera en un doble sentido: primera
en cuanto al orden del saber, ya que todas las ciencias se basan en el
conocimiento que puede desarrollar el ser humano y la psicologa estudia cmo
conoce el hombre, cmo produce ciencia a partir de su experiencia psicolgica;
y primera porque su saber sobre las
relaciones humanas y el desarrollo psquico individual y social, permitira
intervenir en las relaciones humanas en las que se ejercen influencias para
dirigir y modelar conductas, sea en forma explcita o inconsciente. De ah la
articulacin entre psicologa y pedagoga; entre psicologa experimental y
pedagoga cientfica; entre conocimiento e intervencin.
2. Los usos de la psicologa
Introduccin: Se puede hablar de los inicios de una
profesionalizacin?
Se
ha dicho ya que durante estas primeras dcadas del siglo XX se desarroll una
psicologa sin psiclogos, y que no estuvo presente el proyecto de constituir
un rol profesional autnomo de psiclogo. Sin embargo encontramos diferentes
prcticas profesionales en las que fue surgiendo una necesidad de tener
conocimientos psicolgicos, para poder abordar ciertos tipos de problemas. A la
vez, a estos profesionales que podan
usar los conocimientos psicolgicos, o que dentro de su profesin tenan una
mirada "psicolgica", se los llamaba a veces psiclogos. Podra
plantearse entonces la pregunta de si no podran considerarse estas prcticas
en donde se usaban los conocimientos psicolgicos de un modo central (no
simplemente secundario) como un temprano desarrollo profesional de la
psicologa.
Segn Geuter[47], la profesionalizacin de disciplinas
acadmicas constituye el proceso de institucionalizacin de reas especficas
de aplicacin del conocimiento en una disciplina determinada. Una profesin
constituye un campo de actividad que no slo requiere la aplicacin de
conocimiento cientfico sistemtico sino tambin de una institucin educacional
de carcter superior con el propsito especfico de adquirir ese conocimiento
cientfico. Y fundamentalmente que esa adquisicin sea documentada mediante
determinados procedimientos de certificacin,
los cuales califican al individuo para llevar a cabo ciertas actividades
profesionales y constituyen un requisito en el mercado de trabajo para acceder
a cierta labor especfica.
Si tomamos como ejemplo la actividad de la Sociedad de
Psicologa, vimos que la pertenencia a la Sociedad estaba condicionada por la
dedicacin a la enseanza de la psicologa o a la produccin de trabajos que
contribuyeran a la misma, y no por haber obtenido una certificacin de un
estudio especfico en psicologa que los habilite para una actividad
ocupacional.
La Sociedad de Psicologa se cre en un perodo en el cual se
estaban llevando a cabo los primeros desarrollos de enseanza universitaria de
la psicologa, y durante el cual se buscaba definir ms concretamente su perfil
terico y las posibilidades de aplicacin de los conocimientos psicolgicos en
diferentes mbitos profesionales y tericos. La regulacin de las primeras
actividades especializadas en las que la aplicacin de la psicologa apareca como eje central o, por lo menos,
como un instrumento indispensable, provino de los mismos colegas que tenan en
comn su actividad docente en torno a la psicologa, y no de una organizacin
educacional especfica que habilitara como tal para una actividad diferenciada
de otras. El criterio de reconocimiento era la trayectoria intelectual y
docente.
Si bien la creacin de la Sociedad de Psicologa supuso un
proceso de diferenciacin (de delimitacin de saberes especficamente
psicolgicos) y de distancia social (ya que no cualquiera poda participar en
esta Sociedad y era necesario ser admitido por los pares segn la contribucin
realizada a la disciplina psicolgica o a la enseanza de la misma), ambos
procesos no estaban institucionalizados a travs de un control y una
habilitacin estatales, sino a travs de criterios provenientes de un cuerpo
colegiado que tena en cuenta ms la contribucin especfica al campo que la
habilitacin de un ttulo universitario especfico.
Si se tiene en cuenta que los miembros de la Sociedad posean
estudios acadmicos de carcter superior obtenidos en instituciones de organizacin
estatal, y que los roles profesionales en los cuales se aplicaba la psicologa,
en su mayora, se encontraban en el
sector pblico, puede verse el papel
del estado en ese proceso de articulacin entre saber acadmico y prcticas
psicolgicas, mediatizado en este caso por los criterios de los miembros de la
Sociedad. Estos definieron por primera vez un marco terico compartido que
permiti determinar con claridad los lmites de los saberes y prcticas
psicolgicas legtimas, esto es, cientficas, y promover aplicaciones de la
psicologa en diferentes campos ocupacionales con tradiciones ms establecidas.
El intento de conformar un mbito de produccin comn en
torno a la psicologa, se realiz desde diferentes ocupaciones. Si bien hubo
conciencia de un marco comn de produccin terica y prctica, no hubo un
proyecto de desarrollar una psicologa profesional con una identidad propia en
tanto actividad ocupacional. Los usos de los conocimientos psicolgicos siempre
aparecan supeditados, en lo que se refiere a actividad ocupacional, a otras
profesiones ya constituidas y reconocidas como tales. Encontramos
fundamentalmente: 1) el mbito mdico-psiquitrico y la clnica, 2) el mbito
mdico-legal y la criminologa, y 3) la educacin. Adems, se puede distinguir
un cuarto grupo de problemas y de planteos en torno a la interpretacin de la
sociedad y los problemas de la evolucin. La psicologa, como instrumento
intelectual de comprensin, constitua un medio indispensable para lograr una
comprensin de la propia realidad y la transformacin de la misma. Por lo tanto, an este cuarto grupo posee una
dimensin prctica explcita, ya que al conocimiento, a la comprensin de los
problemas de la realidad social era inherente la intencin de su utilizacin en
una intervencin promotora del cambio.
En consecuencia, al indagar la articulacin entre el saber
acadmico y diversas prcticas psicolgicas, vemos que al mismo tiempo que se
buscaba una articulacin entre un saber reconocido como cientfico y una
actividad fundada en l, estuvieron ausentes otros aspectos imprescindibles
para la configuracin de una profesin en sentido estricto, como la
conformacin de un campo ocupacional especfico, diferenciado de otros, y el
control del entrenamiento y la
habilitacin por parte de quienes ejercan el papel de regular las
relaciones entre las demandas sociales
de expertos y los productores de ese saber especializado.
Los procesos de articulacin entre saberes y prcticas
psicolgicas desarrollados en Alemania y en Estados Unidos a fines del siglo
XIX y principios del siglo XX, ilustran los rasgos especficos de estos
procesos en diferentes contextos nacionales.
En Alemania, la institucionalizacin de las prcticas
psicolgicas basadas en los saberes acadmicos se realiz tardamente, durante
el perodo nazi. Tal como lo muestran Geuter y Danziger,[48]
antes de este perodo, la articulacin entre los saberes acadmicos y diversas
aplicaciones del mismo debi afrontar obstculos principalmente de carcter
acadmico para lograr cierto reconocimiento como campo autnomo de saber y
ocupacional. En sus comienzos, la psicologa acadmica tuvo que desarrollarse
primero dentro de las ctedras de filosofa. Cualquier incremento de cargos
para la enseanza de la psicologa, fue duramente resistido por los profesores
de filosofa. La polmica adquiri progresivamente un carcter definidamente
poltico.[49] Al mismo
tiempo, las posibles aplicaciones de este saber psicolgico eran definidas en
primer lugar como la contribucin, a travs de sus nuevos mtodos empricos, a
la resolucin de problemas filosficos,
especialmente los de carcter epistemolgico. En el siglo XX, la utilizacin de
conocimientos psicolgicos aplicados en la industria y en la guerra permiti la
adquisicin de cierta reputacin de la psicologa entre un pblico ms amplio que el estrictamente acadmico.
Luego, el inters por la psicologa aplicada, principalmente desde el
Ministerio Prusiano de Ciencia, Arte y Educacin, y desde el Ministerio de
Trabajo e Industria, alrededor de los aos '20, se tradujo en medidas estatales
que favoreceran la institucionalizacin de las prcticas psicolgicas, al
mismo tiempo que crearan condiciones favorables para abandonar la
subordinacin casi exclusiva a la filosofa que la psicologa haba tenido
desde el siglo XIX
En cambio en EEUU el
proceso de la institucionalizacin de las prcticas y saberes psicolgicos fue
radicalmente diferente. En 1892 en la Universidad de Clark, Stanley Hall, el primer doctor en filosofa con
orientacin en psicologa en EEUU, junto con 31 especialistas en psicologa que
venan trabajando en el pas, fundaron
la primera asociacin de psiclogos del mundo, la American Psychological Association.[50]
Contribuyeron a este acontecimiento no slo la ausencia de una subordinacin de
los estudios de psicologa respecto a la filosofa en los mbitos
universitarios, que permitira una rpida implantacin del saber psicolgico
acadmico autnomo, sino tambin el contexto institucional y poltico
norteamericano, a finales del siglo XIX, que favoreca una rpida legitimacin
institucional de los resultados de las
investigaciones psicolgicas.[51]
Este temprano proceso de profesionalizacin de la psicologa supuso la
existencia de un grupo de especialistas que definieron, sin mayores obstculos,
una identidad profesional, la del psiclogo, en la medida que el producto de
sus estudios tuvo una rpida aplicacin en los mbitos sociales, econmicos,
educativos y hasta militares y por ende una legitimacin estatal y privada, ya
que la joven Nacin Norteamericana requera de soluciones a las problemticas
que la consolidacin de su modelo capitalista moderno generaba.
Los usos de la psicologa: presentacin general.
Brevemente,
realizaremos una presentacin general de los diversos usos de la psicologa en
los mbitos mencionados.
Psicologa y clnica.
Hemos visto que las lneas
fundamentales de esta nueva concepcin de "psicologa cientfica"
siguieron las vas abiertas por dos modelos bsicos: el de la fisiologa y el
de la psicopatologa, vinculadas con la tradicin psiquitrica (y su objeto
privilegiado en la locura), la tradicin neuropatolgica (y las enfermedades
nerviosas) y la tradicin "psicosocial". Nos interesa destacar en
esta presentacin la articulacin entre el modelo fisiolgico y la tradicin
psicopatolgica francesa en los desarrollos de una psicologa de la anormalidad
y de una clnica psicoteraputica, diferenciada del clsico tratamiento
psiquitrico.
Todas las dimensiones de la
experiencia eran estudiadas en su funcionamiento normal y patolgico, dentro de
un enfoque evolutivo, que abarcaba diferentes "ramas" de la
psicologa: el estudio de las funciones psquicas en diferentes especies dentro
de una psicologa comparada, el
estudio evolutivo del nio al adulto dentro de una psicologa evolutiva y el estudio del desarrollo de las sociedades,
desde las ms primitivas a las ms civilizadas, y desde su desarrollo
histrico, entendido como la gnesis de la sociedad actual, dentro de una psicologa social ntimamente vinculada
a las ciencias sociales y a la historia.
La estrecha vinculacin entre
psicologa y fisiologa en los primeros desarrollos de la psicologa en la
Argentina segua una tradicin que vea el estudio de los fenmenos patolgicos
como el complemento necesario del estudio de la fisiologa normal. Esta
tradicin francesa se haba desarrollado en el mbito de las prcticas
clnicas, mbito que destacaba ciertos problemas y buscaba realizar una
intervencin teraputica para restablecer el funcionamiento normal. Esta
tradicin se diferenciaba claramente de las prcticas investigativas en
psicologa llevadas a cabo en Alemania, por ejemplo, en donde se privilegiaba
la determinacin del funcionamiento normal del hombre adulto y los problemas de
investigacin estaban ms estrechamente ligados a problemas de carcter terico
y filosfico.
Dos temas fueron fundamentales
en el proceso de expansin de los problemas y herramientas conceptuales de la
fisiologa experimental hacia las prcticas investigativas en psicologa. Por
un lado, las caractersticas funcionales del movimiento reflejo, que desemboc en la postulacin de la unidad
funcional de todo el sistema nervioso y en el reconocimiento de un automatismo que sirvi para explicar
tanto actividades "normales" realizadas cotidianamente, como los
fenmenos de hipnotismo y sugestin, y a partir de ah ciertos fenmenos
mrbidos estudiados por la clnica[52].
Por otro lado, la fisiologa sensorial,
que dentro del campo de investigacin propiamente fisiolgica condujo a
planteos en relacin a aspectos "psicolgicos" de las variaciones de
estimulacin sensorial (tales como la intensidad, la ubicacin espacial y la
duracin temporal). La sensacin y la percepcin se convirtieron en los objetos
privilegiados de la investigacin psicolgica experimental, a los que pronto se
incorporaron la memoria y la atencin.
Estos temas fueron abordados
desde un enfoque proveniente de la tradicin de investigacin de la
psicopatologa francesa, que se centr ms en investigaciones que permitieran
abordar otro tipo de problemas planteados desde la clnica, que incluan la
inhibicin y el automatismo psicolgico, el psiquismo inferior y superior,
conciencia e inconciencia desde las hiptesis de la desagregacin poligonal, la
herencia fisiolgica, psicolgica y patolgica, as como el hipnotismo y la
sugestin[53].
Lo normal y lo patolgico eran
considerados por los autores argentinos de este perodo como "hechos"
objetivos que formaban parte de la "experiencia". Siguiendo tesis del
siglo XIX, se consideraba que los fenmenos patolgicos eran idnticos a los
fenmenos normales respectivos, excepto por determinadas variaciones
cuantitativas. De esta manera, no se pensaba en una diferencia cualitativa
esencial entre lo normal y lo patolgico, sino slo en una diferencia
cuantitativa, de grados, que se manifestaba como un hiper o un hipo
funcionamiento de la actividad fisiolgica normal.
Siguiendo la idea positivista
fundamental de "saber para actuar",
se vea toda tcnica, toda intervencin, como una aplicacin del saber
cientfico. La teraputica, por
consiguiente, deba ser una intervencin racional, basada en el conocimiento "objetivo"
de los "hechos". Ya se seal que el mtodo patolgico, surgido
primero en el terreno de la clnica mdica y apoyado en el terreno de la
fisiologa, vea lo anormal a partir de su distanciamiento con respecto a
algo tomado como norma. Los planteos de Auguste Comte y Claude Bernard, acerca
de la identidad de los fenmenos normales y patolgicos lleg a constituirse en el siglo XIX un dogma de
carcter cientfico, y se constituy en
un marco dentro del cual todos los dems planteos podan adquirir sentido y credibilidad[54].
Una vez constituido en dogma indiscutible, fue posible extenderlo a la psicologa, operacin que
fue iniciada durante la segunda mitad del siglo XIX por H. Taine y,
fundamentalmente, por Thodule Ribot.
Ribot fue el que decididamente
retom la definicin de la enfermedad como un "experimento natural" y la utiliz para interpretar los
fenmenos de la patologa mental. Si la experimentacin era considerada como
una observacin provocada (o
inducida), la enfermedad como un experimento de la naturaleza era vista como
una observacin aducida. A su vez
la concepcin claramente evolucionista reorient la interpretacin de la
psicopatologa y busc fundar una teraputica basada en la posibilidad de
intervenir sobre la enfermedad entendida como una regresin a estadios previos
de la evolucin individual. Ribot instaur como objetos legtimos de
investigacin el nio y el primitivo, y fund la orientacin patolgica
evolutiva a travs de la publicacin de tres libros: Les maladies de la mmoire (1881), Les maladies de la volont (1883) y Les maladies de la personnalit (1885).
En la Argentina, el estudio de
los fenmenos mentales patolgicos se asociaba a la exigencia de pensar un
intervencin fundada racionalmente, ya
sea en la clnica, en las prcticas criminolgicas, en la educacin, y en los
problemas sociales, los cuales eran interpretados desde categoras de la
psicopatologa. Desde el punto de vista conceptual, se buscaba la explicacin
de los fenmenos anormales en la fisiopatologa. Esta inclua conceptos
relativos al funcionamiento del sistema nervioso y el esquema del polgono de
Grasset[55],
que postulaba la divisin del psiquismo en un psiquismo superior y un
psiquismo inferior, integrados en el centro o de la conciencia, o bien con la
posibilidad de diferentes grados de desagregacin, lo cual permita explicar
tanto las disociaciones fisiolgicas, como las patolgicas que se manifestaban
en los accidentes histricos.
Las neurosis, y en especial
las manifestaciones histricas, al ser abordadas como enfermedades del
funcionamiento del sistema nervioso, se convirtieron en el objeto privilegiado
de las intervenciones teraputicas, distanciadas de los modelos de la
psiquiatra y del hospicio. Como seala Vezzetti, la recepcin de la obra de
Charcot, desde el trabajo inaugural de Jos Mara Ramos Meja, Estudios clnicos sobre las enfermedades
nerviosas y mentales (1893), y la obra Histeria
y sugestin de Jos Ingenieros (1904), signific un "punto de partida
de un verdadero giro en la concepcin de las perturbaciones psquicas",
"un paso decisivo hacia un "paradigma" neuro y psicopatolgico
renovados, que se funda en las neurosis, se distancia de la filiacin
pineliana, de la nosologa de la enajenacin mental y de la institucin del
manicomio para reencontrar otros orgenes: Mesmer y los magnetizadores".[56]
El uso del hipnotismo era
predominantemente con un fin teraputico. Pero Ingenieros delimit su utilidad
a travs de una triple finalidad. Adems del objetivo teraputico, concebido
como una especie de reeducacin y de prevencin de nuevos ataques o de la
aparicin de los accidentes, el uso experimental del hipnotismo permita
precisar el diagnstico y contribuir al conocimiento de los procesos normales y
de la fisiologa[57]. El
diagnstico poda ser precisado si, experimentalmente, se provocaba por
hipnotismo el mismo sntoma que el paciente relataba. As se poda observar con
cuidado y detenimiento las caractersticas de los mismos y no depender
exclusivamente del relato del paciente, que muchas veces poda, sino simular,
s tal vez exagerar las caractersticas del padecimiento, debido a una
sensibilidad ms acentuada. La ltima finalidad mencionada, se relacionaba
estrechamente con la finalidad docente y de investigacin.
La definicin de la
criminologa esencialmente como una psicopatologa
del delincuente[58],
ilustra esta convergencia de los discursos naturalistas aplicados para entender
la lgica de los conflictos sociales, morales y jurdicos. La simulacin y la degeneracin fueron otros temas investigacin criminolgica, para
cuyo abordaje se recurri a categoras psicolgicas desde una concepcin
evolucionista y en trminos de explicacin de las funciones psquicas como
funciones biolgicas de adaptacin. Ambos temas aparecieron planteados en el
campo criminolgico, en el campo mdico-clnico, en la interpretacin ensaystica
"psicosocial" y en el campo educativo, en relacin a cmo pensar la
intervencin educadora en esos casos. Por otra parte, en la interpretacin de
los fenmenos sociales, y, especficamente, la relacin entre las multitudes y
las lites, tambin estuvo presente el modelo del automatismo psicolgico ya mencionado, a la vez que se recurri,
con diferentes variantes, a trminos de la psicologa naturalista para explicar
la evolucin de las sociedades y de la conformacin de la identidad nacional,
analizando el papel de la herencia y de la educacin en una visin que
combinaba elementos spencerianos con lamarckianos, que no dejaba de recurrir a
la vinculacin entre psicologa, fisiologa y patologa que caracteriz la
psicologa de este perodo en la Argentina.
Psicologa y criminologa.
En
Buenos Aires, durante la primera dcada del siglo XX, se constituy el
dispositivo pblico criminolgico a partir del funcionamiento de varias
instituciones estatales que respondan a la necesidad de producir conocimientos
en el campo del saber criminolgico, de constituir mbitos de observacin y
experimentacin de estos fenmenos sociales ligados al delito y de intervenir
en la asistencia y control de los mismos. Estas instituciones eran: el
Instituto de Criminologa de la Penitenciaria Nacional, el Servicio de
Observacin de Alienados de la Polica de la Capital, el Hospicio de las
Mercedes y su sala de alienados delincuentes, que funcionaban en coordinacin
con las ctedras de Medicina
Legal, Clnica de las Enfermedades
Nerviosas, Clnica de las Enfermedades Mentales, los mencionados cursos de
Psicologa de la Facultad de Filosofa y Letras, y publicaciones mdicas y
jurdicas, sobre todo los Archivos de
Psiquiatra, Criminologa y ciencias afines, que comenzaron a publicarse a
partir de 1902. La llamada
criminologa moderna de finales del siglo XIX y principios del siglo XX
recurri a un marco biolgico-evolucionista en el que el papel de los mdicos
adquira una funcin significativa. Desde un enfoque naturalista y
cientificista, la criminalidad era definida como una patologa, que afectaba
tanto al individuo como a la sociedad.
El tratamiento de los problemas
relacionados con la delincuencia debe verse en relacin al proceso de
modernizacin del pas y al intento de consolidar un proyecto de Nacin, que
significaron grandes transformaciones en la trama social, econmica y cultural.
Buenos Aires, constituida ya como una urbe cosmopolita, padeca el fenmeno del
incremento de la delincuencia como uno de los males modernos que acompaaban a
los procesos de urbanizacin. El Estado y sus instituciones encararan la
criminalidad mediante el recurso a una intervencin prctica-disciplinaria que
convocaba a los cientficos y sus saberes acadmicos.
La criminologa argentina, con
la obra de autores como Francisco de Veyga y Jos Ingenieros, parti del
agotamiento del paradigma lombrosiano: el peso de la antropologa criminal
deba ser sustituido por una psicopatologa del delincuente, y la utilizacin
de la categora de degeneracin biolgica deba ser reinterpretada a partir de
las causas sociales que incidan en la conducta del delincuente. Sin dejar de
estar presente, el marco naturalista sera reinterpretado en funcin de un
abordaje psicosocial de la problemtica criminal. Hacia 1910, despus de una
dcada de produccin de textos, la publicacin de una profusa casustica y la
elaboracin de un marco de anlisis psicocriminolgico muestran la
consolidacin de una nueva especialidad de la psicologa, la psicopatologa criminal, que tomaba a la
personalidad del delincuente como objeto de conocimiento psicolgico y a la
llamada mala vida como la problemtica a intervenir.[59]
La
ctedra de Medicina Legal contaba con un Servicio de Observacin de Alienados,
pensado como un laboratorio de psicopatologa social. All reciban formacin
prctica los estudiantes de la ctedra (luego tambin los estudiantes del
primer curso de Psicologa de la FFYL) y desde all, se brindaba asesoramiento
mdico-legal a la Polica. Este asesoramiento consista en discriminar dentro
de la poblacin de delincuentes los que padecan algn cuadro de alienacin
mental o bien diversos tipos de patologa mental que, sin coincidir con la
alienacin mental, suponan diferentes grados de responsabilidad con respecto a
sus acciones. Esta actividad exiga una atenta observacin de los casos y algn
tipo de clasificacin psicolgica de los delincuentes[60],
y fue en relacin a ella que se desarroll durante las primeras dcadas del
siglo XX una prctica pericial de tipo "psicolgica" que fue
diferencindose cada vez ms de la pericia psiquitrica, aunque nunca lleg a
independizarse totalmente de ella durante este perodo.
Psicologa y educacin
La utilizacin del saber
psicolgico en la educacin se enmarcaba en un problema ms amplio y complejo:
el del logro de una identidad nacional y la necesidad de disear formas de
intervencin que transformaran la sociedad en la direccin deseada. La
conformacin de un sistema de educacin pblica debe verse en relacin a estos
problemas. La psicologa apareca como un instrumento indispensable para
disear una didctica y una pedagoga cientficas.
Desde la obra de Sarmiento, la
educacin pblica se vea como el medio que permitira alcanzar un doble
objetivo. Por un lado, la adquisicin del conocimiento y el desarrollo de la
cultura civilizada como patrimonio universal. Por el otro, la concepcin y
utilizacin de la educacin pblica como medio para desenvolver los valores
propios de la nacionalidad, comprometida en la formacin de un sujeto social y
moral: el nio argentino. Las Escuelas Normales creadas a partir de 1880, el
Instituto Nacional de Profesorado Secundario (que despus de varios
inconvenientes, comenz a funcionar en 1908), la Seccin Pedaggica de la Facultad
de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de La Plata (a partir de 1906,
convertida en Facultad de Ciencias de
la Educacin en 1914), as como la Facultad de Filosofa y Letras de la
Universidad de Buenos Aires, abordaron el problema de la formacin docente como
la clave para incidir en la transformacin del sistema educativo.
En los discursos sobre
educacin, la pedagoga y la didctica se presentaban como disciplinas
cientficas, objetivas y neutras, que basaban sus conclusiones en el conocimiento
psicolgico cientfico (sobre los procesos de conocimiento y sobre la evolucin
psicolgica de los nios y los adolescentes) y en la reflexin filosfica
positiva, en tanto reflexin a partir de lo que los hechos muestran y como
complemento de los mismos.[61]
En
este contexto, se privilegi el estudio de aquellas "aptitudes" que
se consideraban involucradas en el desarrollo cognitivo y afectivo de los
individuos, y sobre las que poda intervenirse pedaggicamente. Si bien los
autores argentinos de este perodo (Rodolfo Senet, Vctor Mercante, Antonio
Vidal entre otros) consideraban la herencia biolgica como bsica y
determinante en muchos aspectos, les interes indagar sobre todo las
posibilidades que dejaba esta herencia para la intervencin educativa. La
nocin misma de "aptitud" articulaba las ideas de "lo dado
biolgicamente" y "lo desarrollado a partir de la influencia del ambiente y del
ejercicio". De ah que se convirtiera en el objeto privilegiado de
indagacin de una nueva disciplina: la "psicopedagoga". Esta se ocupaba de producir conocimientos
psicolgicos para responder problemas pedaggicos y didcticos, y usaba tanto
los trabajos de investigacin del Laboratorio de Psicopedagoga (creado en la
Universidad de La Plata) como la aplicacin de tests psicopedaggicos en forma
de cuestionarios, a grandes cantidades de poblaciones infantiles, cuyos
resultados luego eran analizados estadsticamente.[62]
Los problemas educacionales que guiaban la seleccin y desarrollo de los
trabajos de investigacin eran: determinar las aptitudes de cada raza, sexo y
edad dentro del grupo de la escuela; determinar los efectos diferenciales de la
cultura; determinar la edad para comenzar los aprendizajes escolares, en el
nivel primario y secundario; determinar los procedimientos didcticos ms
eficaces, en relacin a la rapidez de la adquisicin, a su precisin y a la persistencia del
conocimiento; determinar la capacidad del hombre y de la mujer, para ensear
ciertas asignaturas y a un grupo escolar dado; determinar las crisis psico-morales (las crisis
evolutivas, por ejemplo, el estudio de la pubertad realizado por Mercante en su
obra La crisis de la pubertad y sus
consecuencias pedaggicas, 1918).
La escuela era vista como el "laboratorio" de
una psicologa evolutiva y pedaggica cientficas. Y los educadores, como los
principales contribuyentes al desarrollo de la misma. La escuela permita
acceder a gran cantidad de sujetos, en contraste con el laboratorio, que
supona el trabajo con muy pocos sujetos y que, por lo tanto, brindaba una base
ms parcial para realizar despus las generalizaciones. El conocimiento
psicolgico de los nios no apuntaba a conocer sus diferencias individuales,
sino la "colectividad infantil", para poder aplicar los resultados de
las investigaciones a la educacin de los mismos[63].
A diferencia de la aplicacin de tests y cuestionarios en la psicologa
diferencial de Galton[64],
en la cual se buscaba conocer las diferencias especficas de los individuos en
relacin con una poblacin, las investigaciones llevadas a cabo en la Argentina
se acercaban ms a la forma de trabajo de Stanley Hall, el cual se basaba en la
recoleccin de informacin por parte de los docentes, y en el estudio, de esta
forma, de grandes poblaciones de nios y adolescentes.
Los trabajos de investigacin
en los laboratorios[65]
tomaron la orientacin y sus criterios de investigacin cientfica de las
diversas prcticas vigentes de psicologa experimental (psicofisiologa,
psicofsica, mediciones de tiempos de reaccin, mediciones antropomtricas) y
del conocimiento de la evolucin mental (que inclua el uso de "tests
mentales"). Entre las investigaciones psicolgicas tambin se incluy el
estudio de las "anomalas" o "trastornos" del desarrollo evolutivo,
tanto en relacin con intereses clnicos, como en relacin con problemas
educativos (la indisciplina, la educacin de los "anormales") y
criminolgicos (delincuencia infantil, posibilidad de rehabilitacin
"pedaggica" y "psicolgica" de los delincuentes). La
delincuencia infantil y la indisciplina escolar eran vistas como desviaciones
con respecto a una norma evolutiva ideal; esta norma ideal se expresaba en una
esperada adaptacin al medio escolar[66]
y las desviaciones eran identificadas con patologas.
Bibliografa
general
Annimo (1911), "Laboratorio de psicologa
experimental de la Universidad de Buenos Aires", Archivos de Pedagoga y Ciencias Afines, VIII, pp. 253-257.
Beccaria, C. (1984), De
los delitos y de las penas, Buenos Aires, Hyspamrica.
Buchbinder, P. (1997), Historia de la Facultad de Filosofa y Letras. Universidad de Buenos
Aires, Buenos Aires, EUDEBA.
Buss (1979), "Galton, el nacimiento de la psicologa
diferencial y la eugenesia. Factores sociales, polticos y econmicos",
Dpto. Publicaciones, Facultad. de Psicologa, UBA, 1992. [Tr. al cast. del libro de Alan
Buss (ed.)(1979), Psychology in Social Context, New York (USA), Irvington
Publishers.]
Buss,
A. (1976), Psychology in Social Context,
Nueva York, Irvington Publishers.
Caimari, Lila (2004), Apenas un delincuente: crimen, castigo y cultura en la Argentina,
1880-1955, Buenos Aires, Siglo XXI.
Canguilhem,G. (1971), Lo
normal y lo patolgico, Mxico, Siglo XXI.
Caparrs, A. (1991), "Crisis de la psicologa: singular o plural?
Aproximacin a algo ms que un concepto historiogrfico",
Anuario de Psicologa,
Facultat de Psicologa, Universitat de Barcelona, n 51, pp. 5-20. Tambin en: www.elseminario.com.ar.
Carroy, J. y Plas, R. (1996),
"The origins of French experimental psychology: experiment and experimentalism",
History of the Human Sciences, 9
(1):73-84.
Danziger,
K. (1990), Constructing the subject.
Historical orignis of psychological research. Cambridge University Press.
De
Veyga, F. (1910), "La enseanza de la psicologa", Anales de la Sociedad de Psicologa,
vol. 1, pp. 37-52. Tambin publicado en: Hugo Vezzetti (1988), El nacimiento de la psicologa en la
Argentina, Buenos Aires, Puntosur, pp.158-167.
Ellenberger, H. (1976), El descubrimiento del inconsciente
(1970), Madrid, Ed. Gredos.
Filosofa y Letras (1917), "Sesin del 5 de
noviembre de 1917", Revista de la
Universidad de Buenos Aires, XXXIX, pp. 358-367.
Filosofa y Letras (1918), "Sesin del 5 de abril de
1918", Revista de la Universidad de
Buenos Aires, XXXIX, pp. 375-380.
Filosofa y Letras (1918), "Sesin del 20 de mayo de
1918", Revista de la Universidad de
Buenos Aires, XXXIX:381-388.
Foradori,
A. (1935), "La Psicologa en la Repblica Argentina", Anales del Instituto de Psicologa. Facultad
de Filosofa y Letras, UBA, I, p.229.
Furi-Gmez, C., Solbes, J y Furi-Mas, C. (2007), La historia del primer
principio de la termodinmica y sus implicaciones didcticas, Revista
Eureka. Ense. Divul. Cien., IV, N 3, pp. 461-475.
Gauchet, M. (1994), El
inconsciente cerebral, Buenos Aires: Nueva Visin.
Geuter, U.
(1992), The Professionalization of
psychology in Nazi Germany,
(edicin original en alemn en 1984), tr. R. Homes,
Cambridge University Press.
Halperin Donghi, T. (1962), Historia de la Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, EUDEBA.
Ingenieros, J. (1902),
"Valor de la psicopatologa en la antropologa criminal", Archivos de Criminologa, Medicina Legal y
Psiquiatra, vol. I, pp. 1-11.
Ingenieros, J. (1904), Histeria y sugestin, en Obras Completas, tomo II, Ed. Mar
Ocano, Buenos Aires, 1962.
Ingenieros, J. (1906),
"Nueva clasificacin de los delincuentes", Archivos de Psiquiatra, criminloga y ciencias afines, vol. V, pp.
30-39.
Ingenieros,
J. (1910), "La psicologa
biolgica", Anales de la Sociedad de
Psicologa, vol. 1, pp. 9-34.
Ingenieros, J. (1911), Principios
de psicologa biolgica, Madrid.
Ingenieros, J.
(1946), Principios de psicologa, Buenos Aires, Losada [reproduce la sexta edicin
definitiva de 1919].
Ingenieros, J. (1913), Criminologa, Madrid, Daniel Jorro
Editor.
Jakob,
C. (1914), "La psicologa orgnica y su relacin con la biologa
cortical", Anales de la Sociedad de
Psicologa, vol. 3, p. 47.
Klappenbach, H. (1994), "La recepcin de Wundt en la
Argentina. 1907: creacin del Segundo Curso de Psicologa en la Universidad de
Buenos Aires", Revista de Historia
de la Psicologa, 15 (1/2), pp. 181-197.
Klappenbach, H. (1996), "Prlogo a La psicologa experimental en la Repblica
Argentina de Horacio Piero", Cuadernos
Argentinos de Historia de la Psicologa, 2 (1/2), pp. 239-268.
Lores
Arnaiz, M., Darn, L., Rugna, D. Y Giuliano, G. (1997), "La integracin
del primer Mercante,
V. (1911), "Valor de la psicoestadstica en pedagoga", Anales de la Sociedad de Psicologa,
vol. 2, pp. 279-287.
Mercante,V. (1915), "Los resultados generales de la
psicologa pedaggica", Revista de
Filosofa, Cultura, Ciencias, Educacin, I, pp. 385-402.
Museo de la psicologa experimental argentina en
la Universidad de buenos Aires", Anuario
de Investigaciones, vol. V, Facultad de Psicologa, Universidad de Buenos
Aires, pp. 367-382.
Morris, N. y Rothman, D. (comps.) (1995). The Oxford History of the Prison. The
Practice of Punishment in Western Society, Nueva York, Oxford University
Press.
Navarro, G. (1911), "Sntesis de los trabajos
prcticos efectuados en el Laboratorio de psicologa experimental de la
Facultad de Filosofa y Letras de la Universidad de Buenos Aires durante los
cursos de 1902 a 1909", Archivos de
Pedagoga y ciencias afines, VIII, pp. 241-252.
Piero, H.G. (1901), "Psicologa experimental y
pedagoga cientfica", Trabajos de
psicologa normal y patolgica, Buenos Aires, 1918, 2da edicin.
Piero, H.G. (1903), "La
psychologie exprimentale dans la Republique Argentine", Revista de la Sociedad Mdica, XI,
pp.403-412.
Piero, H.G. (1904), "Conclusiones del Profesor de
Psicologa Experimental Doctor Horacio G. Piero", Revista de la Universidad de Buenos Aires, II, pp.391-394.
Piero, H. (1910), "La atencin y la cerebracin.
Motricidad e inhibicin. Explicacin fisiolgica y exploracin grfica". Argentina Mdica, 8 (38), pp. 509-525
Piero,
H. (1911), "La psicologa en la cultura argentina", Anales
de la Sociedad de Psicologa, vol. 2, p. 178. Tambin publicado en: Hugo
Vezzetti (1988), El nacimiento de la
psicologa en la Argentina, Buenos Aires, Puntosur, pp. 216-221.
Piero, H.G. (1916), Trabajos de psicologa normal y patolgica,
2 vols., Facultad de Filosofa y Letras.
Piero, H.G. (1918), Trabajos
de psicologa normal y patolgica, reunidos y publicados con motivos de los
Congresos cientficos del Centenario de la Independencia (1816-1916), Buenos
Aires, 2da edicin, publicado por el Centro de Estudiantes de Filosofa y
Letras.
Ramos Meja, J.M. (1893), Estudios clnicos sobre las enfermedades nerviosas y mentales,
Buenos Aires, Flix Lajouane.
Ribot,Th. (1870), La psychologie anglaise contemporaine,
Paris, Alcan.
Ribot,Th. (1879), La psychologie allemande contemporaine,
Paris, Alcan.
Ros, J.C. (1997), "Jos Ingenieros: psicologa y
mala vida", Anuario de
Investigaciones, vol. 5, Facultad de Psicologa, Universidad de Buenos
Aires, pp. 501-517.
Ros, J.C. y Talak, A.M. (1999) "La articulacin
entre el saber mdico y diversas prcticas de la psicologa, en la Sociedad de
Psicologa de Buenos Aires entre 1908-1913", Anuario de Investigaciones, VI, pp. 572-581.
Ros, J.C. y Talak, A.M. (1999), "La niez en los
espacios urbanos (1890-1920)", en Marta Madero y Fernando Devoto (dirs.)
(1999), Historia de la vida privada en la
Argentina. Tomo II, Buenos Aires, Editorial Taurus, pp.138-161.
Ros, J.C. y Talak,
A.M. (2000), "El nio delincuente entre la psicologa, la criminologa y
la pedagoga en la Argentina (1900-1910)", IX Anuario de Investigaciones, Facultad de Psicologa, UBA, pp.
117-126.
Rivarola, R. (1898), "Discurso inaugural de la
Ctedra de Filosofa", Anales de la
Universidad de Buenos Aires, 14, pp. 111-130.
Rivarola, R.
(1911), "Unidad y organizacin de la ciencia", Anales de la Sociedad de Psicologa, vol. 2, pp. 166-177. Tambin
publicado en: Hugo Vezzetti (1988), El
nacimiento de la psicologa en la Argentina, Buenos Aires, Puntosur, pp.
208-215.
Rodrguez Etchart, C. (1912), Psicologa energtica. La ilusin, Buenos Aires, Jorro.
Rossi, P. (2003), El
pasado, la memoria, el olvido, Buenos Aires, Nueva Visin.
Ruggiero, K. (2004), Modernity in the Flesh. Medicine, Law, and
Society in Turn-of-the Century Argentina, Stanford, Stanford University
Press.
Senet, S. (1911). Elementos
de psicologa infantil. Buenos Aires, Cabaut.
Soler, R. (1979), El
positivismo argentino. Pensamiento filosfico y sociolgico, Mxico,
Universidad Nacional Autnoma de Mxico. [Primera edicin: Panam 1959.]
Spierenburg, P. (1991), The Prison Experience. Disciplinary
Institutions and Their Inmates in Early Modern Europe, Rutgers, New Jersey,
Rutgers University Press.
Suriano, J. (comp.) (2000). La cuestin social en Argentina, 1870-1943, Buenos Aires, La
Colmena.
Taine, H. (1870), De lintelligence, Paris, Hachette.
Tern, O. (1987), Positivismo
y nacin en la Argentina, Buenos Aires, Puntosur.
Tern, O. (1996), Jos
Ingenieros. Pensar la Nacin, Buenos Aires, Alianza.
Tern, O. (2000), Vida
intelectual en el Buenos Aires fin-de-siglo (1880-1910). Derivas de la
"cultura cientfica", Buenos Aires, Fondo de Cultura Cconmica.
Torres Revello, J. (1964), Historia de las universidades
y de la cultura superior (desde la presidencia de Mitre hasta la revolucin de
1930). En Academia Nacional de la Historia. Historia
Argentina contempornea 1862-1930, vol. II, Buenos Aires, El Ateneo, pp.
163-215.
Vezzetti, H. (1988), El
nacimiento de la psicologa en la Argentina, Buenos Aires, Puntosur.
Vezzetti, H. (1996), Aventuras
de Freud en el pas de los argentinos, Buenos Aires, Ed. Paids.
Vidal, A. (1914), "Los
factores psicolgicos del movimiento educacional contemporneo", Anales de la Sociedad de Psicologa,
vol, 3, pp. 425-511.
Zimmermann, E. (1995), Los liberales reformistas. La cuestin social en la Argentina,
Buenos Aires, Sudamericana.
[1] Alejandro Korn (1936), Influencias filosficas en la evolucin nacional, Buenos Aires,
Claridad.
[2] Vase Ricaurte Soler (1979), El positivismo argentino. Pensamiento filosfico y sociolgico, Mxico, Universidad Nacional Autnoma de Mxico. [Primera edicin: Panam 1959.]
[3] Vase Oscar Tern (1987), Positivismo y nacin en la Argentina, Buenos Aires, Puntosur, pp.
11-54.
[4] Acerca de la historia de la Facultad de Filosofa y
Letras de la UBA, puede consultarse la siguiente bibliografa: Pablo Buchbinder
(1997), Historia de la Facultad de
Filosofa y Letras. Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, EUDEBA; J.
Torres Revello (1964), Historia de las universidades y de la cultura superior
(desde la rpesidencia de Mitre hasta la revolucin de 1930). En Academia
Nacional de la Historia. Historia Argentina contempornea 1862-1930, vol. II,
Buenos Aires, El Ateneo, pp. 163-215; el clsico libro de Tulio Halperin Donghi
(1962), Historia de la Universidad de
Buenos Aires, Buenos Aires, EUDEBA.
[5] En 1898 el plan de estudio tom su forma
definitiva. Se divida en cinco aos, y otorgaba el ttulo de Doctor en
Filosofa y Letras, previo examen general y de tesis, y de Profesor en alguna
de sus tres reas: Filosofa, Letras e Historia. Psicologa se cursaba en el
primer ao y formaba parte del rea de Filosofa.
[6] Vase U. Geuter (1992), The Professionalization of psychology in Nazi Germany, (edicin original en alemn en 1984),
tr. R. Homes, Cambridge University
Press.
[7] Vase J. Carroy y R. Plas (1996), "The origins
of French experimental psychology: experiment and experimentalism", History of the Human Sciences, 9 (1),
pp. 73-84.
[8]
Vase Horacio G. Piero (1904), "Conclusiones del Profesor de Psicologa
Experimental Doctor Horacio G. Piero", Revista de la Universidad de Buenos Aires, II, pp.391-394; y
(1916), Trabajos de psicologa normal y
patolgica, Facultad de Filosofa y Letras, vol. I, pp. VII-XI.
[9] Vase J. Carroy y R. Plas (1996), ob. cit., p. 75.
[10] Acerca de la formacin de un Museo con los aparatos de este primer Laboratorio de Psicologa Experimental, puede consultarse Mara del Rosario Lores Arnaiz, Luca Darn, Daniela Rugna, y Graciela Giuliano (1997), "La integracin del primer Museo de la psicologa experimental argentina en la Universidad de buenos Aires", Anuario de Investigaciones, vol. V, Facultad de Psicologa, Universidad de Buenos Aires, pp. 367-382.
[11] Horacio G. Piero (1901), "Psicologa experimental y pedagoga cientfica", en Trabajos de psicologa normal y patolgica, Buenos Aires, 1918, 2da edicin, p. 47.
[12] Vase G. Navarro (1911), "Sntesis de los trabajos prcticos efectuados en el Laboratorio de psicologa experimental de la Facultad de Filosofa y Letras de la Universidad de Buenos Aires durante los cursos de 1902 a 1909", Archivos de Pedagoga y ciencias afines, VIII, pp. 241-252; Annimo (1911), "Laboratorio de psicologa experimental de la Universidad de Buenos Aires", Archivos de Pedagoga y Ciencias Afines, VIII, pp. 253-257; H. G. Piero (1916), ob. cit.
[13] Vase G. Canguilhem (1971), Lo normal y lo patolgico, Mxico, Siglo XXI.
[14] Vase H. G. Piero (1901), ob. cit., p. 47; y (1903), "La psychologie exprimentale dans la Republique Argentine", Revista de la Sociedad Mdica, XI, pp.403-412.
[15] Vase H. G. Piero (1904), ob. cit..
[16] Vase Hugo Klappenbach (1994), "La recepcin de Wundt en la Argentina. 1907: creacin del Segundo Curso de Psicologa en la Universidad de Buenos Aires", Revista de Historia de la Psicologa, 15 (1/2), pp. 181-197.
[17]
Vase J. C. Ros y A. M. Talak (1999) "La articulacin entre el saber
mdico y diversas prcticas de la psicologa, en la Sociedad de Psicologa de
Buenos Aires entre 1908-1913", Anuario
de Investigaciones, VI, pp. 572-581.
[18] Horacio G. Piero haba definido ya en 1901 y 1903
[19] Jos Ingenieros (1911), ob. cit., pp. 426-431.
[20] Paolo Rossi (2003), El pasado, la memoria, el olvido, Buenos Aires, Nueva Visin, p. 135.
[21] E. Haeckel (1866), Generelle
Morphologie der Organismen, Berln, Georg Reimer, II, p. 300.
[22] Cfr. J. Roger, Darwin,
Haeckel et les Franais, en Y. Conry (dir.) (1983),
De Darwin au Darwinisme, Paris, Vrin,
pp. 149-165 (pp. 157-158); S.J. Gould
(1977), Ontogeny and Philogeny,
Cambridge (mass.), Harvard University Press, p. 7. Citados en Paolo Rossi (2003), ob. cit., p. 133.
[23] Vase con respecto a este tema Antonio Caparrs (1991), "Crisis de la psicologa: singular o plural? Aproximacin a algo ms que un concepto historiogrfico", Anuario de Psicologa, Facultat de Psicologa, Universitat de Barcelona, n 51, pp. 5-20. Tambin en: www.elseminario.com.ar.
[24] Jos Ingenieros (1911), ob. cit., p. 420.
[25] Vase G. Canguilhem (1971), ob. cit.
[26] En 1912, Carlos Rodrguez Etchart public un trabajo
sobre la "psicologa energtica" en seis captulos, que correspondan
a las clases dadas en su curso de psicologa. Parte de este trabajo haba sido
publicado ese mismo ao en la Revista de
la Universidad de Buenos Aires y al ao siguiente en los Archivos de Psiquiatra, Criminologa y Ciencias Afines.
[27] Vase Cristina Furi-Gmez, Jodi Solbes y Carles
Furi-Mas (2007), La historia del primer principio de la termodinmica y sus
implicaciones didcticas, Revista Eureka. Ense. Divul. Cien., IV, N
3, pp. 461-475.
[28] Marcel Gauchet
(1994), El inconsciente cerebral,
Buenos Aires: Nueva Visin. El mismo autor seala que en 1880, Samuel Butler
public en Inglaterra Unconscious Memory,
una explotacin filosfico-literaria bien conocida de las ideas de Hering, e
incluy una traduccin al ingls de la comunicacin de Hering.
[29] Jos Ingenieros, Principios de psicologa,
Buenos Aires, Losada, 1946 [reproduce la sexta edicin definitiva de 1919], p.
117 y 115, respectivamente.
[30] Jos Ingenieros, Principios de psicologa,
op. cit., p. 115.
[31] Jos Ingenieros, Principios de psicologa,
op. cit., p. 136,
[32] Jos Ingenieros, Principios de psicologa,
op. cit., p. 137.
[33] Marcel Gauchet (1994), El inconsciente
cerebral, Buenos Aires: Nueva Visin.
[34] Vase Henri Ellenberger (1976), El descubrimiento del inconsciente
(1970), Madrid, Ed. Gredos.
[35] Vase Marcel Gauchet, op. cit.
[36] James, W. (1904), "Does "Consciousness" Exist?" en McDermott J.J. (comp.), The Writtings of William James, Chicago, University of Chicago Press, 1977. James, William, The Principles of Psychology (1890), Cambridge (MA), Harvard University Press, 1983.
[37] Vase Jos Ingenieros, Principios de
psicologa, op. cit., cap. VI: La formacin natural de la personalidad
consciente, pp. 247-289.
[38] Jos Ingenieros, Principios de psicologa,
op. cit., p 255.
[39] Con toda razn se ha dicho que, as como el
color no es nada fuera de los objetos coloreados, la conciencia no es nada
fuera de los fenmenos conscientes ibidem.
[40] Anales de la Sociedad de Psicologa, vol. 1, pg. 351.
[41] Amrico Foradori (1935), "La Psicologa en la Repblica Argentina", Anales del Instituto de Psicologa. Facultad de Filosofa y Letras, UBA, I, p.229.
[42]
Jos Ingenieros (1910),
"La psicologa biolgica", Anales de la Sociedad de Psicologa,
vol. 1, pp. 9-34. De Veyga, F. (1910), "La enseanza de la
psicologa", Anales de la Sociedad
de Psicologa, vol. 1, pp. 37-52. Rodolfo Rivarola (1911), "Unidad y
organizacin de la ciencia", Anales
de la Sociedad de Psicologa, vol. 2, pp. 166-177. Horacio G. Piero
(1911), "La psicologa en la cultura argentina", Anales
de la Sociedad de Psicologa, vol. 2, pp. 178. Cristofredo Jakob (1914),
"La psicologa orgnica y su relacin con la biologa cortical", Anales de la Sociedad de Psicologa,
vol. 3, p. 47.
[43] Francisco De Veyga (1910), ob. cit., p. 46.
[44] Francisco De Veyga (1910), ob. cit., p. 48.
[45] Filosofa y Letras (1917), "Sesin del 5 de noviembre de 1917", Revista de la Universidad de Buenos Aires, XXXIX, p. 360.
[46]
Filosofa y Letras (1918), "Sesin del 5 de abril de 1918", Revista de la Universidad de Buenos Aires,
XXXIX, pp. 375-380.
[47] U. Geuter (1992), The
Professionalization of psychology in Nazi Germany, (edicin original en alemn en 1984),
tr. R. Homes, Cambridge University
Press.
[48] Vanse U. Geuter (1992), ob. cit. y Kurt Danziger
(1990), Constructing the subject.
Historical orignis of psychological research. Cambridge University Press.
[49] Vase U. Geuter (1992), ob. cit., p. 44.
[50] Bajo la influencia de filsofos psiclogos, formados en Europa, como es el caso de William James, se fue configurando un progresivo y rpido desarrollo de los estudios psicolgicos. fundamentalmente a travs de las investigaciones realizadas en los primeros laboratorios de psicologa experimental (1883), de los primeros cursos de psicologa en las universidades de Harvard, Pennsylvania, Columbia (Nueva York), Johns Hopkins y Clark y publicaciones como la American Journal of Psychology en 1887. Pero si bien los enfoques de estos estudios de psicologa estaban originariamente inspirados en la psicologa experimental wundtiana, los objetivos propuestos en la utilizacin del mtodo experimental, en la eleccin de los temas de estudio e investigacin, y en la aplicacin de los resultados, definieron un carcter propio a este primer momento de la psicologa experimental en EEUU.
[51] Vanse Kurt Danziger (1990), ob. cit. y Allan Buss (1975), Psychology in Social Context, Nueva York Irvington Publishers.
[52] Vase Horacio G. Piero (1910), "La atencin y la cerebracin. Motricidad e inhibicin. Explicacin fisiolgica y exploracin grfica". Argentina Mdica, 8 (38), pp. 509-525; y Jos Ingenieros (1904), Histeria y sugestin, en Obras Completas, tomo II, Ed. Mar Ocano, Buenos Aires, 1962.
[53] Vase el mencionado programa de Psicologa de Piero PIERO, H. G. (1915), "Programa analtico y breve sumario del curso de psicologa normal y patolgica. Ao 1914", Revista de la Universidad de Buenos Aires, tomo XXIX: 5-43.
[54] Segn Canguilhem (1974), ob. cit., cap.1, la
influencia de estos autores sobre la filosofa, la ciencia y la literatura del
siglo XIX ha sido considerable, en cuanto han sido muy ledos en los crculos
mdicos y desempearon el papel de portaestandartes.
[55] Vase Jos
Ingenieros (1904), Histeria y
sugestin, ed. cit., cap. XII, p. 158. La primera edicin de 1904, llevaba
el nombre de Los accidentes histricos y
las sugestiones teraputicas, Buenos Aires, Librera de J. Menndez. A
partir de la reedicin de 1906, y en las siguientes ediciones, se llam Histeria y sugestin. Estudios de psicologa
clnica, que fue luego el ttulo ms conocido.
[56] Hugo Vezzetti (1996), Aventuras de Freud en el pas de los argentinos, Buenos Aires, Ed. Paids.
[57] La experimentacin clnica mediante el hipnotismo, siendo uno de los hechos ms interesantes en el estudio de la histeria, es generalmente poco cultivada en las clnicas de enseanza, no obstante las numerosas adquisiciones que de ella podran recabar la fisiologa y el diagnstico. El hipnotismo se emplea, casi exclusivamente, como recurso teraputico. (Ingenieros (1904), Histeria y sugestin, ed. cit., cap.2).
[58] Vase Jos Ingenieros (1902), "Valor de la psicopatologa en la antropologa criminal", Archivos de Criminologa, Medicina Legal y Psiquiatra, vol. I, pp. 1-11.
[59] Vase de Julio Csar Ros (1997), "Jos Ingenieros: psicologa y mala vida", Anuario de Investigaciones, vol. 5, Facultad de Psicologa, Universidad de Buenos Aires, pp. 501-517.
[60]
Vase, por ejemplo, Jos Ingenieros (1906), "Nueva clasificacin de los
delincuentes", Archivos de
Psiquiatra, criminloga y ciencias afines, vol. V, pp. 30-39.
[61] Vase por ejemplo, Antonio Vidal (1914), "Los factores psicolgicos del movimiento educacional contemporneo", Anales de la Sociedad de Psicologa, vol, 3, pp. 425-511.
[62] Vase Vctor Mercante (1911), "Valor de la psicoestadstica en pedagoga", Anales de la Sociedad de Psicologa, vol. 2, pp. 279-287.
[63] "No es
un nio determinado el que debemos conocer; son los nios, es la colectividad
infantil la que nos interesa". Rodolfo Senet (1911). Elementos de psicologa infantil. Buenos
Aires, Cabaut, p. XI. Vase tambin el artculo de Vctor Mercante (1911),
ob.cit.
[64]
Vase Allan Buss (1979), "Galton, el nacimiento de la psicologa
diferencial y la eugenesia. Factores sociales, polticos y econmicos",
Dpto. Publicaciones, Facultad. de Psicologa, UBA, 1992. [Tr. al cast. del libro de Alan Buss (ed.)(1979), Psychology in Social Context, New York (USA), Irvington
Publishers.]
[65] En la primera dcada del siglo XX en Argentina, se crearon tres laboratorios de psicologa experimental: el ya mencionado Laboratorio de la Facultad de Filosofa y Letras de la Universidad de Buenos Aires, a cargo de Horacio G. Piero, fundado en 1902; el del Instituto Nacional de Profesorado Secundario, a cargo de Flix Krueger, desde 1906; y el de la Seccin Pedaggica de la Facultad de Ciencias Jurdicas y Sociales, de la Universidad de La Plata, bajo la direccin de Vctor Mercante, fundado en 1906. De los tres, los dos ltimos estaban dedicados explcitamente a los problemas "psicopedaggicos".
[66] Vanse Julio Ros y Ana Mara Talak (2000), "El nio delincuente entre la psicologa, la criminologa y la pedagoga en la Argentina (1900-1910)", IX Anuario de Investigaciones, Facultad de Psicologa, UBA, pp. 117-126; y Julio Ros y Ana Mara Talak (1999), "Los espacios urbanos de la niez 1890-1920", en Marta Madero y Fernando Devoto (dirs.) (1999), Historia de la vida privada en la Argentina, Tomo II, Buenos Aires, Editorial Taurus, pp.138-161.