Historia de la Psicologa
Ctedra I
Modulo II
LAS PSICOLOGAS
EN EL SIGLO XIX
Pablo Pavesi
Julio del Cueto
Hugo Vezzetti
- 2007
-
Este Mdulo trata sobre la Unidad II del Programa y sirve como introduccin a los temas y los textos de lectura obligatoria.
Esta segunda unidad se ocupa
del nacimiento de la psicologa en la modernidad y hasta el siglo XIX. Se estudian diversas tradiciones
en el cruce de psicologa, fisiologa,
biologa y clnica de las neurosis. Son presentados diversos modelos
experimentales: Wundt, Charcot y Galton. Los problemas iniciales de la
clnica freudiana de la sexualidad son interrogados a la luz de los
enfoques histricos de M. Foucault sobre la ciencia sexual y la verdad del
sexo. Finalmente, esta unidad indaga las relaciones entre psicologa y biologa y sus desarrollos hacia
la eugenesia; y presenta los anlisis de M. Foucault sobre el biopoder.
INDICE
(I) La
subjetividad moderna
1. La revolucin cientfica: verdad, naturaleza y sujeto
2. La psicologa como ciencia de la subjetividad: Georges Canguilhem
3. Kant y la psicologa
(II) Tradiciones en las psicologas del siglo XIX: el problema experimental
4. Tres tradiciones de las psicologas del siglo XIX: la psicofsica, la
psicobiologa evolucionista, la psicopatologa clnica
5. El problema
experimental en Psicologa. Tres modelos: Wundt (Leipzig), Charcot (Paris),
Galton (Londres)
(III) La clnica freudiana y la historia de la sexualidad
6. Freud: las neurosis y la vida sexual
7. La historia de la sexualidad: M. Foucault.
(IV) Psicologa
y biologa: de Darwin al darwinismo y la eugenesia
8.
Charles Darwin (1809-1882). Teora de la descendencia con modificacin
9. Darwinismo social y eugenesia
10. Foucault: biopoltica y biopoder
(I) La ciencia y la subjetividad moderna
1. La revolucin cientfica: verdad, naturaleza y sujeto
La ciencia moderna. La
formacin de la ciencia moderna forma parte de una crisis profunda que ha
transformado el pensamiento y la conciencia europeas. Es la condicin que hace
posible no slo el nacimiento del sujeto de la ciencia sino de los diversos
proyectos que toman al hombre mismo como objeto de conocimiento. De la
problemtica de la constitucin de la ciencia moderna importa destacar aquello
que constituye una verdadera revolucin del pensamiento, en los trminos
de Alexandre Koyre. (Alexandre Koyr, Del mundo cerrado al universo infinito,
Mxico, Siglo XXI, 1979.)
Los cambios producidos por la
revolucin galileana-newtoniana significan un reordenamiento del mundo, el
pasaje de la concepcin de un mundo cerrado y finito, jerrquico, ordenado y
armnico, a un mundo que es un espacio infinito; bsicamente concebido
bajo la forma del espacio geomtrico. En ese espacio reducido a trminos
matemticos, homogneos, pueden ser formuladas las leyes del movimiento. Hay un
cambio radical respecto de la fsica aristotlica; para la fsica
antigua algunos cuerpos, como los cuerpos celestes, se moveran con movimientos
circulares y otros, los cuerpos terrestres, lo haran en cambio de modo
rectilneo; de modo que ese espacio no poda ser geometrizable, porque no era
homogneo. La reduccin del espacio a la geometra requiere como condicin que
todos los cuerpos sean, como cuerpos geomtricos, equivalentes y sometidos a
leyes uniformes.
Pero esto supona vencer resistencias
afincadas en los propios sujetos y en el modo de percibir la realidad. Por
ejemplo, durante siglos se pens que los planetas se movan en crculos, porque
la concepcin de que el crculo era la forma ms perfecta operaba como una
suerte de obstculo imaginario, que impeda arribar a las conclusiones que la
observacin reglada y sistemtica permita. Lo mismo puede decirse del
obstculo que colocaba a la Tierra en el centro del Universo y al sol girando
en torno a ella. Esa transformacin del pensamiento y el nacimiento de la
ciencia moderna se hizo posible en dos ciencias fundamentales que son la astronoma
y la fsica. La ciencia que va de Coprnico a Newton abri la
posibilidad de construir leyes que dieran cuenta en trminos uniformes de los
fenmenos fsicos y de los fenmenos astronmicos; se constituye as un
paradigma cientfico uniforme para fenmenos que no aparecan as unificados en
la ciencia antigua. En el nuevo paradigma las mismas leyes que dan cuenta de la
cada de los cuerpos, como problema de la fsica, dan cuenta del movimiento de
los astros.
A partir de la empresa de la
investigacin y del conocimiento cientfico cambia el modo en que el mundo es
concebido como objeto de conocimiento. Abordar este cambio implica tratar una
cuestin que no se agot en la constitucin de la ciencia moderna, que es el
papel de ciertas resistencias al descubrimiento de lo nuevo. En ese
sentido, podemos tomar como ejemplo el proceso a Galileo. Qu es lo que estaba
en juego en el "proceso a Galileo"?
Galileo desarrolla lo que ya haba afirmado Coprnico y sostiene que no
es el sol el que se mueve alrededor de la Tierra, sino que es la Tierra la que
se mueve alrededor del sol, por lo tanto hay un reemplazo del sistema
geocntrico por el sistema heliocntrico. Esta postura es cuestionada por un
lado por cuestiones teolgicas, porque se sostiene que si la Biblia dice que
Dios detuvo el movimiento del sol, est diciendo que el sol se mueve; por lo
tanto es hertico decir que el sol no se mueve. Pero adems, la proposicin de
que el sol no se mueve contradice la experiencia de la percepcin sensible: vemos
que el sol se mueve a travs del firmamento desde el alba hasta el atardecer.
Por lo tanto no se trata solamente de las resistencias desde el dogma o la
autoridad de la Iglesia, tambin hay resistencias desde el sentido comn
que efectivamente contradice las teoras de Galileo. En ese sentido, interesa
destacar que la empresa de la nueva ciencia tiene que vencer obstculos; por un
lado, de las instituciones, fundamentalmente a la Iglesia que haba monopolizado
el saber y lo haba constituido en un recurso de legitimacin de su posicin de
poder en la sociedad. Pero, adems, y esto nos interesa porque de alguna manera
nos involucra ms directamente, la empresa cientfica se enfrenta al sentido
comn. Naturalmente tendemos a ser ms aristotlicos que galileanos: el
principio de inercia no surge de la observacin natural. Y la empresa de la
ciencia moderna es una empresa que va contra el sentido comn.
El cambio que trae aparejado la
constitucin del nuevo paradigma cientfico es algo ms que la suma de
descubrimientos o la constitucin de nuevas disciplinas cientficas, que se
muestran ms capaces que antes de dar cuenta de sus problemas y sus objetos. Se
trata de un verdadero giro civilizatorio, una fractura en la manera de
plantear una condicin de conocimiento que ya no puede fundarse en la
experiencia sensible, sino que debe construir, por as decir, a la vez su
objeto de indagacin y el camino para abordarlo; de all la importancia del mtodo,
como un orden racional de conocimiento. All se sita la innovacin de
Descartes. Por supuesto, habr debates sobre el modo en que se construye ese
orden de razn, debates epistemolgicos y filosficos. Pero todos desconfan de
la experiencia sensible y deben construir un camino para el entendimiento que
sea capaz de alcanzar un conocimiento vlido a partir de estas apariencias
primeras que nunca tienen en si mismas un fundamento de validez. Interesa
destacar dos cuestiones, a partir de esta caracterizacin inspirada en Koyr,
de la ciencia moderna como revolucin del pensamiento y de la revolucin del
pensamiento como verdadera fractura en orden a la relacin con el mundo. Esta
revolucin del pensamiento supone un cambio del estatuto de ciertos trminos y
de ciertos problemas: la dimensin de la verdad, la concepcin de la naturaleza
y, sobre todo, la cuestin del sujeto.
La verdad. Lo primero que hay
que admitir es que el juicio que distingue lo verdadero y lo no verdadero est
sometido a ciertas condiciones y a un rgimen de constitucin de la verdad. La
concepcin de Aristteles, que predominaba en el pensamiento antiguo y
medieval, garantizaba la verdad por una apelacin contemplativa a las formas
sensibles. Por ejemplo, para esta concepcin, el agua es una sustancia,
lquida, incolora, inspida e inodora. Este es un rgimen de verdad y sera
difcil decir que es falso, que el agua no es eso. Pero el desarrollo de la
qumica moderna, habla de otra cosa, porque instaura un nuevo rgimen de
verdad, que no se asienta en la evidencia sensible, sino en el anlisis
sistemtico y que, al menos en el caso del paradigma cientfico que estamos
introduciendo, apela a la forma del clculo y a la expresin matemtica de
principios, leyes y relaciones, como un modelo ideal de conocimiento. Para
decirlo rpidamente, se trata del reemplazo de un rgimen sensible por un
rgimen matemtico de constitucin de la verdad. Si hay algo que unifica
distintas obras filosficas, cientficas, en este proceso que hemos empezado a
situar desde el siglo XVII al XVIII, es que giran alrededor de una exaltacin,
de una hegemona de esta construccin matemtica de la verdad. Y esto impacta,
como se ve en el texto de G. Canguilhem Qu es la psicologa?, en los
proyectos de una "ciencia de la subjetividad".
Esta formulacin matemtica supone
que el descubrimiento de la verdad adquiere un carcter progresivo. Ya
no se trata del encuentro de una verdad que se descubre globalmente, bajo la
forma de la analoga, que era una forma caracterstica del conocimiento
antiguo. El nuevo estatuto de verdad rompe esta formulacin analgica de la
relacin para pensarla en trminos de clculo y de aproximacin progresiva, que
entonces no puede menos que encontrarse con verdades parciales. En el viejo paradigma
el mundo es pensado bsicamente como un mundo de formas sensibles y el modo de
conocimiento opera bajo la forma de comparaciones. Al mismo tiempo, el rgimen
de verdad aparece fuertemente asentado sobre cierta sacralizacin de los
textos: la verdad est en los textos. En cambio, la ciencia fsico-matemtica
rompe con la tradicin del texto sagrado para buscar a la verdad desplegada en
un mundo que ya no es el de la experiencia sensible, sino el mundo transformado
y construido por el mtodo fsico‑matemtico. Interesa destacar estas
consecuencias directamente detectables en el orden de la constitucin y el
progreso de la ciencia que aluden a una
posicin intelectual diferente frente al mundo como objeto de conocimiento.
La naturaleza. La naturaleza pregalileana es bsicamente el
conjunto armnico de formas sensibles y particularmente de formas vivientes.
Hasta nosotros ha llegado tambin, por distintas vas, esa idea que asocia la
naturaleza sobre todo al mundo orgnico, sobre todo a travs de la tradicin
romntica, que ve a la naturaleza fundamentalmente como impulso, vida y
movimiento. All, en ese conjunto de formas armnicas se daban, para el
pensamiento antiguo, las posibilidades
de una relacin de conocimiento por analoga. Si la naturaleza es un conjunto
de formas armnicamente relacionadas, el conocimiento de algunas de esas formas
naturales permite, por comparacin, sacar conclusiones o afirmar verdades
respecto de otras formas. Adems, esta idea de la naturaleza supone una
concepcin jerrquica y por lo tanto cerrada, de un mundo que
tiene un lmite, la referencia al lmite de la esfera celeste, ms all de la
cual estn los dioses muestra algo de esta concepcin de un mundo cerrado.
A partir de la revolucin
cientfica, la naturaleza va a significar otra cosa. En primer lugar, porque ya
no es aquello que se ofrece a la experiencia inmediata, sino que es lo que se
opone como objeto de conocimiento; y si presupone la existencia de un orden es
bajo la forma de un sistema, que ya no es un conjunto armnico, sino que
es un conjunto sometido a leyes que regulan de modo preciso las
relaciones de los cuerpos. Para entender esto, veamos una de las formulaciones
que ms arraigo ha tenido en el pensamiento moderno, la frmula cartesiana. La
naturaleza para Descartes es la extensin (la "res extensa") y
el orden de la naturaleza es un orden espacial: extensin ms movimiento. Todo
el orden de la naturaleza se reduce entonces a esta condicin de extensin y
movimiento. Es un modelo de tipo mecnico, esa parte de la fsica que se
ocupa de los movimientos recprocos de los cuerpos. El universo newtoniano es
un gran mecanismo donde todas las relaciones de movimiento entre los cuerpos
son traducibles a las frmulas matemticas de gravitacin, que ponen en relacin
la masa de los cuerpos y las distancias que los separan. Se piensa la
complejidad de fenmenos en el orden de la naturaleza en trminos mecnicos,
con lo cual el nuevo paradigma cientfico puede construir una realidad
formulable en trminos matemticos.
El modelo mecnico de la naturaleza
termin por imponer a las concepciones de la biologa contempornea obstculos
que tuvieron que ser superados para producir los desarrollos fundamentales que
tuvo en el siglo XIX bajo otro paradigma cientfico, el evolucionismo.
Pero hay que ver lo que esa idea del funcionamiento del cuerpo viviente como
una mquina hizo posible en el siglo XVII y XVIII. Por ejemplo, la circulacin
de la sangre, descubierta por Harvey, que es contemporneo de Galileo (Il
saggiatore es de 1623 y la obra de Harvey se publica en 1628), fue posible
por la aplicacin de ese modelo mecnico.
El sujeto. Lo importante, para pensar las condiciones de
una psicologa como ciencia de la subjetividad, es que el cambio en el
conocimiento del mundo, en la idea de verdad y naturaleza supone tambin un
cambio en el concepto del sujeto del conocimiento. La revolucin del
pensamiento en la ciencia moderna necesariamente debe problematizar la funcin
del conocimiento: la filosofa moderna traslada la pregunta por el ser a
la pregunta por el conocer. En todo caso, en ese camino del conocimiento
se construye al mismo tiempo un cierto sujeto de la ciencia. Lo vemos en
las proposiciones de Canguilhem: la concepcin de la naturaleza como extensin
y movimiento, sometida al clculo matemtico, riguroso, analtico, construye un
sujeto pensante calculador, analtico y racional, que no es el sujeto
psicolgico. Se pueden establecer las equivalencias entre los rasgos que
definen esta nueva imagen del mundo y las condiciones que debe cumplir el
sujeto capaz de acceder a esa empresa de conocimiento. Si esto es as, cada
nueva transformacin, cada crisis del pensamiento, cada transformacin de
paradigmas cientficos y filosficos trae aparejados tambin cambios correlativos
en la concepcin del sujeto. El sujeto as constituido, a partir de este primer
paradigma de la ciencia moderna, no necesariamente debe ser pensado bajo la
forma de una identidad continuada respecto de otros paradigmas cientficos y
cambios civilizatorios a lo largo de la historia moderna y hasta nuestros das.
El sujeto del que habla Descartes o Hume no es el mismo del que habla Darwin o
autores ms contemporneos.
En la constitucin de la ciencia
moderna nace tambin la problematizacin del hombre en tanto sujeto de
conocimiento. Es decir, si la verdad en este nuevo estatuto de la ciencia no se
brinda espontneamente al conocimiento sino que es el correlato de una
actividad del sujeto sobre el objeto, la cuestin del sujeto de conocimiento
se convierte en un problema fundamental. Y los principios del mtodo, se
convierten en una dimensin que debe ser ineludiblemente resuelta, para poder
dar cuenta de los criterios de verdad que este paradigma as define; pero all
hay una consecuencia a extraer y es que la problemtica posible de la
naturaleza humana va a ser abordada por el lado de esta funcin de
conocimiento.
2. La psicologa como ciencia
de la subjetividad: Georges Canguilhem.
(G. Canguilhem, "Qu es la
psicologa?" (1956). Ver tambin la Gua de
Lecturas de la Unidad II)
La tesis de Canguilhem es que el proyecto de
una psicologa moderna como ciencia de la subjetividad es diferente tanto de
una ciencia natural como de una ciencia del comportamiento. En segundo lugar,
esa psicologa debe ser situada en relacin a una ciencia del sujeto
pensante, pero tambin a una ciencia de un sujeto del querer. La
primera, la del sujeto pensante, deriva de la fsica moderna (como
fsica del sentido externo) y de la filosofa moderna (como
ciencia del sentido interno). La segunda se refiere a la exploracin de
un sentido ntimo.
La fsica del sentido externo. La fsica moderna
establece una total separacin entre la experiencia cientfica y la experiencia
sensible: la realidad ya no es confundida con el contenido de la percepcin.
Ms aun, la experiencia de lo cualitativo sensible falsifica lo real. La
psicologa viene a dar cuenta del sujeto pensante como fuente de error da
razn de los residuos irreales de la experiencia humana. Si la psicologa
deriva de una fsica, ella misma deber ser una fsica, en el sentido moderno
de clculo. Como tal deber determinar las relaciones cuantificables y
constantes entre sensaciones esto es, medir las sensaciones por analoga al
cuerpo figurado, segn el procedimiento enunciado por Descartes en 1637 (Reglas
para la direccin del espritu, regla
XIV). La psicofsica y la psicologa experimental del siglo XIX
(Fechner, Wundt) tienen pues en la fsica moderna su origen y su condicin.
La ciencia del sentido interno.
La psicologa del sentido
interno, o ciencia de la conciencia de s, se constituye en el siglo XIX
(Royer Collard) bajo el lema socrtico concete a ti mismo y tiene como
mtodo la introspeccin. Esta psicologa pretende fundarse en la filosofa,
precisamente en la Segunda Meditacin cartesiana (1641), que afirma
desde el ttulo que el alma es ms fcil de conocer que el cuerpo, en tanto se
da a conocer inmediatamente y sin mediacin. Pero en realidad, afirma
Canguilhem, esta psicologa no hace ms que malentender la filosofa en la que
pretende basarse: la historia de esta psicologa es una historia de
contrasentidos. En efecto, el Yo del Yo pienso, luego existo no es un yo
personal, particular sino impersonal, singular (una cosa que piensa). De
la misma manera, los detractores de esta psicologa de la introspeccin no
hacen ms que repetir la posicin de la filosofa antigua, que Pierre Gassendi
levantara contra Descartes: el alma slo se conoce indirectamente por espejo.
Finalmente, la mencin a Kant sirve a
Canguilhem para recordar que la filosofa moderna, lejos de fundar, rebate la
posibilidad de una psicologa:
a) como fsica del sentido externo porque el pensamiento se da en una sola
dimensin, el tiempo, y no permite pues la analoga con el espacio, necesario a
toda medida;
b) como psicologa del sentido interno o
ciencia de la conciencia de s, porque el sujeto que investiga no puede devenir
objeto de esa investigacin en tanto se ve modificado por ella.
La ciencia del sentido ntimo.
La psicologa del sentido
interno pasa a ser una psicologa del sentido ntimo y toma la forma de una
autobiografa, una "tcnica del
'diario ntimo'" (Maine de Biran). Se produce un desplazamiento del yo pienso cartesiano (ciencia
del sentido interno), al yo quiero que "funda la conciencia para
s, contra la exterioridad". Esta psicologa entiende la conciencia
como un conflicto voluntad -resistencia y como conciencia encarnada. Por esa
va introduce la patologa de la afectividad y la medicina mental. La nocin de
enfermedad mental y la investigacin sobre las pasiones tal como se formula en la psiquiatra del
siglo XIX (Pinel, Esquirol) deben ser incluidas en esta unidad conceptual
(Ntese sin embargo el entrecruzamiento con el punto 1 del trabajo de
Canguilhem, la psicologa como ciencia natural). La psicopatologa mdica, a
travs de Charcot, culminara finalmente en el psicoanlisis, para el cual lo
psquico no es lo oculto, sino lo que se oculta. En este sentido, lo ntimo es
lo abisal y la psicologa deviene ciencia de las profundidades el alma.
3. Kant y la psicologa.
David Leary sintetiza
la crtica kantiana a la psicologa en "El desarrollo filosfico de la
concepcin de la psicologa en Alemania, 1780‑1850." (La versin
completa del trabajo y las referencias correspondientes pueden verse en: www.elseminario.com.ar)
En 1781
Immanuel Kant (1724‑1804) public su primer gran trabajo, Crtica de
la Razn Pura. Entre las cosas que Kant intent efectuar en esta obra
estaba una crtica sistemtica de la psicologa racional de su poca; deseaba
negar la validez de cualquier psicologa racional; esto es, de cualquier
intento de indagar la naturaleza del sujeto pensante (o alma) por medio del
anlisis racional. Conocer la naturaleza del alma, o del "yo",
argumentaba, est ms all del poder de la razn humana. No puede haber
conocimiento puramente racional del alma.
Todos los argumentos acerca de la substancialidad, simplicidad e
identidad del alma, y la relacin con el mundo fsico comienzan en ltima
instancia con la nica proposicin 'yo pienso'. Esta proposicin es emprica, no racional. Se basa ms en una
experiencia a posteriori que en una razn a priori. Y la experiencia nunca
puede proveer una base para una prueba puramente racional y cierta de la
naturaleza del alma. Hay un
"yo" emprico en cada acto de pensamiento, pero esto no prueba que
este "yo" sea substancial, o que sea idntico de un pensamiento a
otro, o que sea simple. Nada acerca de la esencia del "yo" se sigue
necesariamente de su existencia. An concediendo, como lo hizo Kant, que debe
haber un "yo" noumnico para dar cuenta de la posibilidad a priori
del conocimiento, ningn atributo adems de la existencia puede ser predicado
vlidamente de este "yo". Cualquier otro atributo, tal como la
substancialidad, podra derivarse slo
invlidamente del reino de la experiencia. Afortunadamente, es
innecesario para nosotros ir ms lejos en el razonamiento de la crtica
kantiana a la psicologa racional. Es suficiente notar la conclusin de Kant de
que, ya que la psicologa racional es una ciencia que sobrepasa todas las
capacidades de la razn humana, no queda nada para nosotros sino estudiar
nuestra alma bajo la gua de la experiencia, y
confinarnos a aquellas cuestiones que no van ms all de los lmites
dentro de los cuales un contenido puede ser provisto para ellos por la
experiencia interior posible.
La
crtica de Kant a la psicologa no termin aqu. En 1786 public su Metaphysics
Anfangsgrnde der Naturwissenschaft
[Principios metafsicos de la ciencia de la naturaleza]. En el prefacio de esta obra dio un anlisis
conciso del estatus de la psicologa como una ciencia emprica. La psicologa ‑o
la doctrina emprica del alma‑ nunca puede llegar a ser una ciencia
natural en sentido propio; nunca puede llegar a ser nada ms que una doctrina
histrica... natural del sentido interno. En otras palabras, la psicologa
slo puede proveer una descripcin natural [de los fenmenos] del alma, pero
no una ciencia [i.e., conocimiento demostrativo] del alma.
La razn por la cual la psicologa nunca podra llegar a
ser una ciencia natural en sentido propio, de acuerdo con Kant, era que no
podra basarse en principios a priori y as no podra producir conocimiento
apodctico, o cierto. Ms especficamente, la psicologa no podra emplear
matemticas, las cuales proveen los instrumentos necesarios para la
construccin a priori de los conceptos en la ciencia. Segn Kant, en toda
doctrina especial de la naturaleza slo puede ser fundada una ciencia en
sentido propio en tanto hay matemtica en ella.En otras palabras, toda
verdadera ciencia debe tener tanto una parte racional como una emprica. La
experiencia provee los datos empricos; la matemtica provee las relaciones
inherentemente racionales entre estos datos. Pero en opinin de Kant, la
psicologa nunca podra emplear la matemtica porque sus datos empricos no
poseen dimensiones espaciales y por consiguiente slo existen en la nica
dimensin del tiempo. En conclusin la psicologa no podra llegar a ser nada
ms que un arte sistemtico... nunca una ciencia en sentido propio; porque...
[es] meramente emprica. Por "meramente emprica" Kant entenda que
la psicologa tena que depender totalmente de una recoleccin inductiva o a
posteriori de datos. Tal procedimiento nunca puede producir conocimiento
apodctico porque no contiene elementos a priori, necesarios. En lugar de eso
puede conducir slo a "leyes de la experiencia" tentativas.
Pero la designacin de la psicologa como "meramente
emprica" no marc el final de la crtica de Kant. En el mismo prefacio de
esa obra, dijo que la psicologa no slo es "meramente emprica",
sino que incluso no es una buena disciplina emprica. Kant puntualiz que la psicologa sufre por cuanto en ella lo
mltiple de la observacin interna se separa solamente por una simple divisin
del pensamiento, pero no puede mantenerse separada o unificarse nuevamente a
voluntad. Brevemente, la psicologa no
puede controlar sus fenmenos; no puede ser "experimental". Adems,
las observaciones posibles para los psiclogos son pobres en calidad y de
alcance restringido. Por un lado, "el mismo [acto de] observacin altera y
distorsiona el estado del objeto [i.e., el fenmeno mental] observado";
por otro, "menos an puede someterse otro sujeto pensante a nuestras
bsquedas, de tal modo que sean conformes a nuestros propsitos". As, el
psiclogo slo puede informar sus propios fenmenos mentales, y an despus no
puede estar completamente seguro de sus informes.
Tal
era la parte negativa de la crtica de Kant a la psicologa "meramente
emprica". La psicologa, en suma, nunca podra llegar a ser una ciencia
verdaderamente racional, basada en la matemtica y produciendo verdades
necesarias, como tampoco llegar a ser una ciencia experimental. Kant no pudo
ver el camino para cambiar este veredicto, pero s vio una forma por medio de
la cual la psicologa podra llegar a ser por lo menos una mejor ciencia
emprica. La psicologa podra, dijo, hacer uso de una metodologa diferente,
una metodologa llamada "antropolgica" basada en observaciones del
sentido externo ms que del interno. Expuso esta tesis, que completaba su
crtica de la psicologa, en su Antropologa. En sentido pragmtico,
publicada en 1798. Segn esta sugerencia positiva, la psicologa, a pesar de
seguir siendo "meramente emprica", podra llegar a ser ms til a la
especie humana si abandonara su mtodo introspectivo tradicional y comenzara a
hacer observaciones sistemticas de hombres y mujeres "en el mundo",
tal como se comportan e interrelacionan con sus conciudadanos. Tal conocimiento
de la "naturaleza humana" en tanto puede ser recogido de esta manera ‑y
complementado "viajando, o al menos leyendo historias de viajeros"
(como hizo vidamente Kant) y a travs de tales "medios auxiliares"
como el estudio de "la historia del mundo, biografas, y an obras
dramticas y novelas", podra derivarse, deca Kant, en "leyes de
experiencia" que podran asistir a hombres y mujeres en el curso de sus
vidas. Conociendo mejor cmo sus conciudadanos tienden a comportarse, y cmo
tienden a reaccionar ante ciertas conductas, podra proveerse una
fundamentacin natural sobre la cual los individuos podran hacer elecciones
sobre el mejor curso de accin para ellos mismos. Esta era una justificacin
suficiente, en la opinin de Kant, para desarrollar una psicologa emprica
basada en observaciones externas ms que internas.
(II) Tradiciones en las psicologas del
siglo XIX: el problema experimental.
4. Tres tradiciones de las psicologas del siglo XIX: la
psicofsica, la psicobiologa evolucionista, la psicopatologa clnica
Una presentacin del panorama del
pensamiento psicolgico del siglo XIX permite ordenar tentativamente algunas lneas
dentro de la diversidad de corrientes, mtodos y objetos de la disciplina. Se
trata de una ubicacin genrica y de conjunto de tres corrientes del
pensamiento psicolgico, que construyen nociones y programas de investigacin
de la psicologa como una disciplina con pretensin de constituirse como
ciencia. Por una parte, se trata de pensar las condiciones diferenciales en que
nacen la psicologa experimental, la psicologa evolutiva, la psicopatologa y
la clnica y aun la psicologa social y colectiva. Pero, al mismo tiempo,
interesa exponer el criterio de esta eleccin, ya que se podran postular otras
formas de presentar esa diversidad.
En trminos de un anlisis
histrico, hay cuestiones que tienen que ver, por lo menos, con un
doble conjunto de problemas. Por un lado, estn los problemas relacionados con
la constitucin cientfica de la disciplina. Cada una de estas
corrientes, se puede decir, est enfrentada diversamente con la bsqueda de
modelos cientficos.
Al mismo tiempo, cada una de estas corrientes
est inmersa en condiciones histrico culturales particulares. Por
ejemplo, el empirismo, que aporta temas y problemas a la disciplina, nace en
Inglaterra, con Locke y Hume. Algo de su preocupacin sobre el origen del
conocimiento se encuentra en Condillac que impacta sobre el movimiento de los
idelogos y sobre la psicopatologa inicial en Pinel. Con ello se produce un
desplazamiento a la situacin cultural en Francia. Y tambin es en Francia
donde se desarrolla una protopsicoterapia, en el magnetismo animal de Mesmer.
Ahora bien, este pasaje de Inglaterra a Francia supone contextos culturales e
institucionales distintos que afectan la definicin misma de los problemas y
los programas de constitucin de la disciplina. Con Fechner y Wundt pasaremos a
Alemania, donde hay condiciones particulares, no slo filosficas, sino tambin
acadmicas, formas diferentes de organizacin de la investigacin y de la
enseanza, tal como lo expone el artculo de Kurt Danziger sobre los orgenes
sociales de la psicologa.
|
EVOLUCIONISMO
Y PSICOLOGIA |
PSICOFISICA
Y PSICOLOGIA FISIOLOGICA |
PSICOPATOLOGIA
Y CLINICA DE LA HIPNOSIS |
|
Inglaterra Problemas: .Relac.
organismo-medio. .evolucin: -especies -edades -etapas de civilizac. .herencia-medio (innato-adquirido) .instinto Mtodo: . Gentico Modelo: BIOLOGIA Disciplinas: .Eugenesia .Psicologa
Comparada |
Alemania Problemas: .Representac.
mentales. .Actos
y cont. de conciencia .Experiencia
int. y externa. .Fenom.
fisiolg. y fenom.psicolog. Mtodo: . Psicofsico
y experimental Modelo: FISICA Disciplinas: .Psicofsica .Psicolog.
sensorial |
Francia
(Inglaterra) Problemas: .Psicoterapia .sugestin: -liderazgo -"masas" -histeria .disociacin psquica .conflicto .automatismos
psquicos Mtodo: . Clnico Modelo: MEDICINA
MENTAL Disciplinas: .Psiquiatra
y psicopatologa .Clnica
de las neurosis .Psicologa
de las masas |
Veamos la significacin de este
cuadro comparativo que no es exhaustivo sino solo inicial y exploratorio.
a) El impacto del evolucionismo
en la psicologa viene a establecer un orden de problemas caractersticos; la
psicologa se separa de la matriz del conocimiento y del campo de la
conciencia, que eran propios de la tradicin empirista. Los problemas giran
hacia la conducta, en trminos de relacin del organismo con el medio
vital; los trminos claves son: adaptacin, herencia, instinto, lo innato y lo
adquirido.
Surge en Inglaterra, ya que tiene su
origen a partir de la obra de Darwin (El origen de las especies, 1859) y
se sostiene inicialmente en el impacto extraordinario de su obra. No slo
constituye la revolucin cientfica ms importante y decisiva del siglo XIX,
sino que su impacto va ms all de las ciencias naturales y la psicologa definida
en ese marco como una ciencia natural para constituirse en modelo de las ciencias
sociales y en alimento de la filosofa positivista.
El mtodo fundamental es el gentico.
La nocin de la evolucin se aplica tanto a las especies (del animal al hombre:
psicologa comparada), como a las edades evolutivas (del nio al adulto) y los
estadios de civilizacin (de los pueblos "primitivos" o
"salvajes" a las sociedades blancas
civilizadas).
b)
La psicologa del "sentido externo", a partir de la psicofsica
de Fechner, se despliega en Alemania y es el fundamento de la psicologa
sensorial, fundada en los procedimientos experimentales. Aqu nos encontramos
con la tradicin de una psicologa de la conciencia, apegada a las
relaciones entre fenmeno fsico, proceso fisiolgico y representacin mental.
El marco problemtico de la relacin de conocimiento, la distincin entre lo
"externo" y lo "interno", el peso del modelo de la fsica y
de la fisiologa (que en su versin experimental era, a su vez, tributaria de
la fsica), caracterizan esta corriente que cierta tradicin historiogrfica,
nacida en los EEUU, ha tendido a considerar como la nica psicologa
cientfica.
c) La tercera corriente gira alrededor
de las cuestiones de la psicopatologa y la clnica de la hipnosis; podra
decirse, con un trmino que es posterior, que sus problemas giran en torno del sntoma.
All nace la hipnosis como primer modelo de sistematizacin de un procedimiento
que es, a la vez, psicoteraputico y de investigacin, y que puede ser
validamente considerado como un modelo igualmente experimental. En su
consolidacin ms pblica esta corriente encuentra su lugar en Francia; en
realidad el problema es ms complejo, porque en rigor, la primera formulacin
sistemtica de la cuestin de la hipnosis se produce en Inglaterra. La
denominacin misma de "hipnosis" que supone dejar de
hablar de "magnetismo animal" y la iniciativa de
definir a la hipnosis como procedimiento mdico, teraputico e investigativo,
nace en Inglaterra, a partir de un mdico que es fisilogo y clnico: James
Braid; y es previo a la obra de Charcot en Francia.
Los
contextos nacionales e institucionales. Una primera cuestin
a considerar es que ya no estamos, como en la revolucin filosfica y
cientfica del siglo XVII, en un espacio cultural que ligaba a los autores de
distintas nacionalidades en una especie de repblica de filsofos y pensadores.
La consolidacin poltico-institucional de los modernos estados nacionales se
produce, sobre todo, en la Europa del siglo XIX. De modo que se acenta la
importancia de los contextos nacionales y sus rasgos diferenciales, arraigados
en formas particulares de organizacin de la enseanza acadmica, en
tradiciones de investigacin, en las distintas relaciones con los Estados y con
organismos de la sociedad, incluso en las condiciones variables de libertad de
investigacin y de autonoma de los organismos cientficos y los ncleos
intelectuales.
Un problema histrico, justamente,
es el que plantean las condiciones en que un autor, una lnea de pensamiento o
una escuela surgidas en determinado pas llegan a tener influencia e
implantarse en otro. Eso se produce siempre
de un modo que transforma, a veces mucho, la corriente original y que abre
complejos problemas de recepcin de ideas, mtodos y programas. Por eso,
no basta con la descripcin de ideas y autores que se suceden y se
"influyen" recprocamente, sino que es preciso analizar las
condiciones de implantacin y apropiacin del conocimiento como un proceso
activo. Por ejemplo, si el empirismo surge en Inglaterra, y si la psicologa
experimental trabaja a partir de la sensacin y por lo tanto tiene un punto de partida
"empirista", por qu esa corriente no se desarrolla en la tradicin
inglesa sino que surge en Alemania?. Aparentemente, en Inglaterra estaban, a
partir del punto de partida asociacionista, las condiciones para la
constitucin de una lnea preocupada por la experiencia sensorial. Y sin
embargo la psicofsica y la psicologa fisiolgica, como disciplinas de
laboratorio, nacen en las universidades alemanas, donde se constituye una
tradicin experimental que encuentra en el modelo fsico y en el ideal de la
medicin sus condiciones institucionales y al mismo tiempo metodolgicas de
constitucin.
Aqu aparece la necesidad de
reconstruir estas corrientes cientficas y de pensamiento en el marco de
contextos culturales, "climas de pensamiento" y formas institucionales
que son especficas. Lo hemos dicho: el modelo fundamental en la constitucin
de la disciplina psicolgica como psicofsica o psicologa experimental, en
Alemania, es la fsica; esto es explcito, en el programa de un Fechner, que
viene de una formacin en fsica experimental. An cuando la psicofsica se
desplaza hacia una psicologa fisiolgica, en realidad lo hace tomando como
modelo una fisiologa que, en Alemania, no es la misma que la fisiologa
inglesa. Mientras la fisiologa alemana est fundada en la fsica, se realiza
en Departamentos de Filosofa o de Ciencias y se construye en el laboratorio,
la fisiologa inglesa responde al modelo de la investigacin clnica, en gran
medida desarrollada en los consultorios, ligada a las Escuelas de Medicina y
apegada a los problemas del tratamiento de trastornos neurolgicos y
psiquitricos. De all que los ingleses se interesen por la hipnosis,
procedimiento que, en cambio, los
experimentalistas alemanes rechazaban. No slo la tradicin filosfica y
metodolgica son diferentes, sino que la formacin social, cultura e
institucional son diferentes y esto da como resultado que no estn proyectando
la misma disciplina. En el caso de los fisilogos ingleses a los que hice
referencia, es muy escasa la vinculacin con problemas filosficos y est
ausente la preocupacin estrictamente metodolgica o de investigacin bsica.
Hay, entonces, dos tradiciones de
investigacin bien diferentes. En el caso de Wundt, no est dispuesto a
abandonar el campo de la filosofa y se opone a la constitucin de la
psicologa como un campo profesional autnomo. En la tradicin alemana, ese
inters filosfico es muy notorio en Fechner que crea la psicofsica en el
marco de su preocupacin por resolver matemticamente la relacin entre el
mundo fsico y el mundo espiritual, es decir por reformular, en trminos
cientfico experimentales, la vieja cuestin metafsica de la relacin
cuerpo-alma. Un segundo rasgo diferencial de la tradicin alemana es que la
preocupacin metodolgica sigue el modelo fisicomatemtico; de all que el
problema de la medicin cumpla un papel fundamental. En cambio,
en la tradicin fisiolgica inglesa no aparece ninguna de estas dos
condiciones. Y sin embargo hay una labor de investigacin emprica, inspirada
en la fisiopatologa, que impulsa un desarrollo muy importante de la
disciplina.
En cuanto a la tradicin
psicopatolgica y de la clnica de la hipnosis, es la ms heterognea,
porque, por una parte, responde a una
corriente propiamente mdica, ligada a la constitucin de la neurologa y la
medicina mental, en la que tienen tambin incidencia los desarrollos de una
fisiologa, sobre todo la inglesa, de inspiracin clnica. Pero, como veremos,
la tradicin del "magnetismo animal" mantiene su autonoma y sus vas
propias de desarrollo y pervivencia, al margen del dispositivo mdico; incluso
tiene su impacto sobre formas de representacin literaria.. Por lo tanto, no se
trata aqu de un modelo homogneo sino de un campo de ideas y de prcticas en
el que intervienen intereses y objetivos diversos, aunque, hacia el fin del
siglo XIX, van a predominar los ligados a la prctica clnica, cuando la
medicina se reapropie de ese campo. Por otra parte, no puede desconocerse que
el modelo de la hipnosis se convierte en una matriz explicativa de los
fenmenos de masas y se aplica a la definicin de las cuestiones de la
autoridad y el liderazgo.
Finalmente, hay que tener en cuenta
en la lectura del cuadro que sintetiza los rasgos de esas tres tradiciones la
complejidad del campo heterogneo y plural de la psicologa. Estas condiciones
de diversidad y pluralidad en el nacimiento de la disciplina estaban presentes
en el anlisis ya visto de G. Canguilhem (ver punto 2 de este Mdulo)
focalizado en la historia de los proyectos en el pensamiento filosfico y
cientfico. Aqu se adopta otro punto de vista, apegado a las tradiciones
metodolgicas y los discursos formadores de corrientes tericas y prcticas en
la psicologa. Es una perspectiva de examen de la cuestin que tiene sus
proyecciones sobre el presente. Hay que ser capaces de reconocer lo diferencial
de los enfoques, de los problemas, los mtodos y programas de investigacin,
los modelos de prctica y los usos sociales proyectados, en contextos
culturales e institucionales que imponen sus propias condiciones. Todo esto
est presente en la historia del nacimiento de la psicologa en el siglo XIX. Y
es claro que la psicologa de este perodo no puede ser definida simplemente
como "psicologa de la conciencia".
5. El problema experimental en
Psicologa. Tres modelos: Wundt (Leipzig), Charcot (Paris), Galton (Londres) (Kurt Danziger, Estructura social
de la experimentacin en psicologa. Ver tambin la Gua de
Lecturas de la Unidad II)
El texto de Danziger ofrece una
presentacin de diversos modelos de experimentacin en psicologa. En
ese sentido, puede ser tomado como un abordaje que destaca, de otro modo, esa diversidad
de tradiciones que ha sido expuesta en el punto anterior. Y lo hace
refirindose a los mismos espacios nacionales y culturales: Alemania, Francia e
Inglaterra. La diferencia evidente, respecto de las tres tradiciones
tratadas en el punto anterior, es que, en el caso ingls, no considera a Darwin
(que no haca experimentos) sino a Galton que, como se ver, se funda en la
tradicin evolucionista pero produce un desarrollo de ideas y prcticas
especficas, en dos direcciones: los tests mentales y la eugenesia.
a)
Al mismo tiempo, al extender esa diversidad a diversos modelos
experimentales, Danziger cuestiona la tesis que slo reconoce un modelo
cientfico experimental, fundado en los procedimientos del laboratorio
establecidos por Wundt en Leipzig, tesis muy arraigada en la historiografa
anglosajona de la psicologa, sobre todo en el clebre texto de E. G. Boring, Historia
de la psicologa experimental.
b) Es importante relacionar el enfoque y los problemas planteados por el
autor con las ideas del otro texto de Danziger trabajado en la Unidad I del
programa, Los orgenes sociales de la psicologa moderna (Vase tambin en el
Mdulo I, Kurt Danziger: historia crtica en sentido fuerte). En particular,
el enfoque de Danziger se muestra en la idea del experimento como una
situacin social, el papel que
cumplen los intereses intelectuales (o de conocimiento) y los factores
extradisciplinares.
c) El trabajo de Danziger comienza
definiendo las caractersticas del modelo experimental de Leipzig (Wundt) que
se corresponde con la tradicin del trabajo acadmico. La situacin
social correspondiente destaca la colaboracin, el equipo, el intercambio de
roles, el estilo cientfico y el objetivo de investigacin que apunta a
estudiar sujetos en sus rasgos psicolgicos generales y comunes, sobre todo,
los procesos mentales elementales.
d) A partir de ese modelo el autor
analiza dos modelos alternativos.
> Por una parte, el experimento
clnico (Charcot) que se constituye en el modelo que plantea una
divergencia fundamental con el anterior: el contexto es la medicina, no hay
intercambio de roles sino separacin clara y diferencia de status; cambian las
relaciones (a partir de la relacin mdico-paciente) y el objetivo.
> Por otra, el modelo
galtoniano (Londres), que aparece posteriormente y que se va a constituir
en un antecedente importante de los tests mentales. El modelo social
proviene del examen, acadmico o
frenolgico; involucra personas comunes como solicitantes e incorpora un
aspecto contractual (pago) y utilitario. Es importante ver cmo surgen en
este modelo ciertos temas que van ser retomados en el captulo sobre psicologa
y biologa: las diferencias individuales, el modelo de la competicin entre
individuos y la cuestin de la poblacin y la eugenesia.
Lo anterior sirve de presentacin
del texto. Para trabajarlo se recomienda realizar un cuadro comparativo
de los tres modelos que considere, por lo menos, los siguientes items para cada
uno de ellos:
> Tradicin (costumbre)
> Situacin social (relaciones
previas, sistema de roles)
> Objeto de conocimiento (e intereses
de conocimiento)
(III) La clnica freudiana y la historia de la
sexualidad
Hemos visto en el punto anterior que
el surgimiento de un modelo clnico en psicologa puede ser situado en
torno de la figura de Charcot y la hipnosis. En ese modelo es central el
papel del caso, fundado en una relacin particular del mdico y el paciente.
En esa tradicin clnica y psicopatolgica van juntos el objetivo de
conocimiento e investigacin y el propsito teraputico. La importancia
de esa tradicin clnica, basada en la hipnosis, en la constitucin de la
psicologa moderna, tiene una evidencia en el hecho de que el Primer Congreso
Internacional de Psicologa, en 1889, en Paris, design como presidente a
Charcot.
1)
La trayectoria de Charcot haba
comenzado con la investigacin anatomoclnica de los cuadros
neurolgicos. Hacia 1875 se interesa por la hipnosis y abandona la
investigacin anatomoclnica en el estudio de la histeria. En 1885 Charcot se
interesa en las parlisis histricas, traumticas: sntomas que surgen
despus de accidentes ferroviarios o en accidentes laborales, cadas, golpes,
etc, sin un real dao fsico. Charcot considera que los sntomas son
histricos.
a) Por un lado, eso le permite afirmar una histeria neurolgica,
separada de la representacin tradicional de la histeria uterina, o sea
femenina, y asociada a desrdenes de la sexualidad. En efecto, muchos de los
casos que describe son histerias masculinas.
b) Establece o acenta una relacin nueva de la hipnosis
con la histeria. La hipnosis comienza a ser utilizada experimentalmente
para producir parlisis por sugestin en estado hipntico. Eso le permite un
doble movimiento en la conceptualizacin de la histeria. Por un lado, se tiende
a establecer la equivalencia entre la sintomatologa histrica y la producida
por hipnosis, en oposicin a los sntomas de otras enfermedades neurolgicas
y a la simulacin. Por otro lado, Charcot propone una equiparacin entre el
estado hipntico y el estado histrico traumtico. En el accidente traumtico,
el trauma opera naturalmente de un modo anlogo a como lo hace el
mandato del hipnotizador en la situacin artificial de la hipnosis. O sea: la
histeria traumtica es como una autohipnosis espontnea y la hipnosis es como
un pequeo trauma reproducido artificialmente. Pero, para Charcot, la hipnosis
slo es posible en histricos ya que no todos los sujetos son hipnotizables.
c) La novedad que trae Charcot no es la nocin
misma de trauma (que es anterior) sino el modo de explicarlo, en la medida en
que destaca el papel que cumplen las representaciones que el sujeto se
hace de la situacin. Recordemos que Freud
va a Paris con su beca de estudio en 1886, o sea coincidiendo exactamente con
este momento de las investigaciones de Charcot sobre las parlisis psquicas
traumticas. Es algo que Freud reconoce explcitamente en sus primeros textos:
encuentra su punto de partida en esa idea del trauma.
2)
Sobre la cuestin de la sexualidad, hay una clara ambivalencia en
Charcot y en lo que transmite a Freud.
a) Por un lado, con la aceptacin de la histeria masculina y la
ubicacin del trauma como factor etiolgico produce
una "desexualizacin" y una
"defeminizacin" de la histeria, en la medida en que destaca la
centralidad del sistema nervioso: se propone una "neurologizacin" de
la histeria.
b)
Sin embargo, mantiene los "signos ovricos" y
"testiculares" y por lo tanto mantiene una relacin de la histeria
con los rganos sexuales. (Ver Marcel Gauchet, El verdadero Charcot,
Buenos Aires, Nueva Visin, 2000, pp. 137-140).
Pero,
adems, basta ver las descripciones de las presentaciones clnicas (que en
general hacen los alumnos de Charcot) para advertir que en lo que se llamaban
las actitudes pasionales y en el delirio histrico, las referencias a la
sexualidad eran muy explcitas. Si esas referencias no se incluyen en la
conceptualizacin de la histeria no se debe a un prurito moral sino a la
intencin de situar la histeria dentro de las enfermedades neurolgicas y
mdicas y romper con la larga tradicin que la asociaba a un desorden sexual
y moral. (Ver M. Foucault, El poder psiquitrico, Buenos Aires, FCE,
2005, clase del 6 de febrero de 1974, sobre todo pp. 373-381)
6. Freud:
las neurosis y la vida sexual
Hacia la segunda mitad del XIX, antes de Freud e incluso antes de la investigacin de Charcot, se admita una relacin de la histeria con la sexualidad (que vena de la Antigedad: histeria viene del trmino griego hyster, que significa matriz o tero). Se admitan 2 modos de relacin:
a) Directamente anatmica: ciertas anormalidades en los genitales producan efectos reflejos sobre el sistema nervioso. La histeria se inclua en el campo de las neurosis reflejas.
b) Asociada a la vida sexual, sobre todo la abstinencia. La histeria se asociaba a muchachas solteras o monjas, que carecan de satisfaccin sexual. (Ver K. Levin, Freud y su primera psicologa de las neurosis, Mxico, FCE, 1985, pp. 141-145.)
La posicin inicial de Freud sigue a Charcot y se
distancia de las opiniones prevalecientes: la sexualidad no jugaba un papel
central. En Histeria (1888, artculo para una enciclopedia) se mencionan las
condiciones de la vida sexual pero subordinadas al papel de la herencia,
que era la posicin de Charcot. En el caso Emmy (1889) no menciona la
sexualidad.
En Isabel y Lucy
(finales de 1892) descubre que la "resistencia" al recuerdo
corresponde a pensamiento erticos, aunque todava no hay teora del trauma ni
se mencionan los acontecimientos sexuales infantiles. Un giro mayor queda
expuesto en Las neuropsicosis de defensa (1894) y en el prefacio a los
Estudios sobre la histeria (1895): la sexualidad es la fuente de ciertos
acontecimientos traumticos que motivan una defensa represiva. Pero todava no
destaca el papel de los traumas sexuales infantiles.
A partir del descubrimiento de los traumas sexuales busca
ampliar y generalizar el papel de la sexualidad en las neurosis y se ocupa de
la otra gran neurosis que se destacaba en la clnica: la neurastenia,
que a menudo se comparaba y se buscaba diferenciar respecto de la histeria.
La Neurasthenia fue descrita por Beard, un mdico norteamericano, en 1869. Asociada al
agotamiento, el esfuerzo excesivo y la debilidad fsica y mental, era
considerada una anormalidad nerviosa funcional. Para Beard era tpicamente
norteamericana y derivaba de la excitacin, las exigencias y esfuerzos de la
vida moderna. En Europa en cambio se buscaban otros factores, sobre todo en la
herencia, pero tambin en la vida sexual: el factor de la masturbacin
(o ms bien de los excesos de la masturbacin) se mencionaba ya antes de Freud.
Y tambin se mencionaba el coitus interruptus, sobre todo en el caso de
la neurastenia femenina. Por otra parte, la asociacin con la sexualidad estaba
en los sntomas mismos: era un cuadro que presentaba sntomas como la
impotencia y la eyaculacin precoz.
La
herencia para algunos (por ejemplo Charcot) cumpla un papel menor en la
neurastenia que en la histeria. Sobre la masturbacin, sin embargo (que
es el factor que va a destacar Freud) se mantena una disyuntiva: es una causa
directa o ms bien un efecto de una constitucin neuroptica,
degenerativa y por lo tanto hereditaria? Esa era la posicin de Magnam, que
dominaba la psiquiatra francesa y el paradigma de la degeneracin. Como se ve,
la posicin de Freud debe ser incluida en el seno de una discusin sobre la
relacin entre neurosis y sexualidad que lo precede y acompaa
Freud no se interesa inicialmente por la neurastenia: su
foco est en la histeria porque le interesa el mecanismo psquico
(defensa, represin) y sobre todo quiere mostrar que puede ofrecer un
procedimiento psicoteraputico eficaz: la catarsis. En cambio, la neurastenia
no aparece como un cuadro donde pueda encontrar una importancia equivalente de
los factores psquicos. Esta era la opinin de Charcot: en la neurastenia hay
cambios fisiolgicos sin mecanismos psquicos; por ende, no es tratable por
sugestin y autosugestin. Freud repite esa idea en los Estudios sobre la
histeria; lo mismo pensaba Bernheim.
Freud recin se ocupa de la neurastenia cuando destaca y
reevala el papel de la sexualidad, en la medida en que busca construir una
teora general de las neurosis fundada en la sexualidad. Aqu puede verse que
Freud trata de realizar un ideal cientfico mdico: distinguir y
clasificar los cuadros por su etiologa especfica y establecer
correlativamente las teraputicas adecuadas. A partir del descubrimiento
del papel de los traumas sexuales en la histeria y la neurosis obsesiva,
necesita encontrar la etiologa sexual especfica de las otras neurosis.
Entonces, se ocupa de la neurastenia y de la neurosis de angustia, y
construye una nosologa a partir de la siguiente separacin:
a) Por un lado, las neuropsicosis de defensa (histeria
y neurosis obsesiva), donde opera el mecanismo psicolgico. El
factor etiolgico es el recuerdo reprimido de acontecimientos sexuales
pasados (trauma) y el mecanismo psquico es la defensa.
b) Por otro lado, lo que va llamar neurosis actuales (neurastenia y neurosis de angustia) donde opera un mecanismo fisiolgico, que responde a anormalidades de la vida sexual.
En
el caso de la neurastenia, no se tratara de una neurosis refleja de alguna
alteracin genital, sino la consecuencia directa de la masturbacin. Respecto de la neurosis de angustia, el
factor etiolgico es el coitus interruptus. (Aqu hay una innovacin de
Freud: al separar los cuadros de angustia de la histeria, por un lado y de la
neurastenia, por otro).
Hacia 1895, despus de la publicacin de los Estudios sobre la histeria, va a sostener, por unos aos, la tesis de que los acontecimientos traumticos decisivos son infantiles, anteriores a la pubertad (aunque despertados por alguna experiencia posterior a la misma); son del orden de una seduccin llevada a cabo por un adulto o por un nio mayor. Si fueron sufridos pasivamente dan origen a sntomas histricos y si fueron asumidos activamente y con placer dan lugar al cuadro obsesivo. Esta teora (expuesta en 1896 en La herencia y la etiologa de las neurosis y en Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa) reconoce un factor etiolgico especfico en el recuerdo de los traumas infantiles y abandona, en buena medida, los primeros descubrimientos sobre el papel de las vivencias erticas adultas, tal como apareca en los casos de Isabel o Lucy. Dado ese factor etiolgico, Freud se inclina por considerar que las psiconeurosis son curables a travs de la psicoterapia.
En cambio, las neurosis actuales requieren de una intervencin ms directa del mdico prctico sobre la vida sexual del paciente. En esos casos lo importante es el consejo mdico que procura modificar los hbitos perniciosos: la masturbacin y el coito interrumpido.
En
este marco deben ser ubicadas las cuestiones tratadas en La sexualidad en la
etiologa de las neurosis (1898). (Ver tambin la Gua de Lecturas de la Unidad
II)
La Presentacin de J. Strachey da cuenta de la situacin del texto en el marco de los cambios en las ideas de Freud: haba abandonado (al menos en sus cartas a Fliess) la teora traumtica de la seduccin, pero todava no haba desarrollado plenamente una nueva teora de la sexualidad infantil, en especial, la idea de una sexualidad infantil no patolgica. Sin la seduccin como trauma efectivamente acontecido, se resquebraja la frmula etiolgica general de las neurosis, basada en la distincin Neurosis actuales / Neuropsicosis. Hasta entonces, el trauma operaba como un concepto explicativo central, que permita el diagnstico diferencial y las distintas opciones teraputicas. Al dejar de lado el trauma infantil, el texto freudiano se vuelve poco claro respecto del estatuto de la sexualidad y de su valor en la etiologa de las Neuropsicosis. En todo caso, aparece all como un factor etiolgico difuso e inespecfico, un poco como suceda con las viejas teoras sobre la histeria que justamente Freud (siguiendo a Charcot) haba intentado corregir.
No nos interesa seguir esta historia y descubrir cmo Freud sale de ese atolladero terico y clnico; por lo tanto, dejamos de lado la historia del psicoanlisis. En cambio, nos interesa este texto como ilustracin de un discurso y un modo de intervenir sobre la sexualidad, como parte de una historia, una genealoga de las ideas y de las prcticas sobre la sexualidad, tal como pueden ser abordadas a partir de los anlisis de M. Foucault: no es la historia del psicoanlisis sino la del dispositivo de sexualidad. Y en el texto de Freud se puede ver que no se trata slo de un dispositivo mdico sino tambin social y moral, en la medida en que cuestiones tales como la de la masturbacin, la anticoncepcin y la neurosis como enfermedad sexual moderna se abren a los problemas del cuerpo social y la poblacin. Por otra parte, en el texto de Freud aparecen algunas de las figuras a las que Foucault se refiere en La voluntad de saber: la histrica, el nio masturbador, la pareja malthusiana; slo falta el perverso. (El repertorio completo de esas figuras, tal como las toma Foucault, se encuentra en los Tres ensayos. Ver el punto 7 de este Mdulo, La historia de la sexualidad: M. Foucault).
La sexualidad en la etiologa de las neurosis es, claramente, un texto dirigido a un pblico mdico, pero no formado en psicoanlisis, ni en las discusiones propias del campo neurolgico y psiquitrico: se trata del mdico prctico. Freud da cuenta de cierta situacin vigente (eran casos que se presentaban en los consultorios) y, sobre todo, justifica un dominio pertinente para la ciencia y para la prctica de la medicina. En ese sentido, es una buena ilustracin de la nueva ciencia sexual, basada en el examen mdico de los secretos de la vida sexual y justificada por el papel que esos hbitos cumplen en la etiologa de las neurosis. Y en esa nueva ciencia sexual, se ve muy bien la articulacin y la integracin de los procedimientos de la confesin con las reglas y objetivos cientfico-mdicos.
Freud dice (en una carta a Fliess) que es un artculo destinado a provocar escndalo. Parece referirse a ese pblico mdico al cual se diriga. Pero no debe suponerse que el escndalo surgira por la idea de relacionar neurosis y sexualidad, un idea que, como vimos, tiene una larga historia en el mundo mdico y lego. Tampoco causara conmocin alguna que un mdico hable de sexualidad ya que hacia fines del S. XIX eran habituales los manuales de psicopatologa sexual. En todo caso, lo escandaloso parecera radicar en la tarea a la que el mdico prctico era convocado por Freud: cierto modo de hacer hablar de sexualidad a sus pacientes. Aqu tambin, el texto sirve para ilustrar la difusin y transformacin de una tcnica (la confesin) que, habiendo nacido en el seno del cristianismo, se integra a la prctica mdica. Lo que debera subrayarse no es tanto el modo, ms o menos explcito de hablar de sexo, sino la conminacin a hablar e intervenir en el campo de la sexualidad, que Freud justifica doblemente:
a) por un lado, con un argumento cientfico: la investigacin, la bsqueda de la verdad y de formas eficaces de intervencin en el campo de las neurosis no puede ser detenida por prejuicios o temores;
b) pero hay tambin un argumento moral y aun poltico, que se expone hacia el final, cuando plantea sus crticas a la moral sexual imperante y promueve una vida sexual ms libre como una suerte de profilaxis preventiva de las neurosis, que pasan a ser enfermedades sociales o, si se quiere, de la civilizacin.
Finalmente, en este estado de la cuestin sobre sexualidad y neurosis, se ocupa ms de las neurosis actuales que de las psiconeurosis:
a) Por un lado, son aquellas en las que el mdico prctico puede intervenir con su consejo, ya que no son susceptibles de un psicoanlisis.
b) Pero, adems, como se dijo, es un texto que corresponde a un momento de transicin. Ya no puede sostener, como en algunos trabajos anteriores, una etiologa precisa para la histeria y la neurosis obsesiva, basada en los traumas infantiles. Empieza a proponer otro concepto de la sexualidad infantil: ya no es traumtica e impuesta por la accin del adulto, sino que hay una sexualidad infantil normal y universal. Y esto plantea un problema que permanece irresuelto: si las experiencias sexuales infantiles son normales y universales por qu algunos desarrollan una neurosis, histrica u obsesiva, o una perversin y otros no?
K. Levin da cuenta del giro que impone en sus ideas: por un lado debe buscar ayuda en modelos txicos; por otra, debe plantearse el papel que juegan ciertos factores innatos y la importancia de la herencia en la medida en que ya que no puede hacer recaer el origen de la neurosis en lo accidental del trauma. (Ver K. Levin, op. cit., cap VIII, Ms all de la teora de la seduccin.)
7. La historia de la sexualidad: M. Foucault
Los fragmentos seleccionados de La voluntad de saber (primer tomo de La historia de la sexualidad) deber ser ledos en una relacin directa con el texto de Freud. A continuacin se exponen, brevemente, algunos de los problemas del trabajo de Foucault. Pero esta breve presentacin no exime de la lectura y el trabajo sobre los fragmentos indicados, con el auxilio de la Gua de lectura correspondiente.
1) Foucault
postula una voluntad de saber sobre el sexo, caracterstica de la cultura
occidental moderna: con ello se opone a la "hiptesis
represiva" que supone que la sexualidad ha tendido a ser rechazada y
suprimida en la modernidad. Lo importante: el sexo no es slo asunto de placer
o de ley, no slo es objeto de correccin y
disciplina, sino que de l debe extraerse un saber y una verdad.
a)
Esa verdad no es un elemento inmanente al sexo que estara oculto por la
accin de diferentes poderes. Es el correlato de una ciencia sexual
(que se distingue de un arte ertico) que en el siglo XIX termina de erigirse
en el marco de una incitacin al discurso que recupera un procedimiento
proveniente de la tradicin religiosa: la confesin. La verdad del
sexo (la articulacin sexo verdad)
es uno de los efectos de la utilizacin de la tcnica de la confesin en el
seno de un aparato que incita la produccin discursiva.
b)
Foucault destaca las prcticas y los procedimientos que tienden a combinar las
formas del examen mdico con los rituales de la confesin: se establece una
integracin de formas de saber y de poder que exceden la historia mdica y se
inscriben en una historia poltica del sujeto y la verdad.
c)
La sexualidad misma no es un dato natural sino el correlato de esa
prctica discursiva (scientia sexualis).
2)
Sobre el dispositivo de sexualidad:
a)
Dispositivo alude a la vez a:
>
una formacin histrica;
>
un orden no estructurante (se opone a estructura y ley) de elementos
heterogneos (discursos, instituciones, reglamentos, enunciados cientficos);
>
su gnesis depende de una funcin estratgica y responde a ciertas
urgencias en un ciclo histrico determinado. (Ver M. Foucault, El juego de
Michel Foucault, (1977), en Saber y verdad, Madrid, La Piqueta,
1991.)
b)
El dominio ilustra muy bien esa condicin de un dispositivo de
sexualidad que carece de un fundamento o una estructura: describe cuatro
grandes conjuntos estratgicos, que son a la vez cuatro figuras de la sexualidad.
Es fcil apreciar que la ciencia sexual, hasta Freud, se ha ocupado
extensamente de esas figuras: la histrica, el masturbador, la pareja
malthusiana, el perverso.
c)
La posicin estratgica central de la sexualidad, que se aprecia claramente
en las modalidades de los 4 conjuntos, depende de que queda situada entre la disciplina
del cuerpo (por ejemplo el control del cuerpo del nio masturbador o de la
mujer histrica) y la regulacin de la poblacin y la especie (que
destaca las funciones reproductivas del joven sano o la mujer-madre, que son
las contrafiguras del masturbador y la histrica).
d) Finalmente, Foucault delimita los rasgos del dispositivo de sexualidad y lo sita histricamente en una contraposicin con el dispositivo de alianza. Eso le permite proponer una interpretacin histrica original sobre el papel de la familia moderna, que se constituye en un lugar de entrecruzamiento de la alianza y la sexualidad. Es en esta encrucijada de los vnculos de alianza atravesados por la sexualidad donde la familia nuclear va a poder encontrarse con el mdico prctico al cual Freud se diriga.
(IV) Psicologa y biologa: de Darwin al darwinismo y la eugenesia
8. Charles
Darwin (1809-1882). Teora de la descendencia con modificacin
La obra fundamental de Darwin, El
Origen de las Especies (1859) (OE), intenta dar cuenta de todos los
fenmenos de todos los campos de las ciencia naturales contemporneas mediante
una sola teora general, de muy simple formulacin, enunciada en los primeros
cuatro captulos. En el captulo VI se enumeran las principales objeciones
posibles a dicha teora. Los ocho captulos siguientes vienen a responder a
esas objeciones, confirmando la teora de la seleccin natural por el
tratamiento detallado de un enorme volumen de hechos provenientes de la
Anatoma Comparada, la Geologa, la Paleontologa y la Embriologa, a las que
debe agregrsele un nuevo campo de investigacin, que puede llamarse el de la
Demografa de las poblaciones animales. Esa teora se resume como sigue.
1) Hay variaciones individuales.
Las causas de esa variabilidad son problemticas. Darwin enumera tres:
a) Condiciones de vida, que
pueden tener una accin directa sobre el aparato reproductor o una accin
indirecta sobre todo el organismo. Su efecto es una cantidad constante de
variacin fluctuante e indefinida.
b) Uso y desuso, que explican
la atrofia progresiva de los rganos no utilizados (especies domsticas
respecto a las mismas especies en estado salvaje, por ejemplo. Queda claro que
Darwin considera que lo adquirido por costumbre (uso y desuso) se transmite por
herencia.
c) Variaciones concomitantes.
Hay variaciones que siempre acompaan a otras variaciones, en concomitancia
aparentemente caprichosa. Los gatos de ojos azules tienden a la sordera y los
cerdos negros de New Hampshire resisten una hierba, que mata indefectiblemente
a los cerdos blancos.
2) Hay acumulacin progresiva,
a travs de las generaciones, de pequeas variaciones individuales. Es para
probar este punto fundamental que Darwin se dedica durante aos a estudiar las
variaciones de especies creadas por el hombre (Variaciones de animales y
plantas bajo accin de la domesticacin, 1868). Estos estudios sirven a
Darwin para probar la enorme plasticidad de las formas vivas, que permite que
el hombre produzca especies nuevas para su provecho.
3) En estado natural, la acumulacin
de variaciones en un mismo sentido se debe a la seleccin natural. El concepto de seleccin natural se enuncia
como sigue.
a) La ley de Malthus. La ley
de Malthus es una ley demogrfica y fu elaborada, para las poblaciones humanas
ms de medio siglo antes que Darwin la leyera. Dice: la cantidad de individuos
de una poblacin aumenta en proporcin geomtrica (x.2.2.2....) mientras que
los medios de subsistencia de dicha poblacin aumentan en proporcin aritmtica
(x+2+2+2....). Aplicada a la naturaleza, la ley de Malthus revela, en el
pretendido orden natural, una casi desapercibida y continua hecatombe de seres
vivos e introduce a todos los individuos, de todas las especies, en una
agotadora economa de la supervivencia.
b) Hay pues una lucha por la existencia en la naturaleza, una
competencia de todos los individuos por ganar un lugar en la mezquina economa
natural, que les permita sobrevivir y reproducirse. Ahora bien podemos prever
cules son los individuos de una generacin que sobrevivirn en esta lucha? No,
pero podemos establecer como ley general que aquellos que sobrevivieron lo
hicieron por esta razn: por poseer, entre todas las variaciones posibles,
algunas variaciones ms tiles que otras. til quiere decir que otorga alguna
ventaja en la lucha por la existencia. Debe notarse que en una economa de
supervivencia, una ventaja mnima puede establecer la diferencia entre vida y
muerte.
De
manera general, la originalidad de la teora darwiniana reside en lo siguiente.
La especie ya no se define por la identidad, o semejanza de una forma (anatoma
comparada) sino por la posesin de un antepasado comn, de manera tal que si
dos especies de un mismo gnero tienen una misma forma, no es por una unidad
formal, sino porque pertenecen a un mismo linaje (filum). Sealemos las
principales consecuencias de lo anterior.
1)
El individuo, por primera vez en la historia de las ciencias de la vida, tendr
una existencia biolgica definida. Hay dos maneras principales de considerar la
especie respecto a los individuos que la forman.
a) La primera, predominante hasta Darwin, es
considerar la especie como forma nica, invariable e irreducible; y a los
individuos como variaciones insignificantes de esa forma, cuya existencia puede
ser explicada por recursos a las infinitas circunstancias que rodean el acto de
generacin.
b) La segunda, a partir de Darwin, considera
la especie como un conjunto de individuos diferentes cuya forma comn es una
forma promedio. Es claro que la segunda de estas opciones termina
definitivamente con una filosofa natural que encuentra en la multiplicidad de
los seres vivos una unidad de plan de composicin, una forma de la cual
los gneros, las especies, las subespecies, las familias y los individuos no
seran ms que modificaciones.
2)
La especie ya no est definida en trminos de forma sino en trminos de poblacin,
como diversidad de individuos que habitan un
determinado territorio. En este sentido Darwin es ejemplo de un nuevo
tipo de naturalista, aquel que percibe el ser vivo desde un punto de vista
geogrfico, no anatmico y que por lo tanto, realiza otro tipo de trabajo
intelectual, adems de la diseccin en gabinete, este es, el viaje.
3)
El medio en el cual un animal sobrevive se refiere principalmente a una
geografa social, antes que fsica, en la cual los individuos compiten con
otros individuos, de igual o muy distinta especie y que habitan el mismo territorio.
Es cierto que puede haber cambios por las condiciones geogrficas de vida, pero
esta incidencia es indeterminada y Darwin, por lo menos en El origen de las
especies, no les da mayor importancia. Consecuencia de esto es, primero,
que la adaptacin nunca es definitiva, ya que siempre es posible alcanzar
medios de supervivencia an indefinidos; segundo, que nunca hay una adaptacin
en s, sino que hay distintas adaptaciones, locales, parciales, territoriales.
4) Si no hay adaptacin en s, no
hay pues utilidad en s de las variaciones. La utilidad de una variacin
determinada es imprevisible, esto quiere decir, no puede establecerse a priori
si una variacin determinada es til. La utilidad de una variacin slo puede
determinarse a posteriori y segn un criterio puramente negativo: poseen
variaciones ventajosas todos aquellos individuos que, simplemente, no estn
muertos.
Agreguemos
por ltimo que la nocin de evolucin, as entendida, impide
absolutamente ser identificada con la nocin, anterior en un siglo, de
progreso.
a)
En primer lugar, porque la evolucin no es lineal. Esto quiere decir que el
principal efecto de la seleccin natural en la historia de las especies es la
divergencia de caracteres, es decir, el aumento de la cantidad de diferencia
entre las especies. Las razones de esta divergencia son dos:
> La diferenciacin de los rganos es una
ventaja para el individuo. Esto quiere decir que la diferenciacin de trabajo
fisiolgico entre los rganos de un individuo (especializacin funcional)
supone una ventaja respecto a un individuo sin rganos especializados.
> La diferenciacin es ventaja para una
poblacin, de manera tal que puede tomarse como ley demogrfica que la
diversidad de los caracteres de los individuos de una poblacin otorga a esos
individuos una ventaja sobre otra poblacin de caracteres homogneos. Hay pues divergencia, tendencia a mayor
cantidad de diferencias especficas, esto es, a la formacin de mayor cantidad
de especies diferentes, con la consiguiente extincin de formas intermedias.
b) En segundo lugar, la evolucin no
es en absoluto necesaria, porque no afecta necesariamente a todas las formas
vivas. Hay en efecto formas vivientes que permanecen idnticas, o con
variaciones insignificantes, a su antepasado comn, y que por lo tanto han
permanecido iguales a s mismas a lo largo de enorme cantidad de tiempo
(especialmente aquellas en un medio relativamente aislado, mesetas, islas,
lagos etc.). De aqu la nocin de fsil viviente, que atenta contra toda
pretensin de hacer de la evolucin una ley universal y necesaria para todas
las formas vivas.
c) En tercer lugar, la evolucin no
tiene como efecto la progresiva perfectibilidad de los seres vivos. El nico
criterio de superioridad es el de la especializacin: hay mayor grado de
desarrollo si hay mayor divisin del trabajo fisiolgico, en suma, mayor
heterogeneidad de las partes. La nocin de superioridad, que Darwin no utiliza
en la primera edicin de El origen de las especies y que luego introducir
con extrema prudencia, puede establecerse entre caracteres especficos (grado
de concavidad del tejido cristalino), de un rgano especfico (el ojo), de dos
familias de la misma especie, es decir de dos organizaciones especficas y
comparables de ojo. Esta nocin de superioridad es pues muy diferente a la que
pretende establecer una relacin jerrquica entre todas las partes de todos los
organismos, nocin sta que es experimentalmente irrelevante. De hecho el grado
de especializacin de un insecto como la abeja no puede en absoluto ser
considerada inferior a la organizacin del pez ms indiferenciado, la lamprea,
nico vertebrado sin mandbula.
La postura de Darwin al respecto es
clara: la evolucin no considera el progreso de la organizacin como condicin
necesaria, dado que es de hecho imposible determinar experimentalmente un
criterio morfolgico de superioridad aplicable a toda la organizacin y a todas
las organizaciones de lo viviente. Luego, la evolucin no tiene una causa
final, un fin al cual el conjunto de las formas vivas se dirigira
progresiva y continuamente. No hay direcciones necesarias en la naturaleza, de
manera que la modificacin de las formas no puede explicarse por una finalidad
anterior a ella que otorgue a las transformaciones el carcter de progresivas
adaptaciones. Brevemente, la Vida no tiende a nada.
Sirva lo anterior para comparar El
Origen de las Especies con la obra que Darwin dedicara al hombre, La
Descendencia del Hombre (The Descent of Man, 1871) de la que se
ocupa el texto de Ivette Conry, El estatuto de La descendencia del hombre y la seleccin
sexual. (Ver
tambin la Gua de Lecturas de la Unidad II). En esta segunda obra, el concepto de evolucin sufre
una drstica transformacin, que la excluye definitivamente de la historia de
las ciencias de la vida. En La Descendencia se intenta probar la
continuidad evolutiva entre las facultades mentales del animal y del hombre por
recurso a la continuidad evolutiva (que no se prueba y que se considera ya
probada) entre el hombre de nfimo grado de civilizacin y el hombre civilizado
de manera tal que surge un tercer objeto de comparacin, el salvaje,
como intermedio entre el animal y el hombre: la magnitud de la diferencia entre
el mono ms inteligente y el salvaje ms primitivo es enorme, pero no es mayor
de la que existe entre ese salvaje y Newton.
Queda claro, en primer lugar, que el
desarrollo que conducira del salvaje al hombre civilizado es aqu lineal. Esto
quiere decir que el salvaje actual est considerado como un antepasado del
europeo. El salvaje es un fsil viviente. Ahora bien, esta analoga entre
salvaje-antepasado exige que se diferencie entre una historia blanda, vaca de
acontecimientos, sometida a la repeticin y otra historia dura (la nuestra),
plena de acontecimientos, abierta al futuro. Esta distincin es muy anterior y
totalmente independiente de la teora biolgica de la evolucin.
En segundo lugar, esa lnea es unidireccional
de manera tal que todas las sociedades contemporneas pueden de alguna manera u
otra ser incluidas en ella.
Por ambos puntos, la historia que vincula el
salvaje con el hombre civilizado es desde el principio incompatible con la
teora de la evolucin tal como se plantea en El origen de las especies,
que dibujaba un esquema no lineal, ramificado en segmentos interrumpidos (por
extincin de formas intermedias) y divergente (que se aleja del origen no en
una sino en diferentes direcciones).
Finalmente, en La Descendencia, la
diferencia entre el trmino inicial y el final se superpone a una escala en la
cual lo anterior menos diferenciado es necesariamente inferior a lo posterior
ms diferenciado. En el caso que nos ocupa, Darwin, renunciando explcitamente
a toda originalidad, considera la diferencia entre sociedades ms y menos
civilizadas tomando, sin crtica, el criterio que la naciente etnologa
le otorgaba: la especializacin de las herramientas y la divisin del trabajo.
Esto contradice flagrantemente una de las adquisiciones fundamentales del El
Origen de las Especies, donde se haba demostrado que los estados
anteriores en los organismos vivos no son necesariamente ms diferenciados que
los posteriores; ms an, que el grado de diferenciacin no deba ser entendido
como grado de superioridad, el cual no es un concepto pertinente a la
comparacin de organismos. Por estos tres puntos, la progresin salvaje-hombre
civilizado, problema fundamental de La Descendencia, es esencialmente ajeno a la biologa
darwinista.
9. Darwinismo social y eugenesia
Es posible sealar cuando menos dos ncleos tericos que, provenientes del evolucionismo, tendrn, en la segunda parte del siglo XIX, una importancia considerable en el desarrollo de las ciencias del hombre:
> el modelo funcional de la relacin organismo-medio; y
> los desarrollos que enfatizan el papel de la herencia.
1) Respecto a este ltimo ncleo, es necesario destacar, en el desarrollo de la psicologa, la centralidad que adquiere el tema de la herencia, en trminos de una modificacin y una extensin de su programa de investigacin respecto, por ejemplo, a la psicologa experimental alemana. Incluir el factor herencia implica un recurso a los ascendientes del sujeto investigado y sta perspectiva implica, necesariamente, una indagacin que va ms all de la consideracin exclusiva de los rasgos o el desempeo individual.
Por otro lado, en la segunda mitad del siglo XIX y en el campo de la psicopatologa, la herencia y la teora de la degeneracin llegarn a ocupar un lugar central en la consideracin etiolgica de las enfermedades mentales. En efecto, dicha teora otorgaba un papel privilegiado a la indagacin de la herencia mrbida, transmitida de padres a hijos.
2) El papel de la herencia se pone en juego tambin en la consideracin, propia de cierta psicologa finisecular, de los problemas de la raza y la nacin. Y si la psicologa gana aqu una posicin central, es debido a que las razas, ms all de las condiciones fsicas y morfolgicas que las definen, son caracterizadas tambin por las diferencias psicolgicas que se les atribuyen. Como veremos, la cuestin de la raza configurar un tema fundamental, en la medida en que ser pensada como el constituyente biolgico y natural de las naciones. De sta manera, ni el individuo, ni la familia, ni la nacin, ni, en ltima instancia, la humanidad, escaparan a las leyes implacables de la herencia. Es en este punto que hace su aparicin una nueva disciplina: la eugenesia, la cual se presenta como una tecnologa de intervencin que permitira, tanto evitar la degradacin de la especie, como contribuir a su perfeccionamiento.
La eugenesia, formulada por
Francis Galton en 1865, constituy, al mismo tiempo:
> un estudio de los mtodos
adecuados para llevar adelante una mejora de la raza humana por medio del
control de la reproduccin; y
> una tecnologa de intervencin
social.
Esta disciplina, de gran impacto en los comienzos de la psicologa, proclama la necesidad de administrar los efectos de la herencia para lograr el perfeccionamiento de la especie, o de las sociedades.
Hombre de una formacin mltiple, F. Galton escribi en 1869 El genio hereditario, libro en el que se propone investigar el ascendiente hereditario de una serie de personalidades inglesas. Dos supuestos fundamentales estructuran sta investigacin:
a) que la inteligencia constituye el factor principal por el que una persona llega a destacarse en un campo determinado;
b) que la inteligencia es hereditaria.
Para demostrar sus tesis realiza un estudio comparativo de unos 1000 casos, para ver si es posible encontrar en las familias estudiadas, las correlaciones que demuestren la heredabilidad de las capacidades intelectuales. Resulta importante sealar que, para corroborar sus tesis, Galton desarroll procedimientos estadsticos que fueron luego incorporados al arsenal de recursos que contribuyeron al desarrollo de los test mentales. En este sentido interesa destacar cmo creencias errneas, y an fuertemente prejuiciosas, pueden no obstante asociarse a resultados validos desde el punto de vista de una lgica cientfica.
Ahora bien, como hemos dicho, la investigacin de Galton, orientada a dilucidar las leyes de la herencia aplicadas a las capacidades intelectuales, tena por objetivo ltimo favorecer el progreso intelectual y moral de la sociedad. Para entender el sentido de sta investigacin, es necesario tener presente la preocupacin creciente, entre los sectores intelectuales y polticos de la sociedad inglesa de fines del siglo XIX, por el crecimiento de los sectores ms desfavorecidos y marginados, y la supuesta amenaza, que esto traera aparejado: un descenso significativo de la inteligencia media de la sociedad. De all la necesidad de fomentar las conductas reproductivas de aquellos que posean las mejores condiciones intelectuales y morales, limitando, al mismo tiempo, la descendencia de quienes estuviesen menos dotados de aquellas capacidades juzgadas como positivas. Desde este punto de vista, las polticas eugensicas han sido clasificadas conceptualmente en dos categoras:
a) La eugenesia negativa, cuyo objetivo era impedir las conductas reproductivas de quienes eran considerados menos aptos. La intervencin para lograr el cumplimiento de este objetivo no fue, al comienzo, necesariamente coactiva, como lleg a serlo en algunos estados de los Estados Unidos y en pases europeos hasta la segunda guerra mundial. En Inglaterra, en la poca de Galton, la modalidad de intervencin se basaba sobre todo en una tarea de difusin de mtodos de control voluntarios de la natalidad en los sectores ms desfavorecidos.
b) La eugenesia positiva, fomentaba uniones reproductivas favorables para el perfeccionamiento de la especie mediante la asociacin y la seleccin mutua. Galton, quien era un liberal, propona mayormente la accin privada a travs de sociedades eugensicas que exigan una estricta seleccin de sus miembros -segn criterios variables que podan ir desde los intelectuales hasta los raciales y morales- y la accin persuasiva y educativa.
Las iniciativas eugensicas provenientes de la propia sociedad fueron escasas en Europa y Estados Unidos. Finalmente va a prevalecer la intervencin del Estado, a travs de las leyes eugensicas, que no surgen en Inglaterra ni en los pases catlicos de Europa (Francia, Italia) sino en algunos estados de los Estados Unidos y van a tener una expresin brutal y despiadada en la Alemania nazi.
Es importante destacar que el objetivo eugensico requera contar con herramientas adecuadas para el propsito de medir y seleccionar, es decir, detectar de un modo objetivo a los sujetos ms dotados y separar a los menos dotados. En ese sentido, como se vio en el punto 5 (el modelo experimental de Galton), el objetivo eugensico promovi el desarrollo de los procedimientos de medicin y evaluacin psicolgica y Francis Galton forma parte de la historia de la psicologa, como fundador de la psicologa diferencial y creador de procedimientos estadsticos que estn en la base de la psicometra.
10. Foucault: biopoltica y biopoder
En
el primer volumen de Historia de la sexualidad (La voluntad de saber)
[H.S] de Michel Foucault, hacen su aparicin dos nociones estrechamente
vinculadas. La primera de ellas ya ha sido mencionada es la hiptesis
represiva (ver el punto 7, La historia de la sexualidad: M.
Foucault). La segunda es la
que nos ocupar en ste apartado: la nocin de biopoder.
La cuestin del biopoder, desarrollada por Michel Foucault en el captulo final de La voluntad de saber y en la ltima clase del curso Defender la sociedad (Ver la Gua de Lecturas de la Unidad II), debe ser leda, por una parte, en relacin directa con los temas y problemas que plantea el evolucionismo y sus derivaciones (teora de la degeneracin, eugenesia) y el surgimiento de los modernos racismos biolgico y de Estado. Por otra parte, debe destacarse su vinculacin con una genealoga de las ideas y las prcticas sobre la sexualidad, tal como han sido expuestas en la seccin III del presente Mdulo.
1) Frente a la perspectiva sostenida por la hiptesis represiva, que considera que el poder es un mero instrumento represivo cuya funcin sera obstaculizar o distorsionar la verdad, Foucault despliega una interpretacin alternativa de las relaciones entre poder, sexo y verdad, en el curso de la cual introduce el tema de la biopoltica y del biopoder. ste ltimo se constituira como poder sobre la vida (por ejemplo las polticas de sexualidad), pero tambin como poder sobre la muerte (el racismo moderno). Se tratara, en ltima instancia, de la estatizacin de la vida, considerada en trminos biolgicos.
2) La biopoltica, por su parte, designara aquello que hace entrar a la vida y sus mecanismos en el dominio de los clculos explcitos y convierte al poder-saber en un agente de transformacin de la vida humana (H.S.: 172). En su Vocabulario de Michel Foucault, Edgardo Castro sintetiza claramente: Hay que entender por biopoltica la manera en que, a partir del siglo XVIII, se busc racionalizar los problemas planteados a la prctica gubernamental por los fenmenos propios de un conjunto de vivientes en cuanto poblacin: salud, higiene, natalidad, longevidad, raza.( E. Castro, El vocabulario de Michel Foucault. Bernal, UNQ, 2004).
Segn Foucault, el derecho de espada, es decir, el poder del soberano sobre la vida y muerte de sus sbditos, habra comenzado a ser desplazado, hacia el siglo XVII y XVIII, por un poder que se ejerce positivamente sobre la vida, que procura administrarla, mantenerla y multiplicarla y despliega sobre ella controles y regulaciones. De esta manera, el derecho soberano de hacer morir o dejar vivir habra sido sucedido por un poder de hacer vivir y dejar morir.
3) Este poder sobre la vida, se afirm sobre dos tecnologas que reconocieron un desarrollo autnomo:
a) La primera de ellas, desde el siglo XVII, constituy una anatomo-poltica del cuerpo humano que, asegurada por los mecanismos disciplinarios, tom al cuerpo individual como objeto a ser manipulado, con el objetivo de lograr un aumento de la docilidad y de la utilidad de los individuos.
b) La otra tecnologa sobre la que se desarroll el poder sobre la vida hizo su aparicin hacia mediados del siglo XVIII. Se trata en este caso de una biopoltica de la poblacin, asegurada por toda una serie de intervenciones y controles reguladores. sta tecnologa se centr en el cuerpo como sustento de procesos biolgicos, esto es, el cuerpo-especie: la proliferacin, los nacimientos y la mortalidad, el nivel de salud, la duracin de la vida y la longevidad, con todas las condiciones que puedan hacerlos variar (H.S.:168).
Disciplinas del cuerpo y regulacin de las poblaciones constituyeron entonces los dos grandes polos en torno a los que el poder sobre la vida se organiz, dando inicio a lo que Foucault denomina la era del biopoder.
4) Foucault afirma que el biopoder fue un elemento vital para el desarrollo del capitalismo, en la medida en que el mismo requera la insercin de cuerpos dciles y tiles en el aparato productivo, y el aumento de las fuerzas, las aptitudes y la vida en general. Mientras que los aparatos de Estado afianzaron el mantenimiento de las relaciones de produccin, la antomo y la biopoltica, presentes en todos los niveles del cuerpo social (la familia, el ejrcito, el taller, la escuela, la medicina, la polica, etc), actuaron en el terreno de los procesos econmicos, de su desarrollo, de las fuerzas involucradas en ellos y que los sostienen. Actuaron tambin como factores de segregacin y jerarquizacin sociales que garantizaron relaciones de dominacin y efectos de hegemona; el ajuste entre la acumulacin de los hombres y la del capital (H.S.:170,171). En resumen, el siglo XVIII hace entrar a los fenmenos de la vida de la especie humana en el orden del saber y del poder, esto es, en el campo de las tcnicas polticas, las que emprenden la tarea de controlar y modificar los procesos vitales (condiciones de existencia, probabilidades de vida, salud individual y colectiva, etc.).
5) Una de las principales consecuencias del desarrollo del biopoder es la importancia que adquiere la norma frente al sistema jurdico de la ley. El biopoder, en tanto tiene como objeto el cuidado y la administracin de la vida, requiere mecanismos continuos y reguladores; debe calificar, medir, jerarquizar, en este sentido realiza distribuciones en torno a una norma. De modo que el efecto histrico del desarrollo de sta tecnologa de poder centrada en la vida es el establecimiento de una sociedad normalizadora.
6) En ste contexto es posible comprender la importancia que llega a adquirir la sexualidad en el juego poltico. Matriz de las disciplinas y principio de las regulaciones, la sexualidad se convierte en el siglo XIX, en tema de operaciones polticas, de campaas de moralizacin y de responsabilizacin, se la representa como signo de la fuerza y el vigor biolgico de una sociedad. En efecto, por un lado, la sexualidad entra en la rbita del poder disciplinario, en tanto conducta corporal individual. En este sentido, las campaas, que desde fines del siglo XVIII, se dirigen a padres y a educadores, a fin de concientizarlos sobre la necesidad de controlar la masturbacin en los nios, es un claro ejemplo del control disciplinario de la sexualidad. Por otro lado, por sus consecuencias procreadoras, la sexualidad corresponde a procesos biolgicos que afectan a la poblacin.
7) Para Foucault, este lugar privilegiado que adquiere la sexualidad, permite dar cuenta, en primer lugar, de la importancia que adquiere el saber mdico a partir del siglo XIX, y los efectos de poder que induce en tanto tcnica poltica de intervencin. En segundo lugar, permite comprender la entronizacin, en la segunda mitad del siglo XIX, de la teora de la degeneracin como ncleo del saber mdico sobre la locura y la anormalidad.
En efecto, si la sexualidad ha llegado a convertirse en
blanco de intervenciones y objeto de control y regulacin, es por los efectos
patolgicos que se supone puede inducir, cuando es irregular e indisciplinada, en el plano del cuerpo individual y
en el de la poblacin. El ejercicio indisciplinado de la sexualidad sometera a los
individuos a temibles enfermedades que podran desembocar en la parlisis, la
locura y la muerte; y, ms grave an, por la va de la herencia, reduciran a
su descendencia a la degradacin y la degeneracin. Foco de enfermedades
individuales y ncleo de la degeneracin, la sexualidad representa el punto
de articulacin de lo disciplinario y lo regularizador, del cuerpo y la
poblacin (Defender la sociedad [D.S.]: 228).
En este contexto cobran importancia aquellos cuatro grandes conjuntos estratgicos a lo largo de los cuales se desplegaron polticas del sexo. Cada uno de ellos fue una manera de ajustar las tcnicas disciplinarias con los procedimientos reguladores: de una manera general, en la unin del cuerpo y la poblacin, el sexo se convirti en blanco central para un poder organizado alrededor de la administracin de la vida y no de la amenaza de muerte.
En las sociedades occidentales modernas, contina Foucault, los mecanismos de poder se orientan al cuerpo, a lo que hace proliferar la vida, a lo que refuerza la especie y su vigor: Salud, progenitura, raza, porvenir de la especie, vitalidad del cuerpo social, el poder habla de la sexualidad y a la sexualidad (H.S.: 178). La posibilidad de intervenir para modificar las conductas sexuales de la poblacin llego a ser considerada, entonces, como un elemento indispensable para la defensa social y la lucha contra la degeneracin. Tambin en la utopa sostenida por los eugenistas de una mejora de la especie humana a partir de una gestin de la sexualidad y la reproduccin, la nueva idea de raza mantiene la presuncin de una sexualidad controlable.
8) El racismo moderno, estatal y biologizante, sugiere Foucault, se conforma en ste punto:
toda una poltica de poblacin, de la familia, del matrimonio, de la educacin, de la jerarquizacin social y de la propiedad, y una larga serie de intervenciones permanentes a nivel del cuerpo, las conductas, la salud y la vida cotidiana recibieron [] su justificacin de la preocupacin mtica por proteger la pureza de la sangre y llevar la raza al triunfo. (H.S.: 181).
En una sociedad de normalizacin, donde prevalece una tecnologa de poder que tiene por objetivo la preservacin y administracin de la vida, en un Estado que funciona segn la modalidad del biopoder, el racismo es lo que hace aceptable el ejercicio del derecho soberano de matar, esto es, la eliminacin del enemigo, entendido ahora como peligro biolgico para la poblacin. El racismo estatal moderno, se vincula, entonces, con el funcionamiento de un Estado que, para poder ejercer plenamente su poder soberano, debe recurrir a la nocin de eliminacin y purificacin de razas. El racismo cumplira as, para Foucault, dos funciones: a) Por una parte, introduce una brecha de tipo biolgica en una poblacin, un corte entre lo que debe vivir y lo que debe morir [] la aparicin de las razas, su distincin, su jerarqua, la calificacin de algunas como buenas y otras, al contrario, como inferiores [] va a ser una manera de fragmentar el campo de lo biolgico que el poder toma a su cargo (D.S.: 230).
b) En segundo lugar, permite legitimar y justificar la destruccin del otro de una manera que no se oponga al ejercicio del biopoder. El exterminio del otro, del inferior, del anormal, del degenerado, la muerte de la mala raza, fortalece, y hace ms sana y ms pura la raza propia.
De ste modo puede entenderse el estrecho vnculo que para Foucault se teje entre el evolucionismo y el discurso del poder, en la segunda mitad del siglo XIX:
el evolucionismo, entendido en un sentido amplio es decir, no tanto la teora misma de Darwin como el conjunto, el paquete de sus nociones (como jerarqua de las especies en el rbol comn de la evolucin, lucha por la vida entre las especies, seleccin que elimina a los menos adaptados)- se convirti [] en una manera de pensar las relaciones de colonizacin, la necesidad de las guerras, la criminalidad, los fenmenos de la locura y la enfermedad mental, la historia de las sociedades con sus diferentes clases, etctera. En otras palabras, cada vez que hubo enfrentamiento, crimen, lucha, riesgo de muerte, existi la obligacin literal de pensarlos en la forma del evolucionismo. (D.S.: 232)