Historia de la Psicologa

Ctedra I

 

 

 

 

 

 

 

Modulo III

 

 

 

PSICOLOGA, PSIQUIATRA Y SALUD MENTAL

 

 

 

 

Alejandro Dagfal

Hugo Vezzetti

 

 

 

 

 

 

- 2007 -

 

 

 

Este Mdulo trata sobre la Unidad III del Programa y sirve como introduccin a los temas y los textos de lectura obligatoria.

 

 

Esta tercera unidad incursiona en la relacin entre psicologa, psiquiatra y salud mental en el siglo XX. Un eje del trabajo se focaliza en el nacimiento de la salud mental y los saberes y tcnicas de la psicologa a partir de las enseanzas de la guerra. Los temas de la prevencin y la invencin de las tcnicas de grupo permiten presentar algunas ideas crticas de Nikolas Rose sobre la psicologa contempornea y las tecnologas de la subjetividad.

 

 

INDICE

 

(I) Presentacin

 

(II) De la Higiene Mental a la Salud Mental

 

(III) Las consecuencias de la guerra para la psiquiatra norteamericana

 

(IV) Los debates de posguerra en la psiquiatra europea: los grupos y la dimensin social

 

(V) Nikolas Rose: la psicologa y el gobierno de los sujetos

 

 

 

(I) Presentacin

En la Unidad anterior del Programa ha quedado planteada una pluralidad de desarrollos de la psicologa, nacidos en el siglo XIX y con proyecciones hacia el XX. En esta Unidad III destacamos slo uno de esos desarrollos, que se sita en una expansin de la tradicin clnica, que incluye el recurso a los tests y establece una convergencia con las preocupaciones por la higiene y la profilaxis social, en el marco de los problemas de la poblacin.

Hay varias cuestiones destacables:

a) En ese campo de problemas, la psicologa va a intervenir despus de la medicina y de la psiquiatra que, en sus proyecciones, desborda los lmites de la medicina. Esa relacin de la psiquiatra con la sociedad (la familia, los grupos, las instituciones) no es nueva, pero va a alcanzar un despliegue muy destacado en el siglo XX, tanto en el terreno de los discursos como de los objetivos y las tcnicas. Los antecedentes ms lejanos de esos cambios en la disciplina psiquitrica se remontan a las relaciones con la higiene pblica y la defensa social contra los criminales y anormales, en una trama que comunicaba la psiquiatra y la criminologa con el aparato jurdico y penal. (Ver M. Foucault, El poder psiquitrico, Curso 1973-1974, Buenos Aires, FCE, 2005; y Los anormales. Curso en el Collge de France (1974-1975). Buenos Aires, FCE, 2001).

En esa direccin, hacia el mundo contemporneo, el biopoder va a acentuar una dimensin socio y psicopoltica que va ser muy importante en la formacin de las disciplinas psicolgicas, como se ve en los textos de Nikolas Rose.

 

b) El pasaje de la higiene mental a la salud mental mantiene y profundiza la intencin de intervenir en la dimensin pblica y transformar las prcticas y las instituciones; junto con ello surgen nuevos agentes. La psiquiatra abandona el asilo y se desplaza a la sociedad: se rene con la psicologa y con algunos enfoques de las ciencias sociales. En ese nuevo campo se instala, siguiendo una inspiracin proveniente de los Estados Unidos, una versin no ortodoxa del psicoanlisis, distanciada del divn y el contrato privado.

Desde los aos de 1930 y, claramente, en la segunda posguerra, se acenta un giro en la relacin de las disciplinas mdicas con los enfoques sobre la sociedad. Brevemente, las ciencias sociales adquieren una nueva autonoma y su creciente importancia corre paralela con la declinacin del modelo biolgico positivista. Wright Mills sita ese momento de giro en los aos de 1950, y se refiere a la imaginacin sociolgica como un estilo de pensamiento que tiende a imponerse y a desplazar el pensamiento fsico y biolgico del siglo XIX (C. Wright Mills, La imaginacin sociolgica, Mxico, FCE, 1961, p.33.)

 

c) La guerra (en particular, la Segunda Guerra Mundial, 1939-1945), como se ver, va a constituirse en un gigantesco laboratorio de pruebas para ese cambio en la teora y en las prcticas de las disciplinas psi. Ante todo, porque la psiquiatra de guerra se ve enfrentada a un tipo de trastorno, la neurosis de combate, que hace fracasar las viejas concepciones organicistas y exige tomar en consideracin los aspectos reactivos y sociales de los desrdenes subjetivos. Seguidamente, porque obliga a considerar una dimensin preventiva de los malestares y los trastornos, en la seleccin de los soldados, la capacitacin y la gestin de las relaciones humanes y grupales, en la situacin global.

Esa experiencia va a constituir el motivo mayor de la transformacin del movimiento internacional de la higiene mental, cargada todava con los viejos motivos naturalistas, en una nueva formacin discursiva con un impulso programtico que convierte la salud mental en un objetivo de reforma social y poltica de alcance mundial. Es lo que se enuncia en el documento que da nacimiento, en 1948, despus de la guerra, a la Federacin Mundial para la Salud Mental.

 

d) Las enseanzas de la psiquiatra de guerra van a ser aplicadas para edificar un nuevo dispositivo terico y tecnolgico aplicado a los problemas de la vida social. En efecto, la guerra haba proporcionado la primera ocasin de aplicar recursos psiquitricos, psicoteraputicos y grupales en gran escala a una poblacin de sujetos comunes y corrientes, bien distintos de los asistidos en los hospitales psiquitricos. No slo obligaba a tomar en consideracin factores sociales y grupales en el surgimiento de los trastornos, sino que pona en crisis la idea misma de normalidad mental.

Por otra parte, esa transferencia de las enseanzas de la guerra se fundaba en una conviccin que era a la vez un diagnstico sobre el mundo contemporneo: las reacciones anormales ante las situaciones traumticas de la guerra no diferan demasiado de las que podan emerger en las condiciones de una sociedad (la norteamericana, en primer lugar) que presentaba evidencias de crisis y desajustes. Los problemas se manifestaban en la familia, en la crianza y la educacin, y se mostraban en el crecimiento de la violencia, la criminalidad y el alcoholismo y en diversos trastornos de conducta, prejuicios y actitudes de discriminacin, etc.

 

e) Finalmente, lo que importa destacar es cmo la psicologa (y el psicoanlisis) encuentran una oportunidad de implantacin y desarrollo en ese marco proporcionado por la salud mental y, ms en general, por los problemas de la gestin de los sujetos en la dimensin individual y social.

Como se ver en la Unidad IV del Programa, esa reorientacin de la psiquiatra y del psicoanlisis llegara a la Argentina. Enrique Pichon-Rivire, en el comienzo de su conocido curso Teora del vnculo, dictado en la Asociacin Psicoanaltica Argentina, en 1956, se refiere a la higiene mental y sita en esa tradicin una nueva enseanza que busca reunir psicoanlisis, psiquiatra y ciencias sociales. (E.Pichon-Rivire, Teora del vnculo, Buenos Aires, Nueva Visin, 1986, p.21.) Jos Bleger, discpulo de Pichon y figura clave en la historia de la psicologa argentina, mantiene una relacin con esa reorientacin de la disciplina. En esa lnea nace su proyecto de la psicohigiene, un programa para los psiclogos que propona una extensin de la profesin hacia el mbito de las instituciones y la sociedad.

 

 

(II) De la higiene mental a la salud mental

Para examinar el pasaje de la higiene mental a la salud mental, es necesario comenzar por una breve introduccin que nos site en Estados Unidos a principios del siglo XX. En 1900, ms precisamente, Clifford Beers, un joven empresario graduado en la universidad de Yale, sufri una crisis aguda, desencadenada por la muerte de su hermano. Luego de un intento de suicidio, fue internado en una clnica privada del estado de Connecticut. All qued a merced de trabajadores incompetentes y mal formados, que lo sometieron a todo tipo de tratamientos degradantes y humillantes. Beers pas varios aos internado en diversos establecimientos, el peor de los cuales result ser un hospital pblico. Luego de recuperarse, en 1908, Beers public un libro que tuvo un gran impacto: A mind that found itself: an autobiography (Nueva York, Longmans Green). En ese relato autobiogrfico de una mente que se encontr a s misma, Beers contaba en detalle los padecimientos que haba sufrido, concitando la atencin de un pblico muy amplio sobre la necesidad de reformas radicales en el sistema de salud.

Ese mismo ao, Beers fund la Sociedad de Higiene Mental de Connecticut, para crear, al ao siguiente, el National Committee for Mental Hygiene, desde el cual inst a la comunidad internacional a crear una red mundial de sociedades de higiene mental. En 1919, el International Committee for Mental Hygiene (ICMH) se hizo realidad, gracias al apoyo de personalidades como William James, profesor de psicologa de Harvard, y de Adolf Meyer, mdico del hospital John Hopkins. En 1930, el ICMH organiz en Washington el Primer Congreso Internacional de Higiene Mental, que cont con ms de cuatro mil participantes. En 1937, un segundo congreso fue organizado en Pars, con un xito similar, lo cual marc una verdadera internacionalizacin de un movimiento que no se limit a los Estados Unidos. Luego, de ambos lados del Atlntico, la guerra interrumpi este impulso transformador, que recin iba a continuar en la posguerra, pero bajo otro signo, segn veremos ms adelante.

Ms all de los avatares personales de Beers, el movimiento de la higiene mental se situaba en el cruce de las antiguas tradiciones de la higiene pblica, la medicina mental y la medicina social, preocupndose por las condiciones ambientales de la enfermedad. Erosionado el paradigma heredo-degenerativo, las causas de la patologa mental comenzaban a situarse del lado del medio, al igual que en las enfermedades infecciosas, como la tuberculosis, o en flagelos sociales como el alcoholismo. De este modo, para evitar la aparicin de enfermedades mentales, era necesario apelar a medidas profilcticas de tipo inespecfico, prestando atencin a las condiciones de habitacin y a la alimentacin, adems de promover el ejercicio fsico y el deporte, entre otras indicaciones que buscaban contribuir a una vida saludable. En ese contexto, la vieja mxima de Juvenal, el poeta latino, mens sana in corpore sano, cobr nueva fama.

Respecto de la locura, el higienismo mental no cuestionaba la existencia del asilo; slo limitaba sus indicaciones teraputicas y abogaba por mejores condiciones de internacin. Si la alienacin era una enfermedad mental, vinculada con un medio determinado, y ya no cerebral, esto implicaba que no deba entenderse siguiendo una lgica de todo o nada. La enfermedad mental admita entonces diferencias de grado ms o menos importantes, dentro de un continuo que iba desde la salud hasta la locura, lo cual haca que las afecciones menos importantes pudieran ser tratadas en forma ambulatoria. La creacin de servicios externos, sin necesidad de hospitalizacin, fue entonces recomendada para el tratamiento de los alcohlicos, los neurticos y las formas leves de la locura, entre otras patologas. Este programa, que fue determinante en la modificacin de antiguas prcticas, suscit la oposicin de sectores mayoritarios de la psiquiatra y la neurologa tradicionales, que se aferraban a la causalidad orgnica y a la solucin asilar. En consecuencia, su aplicacin no fue tan generalizada ni tan masiva como suele creerse.

Cabe destacar que si bien la higiene mental rompa en gran parte con las teoras hereditarias propias del siglo XIX, no por ello dejaba de tener una concepcin naturalista de la enfermedad, orientando su accin por premisas adaptativas que equiparaban el funcionamiento de la sociedad a la relacin de un organismo con su medio. A menudo, en su afn de intervenir sobre el cuerpo social a partir de los saberes extrados de las ciencias de la vida, el higienismo se emparentaba con la eugenesia y con otras formas de darwinismo social, cuyos orgenes ya se han estudiado en la unidad II. As, las estrategias no coercitivas para el mejoramiento de la raza, como por ejemplo aqullas vinculadas con ciertas formas de profilaxis reproductiva, no dejaban de estar presentes en su horizonte instrumental. Habra que agregar que el programa eugensico duro haba logrado imponerse en algunos estados norteamericanos durante los aos 20. Para ello, la legitimacin aportada por algunos psiquiatras y psiclogos de orientacin biolgica result decisiva. Ellos enunciaron los fundamentos tericos que permitieron la aprobacin de leyes que implicaban medidas tales como la esterilizacin de los dbiles mentales, los delincuentes reincidentes, etc., procedimientos que poco tiempo despus seran llevados hasta los lmites de lo impensable en la Alemania de Hitler.

 

Luego de la segunda guerra mundial, el pasaje de la higiene mental al movimiento de la salud mental implic toda una serie de condiciones, que iremos desgranando progresivamente. En primer lugar, en el nivel institucional, sera difcil marcar una ruptura neta entre ambos, toda vez que las continuidades resultan manifiestas. Sin embargo, despus del nazismo y la solucin final, entre muchas otras razones, es evidente que las intervenciones sobre la sociedad ya no podan autorizarse en el mismo tipo de saberes que haban orientado el programa eugnico de principios de siglo. Al mismo tiempo, la declinacin del positivismo y el florecimiento de las ciencias sociales aportaban un nuevo zcalo epistemolgico, alejado del naturalismo, para toda disciplina que pretendiera ocuparse de la sociedad. En ese marco, el psicoanlisis, que en sus diversas variantes haba sido incorporado de pleno derecho dentro del arsenal teraputico dinmico de la psiquiatra norteamericana, provea una matriz terica que permita articular los avatares de la historia individual con un modelo de causacin ms propiamente social. En todo caso, la nueva poca era reacia a las explicaciones monocausales, de tipo lineal, y el freudismo, que haba contribuido a la declinacin de antiguos modelos explicativos, se aprestaba ahora a reemplazarlos.

Apenas terminada la guerra, en 1945, la Association for Mental Health of England and Wales encarg a John Rowlings Rees la organizacin del Tercer Congreso Internacional de Higiene Mental. Durante la guerra, Rees haba sido consultor senior del ejrcito britnico. Haba estado tambin entre los fundadores del Tavistock Institute of Medical Psychology, que luego sera la sede del Tavistock Institute for Human Relations. En 1946, Rees acudi a Nueva York, donde obtuvo el acuerdo del International Committee on Mental Hygiene (ICMH), adems del apoyo de la American Psychiatric Association (APA). Ms tarde, obtuvo tambin el acuerdo de un grupo de psiquiatras reformistas (compuesto por William Menninger, Karl Menninger, Daniel Blain, Bernard Wortis, etc.) que acababa de institucionalizarse en 1946, con el nombre de GAP (Group for the Advancement of Psychiatry), y que iba a tomar las riendas de la poderosa asociacin psiquitrica norteamericana en 1949. (El texto de W. Menninger que veremos ms adelante debe situarse precisamente en este contexto, un ao despus de la creacin del GAP).

Finalmente, el congreso tuvo lugar en Londres, en agosto de 1948, con una organizacin muy ambiciosa. En realidad, inclua tres congresos sucesivos: uno de psiquiatra infantil (al que asistieron Anna Freud y Melanie Klein), otro de psicoterapia mdica y un tercer congreso de salud mental. Con lo cual el Tercer Congreso Internacional de Higiene Mental se transform en el Primer Congreso Internacional de Salud Mental, bajo la presidencia de Rees. Un mes antes, se haba reunido all una comisin internacional, con el fin de redactar el acta de fundacin de la World Federation for Mental Health (Federacin Mundial de Salud Mental), destinada a tomar la posta del antiguo ICMH. Adems de Rees, entre sus miembros ms prominentes estaban Harry Stack Sullivan un freudiano disidente que haba sido consultor del Selective Service del ejrcito de Estado Unidos, George Brock Chisholm un psiquiatra que haba sido responsable de la seleccin de personal en ejrcito canadiense y Margaret Mead una reconocida antroploga cultural, cuya presencia muestra hasta qu punto era importante el rol otorgado a las ciencias humanas dentro de este proyecto. El documento producido, llamado Salud mental y ciudadana mundial, fue aprobado en ese mismo congreso de Londres. En la parte que justificaba el nacimiento de la nueva disciplina, poda leerse el siguiente pasaje, que resulta muy ilustrativo:

Los estudios sobre el desarrollo humano indican que el comportamiento es modificable a lo largo de la vida, especialmente durante la infancia y la adolescencia, por el contacto humano. El examen de las instituciones sociales de muchos pases muestra que stas tambin pueden ser modificadas. Estas posibilidades recientemente reconocidas proporcionan fundamentos para mejorar las relaciones humanas, para liberar potencialidades humanas constructivas y para modificar las instituciones sociales en aras del bien comn.

 

 

(III) Las consecuencias de la guerra para la psiquiatra norteamericana

William Menninger (1899-1966) era el hijo menor de una familia de mdicos. En 1925, junto con su padre Charles (un homepata de origen berlins) y con su hermano mayor, Karl, fundaron en Topeka (Kansas) una clnica psiquitrica que se convertira en el prototipo de la implantacin del psicoanlisis en el seno de la psiquiatra norteamericana. Contra los antiguos mtodos manicomiales, la clnica Menninger propona un tratamiento llamado ambiental (milieu treatment) que, si bien no eliminaba la internacin, pretenda abordar al paciente con un enfoque multidisciplinario cercano al que luego adoptara la psiquiatra comunitaria. En los aos 30, luego de la visita de Karl a Sigmund Freud, la clnica se transform en uno de los polos de recepcin de analistas emigrados, lo cual le vali el mote de la Viena de los campos de maz. En 1942, se transform en el cuarto instituto de formacin analtica reconocido en Estados Unidos (despus de Nueva York, Chicago y Boston). Mientras Karl se haca famoso publicando libros de divulgacin (como The Human Mind y Man against Himslef), William era designado responsable de la divisin neuropsiquitrica del ejrcito norteamericano, con el rango de brigadier general.

Despus de la guerra, en 1946, adems de crear el GAP, segn hemos visto, William Meninger fue electo presidente de la poderosa American Psychoanalytic Association. Junto con otros analistas nacidos en Estados Unidos, se opuso entonces activamente a la separacin entre psicoanlisis y psiquiatra que reclamaban los analistas ms ortodoxos, de origen europeo, que a su vez defendan el anlisis profano. Menninger, por el contrario, abog durante su mandato por un psicoanlisis a la americana, medicalizado y de difusin masiva. Tambin en 1946, la clnica de Topeka se transform en la escuela de psiquiatra ms grande del mundo. No es raro entonces que, en 1948, William Menninger haya aparecido en la tapa de la revista Time como el gerente de ventas de la psiquiatra en Estados Unidos.

El texto de Menninger sobre El papel de la psiquiatra en el mundo actual, de 1947, debe ser situado en el contexto ms amplio de todos estos debates. Para una disciplina triunfante en una potencia triunfante, no puede dejar de observarse el carcter programtico y la voluntad fundadora de esta alocucin. Si Estados Unidos se haba atribuido la misin de liderar la reconstruccin de Occidente, la psiquiatra se haba atribuido el rol de liderar la reconstruccin moral de Estados Unidos, pero a partir de una visin universalista. En efecto, el sentido comn de esta generacin de psiquiatras reformistas que se encumbraron durante la posguerra indicaba que, para prevenir guerras futuras, haba que liberar el mundo de nacionalismos, comunitarismos y creencias religiosas estriles, que dividan a los seres humanos y generaban conflictos. La paz slo poda ser preservada a partir de la difusin de un humanismo laico, universalista y esclarecido, que estos psiquiatras, sin embargo, defendan de manera cuasi-religiosa. En todo caso, despus de la debacle colectiva que la segunda guerra mundial haba significado, la sociedad norteamericana era muy sensible a los balances sobre lo sucedido, tanto como a las estrategias para impedir su reproduccin. En este marco, el texto de Menninger pone varias cuestiones de manfiesto:

1) En primer lugar, muestra en qu medida la guerra implic para la psiquiatra una preocupacin por aspectos sociales que antes no consideraba como propios. En ese marco, el psiquiatra, otrora recluido en consultorios privados o en servicios hospitalarios, debi hacer frente a nuevos desafos y reas de aplicacin (seleccin, clasificacin y ubicacin del personal militar, adems de prevencin, readaptacin y tratamiento). Estas tareas lo pusieron en contacto con una dimensin pblica que antes le haba sido ajena, y de la cul ya no podra desligarse.

2) La guerra, interpretada como fenmeno patolgico colectivo, haba puesto en evidencia que la sociedad misma no estaba sana, lo cual tambin era observable a travs de otros fenmenos que se agravaron durante la posguerra, como el delito, la degradacin de la institucin familiar (divorcios, separaciones, baja tasa de natalidad, etc.) y el alcoholismo. Este diagnstico vena a cuestionar el carcter natural del concepto de adaptacin, que comenzaba a ser problemtico. En todo caso siguiendo a autores como Erich Fromm, que tuvieron un gran impacto en esta generacin de psiquiatras reformistas adaptarse a una sociedad patgena era un signo de enfermedad y no de salud. Antes de pensar en el tratamiento de los individuos, era necesario entonces tratar las neurosis sociales, por no decir la neurosis de la sociedad.

3) Si el mismo lazo social era fuente de enfermedad, haba que aprender a vivir en comunidad de otra manera, corrigiendo los malos aprendizajes que haban desembocado en la catstrofe de la guerra y en la situacin actual. Previamente, ello requera educar a los educadores y formar a los formadores, empezando por los padres, en tanto que modelos a seguir. Pero tambin era necesario ir ms all, en una perspectiva de formacin de lderes que incluyera a los maestros, los referentes comunitarios y religiosos, etc. En ese sentido, lo que la guerra haba enseado sobre la salud mental de los combatientes, en tiempos de paz, poda aplicarse a la familia, al grupo, a la comunidad y a la nacin.

4) Este programa de reformas implicaba una clara dimensin moral, que apelaba a la responsabilidad colectiva. Al mismo tiempo, pretenda apoyarse en conocimientos especializados, de los cuales no era ms que una consecuencia lgica. Por ello, pese a ser la Cenicienta de las disciplinas mdicas, para Menninger, la psiquiatra tena ante esta situacin una enorme responsabilidad, que comparta con el resto de la medicina, la psicologa clnica y los trabajadores sociales. De hecho, como la psiquiatra comenzaba a ser concebida al mismo tiempo como una disciplina mdica y social, le incumba la responsabilidad ampliada de incorporar los conocimientos provenientes de las ciencias sociales. En consecuencia, los psiquiatras deban reflexionar e investigar, junto con los psiclogos clnicos y los trabajadores sociales, sobre los problemas relativos a la prevencin y el tratamiento de la enfermedad mental.

5) En ese contexto, el tratamiento de la enfermedad mental exiga una dimensin psicoteraputica interdisciplinaria, en la que una psiquiatra parcialmente desmedicalizada termin confluyendo con una psicologa que se tornaba cada vez ms clnica. De hecho, el inicio del auge de la psicologa clnica, tal como la conocemos hoy en da, remite a esos aos de posguerra, en los que diferentes vertientes del psicoanlisis integrado primero al corpus de la psiquiatra norteamericana y luego al de la psicologa sirvieron de matriz terica para la autonomizacin de una serie de prcticas curativas que, hasta entonces, haban sido patrimonio exclusivo de los mdicos. Ese proceso se vio coronado, en 1949, por la realizacin de la primera conferencia norteamericana sobre formacin en psicologa clnica, de la cual surgi el llamado modelo Boulder, que en los aos 50 iba a ser la principal referencia para las carreras de psicologa que comenzaron a crearse en la Argentina.

6) Hay que destacar la dimensin poltica de este programa, que era explcita y traa aparejada una organizacin progresiva de los grupos imbuidos de estos nuevos ideales, que muy poco tiempo despus se traducira en la creacin de la Federacin Mundial de Salud Mental (1948).

 

 

(IV) Los debates de posguerra en la psiquiatra europea: los grupos y la dimensin social

El texto sobre La psiquiatra inglesa y la guerra, publicado en 1947, reproduce una conferencia que Jacques Lacan pronunci en 1946, ante el grupo de psiquiatras nucleados en torno de la revista lEvolution psychiatrique, sobre su viaje a Inglaterra entre agosto y octubre de 1945. El texto muestra bien que Lacan fue seducido, al menos durante un tiempo, por los discursos anglo-norteamericanos vinculados con la salud mental, cuya gnesis hemos estudiado ms arriba. Sin embargo, es necesario precisar el contexto en el cual esta conferencia fue posible. En primer lugar, la recepcin francesa de estos discursos implicaba una cierta dosis de admiracin por un conjunto de disciplinas que haban sabido ganarse un lugar de privilegio justamente en aquellos pases que haban liberado a Francia. Los franceses se vean como un pueblo dbil, que casi no haba opuesto resistencia al invasor alemn y que, ms an, jams hubiera podido liberarse de l sin ayuda externa. De ah que Lacan subrayara continuamente el valor ejemplar de las experiencias inglesas y que las analizara en trminos de moral, valor, virilidad, etc.

En esa poca, adems, comenzaba a implementarse el plan Marshall, con lo que los artfices de la liberacin militar (Estados Unidos e Inglaterra) eran en parte los mismos responsables de la reconstruccin econmica. En ese marco, aunque ms no fuera por un perodo muy breve, los intelectuales franceses fueron muy receptivos a las ideas que venan del otro lado del Atlntico o del otro lado de La Mancha.

Durante la guerra, segn hemos visto, la psicologa clnica y la psicologa aplicada en general se haban ganado un lugar de privilegio como herramientas de mxima eficacia. Lacan se asombraba entonces de las novedades tcnicas incorporadas por la psiquiatra inglesa; y se complaca en mostrar a sus colegas psiquiatras hasta que punto la utilizacin de una ciencia psicolgica an muy joven en el seno de la cual inclua el psicoanlisis operatorio, los tests proyectivos, las psicoterapias de grupo y el psicodrama moreniano haba servido para constituir desde la nada un ejrcito de escala nacional. Esta ciencia psicolgica haba contribuido, entre otras cosas, a la seleccin e instruccin de los soldados y oficiales, a la democratizacin de las relaciones jerrquicas, a la instauracin de un nuevo tipo de disciplina y, finalmente, a la reinsercin de los prisioneros de guerra y los combatientes de ultramar en la vida civil. La admiracin de Lacan era tan grande que encontraba all la impresin del milagro de los primeros pasos freudianos.

Pero Lacan, quien se revelaba como un observador agudo, haca referencia a experiencias mltiples, que sera bueno desglosar.

1) En primer lugar, se refera al libro de John Rowling Rees, The Shaping of Psychiatry by War, publicado en Nueva York, en 1945, que remita a su experiencia como consultor del ejrcito britnico. Pero Rees haba llegado a ese puesto como resultado de su participacin en la famosa Clnica Tavistock (llamada en realidad Tavistock Institute of Medical Psychology), de la que haba sido director. Esa clnica, fundada en 1920, ya haba tenido un importante papel en la investigacin de las neurosis de guerra luego de la primera confrontacin mundial. En 1946, Rees estuvo tambin entre los fundadores del Tavistock Institute of Human Relations, que contara con el finaciamiento de la Fundacin Rockefeller. Adems de publicar la revista Human Relations, en ese instituto se daran cita numerosos psicoanalistas, como Elliot Jacques y Wilfred Bion, quienes contribuiran a la conformacin de una cierta psicologa social de inspiracin psicoanaltica, aplicable al nuevo mbito de las relaciones humanas.

2) Lacan tambin haca alusin a Kurt Lewin, cuya filiacin es mucho ms compleja de lo que se cree. Lewin fue reconocido como uno de los fundadores de la psicologa social moderna, a partir de la obra de sus ltimos aos. Despus de emigrar a los Estados Unidos, en 1933, en 1944 ingres al Massachusetts Institute of Tecnology (MIT), donde fund un Centro de Investigacin para la Dinmica de Grupos (Research Center for Group Dynamics). All se ocup de explorar las consecuencias, para el funcionamiento grupal, de sus teoras sobre el campo psicolgico y la investigacin- accin, antes de morir en 1947. Sin embargo, antes de llegar a Estados Unidos, adems de haberse formado en las ideas de la Gestalttheorie, Lewin haba sido un miembro tardo de la Escuela de Frankfurt, razn por la cual tena una formacin marxista, al igual que Erich Fromm, Theodor Adorno y Herbert Marcuse. Su concepcin de la dinmica de grupos y de la evolucin en espiral, por ejemplo, estaban marcadas por el materialismo dialctico.

3) Lacan explicaba detalladamente el origen de los denominados Northfield experiments. Esos experimentos tuvieron lugar en el hospital militar de Northfield, cerca de Birmingham. La primera experiencia se desarroll durante el invierno de 1942-1943, en dos salas bajo la direccin de Wilfred Bion y John Rickman. La segunda, ms larga (que Lacan no alcanza a comentar), se extendi hasta 1946, incluyendo a Sigmund Foulkes, Tom Main y Harold Bridger. Ambas experiencias, con distintos matices, a partir de un enfoque psicoanaltico, ponan el acento en la psicoterapia de grupos y en las virtudes teraputicas de la vida comunitaria, subrayando las ventajas para mejorar la moral de la tropa y fomentar el espritu de grupo del manejo concienzudo, por parte del animador, de las identificaciones horizontales y verticales y de las transferencias grupales. Por otra parte, y Lacan lo destacaba, quedaban de manifiesto los efectos de responsabilizacin que slo podan producirse en un contexto no coercitivo, incluso con aqullos que, segn los mtodos tradicionales, haban sido considerados como ineptos.

En esa poca, en Estados Unidos, ya haba varios mtodos de psicoterapia grupal. De hecho, la American Association of Group Psychotherapy haba sido fundada en 1943. Sin embargo, se trataba de psicoterapias que no se emparentaban con las ideas analticas. Por ello, un grupo de psiquiatras de la clnica Menninger, que visitaron Northfield en 1944, quedaron tan impresionados por la experiencia que en 1946 terminaron dedicndole un nmero entero de la revista de la clnica. Queda claro, entonces, que los discursos sobre la salud mental producidos en Inglaterra y Estados Unidos estaban ntimamente relacionados.

 

Volviendo ahora al contexto francs, es interesante destacar algunas cuestiones en el debate posterior, en el que particip el psiquiatra argentino Gregorio Bermann.

1) La recepcin francesa de estos discursos de la salud mental no dejaba de ser mucho ms dificultosa que en sus pases de origen, tanto por razones ideolgicas como epistemolgicas.

2) En la psiquiatra de izquierda, particularmente en los grupos vinculados con el Partido Comunista, los discursos sobre la salud mental suscitaran desconfianza, al principio, para generar luego una oposicin abierta, a medida que se profundizaba la guerra fra. El psicoanlisis y las relaciones humanas aparecan como una nueva cara de la dominacin cultural norteamericana, que por ende no era conciliable con el marxismo. De hecho, los comunistas franceses y soviticos terminaran boicoteando el congreso de Londres, en 1948. Sin embargo, la intervencin de Lucien Bonnaf, un psiquiatra comunista, era en ese momento bastante favorable a lo que en esos discursos haba de social. Pero hay que subrayar que se trataba de 1946. En 1949, Bonnaf estara entre los firmantes de un documento que acusara al psicoanlisis de ideologa reaccionaria.

3) Los psiquiatras vinculados a la fenomenologa, como Henry Ey y Eugne Minkowski tampoco estaban muy entusiasmados con esas innovaciones que s defenda Gregorio Bermann. Frente a la importancia de los factores sociales, Minkowski defenda la estructura mrbida propia de los trastornos mentales. Ey, por su parte, tampoco admita la sociognesis de los fenmenos psicopatolgicos. Tema que en ese marco la psiquiatra terminara perdiendo de vista la especificidad de su propio objeto.

 

 

(V) Nikolas Rose: la psicologa y el gobierno de los sujetos

Con el texto de N. Rose abordamos una bibliografa actualizada sobre el perodo y los problemas tratados en los documentos de Menninger y Lacan. Al mismo tiempo, este autor presenta el inters de aportar un enfoque foucaulteano de la historia de la psicologia, que aborda una etapa que el autor francs no consider: el siglo XX, que es el de la definitiva expansin e implantacin de la psicologa profesional.

Algunas aclaraciones del vocabulario de Rose muestran lo que recibe de la obra de Michel Foucault:

Alma. En el comienzo de Vigilar y castigar Foucault afirma que la penalidad moderna se propone alcanzar no slo el cuerpo sino el alma (el corazn, el pensamiento, la voluntad, las disposiciones) del delincuente. El foco ya no estara en el delito sino en el individuo criminal, su constitucin fsica y psquica: as nace la antropologa criminal; y por esa va los profesionales psi (psiquiatras, psiclogos) pasan a integrarse, como expertos, en el dispositivo policial y penal. Sobre esa nueva realidad (que no se construye slo en la prisin sino tambin en la escuela, el taller o el hospital), se edifican nuevos saberes y prcticas en las disciplinas humanas y sociales. (Vase M.Foucault, Vigilar y castigar, Mxico, Siglo XXI, 1976, pp. 24-26 y 36-37).

 

Gobierno. Los problemas del gobierno aparecen en la obra de M. Foucault a partir de 1977 y 1978, como una prolongacin y una especificacin de sus investigaciones sobre la biopoltica y el surgimiento de la poblacin como objeto y blanco del poder. Por una parte, respecto de la disciplina, aparece destacado el problema del sujeto y de los problemas de la relacin tica, del sujeto consigo mismo. Por otra, el poder ya no es concebido simplemente como lucha o guerra (hiptesis Nietzsche) sino como gobierno, es decir, modos de conducir conductas; y esto supone admitir un margen de libertades en los sujetos. El gobierno se refiere al gobierno de los otros pero tambin de s mismo; y lo que interesa a Foucault es justamente la relacin entre las formas de gobierno de los otros y las del gobierno de s. (Vase Edgardo Castro, El vocabulario de Michel Foucault, Bernal, UNQ, 2004, Gobierno)

 

Nikolas Rose busca prolongar la genealoga del sujeto occidental encarada por M.Foucault (que se remonta al mundo griego, romano y cristiano) en una exploracin del mundo contemporneo. Siguiendo esa inspiracin, incorpora en su estudio histrico sobre el dispositivo psi, algunos de los rasgos de la investigacin foucaulteana sobre las disciplinas, en particular:

a) Queda destacada la dimensin tecnolgica de un dispositivo que integra saberes y formas de intervencin y de poder.

b) El gobierno (tal como queda expuesto en la Introduccin) se refiere siempre a algo que es del orden de lo privado pero de un modo que no se separa del inters o el resultado en el orden pblico.

c) El examen (que es para Foucault la matriz tcnica y epistemolgica de las ciencias clnicas) proporciona un modelo para un dominio experto que requiere de inscripciones y registros (el caso), y busca hacer del sujeto una entidad calculable. El propsito de Rose es pasar de la poblacin, calculable en trminos de estadsticas, a la subjetividad, que requiere de otras nociones y tcnicas. En particular las formas del autogobierno, autoinspeccin y confesin (las tcnicas del yo), que se articulan con las tecnologas aplicadas a la subjetividad.

d) Finalmente, hay que tener en cuenta que el marco de los anlisis de Rose son las sociedades occidentales centrales (y los Estados correspondientes) en el perodo dominado por las polticas liberales, en particular (para los fragmentos seleccionados) en la segunda posguerra (1945 -1950). Como se vio, es el perodo de consolidacin de un dispositivo que, a travs del movimiento de la salud mental, se extendi por el mundo y, como se ver en la Unidad IV, lleg a la Argentina hacia fines de los cincuenta.

 

Psicologa de guerra. Las guerras mundiales proporcionaron la ocasin para una experiencia extraordinaria, en gran escala, y plantearon nuevos problemas y exigencias a la psiquiatra y la psicologa.

1) Rose destaca dos grandes reas, nacidas de la experiencia de la segunda guerra mundial: las relaciones humanas y el grupo. Seala las innovaciones tecnolgicas y su impacto sobre mbitos de accin del dispositivo psi en la familia, el trabajo y la sociedad en general.

2) Destaca algunas diferencias entre las enseanzas dejadas por la primera guerra mundial y la segunda.

La primera guerra mundial (1914-1918) fue la ocasin de una amplia utilizacin, por los Estados Unidos, de tests de inteligencia y aptitudes con fines de seleccin y clasificacin de soldados y oficiales. Tambin sirvi para plantear un primer sistema de personal que se planteaba un ajuste entre los requerimientos de las tareas y las capacidades de los individuos. El autor muestra que estas experiencias (relacionadas con los primeros desarrollos de la psicologa industrial) tuvieron un desarrollo mucho menor en Inglaterra. Por otra parte, muestra las dificultades para implantar y mantener esas nuevas formas administrativas y de gestin en las fuerzas armadas despus de la guerra.

3) Un rea destacada en la primera guerra fue el de las neurosis de combate (shell-shock) y sus efectos sobre la psiquiatra. Sobre todo:

a) convalida una concepcin dinmica (Freud, Janet) de los trastornos;

b) pone de relieve su significacin social, en una direccin que converge con el movimiento de la higiene mental, que se orienta hacia la consideracin de la dimensin colectiva.

En el anlisis de Rose se destacan las enseanzas de esa primera experiencia de psiquiatra de guerra y sus efectos en el perodo de entreguerras, hacia los aos treinta. Interesa, sobre todo, el modo como son retomadas durante la segunda guerra.

 

Los grupos en la guerra. La segunda guerra va a significar, para Rose, la entrada de la subjetividad bajo otras formas, sobre todo, la personalidad y los grupos.

1) Por una parte, se mantienen y se hacen ms eficaces los procedimientos administrativos en el reclutamiento, seleccin y distribucin de soldados y oficiales. Asimismo, surgen proyectos de capacitacin y crece el trabajo de los psiquiatras. El empleo de los tests se orienta a metas positivas: ajustar las capacidades del individuo a las exigencias del puesto.

2) Por otra, hay un desplazamiento del individuo a la organizacin y a la psicologa social. Un tema destacado es el de las actitudes, que definen una relacin subjetiva del sujeto con la situacin y que buscan ser examinadas, medidas y calculadas a travs de diversos procedimientos: escalas, cuestionarios.

3) El grupo es descubierto en las experiencias de la guerra como una clave de la moral y la eficiencia; es el nexo entre el individuo y la organizacin. Una dimensin asociada al nuevo modelo intersubjetivo es la cuestin del liderazgo que exige cualidades personales y una capacitacin especial de los oficiales. A partir de esas enseanzas puede consolidarse el proyecto de una psicologa social como ciencia de la administracin y un nuevo papel para la psiquiatra.

4) Rose seala las diferencias entre las experiencias en Estados Unidos (que desarrollan procedimientos cuantificables) y en Inglaterra donde en verdad se consolidan las orientaciones de una psiquiatra social basada en los vnculos intersubjetivos:

a) El modelo del espritu de grupo es aplicado a la rehabilitacin de las neurosis y los trastornos de carcter.

b) Surgen nuevos criterios de cura que conducen a las experiencias de la comunidad teraputica; y cambios en el papel del terapeuta que se orienta ahora a interpretar ms que a dirigir.

c) La psicoterapia de grupos nace de esos grupos de discusin que ahora se focalizan sobre una patologa que se considera social.

d) Ese nuevo paradigma social se extiende a distintos grupos de afectados y desviados, en la sociedad y en tiempos de paz, tal como puede verse en el texto de William Menninger.

 

Respecto de la biopoltica estudiada en la Unidad II, es importante ver lo que cambia en la idea de poblacin y de vida: del peso de la biologa y la herencia se pasa a la vida social y las relaciones humanas; correlativamente cambia la idea de la adaptacin que ahora se refiere no a un medio genrico sino al ajuste al grupo en trminos de solidaridad e integracin.