Historia de la Psicologa
Ctedra I
Modulo I
PROBLEMAS
Y PERSPECTIVAS DE UNA HISTORIA DE LA PSICOLOGIA
Ana Mara Talak
Hugo Vezzetti
Pablo
Pavesi
- 2008
-
Este Mdulo introduce los problemas
fundamentales de la Unidad I del Programa, destaca algunas cuestiones y
propone ciertas relaciones entre los textos indicados. Otras
articulaciones sern abordadas a partir de las lecturas de los textos, de los
Tericos y las clases de Trabajos Prcticos. Por lo tanto, este Mdulo
complementa los textos obligatorios y la Gua de lectura correspondiente
pero no los suplanta.
La psicologa como objeto de indagacin histrica abre las
cuestiones ms generales de la historia de las disciplinas cientficas y
profesionales, que pueden ser abordadas segn diversos enfoques: historia
intelectual y de las ideas, estudio de recepcin, historia de la
profesionalizacin e historia de la ciencia. Otras cuestiones son propias de la
psicologa como campo heterogneo y carente de unidad a lo largo de todo su desarrollo.
Tal como se dice en el Programa, esta primera unidad es una
introduccin a la historia de la psicologa, en un doble sentido: se aborda el
carcter problemtico de su constitucin como ciencia y como dispositivo
profesional, a la vez que se propone una reflexin sobre los criterios que
guan la indagacin histrica y la construccin del relato histrico. Al mismo
tiempo, se propone un mapa de las diversas tradiciones de constitucin de la
psicologa moderna: la psicofsica, la psicobiologa y la psicopatologa
clnica.
INDICE
1.- Unidad y "crisis" de la psicologa
2.- La psicologa
entre el prejuicio de la naturaleza y el descubrimiento del sentido.
Diversidad y ambigedad segn Michel Foucault
3.-
Historia tradicional e historias crticas de la psicologa
6.- Georges Canguilhem y la tradicin francesa en historia de la
ciencia
7.- Kant y la psicologa.
8.- La revolucin
cientfica: verdad, naturaleza y sujeto
1.- Unidad y "crisis" de la psicologa
El carcter problemtico del estatus
cientfico de la psicologa actual se vincula con la convivencia de diversos
proyectos que intentan desarrollarse segn modelos de cientificidad no coincidentes,
provenientes de las ciencias naturales o de las ciencias sociales. A pesar de
que cada proyecto aspira a una unidad que pueda abarcar en un sistema coherente
todo el saber psicolgico, la historia de la disciplina muestra que en ningn
perodo se han logrado acuerdos epistemolgicos que sirvan de base para
alcanzar esa aspiracin.
El historiador espaol Antonio
Caparrs (1) ha mostrado cmo desde fines del siglo XIX, psiclogos de
diversas escuelas han considerado que la psicologa se encontraba en crisis
debido a la falta de unidad conceptual o de acuerdos bsicos acerca de qu
considerar conocimiento psicolgico legtimo. Esta "conciencia de
crisis" estara presente entonces desde los orgenes de la psicologa
como disciplina autnoma. Las tensiones de este campo disciplinar parecen
girar, segn Caparrs, en relacin a dos cuestiones fundamentales. Por un lado,
desde su mismo nacimiento, ha habido debates acerca de la ubicacin de la
psicologa entre las ciencias biolgicas o entre las ciencias humanas. Por el
otro, su desarrollo profesional plantea las dificultades propias de la
aplicacin tecnolgica de una ciencia bsica, en relacin con los usos sociales
de esa tecnologa. Caparrs muestra cmo esta conciencia de crisis
supone usos mltiples del trmino crisis, y su relacin con la amplia recepcin
de la obra de Thomas S. Kuhn "entre los historiadores de la psicologa
y en general entre los mismos psiclogos en sus frecuentes incursiones
autorreflexivas en su propia disciplina". Revisemos las observaciones
que Caparrs realiza en relacin con el uso de la expresin "crisis en
la psicologa" en el sentido kuhniano de crisis en el interior
de una prctica cientfica normal.
La aplicacin de la nocin de
"paradigma" a la historia de la psicologa
" En primer lugar, el uso de las categoras kuhnianas en el anlisis de la psicologa implica, por una parte, restringir la crisis a perodos especficos y limitados del desarrollo de la psicologa y, por otra, contraponerlos a otros de actividad investigadora normal y sin conciencia de crisis intercalados entre aquellos. Desde luego, algo que tiene poco que ver con lo expuesto hasta aqu: que los compromisos y logros cientficos de nuestra comunidad a lo largo de su historia han sido tan ininterrumpidos como su conciencia de crisis."
"En
segundo lugar, el uso corriente que la academia psicolgica hace actualmente
del trmino crisis apenas tiene que ver con el significado que le atribuye el
mismo Kuhn a pesar de que con frecuencia apele a la autoridad que se le
reconoce a ste. Y es que por muy imprecisas que sean las formulaciones de
Kuhn, crisis en su sistema es un concepto terico y revolucin un
acontecimiento dotado de una estructura definida, cosa que parecen desconocer
los psiclogos en sus exposiciones. Ah estn para certificarlo las repetidas
proclamas sobre la crisis del conductismo y la correspondiente emergencia
revolucionaria del llamado paradigma cognitivo, tan habituales en los tratados
de psicologa cognitiva y tambin en las historias de psicologa. Pueda
hablarse o no de aquella crisis y de esta emergencia, incluso como simultneas
en el tiempo, lo que no est nada claro, sino ms bien lo contrario, es que lo
realmente acontecido sea categorizable mediante el lenguaje de Kuhn y estructuralmente
asimilable a sus revoluciones cientficas. Cuando los cognitivistas se refieren
a la crisis del conductismo y se autorreconocen como comunidad paradigmtica
ms bien se muestran como lingsticamente pseudokuhnianos, histricamente
imprecisos y metodolgicamente acientficos. Ese discurso suyo parece funcionar
como vehculo de intereses: por legitimarse como actores de lo que Kuhn llama
ciencia normal y madura. De ah que lo adecuado sera analizarlo desde la
perspectiva de la sociologa de la ciencia y del conocimiento. Y es que no es
lo mismo en historia servirse de una teora para explicar lo acontecido antes
de su formulacin y recepcin que para lo acontecido despus. Por lo dems,
desde siempre y ya antes de Kuhn, los juicios crticos de los psiclogos sobre
su disciplina han apuntado con frecuencia a un objetivo similar: reorientarla
imponiendo sus propios conceptos como alternativa a lo que se presume y
pretende viejo y caduco."
"No
creemos, y sta es nuestra tercera consideracin, que sea ajena a este uso
legitimador y pragmtico del lenguaje kuhniano la proliferacin de mbitos y
disciplinas psicolgicas a las que se les ha atribuido crisis recientes en los
ltimos veinte aos. Ya no sera la psicologa, sino la psicologa social, la
diferencial, la educativa, el psicodiagnstico y tantas otras las que estn en
crisis. El efecto es paradjico. La psicologa se transmuta as en un paisaje
inquietante de trazos fuertes y amalgamados donde cada uno da cobijo por su
cuenta a una disciplina cientfica pretendidamente normal y madura. Es decir,
una versin actual del particularismo, del fraccionamiento, de los rasgos crticos
de siempre, en definitiva. Slo que ahora no se trata ni de escuelas ni de
teoras sino de paradigmas, con lo que el trmino connota de madurez
cientfica. Esta es la paradoja: los paradigmas proclaman la crisis de sus
alternativas, pero ellos mismos crean un estado general de crisis. Las
comunidades pretendidamente paradigmticas carecen en cierto modo de conciencia
de crisis, y as toca que sea, pero a quienes miran, y los hay, a la
psicologa, esa conciencia se les impone. Sobra insistir en lo que est actual
y sobradamente testimoniado. Hay ms. En cierto modo, lo acabamos de escribir.
Y es que aunque hablar de crisis no toque en esas comunidades presuntamente
paradigmticas, no por eso faltan voces en ellas que atribuyen a los resultados
de su investigacin rasgos tradicionalmente conocidos como crticos. Tambin en
esto el cognitivismo actual es paradigmtico. Particularismo, fraccionamiento,
discontinuidad, dispersin son caractersticas a menudo autorreconocidas. Y no
slo porque ltimamente hasta la por l denostada tradicin conductista se
reivindica cognitiva en la medida en que trata problemas cognitivos, sino porque
entre quienes tratan de explicar el comportamiento individual y social
cognitivamente, los lenguajes, las tradiciones, los talantes, las teoras y los
mtodos son tan mltiples y diversos como escaso y precario el alcance y la
mutua articulacin de los numerosos conocimientos resultantes de la boyante
investigacin que desarrollan."
"... No es evidente que pueda
hablarse estrictamente de crisis de paradigmas psicolgicos. Pero, sea como
fuere, a quien mantenga esta tesis le recae la tarea de probar que ese discurso
es compatible o consistente con el hecho de que la psicologa siempre y en todo
momento ha sido una ciencia cuya comunidad se ha reconocido en crisis."
El estatus cientfico de la psicologa:
los problemas de la diversidad y la relevancia
Ahora bien,
esta conciencia de crisis no ha emergido segn Caparrs a partir de la
consideracin de la propia actividad de investigacin y profesional del
psiclogo, sino a partir de la consideracin de la produccin global de la
disciplina:
"Y de hecho as ha emergido: desde la contemplacin en la distancia de psiclogos que ms all de su actividad han querido mirar al conjunto de los resultados de la suya y de la de sus colegas. Es, en definitiva, el resultado de la reflexin de los psiclogos sobre su propia ciencia."
Caparrs, sin
embargo, considera que la psicologa tiene un estatus cientfico, aunque
no recurre a criterios epistemolgicos para fundamentar esta afirmacin:
"... con crisis o sin crisis, sea sta plural o singular, y sin pretender que todo conocimiento psicolgico sea necesariamente cientfico, damos por sentado que el referente que da identidad a la psicologa son unas actividades estrictamente cientficas, los resultados de esas actividades y las prcticas profesionales inspiradas en ambas. En principio, pues, y en ese sentido 1a psicologa es una ciencia. Pero una ciencia que, ciertamente, desde sus inicios y de forma ininterrumpida ha presentado un rasgo que no se da en las ciencias convencionales y que es caracterstico de ella: la propia conciencia de crisis, la crisis como categora autoatribuida, la crisis como tema siempre recuperado por los psiclogos frente a los resultados de su actividad. Otro rasgo bien conocido ha caracterizado a la psicologa tambin desde sus inicios: los psiclogos nunca se han conformado con hacer slo psicologa. Siempre se han sentido requeridos a realizar una tarea aadida: proclamar que son cientficos. Parece razonable suponer que ambos rasgos se hallan hondamente relacionados, quiz como la cara y la cruz de una misma moneda."
Pero ms all
de la "obsesin metodolgica" y la rigurosidad lograda en el
proceso de produccin de conocimiento psicolgico, es necesario plantear, segn
Caparrs, la pregunta por la relevancia de lo alcanzado.
"... porque
el rigor y la lgica de los procedimientos no son garanta suficiente de la relevancia
y significacin cientficas de los resultados. Es decir, que una supuesta
pertenencia a la misma clase de los comportamientos investigadores de
psiclogos, fsicos y bilogos moleculares, por ej., no significa que sus
productos finales tengan el mismo alcance, fuerza terica y coherencia
sistemtica. Es en este mbito donde la conciencia de crisis encuentra su
anclaje emprico. Una conciencia que, ciertamente, no debe cuestionar el
estatus cientfico de la psicologa pero que le aade algo propio. Y que al
mismo tiempo abre una serie de cuestiones entre las cuales no es la menos
relevante la que plantea el sentido internamente cientfico que haya podido y
pueda tener hablar de la psicologa en cuanto tal. Cuestin que dejamos abierta
y que slo podramos cerrar encaminndonos hacia los vericuetos de la historia,
la psicologa y la sociologa de la psicologa, de los psiclogos y de sus
instituciones."
Frente a este campo caracterizado
por la heterogeneidad de teoras y mtodos, de objetos y
problemas, de usos y mbitos de aplicacin, la pregunta por la unidad de la
psicologa ha estado presente a lo largo de su historia. Como se analizar en
detalle ms adelante, Daniel Lagache (1947) y Georges Canguilhem (1956)(2)
abordaron esta cuestin, mostrando de diversas formas las relaciones
problemticas entre tradiciones, objetos, mtodos y proyectos en el interior
del campo disciplinar vigente y su historia.
2.- La psicologa
entre el prejuicio de la naturaleza y el descubrimiento del sentido.
Diversidad y ambigedad segn Michel Foucault
El
artculo de Michel Foucault "La
Psicologa de 1850 a 1950", publicado en 1957(3), fue escrito por
encargo para una Historia de la filosofa europea. En l busca mostrar
que el desarrollo de la psicologa del siglo XIX al siglo XX se caracteriz por
el descubrimiento del sentido en la comprensin del sujeto humano. Este
desarrollo de la psicologa se muestra como el pasaje de su consideracin como
ciencia natural, a su inclusin entre las ciencias humanas, una vez asumido que
el ser del hombre no se agota en su ser natural.
El
proyecto de la Ilustracin y el prejuicio de la naturaleza en la psicologa
La psicologa
en el siglo XIX, dice Foucault, recibe una herencia de la Ilustracin:
debe ser como las ciencias de la naturaleza. Intenta cumplirlo mediante
"la determinacin de vnculos cuantitativos", "la elaboracin de
leyes que operen a la manera de las funciones matemticas" y las
"hiptesis explicativas". Esta psicologa se funda en dos postulados
filosficos: "que la verdad del hombre se agotaba en su ser natural y que
el camino de todo conocimiento cientfico deba pasar por la determinacin de
vnculos cuantitativos, la construccin de hiptesis y la verificacin
experimental."
"Toda la
historia de la psicologa hasta mediados de siglo XX es la historia paradojal
de las contradicciones entre ese proyecto y estos postulados; por
perseguir el ideal del rigor y la exactitud de las ciencias de la naturaleza
fue llevada a renunciar a sus postulados."
Las contradicciones
Foucault destaca que la renovacin de la psicologa como
ciencia del hombre es an una tarea incompleta que queda por realizar. En esta
tarea de renovacin, la relacin entre el saber psicolgico y las
prcticas en l apoyadas ocupan un lugar central: el intento de dar
cuenta de las contradicciones que el ser humano encuentra en esas
prcticas constituyen el motor que lleva al abandono de los postulados
naturalistas y a la bsqueda de nuevas formas de comprensin de lo humano. No
puede dejar de notarse aqu la mirada de la historia de la psicologa que
Foucault realiza desde la tradicin psicopatolgica francesa, que elabora sus
teoras psicolgicas a partir de los problemas que la anormalidad, la patologa
y el sufrimiento plantean.
"La
psicologa nace en ese punto en el que la prctica del hombre encuentra su
propia contradiccin. La psicologa del desarrollo naci como una reflexin
sobre la detencin del desarrollo; la psicologa de la adaptacin como un
anlisis de los fenmenos de inadaptacin; las de la memoria, de la conciencia,
del sentimiento aparecieron como psicologas del olvido, del inconsciente y de
las perturbaciones afectivas. Sin forzar los trminos se puede decir que la
psicologa contempornea es, en su origen, un anlisis de lo anormal, de lo
patolgico, de lo conflictivo, una reflexin sobre las contradicciones del
hombre consigo mismo. Y si se transform en una psicologa de lo normal, de lo adaptativo,
de lo ordenado, es de una manera secundaria, como un esfuerzo por dominar esas
contradicciones."
La fenomenologa y las "significaciones objetivas"
Al escribir
este artculo, Foucault se encuentra en un momento de ambigedad en cuanto a
sus inclinaciones hacia la psicologa y la filosofa. Todava no ha publicado
ninguna de sus grandes obras (la primera de ellas, Historia de la locura en
la poca clsica, se publica en 1961). En 1954 public Enfermedad
mental y personalidad,en la cual desarrolla una crtica de los
aspectos naturalistas del pensamiento freudiano. En el artculo de 1957 retoma
esa crtica del modelo evolutivo y su nocin de enfermedad como regresin,
resabios del modelo naturalista. Y luego emprende una labor de rescate:
> gracias a Freud, el sentido es
coextensivo a toda conducta, an aquellas aparentemente incoherentes;
> el pasado se recupera en el
presente a travs de ciertas operaciones sobre el sentido;
> pero a la vez, el presente se
defiende de distintas maneras contra la reaparicin de los contenidos arcaicos,
inactuales;
> finalmente, ese presente es
esencialmente una instancia social (un "conjunto de normas") que
entra en conflicto con las formas individuales de satisfaccin.
Estas operaciones llevadas a cabo por
la obra freudiana hicieron posible, segn Foucault, un estudio objetivo de
las significaciones, en la medida en que Freud ubica la expresin de la
significacin en el comportamiento, y el contenido de la significacin es la
confrontacin de dos historias reales: la del individuo, en la serie de sus
experiencias vividas, y la de la sociedad, en las estructuras por las cuales
ella se impone al individuo.
No entramos en los detalles del
anlisis del prejuicio de la naturaleza (bajo el cual Foucault incluye tres
modelos diferentes: el f'sico-qumico, el orgnico basado en la fisiologa y
el de la biologa evolucionista) y de los mltiples caminos del descubrimiento
del sentido, ya que sern estudiados detenidamente en las clases de Trabajos
Prcticos. Es necesario destacar, sin embargo, varias cuestiones.
En primer lugar, el sentido
presente en el mundo humano es un sentido fundamentalmente histrico, un
sentido cuyo tiempo no puede reducirse a la dimensin temporal presente en la
evolucin de la naturaleza. Un tiempo que para convertirse en histrico
necesita de la significacin humana.
En segundo lugar, el estudio de la
significacin se relaciona con la comprensin y la descripcin fenomenolgica
(opuestas a la explicacin).
En tercer lugar, en este
descubrimiento del sentido, Foucault aproxima Freud a la fenomenologa
(Husserl). Despus de La estructura del comportamiento, y de la Fenomenologa
de la percepcin, de Merleau-Ponty, puede haber una fenomenologa de la
conducta, y por lo tanto, "significaciones objetivas". Las
dicotomas entre explicacin-comprensin, lo individual-lo social, parecen
poder ser superados por la fenomenologa. Por lo tanto, se trata de una
diversidad de disciplinas psicolgicas que tienen en comn ser parte de ese
momento de superacin.
Dentro de las diversas lecturas
posibles de la obra de Freud, esta es una que, a mediados del siglo XX, acerca
el pensamiento freudiano a la fenomenologa. En la dcada de los '60, la
lectura de Freud estar ms ligada al lenguaje. La operacin de lectura que
realiza Foucault en este momento es diferente a la que se ver en desarrollos
posteriores de su obra, como por ejemplo en Vigilar y Castigar y en el
primer volumen de Historia de la sexualidad, que sern abordados en la ltima unidad del
programa.
Ambigedad e
historia
La nocin de "significaciones
objetivas", sin embargo, permanece oscura. Foucault seala que ellas
se ubican en ciertas "contradicciones" sobre las cuales
formula una pregunta fundamental que se entronca con la introduccin y
con el final del texto:
"Todos esos anlsis de las
significaciones objetivas se sitan entre los dos tiempos de una oposicin:
totalidad o elemento, gnesis inteligible o evolucin biolgica, performance
actual o aptitud permanente e implcita, manifestaciones expresivas momentneas
o constancia de un carcter latente, institucin social o conductas
individuales: temas contradictorios cuya distancia constituye la dimensin
propia de la psicologa. Pero incumbre a la psicologa superarlos, o debe contentarse
con describirlos como las formas empricas, concretas, objetivas de una ambigedad
que es la marca del destino del hombre? Ante estos lmites, la psicologa debe
negarse como ciencia objetiva y sustraerse a la reflexin filosfica que ponga
en duda su propia validez? O debe apuntar a descubrir fundamentos que, si no
suprimen la contradiccin, al menos permitan dar cuenta de ella?"
He ah la cuestin central. Vemos, otra vez, la
postulacin de una ambigedad inherente a lo humano, que da lugar a
contradicciones pero, a la vez, delimita la tarea que la misma psicologa tiene
por realizar:
"...la psicologa no busca ya probar su posibilidad
por su existencia, sino fundarla a partir de su esencia, y no busca suprimir,
ni tampoco atenuar sus contradicciones, sino justificarlas." Desde una
perspectiva fenomenolgica, Foucault agrega: "... las contradicciones de
la psicologa, o la ambigedad de las significaciones que describe, habrn
encontrado su razn de ser, su necesidad, y al mismo tiempo su contingencia, en
la libertad fundamental de una existencia que escapa, por derecho pleno, a la
causalidad psicolgica."
De ah que las contradicciones que motivaron sus
desplazamientos desde el modelo de las ciencias naturales, permanecen ahora
bajo la forma de una ambigedad, inherente a la existencia humana.
Finalmente, "el porvenir
de la psicologa, no depende entonces de que tome en serio esas contradicciones,
cuya experiencia justamente hizo nacer a la psicologa? A partir de ello no habra psicologa
posible sino por el anlsis de la existencia del hombre y por la recuperacin
de lo que hay de ms humano en el hombre, es decir, su historia."
Aqu aparece la idea de una fenomenologa histrica, y la
definicin del ser humano como un ser histrico (no un ser natural) cuya
esencia es la ambigedad de la significacin.
El abordaje de Foucault constituye un ejemplo
de historia crtica, distanciada de la historia tradicional de la psicologa.
Como se ver en el punto siguiente, hay historias "crticas" que
consideran el surgimiento disciplinar como una cuestin de hecho, contingente:
el desarrollo de la psicologa se debe explicar desde las condiciones
institucionales y culturales en las que se producen los acuerdos y las
diferencias. Foucault, en cambio, propone una consideracin ante todo
epistmica del desarrollo de la psicologa, que tiene su fundamento en una
concepcin determinada del ser humano. Para el joven Foucault la comprensin de
lo humano aparece como la tarea central de la psicologa. Pero las
contradicciones inherentes a lo humano, fundamentan una diversidad disciplinar
que, sin embargo, encuentran en la fenomenologa histrica un mbito de
superacin. La historia no solo contribuye a definir la identidad de lo humano,
sino fundamentalmente constituye su ser.
3.-
Historia tradicional e historias crticas de la psicologa
La historia de una disciplina
depende de cmo se la concibe: por ejemplo, slo como un conjunto de teoras, o
bien, como una empresa social, que abarca adems condiciones institucionales y
profesionales que intervienen en la elaboracin del saber conceptual, de las
tcnicas y de las prcticas de intervencin. Ciertos planteos acerca de la
heterogeneidad de la disciplina, su ubicacin dentro de las ciencias humanas y el
reconocimiento del carcter social e histrico de los problemas y objetos
psicolgicos, han permitido tomar distancia de los enfoques tradicionales de la
historia de la psicologa.
La
historia tradicional de la psicologa
La llamada historia tradicional de la psicologa ha
tomado como criterios de indagacin histrica las normas consideradas legtimas
en el momento presente de la disciplina y, retrospectivamente, ha construido su
pasado de autores cannicos e hitos fundamentales, que contribuan a definir y
preservar la identidad del campo presente. Esta "historia Whig" ser
siempre, dice el historiador Kurt Danziger, "una celebracin del presente
y de los pasos dados para llegar a l", "una historia
autocomplaciente que nunca tendr ningn impacto en las prcticas cientficas
vigentes".(4) La obra clsica
que ilustra esta corriente es la Historia de la psicologa experimental
de Boring, cuya primera edicin es de 1929, momento en que la tradicin
experimental estaba terminando de consolidarse hegemnicamente en los mbitos
acadmicos universitarios de Estados Unidos. Esta historia intentaba
mostrar una identidad unificada de la psicologa sobre la base de la tradicin
cientfica experimental.
Historia
"interna" e historia "externa.
Esta tradicin historiogrfica de la psicologa ha producido lo que se llama en
general historias internas. Producidas por psiclogos, ms que por
historiadores profesionales, o bien, en algunos casos por filsofos, han
utilizado las herramientas epistemolgicas de la teora del conocimiento para
analizar el desarrollo de los conocimientos y mtodos de la disciplina como
eslabones de un progreso gradual hacia el estado vigente, que se convierte de
esta manera en el criterio para juzgar el pasado. Esta historiografa tiene un
corte racionalista y concuerda con la pretensin realista de la ciencia. Se
basa en nociones como verdad, racionalidad, objetividad, progreso, etc., que
son usadas como supuestos aproblemticos, tomadas fundamentalmente de una
determinada filosofa de la ciencia, el positivismo lgico. Esta filosofa
recibi numerosas crticas, y, despus de los 50, perdi vigencia. Sin
embargo, su surgimiento y difusin coincidi con los aos en que los
neoconductistas intentaban sistematizar lo ms rigurosamente posible los
conocimientos empricos y establecer, al fin, la psicologa como ciencia. Las
herramientas del positivismo lgico constituyeron el suelo a partir del cual se
elaboraron las categoras y los nuevos proyectos de legitimidad acadmica.
Algunas de sus ideas bsicas se mantuvieron hasta el presente, impermeables a
las crticas posteriores y a los aportes de los ms recientes debates en
filosofa e historia de las ciencias.(5)
En
esta tradicin historiogrfica, hasta hace poco la historia oficial de la psicologa,
los objetos de estudio de la psicologa son objetos prediscursivos,
ahistricos, que se mantienen invariables a travs de las distintas
interpretaciones histricas que se hacen de ellos. Por lo tanto, la historia es
presentada como el desarrollo de una racionalidad creciente, como el triunfo
progresivo del conocimiento cientfico y de sus mtodos por sobre el error y la
irracionalidad. Este modelo se apoya en el consenso tcito acerca de la
diferencia fundamental entre el contexto de descubrimiento y el contexto de
justificacin. (6) Esta distincin fue introducida en 1938 por Hans
Reichenbach, uno de los principales de representantes del empirismo lgico, y
aceptada tambin por el racionalismo crtico de Karl Popper, para diferenciar
los procesos involucrados en la concepcin o descubrimiento de nuevas
hiptesis, de los procedimientos por los cuales esas hiptesis se evalan y se
justifican. Mientras el contexto de descubrimiento era considerado el mbito de
la produccin creativa, no sometido al estudio de la lgica, el contexto de
justificacin era visto como el mbito en el que se aplican los mtodos de la
lgica deductiva. Se consideraba as que el contexto de justificacin responde
al componente racional objetivo, transindividual de la actividad cientfica,
del cual pueden obtenerse sistemas normativos que sirven de parmetro a la
historia de la ciencia en su estudio de la evolucin de los sistemas de
conocimiento de una disciplina. Por otra parte, las historias que se centran en
el estudio de las biografas de los autores ms destacados dentro de la
disciplina, tienden a complementar el anterior enfoque, analizando el
componente irracional, subjetivo, creativo e individual de la actividad
cientfica.
Las
llamadas historias externas, en cambio, buscan explicar el cambio del
conocimiento cientfico, no por referencia a los problemas de verdad o falsedad
de los mismos y a cuestiones lgicas internas a las teoras, sino a partir de
los eventos histricos y a los procesos sociales en los cuales se desarrollan.
Utilizan la historia social y las interpretaciones de los objetos de las
ciencias se vinculan al tiempo y lugar de su enunciacin. La historia
permitira de este modo iluminar la mutabilidad del objeto. Muchas veces, sin
embargo, subyace el supuesto de un objeto estable que diferentes pocas han
intentado explicar segn marcos especficos. Estas interpretaciones y los
discursos por medio de los cuales se expresan son, en ltima instancia, modos
de describir el objeto, modos de representacin. Desde un punto de vista
externalista, as planteado, el objeto no est constituido histricamente en
sentido estricto, pero s los discursos sobre l.
Historias crticas de la psicologa
Por otro lado,
surgen planteos en la historia de la psicologa que intentan superar
explcitamente la dicotoma internalismo/externalismo y evitar las historias
presentadas como balance de la disciplina. Los enfoques crticos provienen de
la crtica a la continuidad acumulativa de la ciencia elaborada por Thomas S.
Kuhn,(7) de la tradicin de la sociologa del conocimiento aplicada al
estudio histrico de la psicologa,(8) y de la tradicin que surge con
la crisis de la psicologa social en la dcada del 70,(9) as como el
dilogo con la historia intelectual, con la "genealoga" de los saberes
y los campos disciplinares y con la historia social y cultural. Desde los primeros trabajos de Blumenthal, (10) en la
dcada del 70, que comenz a presentar una visin de la obra de Wundt
diferente a la que se sostena desde la historia oficial, basada en la obra
de Boring, ha crecido el nmero de trabajos que plantean crticas a la misma y
elaboran herramientas conceptuales que buscan producir marcos nuevos y proponen
historias alternativas. Pero, con respecto a las historias de otras disciplinas
(la economa, la sociologa), este proceso de crtica en la historia de la
psicologa se hizo ms tardamente.
Esta unidad
introductoria pretende, entonces, reflexionar sobre los instrumentos que
permitan formular preguntas histricas dentro de una historia crtica,
que parte fundamentalmente de la delimitacin de problemas e intenta
alejarse del dogmatismo de alineamientos de escuelas y de la simple descripcin
de autores y eventos.
4.- Kurt Danziger: historia crtica en
sentido fuerte
K. Danziger
distingue entre historia crtica en sentido dbil y en sentido fuerte. Una
historia crtica en sentido dbil sera tomar distancia con respecto a las
historias tradicionales en cuanto a:
1. las autoridades y fuentes
tradicionales,
2. los supuestos y compromisos del propio
historiador,
3. y la situacin vigente de la disciplina
como parmetro para juzgar el desarrollo histrico.
Los enfoques previamente analizados tienen
estos puntos en comn.
Una
historia crtica en sentido fuerte, en cambio,
exige la construccin de un marco historiogrfico alternativo con nuevas
herramientas conceptuales. Esta es la historia crtica que intent elaborar
K. Danziger. Se basa en la concepcin de la sociologa del conocimiento del
programa fuerte. El llamado programa fuerte en sociologa del conocimiento
se desarroll a mediados de la dcada de 1970. Sus representantes (David Bloor
1976; Barry Barnes 1977) sostenan que la sociologa del conocimiento deba
estudiar lo que de hecho se consideraba o se haba considerado conocimiento,
sin distinguir entre creencias verdaderas (conocimientos) y creencias sin
sustento o falsas. Proponan dejar de lado las cuestiones acerca de la verdad o
falsedad, y abocarse al estudio de los aspectos sociales presentes en la
construccin del conocimiento. El conocimiento es entendido como el resultado
de un proceso complejo de construccin social de establecimiento de consensos
acerca de lo que una comunidad de especialistas aceptarn como conocimiento.
Danziger se interesa en las actividades
constructivas (tericas, prcticas e institucionales) que dentro de la
psicologa producen objetos conceptuales (por ejemplo, un determinado
concepto de memoria), tcnicos (por ejemplo, un test especfico
para medir la memoria as conceptualizada) y sociales (comunidades
de investigacin, reconocidas acadmicamente y que reciben fondos, para
investigar, por ejemplo, la memoria y editar revistas especializadas). Este
enfoque permite de esta manera abordar los materiales histricos a partir de
preguntas diferentes.
Los
intereses intelectuales
Entre estas
herramientas, Danziger propone la categora de inters intelectual. Este
concepto define el punto de encuentro entre los intereses sociales y las
estructuras cognitivas y permitira superar la separacin tajante entre
factores sociales y contenidos intelectuales. Segn Danziger, son los
intereses intelectuales de una comunidad de especialistas los que definen una
disciplina, y no la mera utilizacin de un mtodo o la prolija definicin de un
objeto de estudio. Son estos intereses los que guan la formulacin de
objetivos, la construccin de objetos y determinan los sistemas que una
comunidad de especialistas llega a considerar como normativos para definir el
conocimiento vlido. Esos intereses, a la vez, definen la identidad de la
disciplina. Por lo tanto, el nombre
psicologa no es suficiente para suponer una continuidad y homogeneidad entre
diferentes comunidades de investigadores y de profesionales, y en distintos
momentos histricos. Segn Danziger, esta categora contribuye a que la
historia de la psicologa supere los anlisis histricos lineales, continuistas
y naturalistas. Ejemplo de ello, es el anlisis que Danziger realiza de la
constitucin y el desarrollo de la psicologa en Alemania y en Estados Unidos,
a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Muestra cmo inciden los factores
extradisciplinarios de cada pas para definir intereses intelectuales
diferentes, y cmo estos ltimos a su vez, determinan desarrollos distintos de
la disciplina en ambos pases. Al trabajar el artculo Los orgenes sociales
de la psicologa moderna en los Trabajos Prcticos, debe prestarse atencin a
esta diferenciacin entre intereses intelectuales y factores
extradisciplinarios.
Historia de la
profesionalizacin
Danziger relaciona tambin la
categora de inters intelectual con el proceso de profesionalizacin de
la psicologa.(11) Sostiene que la psicologa como profesin
surge primero en Estados Unidos, y no en Alemania, donde el clima acadmico era
contrario a la idea de la separacin de la psicologa de la filosofa, lo cual
actu como obstculo en su desarrollo profesional. Fue el surgimiento de una
comunidad de especialistas como grupo profesional que reclama "el monopolio
de la produccin y reproduccin del conocimiento psicolgico validado", y
no la simple utilizacin de un mtodo (el experimental) lo que fue decisivo
para el surgimiento de la psicologa.
"Antes del siglo actual, las ideas
psicolgicas fueron producidas e intercambiadas ampliamente entre filsofos,
hombres de la medicina, economistas polticos, historiadores, artistas y otros.
Lo que en la historia ms reciente resulta absolutamente novedoso, es la
aparicin de grupos de especialistas realizando reclamos, crecientemente
exitosos, del monopolio de la verdad psicolgica. Los miembros de estos grupos
se han instituido ellos mismo, y son gradualmente aceptados como rbitros de lo
que constituye o no, conocimiento psicolgico validado. Para ser tomadas
seriamente, las ideas psicolgicas deben atravesar ahora, el prisma formado por
el esqueleto normativo e institucional de la comunidad de especialistas
reconocidos."
Por otro
lado, Danziger reconoce que la psicologa como programa de investigacin
autnomo y la institucionalizacin de una comunidad de investigacin se
produce primero en Alemania a partir de los trabajos de Wundt,(12) que
logra por primera vez consolidar una comunidad de investigadores segn normas
institucionalizadas y reconocidas por otros grupos de investigacin. Mltiples
orgenes, mltiples orgenes sociales: como psicologa acadmica, como
profesin, diferentes psicologas segn los intereses intelectuales que las
definen.
Otras herramientas conceptuales
Este marco
conceptual alternativo para una historia crtica de la psicologa, propone
adems partir de problemticas, de carcter social, en vez de problemas,
que suponen intereses ms individuales. Privilegia el estudio de sujetos
colectivos, transindividuales, y slo tiene en cuenta los aportes
individuales cuando a partir de ellos se puede ir hacia la determinacin de
problemticas. De ah la necesidad de tomar distancia de las acciones e
intenciones especficas de individuos histricos concretos, y de diferenciar
las autorrepresentaciones que los actores individuales tienen de sus
producciones y las prcticas concretas a travs de las cuales se construyen
objetos psicolgicos. De esta manera, la categora de inters intelectual
se vincula a las de problemtica
y de sujetos sociales que determinan la bsqueda de soluciones
a situaciones-problemas. La palabra contexto aparece como inadecuada, desde el momento que los intereses
intelectuales superan la dicotoma entre contenido intelectual y condiciones sociales. Segn Danziger,
estas categoras posibilitan superar la mencionada dicotoma entre historia
interna e historia externa de la ciencia, e incluso convierte en inadecuado
usar la nocin de paradigma. An cuando Khun haya tenido en cuenta los cruces
entre aspectos sociales e intelectuales en la ciencia, los criterios de
soluciones exitosas y de anomalas constituyen aspectos realistas de los
desarrollos de Kuhn, difcilmente compatibles con la postura construccionista
de Danziger.
Definido el
campo de la psicologa como un campo de construcciones humanas, Danziger
analiza cmo, en el siglo XIX, distintas prcticas investigativas en lo que fue
el campo de la psicologa experimental construyen datos y objetos psicolgicos especficos. Se detiene en las
razones por las cuales llegan a sostenerse ciertas metas cientficas, que son
las que determinan las prcticas de investigacin. En este sentido, enfatiza
que en el estudio histrico no es relevante la consideracin de la verdad de
las cuestiones estudiadas, porque en ltima instancia la eleccin de un tipo de
conocimiento como mejor que otro en cada comunidad, es una cuestin de
preferencia, y no habra criterios para decidir entre ellas.(13)
El efecto crtico sobre el presente
Danziger
utiliza la expresin historia crtica tambin de otra manera: en el sentido del
efecto crtico que la historia podra ejercer sobre los desarrollos actuales de
la disciplina. Esto debe entenderse teniendo en cuenta que sus principales
interlocutores son los psiclogos de Estados Unidos y los historiadores de de
la psicologa que escriben en lengua inglesa. La paradoja parece ser que
mientras ms se ha profesionalizado el campo de investigacin de la historia de
la psicologa, ms se dificulta el dilogo entre los historiadores y los practicantes
actuales de la psicologa. Segn Danziger, de acuerdo con el modelo de las
ciencias humanas, la historia de la psicologa podra ser sumamente relevante
para el desarrollo actual de la disciplina, ya que tendra la funcin de
tornar visibles las discontinuidades histricas fundamentales y de destacar la
existencia de alternativas conceptuales.(14) Danziger vuelve a destacar
el carcter histrico de los objetos cientficos (entre ellos los psicolgicos)
y de ah la necesidad del estudio histrico de los mismos, an para el
desarrollo acutal de una disciplina.
El
enfoque de K. Danziger entonces supone una historia crtica de la psicologa
ms cercana al modelo de R. Smith, que no tiene en cuenta criterios epistmicos
sino cuestiones de hecho: se desarrollan ciertas prcticas de investigacin y
prcticas profesionales en psicologa, reconocidas acadmicamente de diferente
manera; estas prcticas responden a diferentes intereses intelectuales y se
detectan factores extradisciplinarios especficos. No hay criterios para
considerar una evolucin en estos desarrollos, como lo vimos en cambio en el
enfoque de Foucault. Pero a diferencia de R. Smith que pone la psicologa en
relacin con otros saberes sobre el ser humano y la relacin entre estos
saberes y la experiencia cotidiana, desde los comienzos de la modernidad.
Danziger produce una historia de la psicologa unidisciplinarmente considerada,
reconocida acadmicamente como disciplina o como profesin, y por lo tanto no
va en sus anlisis ms atrs de la segunda mitad del siglo XIX.
Frente a los planteos acerca de la
historicidad de los conocimientos y de los condicionamientos sociales de su
produccin, qu papel puede quedar para la epistemologa en el estudio
histrico de una disciplina? Al abandonar toda pretensin de manejar criterios
cuya validez no se reduzca a sus condicionamientos sociales, estamos
inevitablemente obligados a caer en una especie de relativismo, en donde slo
interesan las diferentes modalidades de construccin histrica que se han dado
en las disciplinas, sin criterios para evaluarlas? Esto no deja de resultar
paradjico si se tiene en cuenta que an en nuestro propio tratamiento
histrico de las cuestiones, est presente una bsqueda de formas ms adecuadas
que otras de hacer historia. Si no nos da lo mismo hacer la historia de
cualquier manera, y se han criticado las fomas tradicionales y sus supuestos,
por qu han de resultarnos indiferentes las diversas formas de produccin de
conocimiento psicolgico que se han dado histricamente? En qu medida el
estudio histrico puede ejercer un efecto realmente crtico sobre el estado
presente de la disciplina, si abandonamos todo criterio de evaluacin? El
desarrollo de una disciplina como objeto de estudio histrico, puede
homologarse sin ms a otras producciones culturales? La especificidad de las
disciplinas radica en la pretensin de producir conocimiento riguroso y de
instaurar prcticas fundadas sobre esos conocimientos, persiguiendo ciertos
objetivos. Si no queremos trasladar nuestros criterios actuales para juzgar sin
ms el pasado, pero si tampoco podemos prescindir de criterios ya
que si creemos que lo hacemos, slo estamos trasladando, en forma inadvertida,
nuestros criterios no explicitados, y "naturalizados",
el lugar de la epistemologa en la historia de una disciplina no es una
cuestin secundaria. El historiador de una disciplina no slo se enfrenta a los
problemas de objetividad, racionalidad y verdad propios de la construccin del
discurso histrico, sino tambin a los problemas acerca de cmo estudiar la
produccin histrica de los "conocimientos", cmo considerar las
normas con las cuales se evalan tales conocimientos y pueden compararse entre
s, sincrnica y diacrnicamente.
En ese sentido,
los criterios de demarcacin y de evaluacin de los conocimientos propios de la
disciplina plantean problemas epistemolgicos. An una simple crnica,
necesita tener solucionado previamente qu define la disciplina, para realizar
el inventario correspondiente. Por otro lado, un tratamiento epistemolgico
basado exclusivamente en lo que actualmente es vlido y legtimo en la
disciplina, resulta insuficiente para brindarnos un criterio a ser usado en el
estudio histrico. Esto nos llevara a usar anacrnicamente categoras no
vigentes en otros perodos, y a establecer diferenciaciones, por ejemplo, entre
lo que era psicologa y lo que no en momentos en los cuales tales
diferenciaciones carecan de sentido en funcin de la significacin que
actualmente le damos al trmino. Una investigacin basada en la historia
sociolgica, cmo la de Danziger, se limita a las prcticas de investigacin
psicolgica en mbitos acadmicos donde la psicologa ya era reconocida como
una disciplina emprica cientfica. A la vez, considera que las divisiones
acadmicas en la produccin del saber intelectual son contingentes. Pero una
indagacin exclusivamente "histrica" de estas normas nos dira
solamente dejando de lado por un momento los problemas propios del
discurso histrico en s lo que de hecho ha
ocurrido en la produccin de ciertos saberes, saberes que consideramos tales
slo porque as se han considerado histricamente o porque as se consideran
desde la actualidad.
Los
criterios de comparacin y evaluacin de los conocimientos llevan a
plantear cuestiones no slo de hecho sino tambin normativas, acerca de
cmo los "conocimientos" deberan ser. Y este problema se torna ms
complejo en el caso de una disciplina como la psicologa que, como ya se ha
sealado, no ha tenido ni tiene un acuerdo bsico acerca de ciertas teoras
fundamentales, y en la que predomina en cambio una gran diversidad de teoras y
de prcticas profesionales. Esta coexistencia, como deca hace tiempo G.
Canguilhem, parece obedecer ms a un pacto de convivencia "poltico",
diramos nosotros que a las caractersticas definitorias de la disciplina en s
misma.(15) El papel de la epistemologa en la historia de la psicologa
se hace presente al abordar la cuestin de los criterios que ordenan la mirada
actual e histrica sobre los mltiples y heterogneos desarrollos disciplinares
y profesionales. Parafraseando una frase de Larry Laudan, los historiadores y
los psiclogos no slo estamos obligados a elegir entre esta diversidad de
enfoques y teoras disponibles, sino que tambin estamos obligados a dar
razones del por qu hemos elegido una determinada posicin como mejor a otras.(16)
6.- Georges Canguilhem y la tradicin francesa en historia de la
ciencia
La
tradicin francesa en historia de la ciencia ha estado profundamente
influenciada por la filosofa. Ha tomado de ella una sensibilidad histrica que
tiende a subrayar la primaca de lo racional o del mtodo cientfico ms que la
contingencia histrica y las peculiaridades de las mentalidades, de las
prcticas o de los objetos descubiertos. Cuando Gastn Bachelard se propona
estudiar la filosofa de las ciencias fsicas, lo que le interesaba era la
realizacin de la racionalidad en la experiencia fsica, an cuando estudiara
la relacin entre sistemas diferentes de racionalidad. Conceba el objeto de la
filosofa de las ciencias como un conjunto de relaciones, histricamente
determinadas, de produccin de conceptos. Sin embargo, ha sido en las
prcticas cientficas concretas en donde la tradicin francesa comienza a
encontrar la produccin de las normas de verdad, para cada momento de la
historia de la ciencia. De esta manera, la historia de la ciencia, guiada
epistemolgicamente, trata de mostrar la produccin ardua y rectificada del
saber. Esta historia de la ciencia se considera a s misma epistemolgica
porque se basa en una epistemologa histrica.
Si la historia de la ciencia fuera una
crnica, todo se reducira al azar, no se podra introducir un principio de
orden fundamentado. En cambio una historia de la ciencia guiada
epistemolgicamente, segn la tradicin de Alexander Koyr, Gastn Bachelard y
George Canguilhem, debe considerar la historicidad de la produccin de los
conceptos, sus reorganizaciones, mutaciones y rupturas. Y esto en relacin con
el conjunto de las relaciones y valores ideolgicos de la formacin social en
la que se inscribe. De esta manera, no se recurre dogmticamente a la
epistemologa para guiar el estudio histrico de la ciencia, sino que se
pretende realizar un dilogo entre historia y epistemologa, analizando el
carcter histrico de las normas de verdad que se producen en cada momento.
Canguilhem se detiene en las condiciones de formacin de los conceptos,
entendiendo que definir un concepto significa formular un problema, formulacin
que requiere de otros conceptos organizados racionalmente. Por eso, ms que
partir de las teoras, busca partir de los conceptos. De esta forma, una
"historia de los conceptos" hace referencia a una historia de los
problemas que se han formulado y que se han intentado responder. As, la
historia de la ciencia enfocada desde la perspectiva de la historia conceptual
(guiada epistemolgicamente), es la historia de cmo una ciencia va planteando
un problema e intenta resolverlo, y en esta resolucin organiza en un sistema
de racionalidad sus conceptos. Por lo tanto, esta forma de considerar la
epistemologa en la historia de la ciencia no apunta a detectar aciertos y
errores, sino a analizar la sucesin de coyunturas tericas y prcticas que
constituyen esa historia.(17) Desde este sentido, la historia
epistemolgica de G. Canguilhem puede mostrar las filiaciones no esperadas
entre conceptos y problemas y producir un efecto de crtica en la historia
oficial aceptada tranquilamente por los cientficos.
Lagache: en la diversidad, la unidad de la
psicologa
Daniel Lagache,
(18) psicoanalista francs, retoma la evaluacin negativa que en 1936
hiciera Edouard Claparde acerca de la multiplicidad de psicologas. Cita de
este autor:
[Las diversas disciplinas psicolgicas] ... prueban que nuestra ciencia est an muy atrasada. No hay varias fsicas, ni varias qumicas. Del mismo modo, no hay, o no debera haber, ms que una sola psicologa.
Frente a la
diversidad de teoras psicolgicas, Lagache cree encontrar un principio de
organizacin en lo que l considera dos tendencias predominantes: naturalismo
y humanismo. Estas tendencias suponen las oposiciones entre explicacin
y comprensin, leyes y significacin, atomismo y holismo, entre otras. Si bien
a primera vista estas tendencias parecen oponerse, no se trata segn Lagache de
conceptos estables, y por eso mismo irreconciliables, sino de nociones
dinmicas, fluctuantes, que muestran un estado de bsqueda por parte de los
psiclogos, ms que un estado de dogmatismo.
Las psicologas oscilan entre naturalismo y humanismo. El debate tiene el sentido de un tanteamiento colectivo, de una bsqueda de principios ms adecuados y de una progresiva adaptacin a la realidad, lejos de ser una eleccin fundada en motivaciones personales.
En la forma de
trabajar de los psiclogos, Lagache
encuentra que la diferencia fundamental se da entre la psicologa
experimental y la psicologa clnica psicoanaltica. Si bien Lagache
comienza su planteo a partir de una valoracin desfavorable sobre la diversidad
de teoras psicolgicas, lo que lo lleva a preguntar por la unidad de la
disciplina, a medida que avanza en su anlisis encuentra que esta pluralidad
responde a una actitud de bsqueda activa de la verdad, y encuentra que en los
diferentes planteos hay complementariedad y convergencia. Todas las disciplinas
psicolgicas tienen en comn el estudio de la conducta, entendida como
el conjunto de las respuestas significativas mediante las cuales el ser
viviente en situacin integra tensiones que amenazan la unidad y el equilibrio
del organismo. Esta definicin de conducta apunta a delimitar el objeto real
al cual se refieren las investigaciones, y que constituira la base para la convergencia
y para sostener la unidad de la psicologa, ms all de la diversidad.
En psicologa, la experimentacin y la clnica se prestan apoyo mutuo. La cnica tiene esencialmente una funcin prospectiva y aplicadora. La experimentacin representa un estadio terminal de la investigacin cientfica. El conflicto entre psicologa experimental y psicologa clnica es un momento superado de la historia de la psicologa.
Canguilhem: en la diversidad,
multiplicidad de proyectos
En la
conferencia ya citada, titulada "Qu es la psicologa?", Canguilhem
aborda la pregunta epistemolgica en relacin con la historia y retoma en forma
crtica la respuesta dada previamente por Daniel Lagache. Canguilhen considera
que la definicin de la psicologa como estudio de la conducta, no expresa la
esencia conceptual a la que alude la pregunta por el "qu es?". La eficacia de la prctica tampoco puede
responder esta pregunta, porque su legitimidad es dudosa, es decir, "no
hay pruebas de que ella se deba a la aplicacin correcta de una ciencia".
Dado que ni el objeto de conocimiento ni la prctica profesional pueden brindar
la base para definir qu es la psicologa, Canguilhem indagar:
"... si es
o no la unidad de un proyecto lo que podra conferir su unidad eventual
a las diferentes clases de disciplinas llamadas psicolgicas". "El
objeto de la ciencia ya no es solamente el campo especfico de los problemas,
de los obstculos a resolver, es tambin la intencin y el alcance del sujeto
de la ciencia, es el proyecto especfico el que constituye como tal una
conciencia terica".
Indagar si los
proyectos convergen exige buscar el sentido de ellos en el momento en
que cada uno se origina, no "en el automatismo de la ejecucin". Por
lo tanto, para Canguilhem,
responder a la pregunta qu es la Psicologa? exige trazar una historia de la
psicologa. La pregunta por el concepto de una ciencia o un saber exige una historia de los conceptos,
una historia "teleolgica" en el sentido de aquella a la cual se
acude para comprender la situacin presente, pero sin tomar a este presente
como norma de evaluacin de otras producciones. En este sentido no supone
necesariamente una proyeccin anacrnica de categoras conceptuales actuales
como las historias presentistas o whig.
Canguilhem encuentra en este
recorrido histrico tres grandes proyectos conceptuales:
1. la psicologa como ciencia natural,
2. la psicologa como ciencia de la subjetividad
3. la psicologa como ciencia del comportamiento.
Nos interesa destacar especialmente las relaciones entre los orgenes
mltiples de la psicologa a fines del siglo XIX y el proyecto de la psicologa
como ciencia de la subjetividad que identifica Canguilhem.
La
psicologa como ciencia de la subjetividad.
La
tesis de este autor es que el proyecto de una psicologa moderna como ciencia
de la subjetividad es diferente tanto de una ciencia natural como de una
ciencia del comportamiento. Esa psicologa, adems, debe ser situada en
relacin a una ciencia del sujeto pensante, pero tambin a una ciencia
de un sujeto del querer. La primera, la del sujeto pensante, deriva de
la fsica moderna (como fsica del sentido externo) y de la filosofa
moderna (como ciencia del sentido interno). La segunda se refiere a
la exploracin de un sentido ntimo.
La fsica del sentido externo. La fsica moderna establece una total
separacin entre la experiencia cientfica y la experiencia sensible: la
realidad ya no es confundida con el contenido de la percepcin. Ms aun, la
experiencia de lo cualitativo sensible falsifica lo real. La psicologa viene a
dar cuenta del sujeto pensante como fuente de error da razn de los residuos
irreales de la experiencia humana. Si la psicologa deriva de una fsica, ella
misma deber ser una fsica, en el sentido moderno de clculo. Como tal
deber determinar las relaciones cuantificables y constantes entre
sensaciones esto es, medir las sensaciones por
analoga al cuerpo figurado, segn el procedimiento enunciado por Descartes en
1637 (Reglas para la direccin del espritu, regla XIV). La psicofsica y la psicologa
experimental del siglo XIX (Fechner, Wundt) tienen pues en la fsica moderna su
origen y su condicin.
La ciencia del sentido
interno. La psicologa del sentido interno, o ciencia de la conciencia
de s, se constituye en el siglo XIX (Royer Collard) bajo el lema socrtico
concete a ti mismo y tiene como mtodo la introspeccin. Esta psicologa
pretende fundarse en la filosofa, precisamente en la Segunda Meditacin
cartesiana (1641), que afirma desde el ttulo que el alma es ms fcil de
conocer que el cuerpo, en tanto se da a conocer inmediatamente y sin mediacin.
Pero en realidad, afirma Canguilhem, esta psicologa no hace ms que
malentender la filosofa en la que pretende basarse: la historia de esta psicologa
es una historia de contrasentidos. En efecto, el Yo del Yo pienso, luego
existo no es un yo personal, particular sino impersonal, singular (una
cosa que piensa). De la misma manera, los detractores de esta psicologa de la
introspeccin no hacen ms que repetir la posicin de la filosofa antigua, que
Pierre Gassendi levantara contra Descartes: el alma slo se conoce
indirectamente por espejo.
Finalmente,
la mencin a Kant sirve a Canguilhem para recordar que la filosofa moderna,
lejos de fundar, rebate la posibilidad de una psicologa:
a)
como fsica del sentido externo porque el pensamiento se da en una
sola dimensin, el tiempo, y no permite pues la analoga con el espacio,
necesario a toda medida;
b)
como psicologa del sentido interno o ciencia de la conciencia de s, porque el
sujeto que investiga no puede devenir objeto de esa investigacin en tanto se
ve modificado por ella.
La ciencia del sentido
ntimo. La psicologa del sentido interno pasa a ser una
psicologa del sentido ntimo y toma la forma de una autobiografa, una "tcnica del 'diario ntimo'"
(Maine de Biran). Se produce un
desplazamiento del yo pienso cartesiano (ciencia del sentido interno),
al yo quiero que "funda la conciencia para s, contra la
exterioridad". Esta psicologa entiende la conciencia como un
conflicto voluntad -resistencia y como conciencia encarnada. Por esa va
introduce la patologa de la afectividad y la medicina mental. La nocin de
enfermedad mental y la investigacin sobre las pasiones tal
como se formula en la psiquiatra del siglo XIX (Pinel, Esquirol) deben ser
incluidas en esta unidad conceptual (Ntese sin embargo el entrecruzamiento con
el punto 1 del trabajo de Canguilhem, la psicologa como ciencia natural). La
psicopatologa mdica, a travs de Charcot, culminara finalmente en el
psicoanlisis, para el cual lo psquico no es lo oculto, sino lo que se oculta.
En este sentido, lo ntimo es lo abisal y la psicologa deviene ciencia de
las profundidades el alma.
Canguilhem parte de la idea de que la psicologa debe tener
previamente una posicin filosfica sobre lo que es el ser humano, idea que
debe guiar la elaboracin del proyecto de psicologa. De ah la crtica
gnoseolgica y tica que realiza al tercer proyecto, la psicologa como ciencia
del comportamiento, el cual carece de idea del hombre, y, por lo tanto,
convierte al ser humano en un instrumento ms a ser usado. Para Canguilhem,
entonces, la diversidad disciplinar no responde a ninguna unidad de proyecto
conceptual, por lo cual, no es posible dar una respuesta unificada a la
pregunta qu es la Psicologa?
Ms all de las grandes lneas de continuidad que Canguilhem establece
en cada proyecto, y de que algunas filiaciones de autores podran ser
discutibles, nos interes destacar el proyecto de la psicologa como ciencia
de la subjetividad, el cual surge en la Edad Moderna, y se vincula
ntimamente con los nuevos planteos sobre el conocimiento cientfico y sobre el
sujeto del conocimiento. Vamos a centrarnos a continuacin en la crtica kantiana
a la posibilidad de constituir una psicologa cientfica, y a las
transformaciones involucradas en la ciencia moderna y en la concepcin del
sujeto, que pueden considerarse como condiciones de los diversos desarrollos de
la psicologa como disciplina autnoma de fines del siglo XIX.
7.- Kant y
la psicologa.
El historiador David Leary sintetiza
la crtica kantiana a la psicologa en el artculo "El desarrollo
filosfico de la concepcin de la psicologa en Alemania, 1780‑1850."
(19)
En 1781 Immanuel Kant (1724‑1804)
public su primer gran trabajo, Crtica de la Razn Pura. Entre las
cosas que Kant intent efectuar en esta obra estaba una crtica sistemtica de
la psicologa racional de su poca; deseaba negar la validez de cualquier
psicologa racional; esto es, de cualquier intento de indagar la naturaleza del
sujeto pensante (o alma) por medio del anlisis racional. Conocer la naturaleza
del alma, o del "yo", argumentaba, est ms all del poder de la
razn humana. No puede haber conocimiento puramente racional del alma. Todos los argumentos acerca de la
substancialidad, simplicidad e identidad del alma, y la relacin con el mundo
fsico comienzan en ltima instancia con la nica proposicin 'yo pienso'. Esta proposicin es emprica, no racional.
Se basa ms en una experiencia a posteriori que en una razn a priori. Y la
experiencia nunca puede proveer una base para una prueba puramente racional y
cierta de la naturaleza del alma. Hay
un "yo" emprico en cada acto de pensamiento, pero esto no prueba que
este "yo" sea substancial, o que sea idntico de un pensamiento a
otro, o que sea simple. Nada acerca de la esencia del "yo" se sigue
necesariamente de su existencia. An concediendo, como lo hizo Kant, que debe
haber un "yo" noumnico para dar cuenta de la posibilidad a priori
del conocimiento, ningn atributo adems de la existencia puede ser predicado
vlidamente de este "yo". Cualquier otro atributo, tal como la
substancialidad, podra derivarse slo
invlidamente del reino de la experiencia. Afortunadamente, es
innecesario para nosotros ir ms lejos en el razonamiento de la crtica
kantiana a la psicologa racional. Es suficiente notar la conclusin de Kant de
que, ya que la psicologa racional es una ciencia que sobrepasa todas las capacidades
de la razn humana, no queda nada para nosotros sino estudiar nuestra alma
bajo la gua de la experiencia, y
confinarnos a aquellas cuestiones que no van ms all de los lmites
dentro de los cuales un contenido puede ser provisto para ellos por la
experiencia interior posible.
La crtica de Kant a la psicologa no
termin aqu. En 1786 public su Metaphysics Anfangsgrnde der
Naturwissenschaft [Principios
metafsicos de la ciencia de la naturaleza]. En el prefacio de esta obra dio un anlisis conciso del estatus
de la psicologa como una ciencia emprica. La psicologa ‑o la doctrina
emprica del alma‑ nunca puede llegar a ser una ciencia natural en
sentido propio; nunca puede llegar a ser nada ms que una doctrina
histrica... natural del sentido interno. En otras palabras, la psicologa
slo puede proveer una descripcin natural [de los fenmenos] del alma, pero
no una ciencia [i.e., conocimiento demostrativo] del alma.
La
razn por la cual la psicologa nunca podra llegar a ser una ciencia natural
en sentido propio, de acuerdo con Kant, era que no podra basarse en
principios a priori y as no podra producir conocimiento apodctico, o cierto.
Ms especficamente, la psicologa no podra emplear matemticas, las cuales
proveen los instrumentos necesarios para la construccin a priori de los
conceptos en la ciencia. Segn Kant, en toda doctrina especial de la
naturaleza slo puede ser fundada una ciencia en sentido propio en tanto hay
matemtica en ella.En otras palabras, toda verdadera ciencia debe tener tanto
una parte racional como una emprica. La experiencia provee los datos
empricos; la matemtica provee las relaciones inherentemente racionales entre
estos datos. Pero en opinin de Kant, la psicologa nunca podra emplear la
matemtica porque sus datos empricos no poseen dimensiones espaciales y por
consiguiente slo existen en la nica dimensin del tiempo. En conclusin la
psicologa no podra llegar a ser nada ms que un arte sistemtico... nunca
una ciencia en sentido propio; porque... [es] meramente emprica. Por
"meramente emprica" Kant entenda que la psicologa tena que
depender totalmente de una recoleccin inductiva o a posteriori de datos. Tal
procedimiento nunca puede producir conocimiento apodctico porque no contiene
elementos a priori, necesarios. En lugar de eso puede conducir slo a
"leyes de la experiencia" tentativas.
Pero
la designacin de la psicologa como "meramente emprica" no marc el
final de la crtica de Kant. En el mismo prefacio de esa obra, dijo que la
psicologa no slo es "meramente emprica", sino que incluso no es
una buena disciplina emprica. Kant
puntualiz que la psicologa sufre por cuanto en ella lo mltiple de la
observacin interna se separa solamente por una simple divisin del
pensamiento, pero no puede mantenerse separada o unificarse nuevamente a
voluntad. Brevemente, la psicologa no
puede controlar sus fenmenos; no puede ser "experimental". Adems,
las observaciones posibles para los psiclogos son pobres en calidad y de
alcance restringido. Por un lado, "el mismo [acto de] observacin altera y
distorsiona el estado del objeto [i.e., el fenmeno mental] observado";
por otro, "menos an puede someterse otro sujeto pensante a nuestras
bsquedas, de tal modo que sean conformes a nuestros propsitos". As, el
psiclogo slo puede informar sus propios fenmenos mentales, y an despus no
puede estar completamente seguro de sus informes.
Tal era la parte negativa de la crtica
de Kant a la psicologa "meramente emprica". La psicologa, en suma,
nunca podra llegar a ser una ciencia verdaderamente racional, basada en la
matemtica y produciendo verdades necesarias, como tampoco llegar a ser una
ciencia experimental. Kant no pudo ver el camino para cambiar este veredicto,
pero s vio una forma por medio de la cual la psicologa podra llegar a ser
por lo menos una mejor ciencia emprica. La psicologa podra, dijo, hacer uso
de una metodologa diferente, una metodologa llamada "antropolgica"
basada en observaciones del sentido externo ms que del interno. Expuso esta
tesis, que completaba su crtica de la psicologa, en su Antropologa. En
sentido pragmtico, publicada en 1798. Segn esta sugerencia positiva, la
psicologa, a pesar de seguir siendo "meramente emprica", podra
llegar a ser ms til a la especie humana si abandonara su mtodo introspectivo
tradicional y comenzara a hacer observaciones sistemticas de hombres y mujeres
"en el mundo", tal como se comportan e interrelacionan con sus
conciudadanos. Tal conocimiento de la "naturaleza humana" en tanto
puede ser recogido de esta manera ‑y complementado "viajando, o al
menos leyendo historias de viajeros" (como hizo vidamente Kant) y a
travs de tales "medios auxiliares" como el estudio de "la
historia del mundo, biografas, y an obras dramticas y novelas", podra
derivarse, deca Kant, en "leyes de experiencia" que podran asistir
a hombres y mujeres en el curso de sus vidas. Conociendo mejor cmo sus
conciudadanos tienden a comportarse, y cmo tienden a reaccionar ante ciertas
conductas, podra proveerse una fundamentacin natural sobre la cual los
individuos podran hacer elecciones sobre el mejor curso de accin para ellos
mismos. Esta era una justificacin suficiente, en la opinin de Kant, para
desarrollar una psicologa emprica basada en observaciones externas ms que
internas.
8. La revolucin
cientfica: verdad, naturaleza y sujeto.
No obstante la crtica kantiana, a fines del siglo XIX se
desplegaron diversas tradiciones de investigacin que intentaron fundar una
psicologa cientfica. Estos desarrollos, que sern retomados en la unidad 2
del programa, tienen como condicin previa las transformaciones producidas en
la ciencia, en la concepcin del conocimiento, de la naturaleza y del sujeto,
desde los comienzos de la Edad Moderna (siglo XVI).
La
ciencia moderna. La formacin de la ciencia moderna forma parte de una
crisis profunda que ha transformado el pensamiento y la conciencia europeas. Es
la condicin que hace posible no slo el nacimiento del sujeto de la ciencia
sino de los diversos proyectos que toman al hombre mismo como objeto de
conocimiento. De la problemtica de la constitucin de la ciencia moderna
importa destacar aquello que constituye una verdadera revolucin del
pensamiento, en los trminos de Alexandre Koyre. (20)
Los
cambios producidos por la revolucin galileana-newtoniana significan un
reordenamiento del mundo, el pasaje de la concepcin de un mundo cerrado y
finito, jerrquico, ordenado y armnico, a un mundo que es un espacio infinito;
bsicamente concebido bajo la forma del espacio geomtrico. En ese espacio
reducido a trminos matemticos, homogneos, pueden ser formuladas las leyes
del movimiento. Hay un cambio radical respecto de la fsica aristotlica;
para la fsica antigua algunos cuerpos, como los cuerpos celestes, se moveran
con movimientos circulares y otros, los cuerpos terrestres, lo haran en cambio
de modo rectilneo; de modo que ese espacio no poda ser geometrizable, porque
no era homogneo. La reduccin del espacio a la geometra requiere como
condicin que todos los cuerpos sean, como cuerpos geomtricos, equivalentes y
sometidos a leyes uniformes.
Pero
esto supona vencer resistencias afincadas en los propios sujetos y en
el modo de percibir la realidad. Por ejemplo, durante siglos se pens que los
planetas se movan en crculos, porque la concepcin de que el crculo era la
forma ms perfecta operaba como una suerte de obstculo imaginario, que impeda
arribar a las conclusiones que la observacin reglada y sistemtica permita.
Lo mismo puede decirse del obstculo que colocaba a la Tierra en el centro del
Universo y al sol girando en torno a ella. Esa transformacin del pensamiento y
el nacimiento de la ciencia moderna se hizo posible en dos ciencias fundamentales
que son la astronoma y la fsica. La ciencia que va de Coprnico
a Newton abri la posibilidad de construir leyes que dieran cuenta en trminos
uniformes de los fenmenos fsicos y de los fenmenos astronmicos; se
constituye as un paradigma cientfico uniforme para fenmenos que no aparecan
as unificados en la ciencia antigua. En el nuevo paradigma las mismas leyes
que dan cuenta de la cada de los cuerpos, como problema de la fsica, dan
cuenta del movimiento de los astros.
A
partir de la empresa de la investigacin y del conocimiento cientfico cambia
el modo en que el mundo es concebido como objeto de conocimiento. Abordar este
cambio implica tratar una cuestin que no se agot en la constitucin de la
ciencia moderna, que es el papel de ciertas resistencias al
descubrimiento de lo nuevo. En ese sentido, podemos tomar como ejemplo el
proceso a Galileo. Qu es lo que estaba en juego en el "proceso a
Galileo"? Galileo desarrolla lo
que ya haba afirmado Coprnico y sostiene que no es el sol el que se mueve
alrededor de la Tierra, sino que es la Tierra la que se mueve alrededor del
sol, por lo tanto hay un reemplazo del sistema geocntrico por el sistema
heliocntrico. Esta postura es cuestionada por un lado por cuestiones
teolgicas, porque se sostiene que si la Biblia dice que Dios detuvo el
movimiento del sol, est diciendo que el sol se mueve; por lo tanto es hertico
decir que el sol no se mueve. Pero adems, la proposicin de que el sol no se
mueve contradice la experiencia de la percepcin sensible: vemos que el
sol se mueve a travs del firmamento desde el alba hasta el atardecer. Por lo
tanto no se trata solamente de las resistencias desde el dogma o la autoridad
de la Iglesia, tambin hay resistencias desde el sentido comn que
efectivamente contradice las teoras de Galileo. En ese sentido, interesa
destacar que la empresa de la nueva ciencia tiene que vencer obstculos; por un
lado, de las instituciones, fundamentalmente a la Iglesia que haba
monopolizado el saber y lo haba constituido en un recurso de legitimacin de
su posicin de poder en la sociedad. Pero, adems, y esto nos interesa porque
de alguna manera nos involucra ms directamente, la empresa cientfica se
enfrenta al sentido comn. Naturalmente tendemos a ser ms aristotlicos que
galileanos: el principio de inercia no surge de la observacin natural. Y la
empresa de la ciencia moderna es una empresa que va contra el sentido comn.
El
cambio que trae aparejado la constitucin del nuevo paradigma cientfico es
algo ms que la suma de descubrimientos o la constitucin de nuevas disciplinas
cientficas, que se muestran ms capaces que antes de dar cuenta de sus
problemas y sus objetos. Se trata de un verdadero giro civilizatorio,
una fractura en la manera de plantear una condicin de conocimiento que ya no
puede fundarse en la experiencia sensible, sino que debe construir, por as
decir, a la vez su objeto de indagacin y el camino para abordarlo; de all la
importancia del mtodo, como un orden racional de conocimiento. All se sita
la innovacin de Descartes. Por supuesto, habr debates sobre el modo en que se
construye ese orden de razn, debates epistemolgicos y filosficos. Pero todos
desconfan de la experiencia sensible y deben construir un camino para el
entendimiento que sea capaz de alcanzar un conocimiento vlido a partir de
estas apariencias primeras que nunca tienen en si mismas un fundamento de
validez. Interesa destacar dos cuestiones, a partir de esta caracterizacin
inspirada en Koyr, de la ciencia moderna como revolucin del pensamiento y de
la revolucin del pensamiento como verdadera fractura en orden a la relacin
con el mundo. Esta revolucin del pensamiento supone un cambio del estatuto de
ciertos trminos y de ciertos problemas: la dimensin de la verdad, la
concepcin de la naturaleza y, sobre todo, la cuestin del sujeto.
La
verdad. Lo primero que hay que admitir es que el juicio que distingue lo
verdadero y lo no verdadero est sometido a ciertas condiciones y a un rgimen
de constitucin de la verdad. La concepcin de Aristteles, que predominaba en
el pensamiento antiguo y medieval, garantizaba la verdad por una apelacin
contemplativa a las formas sensibles. Por ejemplo, para esta concepcin, el
agua es una sustancia, lquida, incolora, inspida e inodora. Este es un
rgimen de verdad y sera difcil decir que es falso, que el agua no es eso.
Pero el desarrollo de la qumica moderna, habla de otra cosa, porque instaura
un nuevo rgimen de verdad, que no se asienta en la evidencia sensible, sino en
el anlisis sistemtico y que, al menos en el caso del paradigma cientfico que
estamos introduciendo, apela a la forma del clculo y a la expresin matemtica
de principios, leyes y relaciones, como un modelo ideal de conocimiento. Para
decirlo rpidamente, se trata del reemplazo de un rgimen sensible por un
rgimen matemtico de constitucin de la verdad. Si hay algo que unifica
distintas obras filosficas, cientficas, en este proceso que hemos empezado a
situar desde el siglo XVII al XVIII, es que giran alrededor de una exaltacin,
de una hegemona de esta construccin matemtica de la verdad. Y esto impacta,
como se ve en el texto de G. Canguilhem Qu es la psicologa?, en los
proyectos de una "ciencia de la subjetividad".
Esta
formulacin matemtica supone que el descubrimiento de la verdad adquiere un
carcter progresivo. Ya no se trata del encuentro de una verdad que se
descubre globalmente, bajo la forma de la analoga, que era una forma
caracterstica del conocimiento antiguo. El nuevo estatuto de verdad rompe esta
formulacin analgica de la relacin para pensarla en trminos de clculo y de
aproximacin progresiva, que entonces no puede menos que encontrarse con
verdades parciales. En el viejo paradigma el mundo es pensado bsicamente como
un mundo de formas sensibles y el modo de conocimiento opera bajo la forma de
comparaciones. Al mismo tiempo, el rgimen de verdad aparece fuertemente
asentado sobre cierta sacralizacin de los textos: la verdad est en los
textos. En cambio, la ciencia fsico-matemtica rompe con la tradicin del
texto sagrado para buscar a la verdad desplegada en un mundo que ya no es el de
la experiencia sensible, sino el mundo transformado y construido por el mtodo
fsico‑matemtico. Interesa destacar estas consecuencias directamente
detectables en el orden de la constitucin y el progreso de la ciencia que aluden a una posicin
intelectual diferente frente al mundo como objeto de conocimiento.
La naturaleza. La naturaleza
pregalileana es bsicamente el conjunto armnico de formas sensibles y
particularmente de formas vivientes. Hasta nosotros ha llegado tambin, por
distintas vas, esa idea que asocia la naturaleza sobre todo al mundo orgnico,
sobre todo a travs de la tradicin romntica, que ve a la naturaleza fundamentalmente
como impulso, vida y movimiento. All, en ese conjunto de formas armnicas se
daban, para el pensamiento antiguo, las
posibilidades de una relacin de conocimiento por analoga. Si la naturaleza es
un conjunto de formas armnicamente relacionadas, el conocimiento de algunas de
esas formas naturales permite, por comparacin, sacar conclusiones o afirmar
verdades respecto de otras formas. Adems, esta idea de la naturaleza supone
una concepcin jerrquica y por lo tanto cerrada, de un mundo que
tiene un lmite, la referencia al lmite de la esfera celeste, ms all de la
cual estn los dioses muestra algo de esta concepcin de un mundo cerrado.
A
partir de la revolucin cientfica, la naturaleza va a significar otra cosa. En
primer lugar, porque ya no es aquello que se ofrece a la experiencia inmediata,
sino que es lo que se opone como objeto de conocimiento; y si presupone la
existencia de un orden es bajo la forma de un sistema, que ya no es un
conjunto armnico, sino que es un conjunto sometido a leyes que regulan
de modo preciso las relaciones de los cuerpos. Para entender esto, veamos una
de las formulaciones que ms arraigo ha tenido en el pensamiento moderno, la
frmula cartesiana. La naturaleza para Descartes es la extensin (la
"res extensa") y el orden de la naturaleza es un orden espacial:
extensin ms movimiento. Todo el orden de la naturaleza se reduce entonces a
esta condicin de extensin y movimiento. Es un modelo de tipo mecnico,
esa parte de la fsica que se ocupa de los movimientos recprocos de los
cuerpos. El universo newtoniano es un gran mecanismo donde todas las relaciones
de movimiento entre los cuerpos son traducibles a las frmulas matemticas de
gravitacin, que ponen en relacin la masa de los cuerpos y las distancias que los
separan. Se piensa la complejidad de fenmenos en el orden de la naturaleza en
trminos mecnicos, con lo cual el nuevo paradigma cientfico puede construir
una realidad formulable en trminos matemticos.
El
modelo mecnico de la naturaleza termin por imponer a las concepciones de la
biologa contempornea obstculos que tuvieron que ser superados para producir
los desarrollos fundamentales que tuvo en el siglo XIX bajo otro paradigma
cientfico, el evolucionismo. Pero hay que ver lo que esa idea del
funcionamiento del cuerpo viviente como una mquina hizo posible en el siglo
XVII y XVIII. Por ejemplo, la circulacin de la sangre, descubierta por Harvey,
que es contemporneo de Galileo (Il saggiatore es de 1623 y la obra de
Harvey se publica en 1628), fue posible por la aplicacin de ese modelo
mecnico.
El sujeto. Lo importante, para pensar
las condiciones de una psicologa como ciencia de la subjetividad, es
que el cambio en el conocimiento del mundo, en la idea de verdad y naturaleza
supone tambin un cambio en el concepto del sujeto del conocimiento. La
revolucin del pensamiento en la ciencia moderna necesariamente debe
problematizar la funcin del conocimiento: la filosofa moderna traslada la
pregunta por el ser a la pregunta por el conocer. En todo caso,
en ese camino del conocimiento se construye al mismo tiempo un cierto sujeto
de la ciencia. Lo vemos en las proposiciones de Canguilhem: la concepcin de la
naturaleza como extensin y movimiento, sometida al clculo matemtico,
riguroso, analtico, construye un sujeto pensante calculador, analtico y
racional, que no es el sujeto psicolgico. Se pueden establecer las
equivalencias entre los rasgos que definen esta nueva imagen del mundo y las
condiciones que debe cumplir el sujeto capaz de acceder a esa empresa de
conocimiento. Si esto es as, cada nueva transformacin, cada crisis del
pensamiento, cada transformacin de paradigmas cientficos y filosficos trae
aparejados tambin cambios correlativos en la concepcin del sujeto. El sujeto
as constituido, a partir de este primer paradigma de la ciencia moderna, no
necesariamente debe ser pensado bajo la forma de una identidad continuada
respecto de otros paradigmas cientficos y cambios civilizatorios a lo largo de
la historia moderna y hasta nuestros das. El sujeto del que habla Descartes o
Hume no es el mismo del que habla Darwin o autores ms contemporneos.
En
la constitucin de la ciencia moderna nace tambin la problematizacin del
hombre en tanto sujeto de conocimiento. Es decir, si la verdad en este nuevo
estatuto de la ciencia no se brinda espontneamente al conocimiento sino que es
el correlato de una actividad del sujeto sobre el objeto, la cuestin del sujeto
de conocimiento se convierte en un problema fundamental. Y los principios
del mtodo, se convierten en una dimensin que debe ser ineludiblemente
resuelta, para poder dar cuenta de los criterios de verdad que este paradigma
as define; pero all hay una consecuencia a extraer y es que la problemtica
posible de la naturaleza humana va a ser abordada por el lado de esta funcin
de conocimiento.
Notas
1.- Cfr. A. Caparrs (1991), "Crisis
de la psicologa: singular o plural? Aproximacin a algo ms que un concepto
historiogrfico", Anuario de Psicologa, n 51. En: www.elseminario.com.ar.
2.- D. Lagache (1980), La
unidad de la psicologa (original: 1949) Buenos Aires, Paids. Canguilhem,
G., "Qu es la psicologa?" (1956), Dpto. Publicaciones,
Fac.Psico-UBA, 1994. En:
www.elseminario.com.ar
3.- M. Foucault (1997),
La psicologa de 1850 a 1950, tr. de Hernn Scholten, Dpto. Publicaciones,
Fac.Psico-UBA. En: www.
elseminario.com.ar.
4.- Danziger, Kurt
"Tres desafos para la historia de la psicologa", Dpto.
Publicaciones, Fac.Psico-UBA, 1996. En:
www.elseminario.com.ar.
5.- Cfr. Th. Leahey (1980), A
History of Psychology: Main Currents in Psychological Thought, Englenwood
Cliffs, N.J., Prentice-Hall.; Koch (1992), "Psychology's Bridgman vs
Bridgman's Bridgman", Theory and Psychology, 2 (3), pp. 261-290;
Ch. D. Green (1992), "Of Inmortal Mythological Beasts. Operationism in
Psychology", Theory and Psychology, 2 (3), pp. 291-320. Vase
adems Theory and Psychology, February 2001, volume 11, n.1, dedicado a
una evaluacin del operacionalismo en psicologa.
6.- Cfr. H. I. Brown (1984), La nueva
filosofa de la ciencia, Madrid, Tecnos. A. Chalmers (1984), Qu es esa
cosa llamada ciencia?, Madrid, Siglo XXI. E. Nagel (1968), La estructura
de la ciencia, Buenos Aires, Paids.
7.- Cfr. Thomas Kuhn (1978), La
revolucin copernicana, Barcelona, Ariel [primera edicin en ingls, 1957];
(1971), La estructura de las revoluciones cientficas, Mxico, F.C.E.
[primera edicin en ingls, 1962]; (1983), La tensin esencial, Madrid,
Ctedra [primera edicin en ingls, 1977].
8.- Cfr. A. R.
Buss (1975) (ed.)(1979), Psychology in Social Context, New York (USA),
Irvington Publishers.
9.- Cfr. Gergen
(1985), "The social constructionist movement in modern psychology", American
Psychologist, 40, pp. 266-275.
10.- Cfr. A.
Blumenthal (1975), "A reappraisal of Wilhelm Wundt", American
Psychologist, 30, 1081-1088; A. Blumenthal (1980), "Wilhelm Wundt.
Problems of interpretation", en W. Bringmann and R. Tweney (Eds.), Wundt
studies, Toronto, Hogrefe, pp. 435-445.
11.- Cfr. K. Danziger (1979), "Los
orgenes sociales de la psicologa moderna ", Dpto. Publicaciones,
Fac.Psico-UBA, 1996. En: www.elseminario.com.ar; y (1990), Constructing the
subject. Historical origins of psychological research, Historical
origins of psychological research, New York, Cambridge University Press.
12.- Cfr. K.
Danziger (1990), Constructing the subject, op. cit., especialmente cap.
2.
13.- Cfr. K.
Danziger (1990), Constructing the subject, op. cit.
14.- Cfr. Danziger (1997), Tres desafos
para la historia de la psicologa, op. cit.
15.- Cfr. G. Canguilhem (1994),
"Qus es la psicologa?", op. cit.
16. Larry Laudan, Progress and Its Problems,
University of California Press, 1977.
17.- Cfr. D. Lecourt (1974), "La
historia epistemolgica de G. Canguilhem", en G. Canguilhem (1974), Lo
normal y lo patolgico, Buenos aires, Siglo XXI.
18.- D. Lagache, La unidad de la
psicologa, op. cit.
19.- La versin completa del trabajo y las referencias correspondientes
pueden verse en: www.elseminario.com.ar.
20.- Alexandre Koyr, Del
mundo cerrado al universo infinito, Mxico, Siglo XXI, 1979.