Historia
de la Psicologa
Ctedra I
Modulo I
PROBLEMAS Y PERSPECTIVAS DE
UNA HISTORIA DE LA PSICOLOGIA
Ana Mara Talak
Hugo Vezzetti
- 2007 -
Este Mdulo introduce los problemas
fundamentales de la Unidad I del Programa, destaca algunas cuestiones y
propone ciertas relaciones entre los textos indicados. Otras articulaciones sern abordadas a partir
de las lecturas de los textos, de los Tericos y las clases de Trabajos
Prcticos. Por lo tanto, este Mdulo complementa los textos obligatorios y la Gua
de lectura correspondiente pero no los suplanta.
La psicologa como objeto de indagacin histrica abre las
cuestiones ms generales de la historia de las disciplinas cientficas y
profesionales, que pueden ser abordadas segn diversos enfoques: historia
intelectual y de las ideas, estudio de recepcin, historia de la
profesionalizacin e historia de la ciencia. Otras cuestiones son propias de la
psicologa como campo heterogneo y carente de unidad a lo largo de todo su
desarrollo. Tal
como se dice en el Programa, esta primera unidad es una introduccin a la historia de la psicologa,
en un doble sentido: se aborda el carcter problemtico de su constitucin como
ciencia y como dispositivo profesional, a la vez que se propone una reflexin
sobre los criterios que guan la indagacin histrica y la construccin del
relato histrico. Al mismo tiempo, se propone un mapa de las diversas
tradiciones de constitucin de la psicologa moderna: la psicofsica, la
psicobiologa y la psicopatologa clnica.
INDICE
1.- Unidad y "crisis" de la
psicologa
2.- La
psicologa entre el prejuicio de la naturaleza y el descubrimiento del
sentido. Diversidad y ambigedad segn Michel Foucault
3.- Historia tradicional e historias crticas de la
psicologa
6.- Georges Canguilhem y la tradicin francesa en
historia de la ciencia
1.- Unidad y "crisis" de la
psicologa
El carcter
problemtico del estatus cientfico de la psicologa actual se vincula con la
convivencia de diversos proyectos que intentan desarrollarse segn modelos de
cientificidad no coincidentes, provenientes de las ciencias naturales o de las
ciencias sociales. A pesar de que cada proyecto aspira a una unidad que pueda
abarcar en un sistema coherente todo el saber psicolgico, la historia de la
disciplina muestra que en ningn perodo se han logrado acuerdos
epistemolgicos que sirvan de base para alcanzar esa aspiracin.
Antonio Caparrs
(1) muestra cmo desde fines del siglo XIX, psiclogos de diversas
escuelas han considerado que la psicologa se encontraba en crisis
debido a la falta de unidad conceptual o de acuerdos bsicos acerca de qu
considerar conocimiento psicolgico legtimo. Esta "conciencia de
crisis" estara presente entonces desde su mismo nacimiento moderno.
Las tensiones de este campo disciplinar parecen girar, segn Caparrs, en
relacin a dos cuestiones fundamentales. Por un lado, desde su mismo
nacimiento, ha habido debates acerca de la ubicacin de la psicologa entre las
ciencias biolgicas o entre las ciencias humanas. Por el otro, su desarrollo
profesional plantea las dificultades propias de la aplicacin tecnolgica de
una ciencia bsica, en relacin con los usos sociales de esa tecnologa.
Caparrs muestra cmo esta conciencia de crisis supone usos mltiples
del trmino crisis, y su relacin con la amplia recepcin de la obra de Thomas
S. Kuhn "entre los historiadores de la psicologa y en general entre
los mismos psiclogos en sus frecuentes incursiones autorreflexivas en su
propia disciplina". Revisemos las observaciones que Caparrs realiza
en relacin con el uso de la expresin "crisis en la psicologa"
en el sentido kuhniano de crisis en el interior de una prctica
cientfica normal.
La aplicacin de la nocin de
"paradigma" a la historia de la psicologa
" En primer lugar, el uso de las categoras kuhnianas en el anlisis de la psicologa implica, por una parte, restringir la crisis a perodos especficos y limitados del desarrollo de la psicologa y, por otra, contraponerlos a otros de actividad investigadora normal y sin conciencia de crisis intercalados entre aquellos. Desde luego, algo que tiene poco que ver con lo expuesto hasta aqu: que los compromisos y logros cientficos de nuestra comunidad a lo largo de su historia han sido tan ininterrumpidos como su conciencia de crisis."
"En
segundo lugar, el uso corriente que la academia psicolgica hace actualmente
del trmino crisis apenas tiene que ver con el significado que le atribuye el
mismo Kuhn a pesar de que con frecuencia apele a la autoridad que se le
reconoce a ste. Y es que por muy imprecisas que sean las formulaciones de
Kuhn, crisis en su sistema es un concepto terico y revolucin un acontecimiento
dotado de una estructura definida, cosa que parecen desconocer los psiclogos
en sus exposiciones. Ah estn para certificarlo las repetidas proclamas sobre
la crisis del conductismo y la correspondiente emergencia revolucionaria del
llamado paradigma cognitivo, tan habituales en los tratados de psicologa
cognitiva y tambin en las historias de psicologa. Pueda hablarse o no de
aquella crisis y de esta emergencia, incluso como simultneas en el tiempo, lo
que no est nada claro, sino ms bien lo contrario, es que lo realmente
acontecido sea categorizable mediante el lenguaje de Kuhn y estructuralmente
asimilable a sus revoluciones cientficas. Cuando los cognitivistas se refieren
a la crisis del conductismo y se autorreconocen como comunidad paradigmtica
ms bien se muestran como lingsticamente pseudokuhnianos, histricamente
imprecisos y metodolgicamente acientficos. Ese discurso suyo parece funcionar
como vehculo de intereses: por legitimarse como actores de lo que Kuhn llama
ciencia normal y madura. De ah que lo adecuado sera analizarlo desde la
perspectiva de la sociologa de la ciencia y del conocimiento. Y es que no es
lo mismo en historia servirse de una teora para explicar lo acontecido antes
de su formulacin y recepcin que para lo acontecido despus. Por lo dems,
desde siempre y ya antes de Kuhn, los juicios crticos de los psiclogos sobre
su disciplina han apuntado con frecuencia a un objetivo similar: reorientarla
imponiendo sus propios conceptos como alternativa a lo que se presume y
pretende viejo y caduco."
"No
creemos, y sta es nuestra tercera consideracin, que sea ajena a este uso
legitimador y pragmtico del lenguaje kuhniano la proliferacin de mbitos y
disciplinas psicolgicas a las que se les ha atribuido crisis recientes en los
ltimos veinte aos. Ya no sera la psicologa, sino la psicologa social, la
diferencial, la educativa, el psicodiagnstico y tantas otras las que estn en
crisis. El efecto es paradjico. La psicologa se transmuta as en un paisaje inquietante
de trazos fuertes y amalgamados donde cada uno da cobijo por su cuenta a una
disciplina cientfica pretendidamente normal y madura. Es decir, una versin
actual del particularismo, del fraccionamiento, de los rasgos crticos de
siempre, en definitiva. Slo que ahora no se trata ni de escuelas ni de teoras
sino de paradigmas, con lo que el trmino connota de madurez cientfica. Esta
es la paradoja: los paradigmas proclaman la crisis de sus alternativas, pero
ellos mismos crean un estado general de crisis. Las comunidades pretendidamente
paradigmticas carecen en cierto modo de conciencia de crisis, y as toca que
sea, pero a quienes miran, y los hay, a la psicologa, esa conciencia se les
impone. Sobra insistir en lo que est actual y sobradamente testimoniado. Hay
ms. En cierto modo, lo acabamos de escribir. Y es que aunque hablar de crisis
no toque en esas comunidades presuntamente paradigmticas, no por eso faltan
voces en ellas que atribuyen a los resultados de su investigacin rasgos tradicionalmente
conocidos como crticos. Tambin en esto el cognitivismo actual es
paradigmtico. Particularismo, fraccionamiento, discontinuidad, dispersin son
caractersticas a menudo autorreconocidas. Y no slo porque ltimamente hasta
la por l denostada tradicin conductista se reivindica cognitiva en la medida
en que trata problemas cognitivos, sino porque entre quienes tratan de explicar
el comportamiento individual y social cognitivamente, los lenguajes, las
tradiciones, los talantes, las teoras y los mtodos son tan mltiples y
diversos como escaso y precario el alcance y la mutua articulacin de los
numerosos conocimientos resultantes de la boyante investigacin que
desarrollan."
"... No es
evidente que pueda hablarse estrictamente de crisis de paradigmas
psicolgicos. Pero, sea como fuere, a quien mantenga esta tesis le recae la
tarea de probar que ese discurso es compatible o consistente con el hecho de
que la psicologa siempre y en todo momento ha sido una ciencia cuya comunidad
se ha reconocido en crisis."
El estatus
cientfico de la psicologa: los problemas de la diversidad y la relevancia
Ahora
bien, esta conciencia de crisis no ha emergido segn Caparrs a partir
de la consideracin de la propia actividad de investigacin y profesional del
psiclogo, sino a partir de la consideracin de la produccin global de la
disciplina:
"Y de hecho as ha emergido: desde la contemplacin en la distancia de psiclogos que ms all de su actividad han querido mirar al conjunto de los resultados de la suya y de la de sus colegas. Es, en definitiva, el resultado de la reflexin de los psiclogos sobre su propia ciencia."
Caparrs,
sin embargo, considera que la psicologa tiene un estatus cientfico,
aunque no recurre a criterios epistemolgicos para fundamentar esta
afirmacin:
"... con crisis o sin crisis, sea sta plural o singular, y sin pretender que todo conocimiento psicolgico sea necesariamente cientfico, damos por sentado que el referente que da identidad a la psicologa son unas actividades estrictamente cientficas, los resultados de esas actividades y las prcticas profesionales inspiradas en ambas. En principio, pues, y en ese sentido 1a psicologa es una ciencia. Pero una ciencia que, ciertamente, desde sus inicios y de forma ininterrumpida ha presentado un rasgo que no se da en las ciencias convencionales y que es caracterstico de ella: la propia conciencia de crisis, la crisis como categora autoatribuida, la crisis como tema siempre recuperado por los psiclogos frente a los resultados de su actividad. Otro rasgo bien conocido ha caracterizado a la psicologa tambin desde sus inicios: los psiclogos nunca se han conformado con hacer slo psicologa. Siempre se han sentido requeridos a realizar una tarea aadida: proclamar que son cientficos. Parece razonable suponer que ambos rasgos se hallan hondamente relacionados, quiz como la cara y la cruz de una misma moneda."
Pero
ms all de la "obsesin metodolgica" y la rigurosidad
lograda en el proceso de produccin de conocimiento psicolgico, es necesario
plantear, segn Caparrs, la pregunta por la relevancia de lo alcanzado.
"...
porque el rigor y la lgica de los procedimientos no son garanta suficiente de
la relevancia y significacin cientficas de los resultados. Es decir, que
una supuesta pertenencia a la misma clase de los comportamientos
investigadores de psiclogos, fsicos y bilogos moleculares, por ej., no
significa que sus productos finales tengan el mismo alcance, fuerza terica y
coherencia sistemtica. Es en este mbito donde la conciencia de crisis
encuentra su anclaje emprico. Una conciencia que, ciertamente, no debe
cuestionar el estatus cientfico de la psicologa pero que le aade algo
propio. Y que al mismo tiempo abre una serie de cuestiones entre las cuales no
es la menos relevante la que plantea el sentido internamente cientfico que
haya podido y pueda tener hablar de la psicologa en cuanto tal. Cuestin que
dejamos abierta y que slo podramos cerrar encaminndonos hacia los vericuetos
de la historia, la psicologa y la sociologa de la psicologa, de los
psiclogos y de sus instituciones."
Frente a este
campo caracterizado por la heterogeneidad de teoras y mtodos,
de objetos y problemas, de usos y mbitos de aplicacin, la pregunta por la
unidad de la psicologa ha estado presente a lo largo de su historia. Como se
analizar en detalle ms adelante, Daniel Lagache (1947) y Georges Canguilhem
(1956)(2) abordaron esta cuestin, mostrando de diversas formas las
relaciones problemticas entre tradiciones, objetos, mtodos y proyectos en el
interior del campo disciplinar vigente y su historia.
2.- La
psicologa entre el prejuicio de la naturaleza y el descubrimiento del
sentido. Diversidad y ambigedad segn Michel Foucault
El
artculo de Michel Foucault "La Psicologa de 1850 a 1950",
publicado en 1957,(3)fue escrito por encargo para una Historia de la
filosofa europea. En l busca mostrar que el desarrollo de la psicologa
del siglo XIX al siglo XX se caracteriz por el descubrimiento del sentido
en la comprensin del sujeto humano. Este desarrollo de la psicologa se
muestra como el pasaje de su consideracin como ciencia natural, a su inclusin
entre las ciencias humanas, una vez asumido que el ser del hombre no se agota
en su ser natural.
El proyecto de la Ilustracin y el prejuicio de la naturaleza
en la psicologa
La psicologa en el siglo XIX, dice
Foucault, recibe una herencia de la Ilustracin: debe ser como las
ciencias de la naturaleza. Intenta cumplirlo mediante "la
determinacin de vnculos cuantitativos", "la elaboracin de leyes
que operen a la manera de las funciones matemticas" y las "hiptesis
explicativas". Esta psicologa se funda en dos postulados filosficos:
"que la verdad del hombre se agotaba en su ser natural y que el camino de
todo conocimiento cientfico deba pasar por la determinacin de vnculos
cuantitativos, la construccin de hiptesis y la verificacin
experimental."
"Toda la historia de la psicologa hasta
mediados de siglo XX es la historia paradojal de las contradicciones
entre ese proyecto y estos postulados; por perseguir el ideal del rigor y la
exactitud de las ciencias de la naturaleza fue llevada a renunciar a sus
postulados."
Las
contradicciones
Foucault destaca que la renovacin
de la psicologa como ciencia del hombre es an una tarea incompleta que queda
por realizar. En esta tarea de renovacin, la relacin entre el saber
psicolgico y las prcticas en l apoyadas ocupan un lugar
central: el intento de dar cuenta de las contradicciones que el ser humano
encuentra en esas prcticas constituyen el motor que lleva al abandono de los
postulados naturalistas y a la bsqueda de nuevas formas de comprensin de lo
humano. No puede dejar de notarse aqu la mirada de la historia de la
psicologa que Foucault realiza desde la tradicin psicopatolgica francesa,
que elabora sus teoras psicolgicas a partir de los problemas que la
anormalidad, la patologa y el sufrimiento plantean.
"La psicologa nace en ese punto en el
que la prctica del hombre encuentra su propia contradiccin. La psicologa del
desarrollo naci como una reflexin sobre la detencin del desarrollo; la
psicologa de la adaptacin como un anlisis de los fenmenos de inadaptacin;
las de la memoria, de la conciencia, del sentimiento aparecieron como
psicologas del olvido, del inconsciente y de las perturbaciones afectivas. Sin
forzar los trminos se puede decir que la psicologa contempornea es, en su
origen, un anlisis de lo anormal, de lo patolgico, de lo conflictivo, una
reflexin sobre las contradicciones del hombre consigo mismo. Y si se
transform en una psicologa de lo normal, de lo adaptativo, de lo ordenado, es
de una manera secundaria, como un esfuerzo por dominar esas
contradicciones."
La fenomenologa
y las "significaciones objetivas"
Al escribir este artculo, Foucault
se encuentra en un momento de ambigedad en cuanto a sus inclinaciones hacia la
psicologa y la filosofa. Todava no ha publicado ninguna de sus grandes obras
(la primera de ellas, Historia de la locura en la poca clsica, se
publica en 1961). En 1954 public Enfermedad mental y personalidad,en la cual desarrolla una crtica de los
aspectos naturalistas del pensamiento freudiano. En el artculo de 1957 retoma
esa crtica del modelo evolutivo y su nocin de enfermedad como regresin,
resabios del modelo naturalista. Y luego emprende una labor de rescate:
>
gracias a Freud, el sentido es coextensivo a toda conducta, an aquellas
aparentemente incoherentes;
>
el pasado se recupera en el presente a travs de ciertas operaciones sobre el
sentido;
>
pero a la vez, el presente se defiende de distintas maneras contra la
reaparicin de los contenidos arcaicos, inactuales;
>
finalmente, ese presente es esencialmente una instancia social (un
"conjunto de normas") que entra en conflicto con las formas
individuales de satisfaccin.
Estas
operaciones llevadas a cabo por la obra freudiana hicieron posible, segn
Foucault, un estudio objetivo de las significaciones, en la medida en
que Freud ubica la expresin de la significacin en el comportamiento, y el
contenido de la significacin es la confrontacin de dos historias reales: la
del individuo, en la serie de sus experiencias vividas, y la de la sociedad, en
las estructuras por las cuales ella se impone al individuo.
No
entramos en los detalles del anlisis del prejuicio de la naturaleza (bajo el
cual Foucault incluye tres modelos diferentes: el f'sico-qumico, el orgnico
basado en la fisiologa y el de la biologa evolucionista) y de los mltiples
caminos del descubrimiento del sentido, ya que sern estudiados detenidamente
en las clases de Trabajos Prcticos. Es necesario destacar, sin embargo, varias
cuestiones.
En
primer lugar, el sentido presente en el mundo humano es un sentido
fundamentalmente histrico, un sentido cuyo tiempo no puede reducirse a
la dimensin temporal presente en la evolucin de la naturaleza. Un tiempo que
para convertirse en histrico necesita de la significacin humana.
En
segundo lugar, el estudio de la significacin se relaciona con la comprensin y
la descripcin fenomenolgica (opuestas a la explicacin).
En
tercer lugar, en este descubrimiento del sentido, Foucault aproxima Freud a la fenomenologa
(Husserl). Despus de La estructura del comportamiento, y de la Fenomenologa
de la percepcin, de Merleau-Ponty, puede haber una fenomenologa de la
conducta, y por lo tanto, "significaciones objetivas". Las
dicotomas entre explicacin-comprensin, lo individual-lo social, parecen
poder ser superados por la fenomenologa. Por lo tanto, se trata de una
diversidad de disciplinas psicolgicas que tienen en comn ser parte de ese
momento de superacin.
Dentro
de las diversas lecturas posibles de la obra de Freud, esta es una que, a
mediados del siglo XX, acerca el pensamiento freudiano a la fenomenologa. En
la dcada de los '60, la lectura de Freud estar ms ligada al lenguaje. La
operacin de lectura que realiza Foucault en este momento es diferente a la que
se ver en desarrollos posteriores de su obra, como por ejemplo en Vigilar y
Castigar y en el primer volumen de Historia de la sexualidad,
que sern abordados en la ltima unidad
del programa.
Ambigedad e historia
La
nocin de "significaciones objetivas", sin embargo, permanece
oscura. Foucault seala que ellas se ubican en ciertas "contradicciones"
sobre las cuales formula una pregunta fundamental que se entronca con la
introduccin y con el final del texto:
"Todos
esos anlsis de las significaciones objetivas se sitan entre los dos tiempos
de una oposicin: totalidad o elemento, gnesis inteligible o evolucin
biolgica, performance actual o aptitud permanente e implcita, manifestaciones
expresivas momentneas o constancia de un carcter latente, institucin social
o conductas individuales: temas contradictorios cuya distancia constituye la
dimensin propia de la psicologa. Pero incumbre a la psicologa superarlos, o
debe contentarse con describirlos como las formas empricas, concretas,
objetivas de una ambigedad que es la marca del destino del hombre? Ante
estos lmites, la psicologa debe negarse como ciencia objetiva y sustraerse a
la reflexin filosfica que ponga en duda su propia validez? O debe apuntar a
descubrir fundamentos que, si no suprimen la contradiccin, al menos permitan
dar cuenta de ella?"
He ah la cuestin central. Vemos,
otra vez, la postulacin de una ambigedad inherente a lo humano, que da
lugar a contradicciones pero, a la vez, delimita la tarea que la misma
psicologa tiene por realizar:
"...la psicologa no busca ya probar su
posibilidad por su existencia, sino fundarla a partir de su esencia, y no busca
suprimir, ni tampoco atenuar sus contradicciones, sino justificarlas."
Desde una perspectiva fenomenolgica, Foucault agrega: "... las
contradicciones de la psicologa, o la ambigedad de las significaciones que
describe, habrn encontrado su razn de ser, su necesidad, y al mismo tiempo su
contingencia, en la libertad fundamental de una existencia que escapa, por
derecho pleno, a la causalidad psicolgica."
De ah que las contradicciones que
motivaron sus desplazamientos desde el modelo de las ciencias naturales,
permanecen ahora bajo la forma de una ambigedad, inherente a la
existencia humana.
Finalmente,
"el porvenir de la psicologa, no depende entonces de que tome en serio
esas contradicciones, cuya experiencia justamente hizo nacer a la
psicologa? A partir de ello no habra
psicologa posible sino por el anlsis de la existencia del hombre y por la
recuperacin de lo que hay de ms humano en el hombre, es decir, su historia."
Aqu aparece la idea de una
fenomenologa histrica, y la definicin del ser humano como un ser
histrico (no un ser natural) cuya esencia es la ambigedad de la
significacin.
El abordaje de Foucault
constituye un ejemplo de historia crtica, distanciada de la historia
tradicional de la psicologa. Como se ver en el punto siguiente, hay historias
"crticas" que consideran el surgimiento disciplinar como una
cuestin de hecho, contingente: el desarrollo de la psicologa se debe explicar
desde las condiciones institucionales y culturales en las que se producen los
acuerdos y las diferencias. Foucault, en cambio, propone una consideracin ante
todo epistmica del desarrollo de la psicologa, que tiene su fundamento en una
concepcin determinada del ser humano. Para el joven Foucault la comprensin de
lo humano aparece como la tarea central de la psicologa. Pero las
contradicciones inherentes a lo humano, fundamentan una diversidad disciplinar
que, sin embargo, encuentran en la fenomenologa histrica un mbito de
superacin. La historia no solo contribuye a definir la identidad de lo humano,
sino fundamentalmente constituye su ser.
3.- Historia tradicional e historias crticas de la
psicologa
La historia de
una disciplina depende de cmo se la concibe: por ejemplo, slo como un
conjunto de teoras, o bien, como una empresa social, que abarca adems
condiciones institucionales y profesionales que intervienen en la elaboracin
del saber conceptual, de las tcnicas y de las prcticas de intervencin. Ciertos
planteos acerca de la heterogeneidad de la disciplina, su ubicacin dentro de
las ciencias humanas y el reconocimiento del carcter social e histrico de los
problemas y objetos psicolgicos, han permitido tomar distancia de los enfoques
tradicionales de la historia de la psicologa.
La historia tradicional de la psicologa
La llamada historia tradicional de
la psicologa ha tomado como criterios de indagacin histrica las normas
consideradas legtimas en el momento presente de la disciplina y, retrospectivamente,
ha construido su pasado de autores cannicos e hitos fundamentales, que
contribuan a definir y preservar la identidad del campo presente. Esta
"historia Whig" ser siempre, dice el historiador Kurt Danziger,
"una celebracin del presente y de los pasos dados para llegar a l",
"una historia autocomplaciente que nunca tendr ningn impacto en las
prcticas cientficas vigentes".(4) La obra clsica que ilustra
esta corriente es la Historia de la psicologa experimental de Boring,
cuya primera edicin es de 1929, momento en que la tradicin experimental
estaba terminando de consolidarse hegemnicamente en los mbitos acadmicos
universitarios de Estados Unidos. Esta
historia intentaba mostrar una identidad unificada de la psicologa sobre la
base de la tradicin cientfica experimental.
Historia "interna" e historia "externa. Esta tradicin
historiogrfica de la psicologa ha producido lo que se llama en general historias
internas. Producidas por psiclogos, ms que por historiadores profesionales,
o bien, en algunos casos por filsofos, han utilizado las herramientas
epistemolgicas de la teora del conocimiento para analizar el desarrollo de
los conocimientos y mtodos de la disciplina como eslabones de un progreso
gradual hacia el estado vigente, que se convierte de esta manera en el criterio
para juzgar el pasado. Esta historiografa tiene un corte racionalista y
concuerda con la pretensin realista de la ciencia. Se basa en nociones como
verdad, racionalidad, objetividad, progreso, etc., que son usadas como
supuestos aproblemticos, tomadas fundamentalmente de una determinada filosofa
de la ciencia, el positivismo lgico. Esta filosofa recibi numerosas
crticas, y, despus de los 50, perdi vigencia. Sin embargo, su surgimiento y
difusin coincidi con los aos en que los neoconductistas intentaban
sistematizar lo ms rigurosamente posible los conocimientos empricos y
establecer, al fin, la psicologa como ciencia. Las herramientas del
positivismo lgico constituyeron el suelo a partir del cual se elaboraron las
categoras y los nuevos proyectos de legitimidad acadmica. Algunas de sus
ideas bsicas se mantuvieron hasta el presente, impermeables a las crticas
posteriores y a los aportes de los ms recientes debates en filosofa e historia
de las ciencias.(5)
En esta tradicin historiogrfica,
hasta hace poco la historia oficial de la psicologa, los objetos de estudio
de la psicologa son objetos prediscursivos, ahistricos, que se mantienen
invariables a travs de las distintas interpretaciones histricas que se hacen
de ellos. Por lo tanto, la historia es presentada como el desarrollo de una
racionalidad creciente, como el triunfo progresivo del conocimiento cientfico
y de sus mtodos por sobre el error y la irracionalidad. Este modelo se apoya
en el consenso tcito acerca de la diferencia fundamental entre el contexto de
descubrimiento y el contexto de justificacin.(6) Esta distincin fue introducida en la
filosofa de la ciencia de corte empirista para responder las objeciones que se
planteaban al modelo inductivista de la ciencia, que presupona que a partir de
la induccin se formulaban las proposiciones de carcter general que
constituan las teoras. Frente a la imposibilidad de justificar lgicamente la
validez de tales inducciones, se introdujo la diferenciacin entre el contexto
de descubrimiento (mbito, desde entonces, no sometido al estudio de la lgica)
y el contexto de justificacin (mbito en el que se aplican los mtodos de la
lgica deductiva). Se consideraba as que el contexto de justificacin responde
al componente racional objetivo, transindividual de la actividad cientfica,
del cual pueden obtenerse sistemas normativos que sirven de parmetro a la
historia de la ciencia en su estudio de la evolucin de los sistemas de
conocimiento de una disciplina. Por otra parte, las historias que se centran en
el estudio de las biografas de los autores ms destacados dentro de la
disciplina, tienden a complementar el anterior enfoque, analizando el
componente irracional, subjetivo, creativo e individual de la actividad
cientfica.
Las llamadas historias externas,
en cambio, buscan explicar el cambio del conocimiento cientfico, no por
referencia a los problemas de verdad o falsedad de los mismos y a cuestiones
lgicas internas a las teoras, sino a partir de los eventos histricos y a los
procesos sociales en los cuales se desarrollan. Utilizan la historia social y
las interpretaciones de los objetos de las ciencias se vinculan al tiempo y
lugar de su enunciacin. La historia permitira de este modo iluminar la
mutabilidad del objeto. Muchas veces, sin embargo, subyace el supuesto de un
objeto estable que diferentes pocas han intentado explicar segn marcos
especficos. Estas interpretaciones y los discursos por medio de los cuales se
expresan son, en ltima instancia, modos de describir el objeto, modos de
representacin. Desde un punto de vista externalista, as planteado, el objeto
no est constituido histricamente en sentido estricto, pero s los discursos
sobre l.
Historias
crticas de la psicologa
Por
otro lado, surgen planteos en la historia de la psicologa que intentan superar
explcitamente la dicotoma internalismo/externalismo y evitar las historias
presentadas como balance de la disciplina. Los enfoques crticos provienen de
la crtica a la continuidad acumulativa de la ciencia elaborada por Thomas S.
Kuhn,(7) de la tradicin de la sociologa del conocimiento aplicada al
estudio histrico de la psicologa,(8) y de la tradicin que surge con
la crisis de la psicologa social en la dcada del 70,(9) as como el
dilogo con la historia intelectual, con
la "genealoga" de los saberes y los campos disciplinares y con la
historia social y cultural. Desde los primeros trabajos de Blumenthal, (10)
en la dcada del 70, que comenz a presentar una visin de la obra de Wundt
diferente a la que se sostena desde la historia oficial, basada en la obra
de Boring, ha crecido el nmero de trabajos que plantean crticas a la misma y
elaboran herramientas conceptuales que buscan producir marcos nuevos y proponen
historias alternativas. Pero, con respecto a las historias de otras disciplinas
(la economa, la sociologa), este proceso de crtica en la historia de la
psicologa se hizo ms tardamente.
Esta
unidad introductoria pretende, entonces, reflexionar sobre los instrumentos que
permitan formular preguntas histricas dentro de una historia crtica,
que parte fundamentalmente de la delimitacin de problemas e intenta
alejarse del dogmatismo de alineamientos de escuelas y de la simple descripcin
de autores y eventos.
4.- Kurt
Danziger: historia crtica en sentido fuerte
K.
Danziger distingue entre historia crtica en sentido dbil y en sentido fuerte.
Una historia crtica en sentido dbil sera tomar distancia con respecto
a las historias tradicionales en cuanto a:
1. las
autoridades y fuentes tradicionales,
2. los supuestos
y compromisos del propio historiador,
3. y la
situacin vigente de la disciplina como parmetro para juzgar el desarrollo
histrico.
Los enfoques
previamente analizados tienen estos puntos en comn.
Una historia
crtica en sentido fuerte, en cambio, exige la construccin de un marco
historiogrfico alternativo con nuevas herramientas conceptuales. Esta
es la historia crtica que intent elaborar K. Danziger. Se basa en la
concepcin de la sociologa del conocimiento del programa fuerte. El llamado
programa fuerte en sociologa del conocimiento se desarroll a mediados de la
dcada de 1970. Sus representantes (David Bloor 1976; Barry Barnes 1977)
sostenan que la sociologa del conocimiento deba estudiar lo que de hecho se
consideraba o se haba considerado conocimiento, sin distinguir entre creencias
verdaderas (conocimientos) y creencias sin sustento o falsas. Proponan dejar
de lado las cuestiones acerca de la verdad o falsedad, y abocarse al estudio de
los aspectos sociales presentes en la construccin del conocimiento. El
conocimiento es entendido como el resultado de un proceso complejo de
construccin social de establecimiento de consensos acerca de lo que una
comunidad de especialistas aceptarn como conocimiento.
Danziger se interesa en las actividades
constructivas (tericas, prcticas e institucionales) que dentro de la
psicologa producen objetos conceptuales (por ejemplo, un determinado
concepto de memoria), tcnicos (por ejemplo, un test especfico
para medir la memoria as conceptualizada) y sociales (comunidades
de investigacin, reconocidas acadmicamente y que reciben fondos, para
investigar, por ejemplo, la memoria y editar revistas especializadas). Este
enfoque permite de esta manera abordar los materiales histricos a partir de
preguntas diferentes.
Los intereses intelectuales
Entre
estas herramientas, Danziger propone la categora de inters intelectual.
Este concepto define el punto de encuentro entre los intereses sociales y las
estructuras cognitivas y permitira superar la separacin tajante entre
factores sociales y contenidos intelectuales. Segn Danziger, son los
intereses intelectuales de una comunidad de especialistas los que definen una
disciplina, y no la mera utilizacin de un mtodo o la prolija definicin de un
objeto de estudio. Son estos intereses los que guan la formulacin de
objetivos, la construccin de objetos y determinan los sistemas que una comunidad
de especialistas llega a considerar como normativos para definir el
conocimiento vlido. Esos intereses, a la vez, definen la identidad de la
disciplina. Por lo tanto, el nombre
psicologa no es suficiente para suponer una continuidad y homogeneidad entre
diferentes comunidades de investigadores y de profesionales, y en distintos
momentos histricos. Segn Danziger, esta categora contribuye a que la
historia de la psicologa supere los anlisis histricos lineales, continuistas
y naturalistas. Ejemplo de ello, es el anlisis que Danziger realiza de la
constitucin y el desarrollo de la psicologa en Alemania y en Estados Unidos,
a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Muestra cmo inciden los factores
extradisciplinarios de cada pas para definir intereses intelectuales
diferentes, y cmo estos ltimos a su vez, determinan desarrollos distintos de
la disciplina en ambos pases. Al trabajar el artculo Los orgenes sociales
de la psicologa moderna en los Trabajos Prcticos, debe prestarse atencin a
esta diferenciacin entre intereses intelectuales y factores
extradisciplinarios.
Historia
de la profesionalizacin
Danziger relaciona tambin la
categora de inters intelectual con el proceso de profesionalizacin de
la psicologa.(11) Sostiene que la psicologa como profesin
surge primero en Estados Unidos, y no en Alemania, donde el clima acadmico era
contrario a la idea de la separacin de la psicologa de la filosofa, lo cual
actu como obstculo en su desarrollo profesional. Fue el surgimiento de una
comunidad de especialistas como grupo profesional que reclama "el
monopolio de la produccin y reproduccin del conocimiento psicolgico
validado", y no la simple utilizacin de un mtodo (el experimental) lo
que fue decisivo para el surgimiento de la psicologa.
"Antes del siglo actual, las
ideas psicolgicas fueron producidas e intercambiadas ampliamente entre
filsofos, hombres de la medicina, economistas polticos, historiadores,
artistas y otros. Lo que en la historia ms reciente resulta absolutamente
novedoso, es la aparicin de grupos de especialistas realizando reclamos,
crecientemente exitosos, del monopolio de la verdad psicolgica. Los miembros
de estos grupos se han instituido ellos mismo, y son gradualmente aceptados como
rbitros de lo que constituye o no, conocimiento psicolgico validado. Para ser
tomadas seriamente, las ideas psicolgicas deben atravesar ahora, el prisma
formado por el esqueleto normativo e institucional de la comunidad de
especialistas reconocidos."
Por
otro lado, Danziger reconoce que la psicologa como programa de
investigacin autnomo y la institucionalizacin de una comunidad de
investigacin se produce primero en Alemania a partir de los trabajos de
Wundt,(12) que logra por primera vez consolidar una comunidad de
investigadores segn normas institucionalizadas y reconocidas por otros grupos
de investigacin. Mltiples orgenes, mltiples orgenes sociales: como
psicologa acadmica, como profesin, diferentes psicologas segn los
intereses intelectuales que las definen.
Otras
herramientas conceptuales
Este
marco conceptual alternativo para una historia crtica de la psicologa,
propone adems partir de problemticas, de carcter social, en vez de
problemas, que suponen intereses ms individuales. Privilegia el estudio de sujetos
colectivos, transindividuales, y slo tiene en cuenta los aportes
individuales cuando a partir de ellos se puede ir hacia la determinacin de
problemticas. De ah la necesidad de tomar distancia de las acciones e intenciones
especficas de individuos histricos concretos, y de diferenciar las
autorrepresentaciones que los actores individuales tienen de sus producciones
y las prcticas concretas a travs de las cuales se construyen objetos
psicolgicos. De esta manera, la categora de inters intelectual se
vincula a las de problemtica
y de sujetos sociales que determinan la bsqueda de soluciones
a situaciones-problemas. La palabra contexto aparece como inadecuada, desde el momento que los intereses
intelectuales superan la dicotoma entre contenido intelectual y condiciones sociales. Segn Danziger,
estas categoras posibilitan superar la mencionada dicotoma entre historia
interna e historia externa de la ciencia, e incluso convierte en inadecuado usar
la nocin de paradigma. An cuando Khun haya tenido en cuenta los cruces entre
aspectos sociales e intelectuales en la ciencia, los criterios de soluciones
exitosas y de anomalas constituyen aspectos realistas de los desarrollos de
Kuhn, difcilmente compatibles con la postura construccionista de Danziger.
Definido
el campo de la psicologa como un campo de construcciones humanas, Danziger
analiza cmo, en el siglo XIX, distintas prcticas investigativas en lo que fue
el campo de la psicologa experimental construyen datos y objetos psicolgicos especficos. Se detiene en las
razones por las cuales llegan a sostenerse ciertas metas cientficas, que son
las que determinan las prcticas de investigacin. En este sentido, enfatiza
que en el estudio histrico no es relevante la consideracin de la verdad de
las cuestiones estudiadas, porque en ltima instancia la eleccin de un tipo de
conocimiento como mejor que otro en cada comunidad, es una cuestin de
preferencia, y no habra criterios para decidir entre ellas.(13)
El efecto crtico sobre el presente
Danziger
utiliza la expresin historia crtica tambin de otra manera: en el sentido del
efecto crtico que la historia podra ejercer sobre los desarrollos actuales de
la disciplina. Esto debe entenderse teniendo en cuenta que sus principales
interlocutores son los psiclogos de Estados Unidos y los historiadores de de
la psicologa que escriben en lengua inglesa. La paradoja parece ser que
mientras ms se ha profesionalizado el campo de investigacin de la historia de
la psicologa, ms se dificulta el dilogo entre los historiadores y los
practicantes actuales de la psicologa. Segn Danziger, de acuerdo con el
modelo de las ciencias humanas, la historia de la psicologa podra ser
sumamente relevante para el desarrollo actual de la disciplina, ya que tendra
la funcin de tornar visibles las discontinuidades histricas fundamentales y
de destacar la existencia de alternativas conceptuales.(14) Danziger
vuelve a destacar el carcter histrico de los objetos cientficos (entre ellos
los psicolgicos) y de ah la necesidad del estudio histrico de los mismos,
an para el desarrollo acutal de una disciplina.
El
enfoque de K. Danziger entonces supone una historia crtica de la psicologa
ms cercana al modelo de R. Smith, que no tiene en cuenta criterios epistmicos
sino cuestiones de hecho: se desarrollan ciertas prcticas de investigacin y
prcticas profesionales en psicologa, reconocidas acadmicamente de diferente
manera; estas prcticas responden a diferentes intereses intelectuales y se
detectan factores extradisciplinarios especficos. No hay criterios para
considerar una evolucin en estos desarrollos, como lo vimos en cambio en el
enfoque de Foucault. Pero a diferencia de R. Smith que pone la psicologa en
relacin con otros saberes sobre el ser humano y la relacin entre estos
saberes y la experiencia cotidiana, desde los comienzos de la modernidad.
Danziger produce una historia de la psicologa unidisciplinarmente considerada,
reconocida acadmicamente como disciplina o como profesin, y por lo tanto no
va en sus anlisis ms atrs de la segunda mitad del siglo XIX.
Frente
a los planteos acerca de la historicidad de los conocimientos y de los
condicionamientos sociales de su produccin, qu papel puede quedar para la
epistemologa en el estudio histrico de una disciplina? Al abandonar toda
pretensin de manejar criterios cuya validez no se reduzca a sus
condicionamientos sociales, estamos inevitablemente obligados a caer en una
especie de relativismo, en donde slo interesan las diferentes modalidades de
construccin histrica que se han dado en las disciplinas, sin criterios para
evaluarlas? Esto no deja de resultar paradjico si se tiene en cuenta que an
en nuestro propio tratamiento histrico de las cuestiones, est presente una
bsqueda de formas ms adecuadas que otras de hacer historia. Si no nos da lo
mismo hacer la historia de cualquier manera, y se han criticado las fomas tradicionales
y sus supuestos, por qu han de resultarnos indiferentes las diversas formas
de produccin de conocimiento psicolgico que se han dado histricamente? En
qu medida el estudio histrico puede ejercer un efecto realmente crtico sobre
el estado presente de la disciplina, si abandonamos todo criterio de
evaluacin? El desarrollo de una disciplina como objeto de estudio histrico,
puede homologarse sin ms a otras producciones culturales? La especificidad de
las disciplinas radica en la pretensin de producir conocimiento riguroso y de
instaurar prcticas fundadas sobre esos conocimientos, persiguiendo ciertos
objetivos. Si no queremos trasladar nuestros criterios actuales para juzgar sin
ms el pasado, pero si tampoco podemos prescindir de criterios ya que si creemos que lo hacemos, slo estamos trasladando, en
forma inadvertida, nuestros criterios no explicitados, y
"naturalizados", el lugar de la
epistemologa en la historia de una disciplina no es una cuestin secundaria.
El historiador de una disciplina no slo se enfrenta a los problemas de
objetividad, racionalidad y verdad propios de la construccin del discurso
histrico, sino tambin a los problemas acerca de cmo estudiar la produccin
histrica de los "conocimientos", cmo considerar las normas con las
cuales se evalan tales conocimientos y pueden compararse entre s, sincrnica
y diacrnicamente.
En
ese sentido, los criterios de demarcacin y de evaluacin de los conocimientos
propios de la disciplina plantean problemas epistemolgicos. An una simple crnica,
necesita tener solucionado previamente qu define la disciplina, para realizar
el inventario correspondiente. Por otro lado, un tratamiento epistemolgico
basado exclusivamente en lo que actualmente es vlido y legtimo en la
disciplina, resulta insuficiente para brindarnos un criterio a ser usado en el
estudio histrico. Esto nos llevara a usar anacrnicamente categoras no
vigentes en otros perodos, y a establecer diferenciaciones, por ejemplo, entre
lo que era psicologa y lo que no en momentos en los cuales tales
diferenciaciones carecan de sentido en funcin de la significacin que
actualmente le damos al trmino. Una investigacin basada en la historia
sociolgica, cmo la de Danziger, se limita a las prcticas de investigacin
psicolgica en mbitos acadmicos donde la psicologa ya era reconocida como
una disciplina emprica cientfica. A la vez, considera que las divisiones
acadmicas en la produccin del saber intelectual son contingentes. Pero una
indagacin exclusivamente "histrica" de estas normas nos dira
solamente dejando de lado por un
momento los problemas propios del discurso histrico en s lo que de hecho ha ocurrido en la produccin de ciertos
saberes, saberes que consideramos tales slo porque as se han considerado
histricamente o porque as se consideran desde la actualidad.
Los
criterios de comparacin y evaluacin de los conocimientos llevan a
plantear cuestiones no slo de hecho sino tambin normativas, acerca de
cmo los "conocimientos" deberan ser. Y este problema se torna ms
complejo en el caso de una disciplina como la psicologa que, como ya se ha
sealado, no ha tenido ni tiene un acuerdo bsico acerca de ciertas teoras
fundamentales, y en la que predomina en cambio una gran diversidad de teoras y
de prcticas profesionales. Esta coexistencia, como deca hace tiempo G.
Canguilhem, parece obedecer ms a un pacto de convivencia "poltico", diramos nosotros que a las
caractersticas definitorias de la disciplina en s misma.(15) El papel de
la epistemologa en la historia de la psicologa se hace presente al abordar la
cuestin de los criterios que ordenan la mirada actual e histrica sobre los
mltiples y heterogneos desarrollos disciplinares y profesionales.
Parafraseando una frase de Larry Laudan, los historiadores y los psiclogos no
slo estamos obligados a elegir entre esta diversidad de enfoques y teoras
disponibles, sino que tambin estamos obligados a dar razones del por qu hemos
elegido una determinada posicin como mejor a otras.(16)
6.- Georges Canguilhem y la tradicin francesa en
historia de la ciencia
La
tradicin francesa en historia de la ciencia ha estado profundamente
influenciada por la filosofa. Ha tomado de ella una sensibilidad histrica que
tiende a subrayar la primaca de lo racional o del mtodo cientfico ms que la
contingencia histrica y las peculiaridades de las mentalidades, de las
prcticas o de los objetos descubiertos. Cuando Gastn Bachelard se propona
estudiar la filosofa de las ciencias fsicas, lo que le interesaba era la
realizacin de la racionalidad en la experiencia fsica, an cuando estudiara
la relacin entre sistemas diferentes de racionalidad. Conceba el objeto de la
filosofa de las ciencias como un conjunto de relaciones, histricamente
determinadas, de produccin de conceptos. Sin embargo, ha sido en las
prcticas cientficas concretas en donde la tradicin francesa comienza a
encontrar la produccin de las normas de verdad, para cada momento de la
historia de la ciencia. De esta manera, la historia de la ciencia, guiada
epistemolgicamente, trata de mostrar la produccin ardua y rectificada del
saber. Esta historia de la ciencia se considera a s misma epistemolgica
porque se basa en una epistemologa histrica.
Si
la historia de la ciencia fuera una crnica, todo se reducira al azar, no se
podra introducir un principio de orden fundamentado. En cambio una historia de
la ciencia guiada epistemolgicamente, segn la tradicin de Alexander Koyr,
Gastn Bachelard y George Canguilhem, debe considerar la historicidad de la
produccin de los conceptos, sus reorganizaciones, mutaciones y rupturas. Y
esto en relacin con el conjunto de las relaciones y valores ideolgicos de la
formacin social en la que se inscribe. De esta manera, no se recurre
dogmticamente a la epistemologa para guiar el estudio histrico de la
ciencia, sino que se pretende realizar un dilogo entre historia y
epistemologa, analizando el carcter histrico de las normas de verdad que se
producen en cada momento. Canguilhem se detiene en las condiciones de formacin
de los conceptos, entendiendo que definir un concepto significa formular un
problema, formulacin que requiere de otros conceptos organizados
racionalmente. Por eso, ms que partir de las teoras, busca partir de los
conceptos. De esta forma, una "historia de los conceptos" hace
referencia a una historia de los problemas que se han formulado y que se han
intentado responder. As, la historia de la ciencia enfocada desde la
perspectiva de la historia conceptual (guiada epistemolgicamente), es la
historia de cmo una ciencia va planteando un problema e intenta resolverlo, y
en esta resolucin organiza en un sistema de racionalidad sus conceptos. Por lo
tanto, esta forma de considerar la epistemologa en la historia de la ciencia
no apunta a detectar aciertos y errores, sino a analizar la sucesin de
coyunturas tericas y prcticas que constituyen esa historia.(17) Desde
este sentido, la historia epistemolgica de G. Canguilhem puede mostrar las
filiaciones no esperadas entre conceptos y problemas y producir un efecto de
crtica en la historia oficial aceptada tranquilamente por los cientficos.
Lagache: en la
diversidad, la unidad de la psicologa
Daniel
Lagache, (18) psicoanalista francs, retoma la evaluacin negativa que
en 1936 hiciera Edouard Claparde acerca de la multiplicidad de psicologas.
Cita de este autor:
[Las diversas disciplinas psicolgicas] ... prueban que nuestra ciencia est an muy atrasada. No hay varias fsicas, ni varias qumicas. Del mismo modo, no hay, o no debera haber, ms que una sola psicologa.
Frente
a la diversidad de teoras psicolgicas, Lagache cree encontrar un principio de
organizacin en lo que l considera dos tendencias predominantes: naturalismo
y humanismo. Estas tendencias suponen las oposiciones entre explicacin
y comprensin, leyes y significacin, atomismo y holismo, entre otras. Si bien
a primera vista estas tendencias parecen oponerse, no se trata segn Lagache de
conceptos estables, y por eso mismo irreconciliables, sino de nociones
dinmicas, fluctuantes, que muestran un estado de bsqueda por parte de los
psiclogos, ms que un estado de dogmatismo.
Las psicologas oscilan entre naturalismo y humanismo. El debate tiene el sentido de un tanteamiento colectivo, de una bsqueda de principios ms adecuados y de una progresiva adaptacin a la realidad, lejos de ser una eleccin fundada en motivaciones personales.
En
la forma de trabajar de los psiclogos, Lagache encuentra que la
diferencia fundamental se da entre la psicologa experimental y la psicologa
clnica psicoanaltica. Si bien Lagache comienza su planteo a partir de una
valoracin desfavorable sobre la diversidad de teoras psicolgicas, lo que lo
lleva a preguntar por la unidad de la disciplina, a medida que avanza en su
anlisis encuentra que esta pluralidad responde a una actitud de bsqueda
activa de la verdad, y encuentra que en los diferentes planteos hay
complementariedad y convergencia. Todas las disciplinas psicolgicas tienen en
comn el estudio de la conducta, entendida como el conjunto de las
respuestas significativas mediante las cuales el ser viviente en situacin
integra tensiones que amenazan la unidad y el equilibrio del organismo. Esta
definicin de conducta apunta a delimitar el objeto real al cual se refieren
las investigaciones, y que constituira la base para la convergencia y para
sostener la unidad de la psicologa, ms all de la diversidad.
En psicologa, la experimentacin y la clnica se prestan apoyo mutuo. La cnica tiene esencialmente una funcin prospectiva y aplicadora. La experimentacin representa un estadio terminal de la investigacin cientfica. El conflicto entre psicologa experimental y psicologa clnica es un momento superado de la historia de la psicologa.
Canguilhem: en
la diversidad, multiplicidad de proyectos
En
la conferencia ya citada, titulada "Qu es la psicologa?",
Canguilhem aborda la pregunta epistemolgica en relacin con la historia y
retoma en forma crtica la respuesta dada previamente por Daniel Lagache.
Canguilhen considera que la definicin de la psicologa como estudio de la
conducta, no expresa la esencia conceptual a la que alude la pregunta por el
"qu es?". La eficacia de la
prctica tampoco puede reponder esta pregunta, porque su legitimidad es dudosa,
es decir, "no hay pruebas de que ella se deba a la aplicacin correcta de
una ciencia". Dado que ni el objeto de conocimiento ni la prctica
profesional pueden brindar la base para definir qu es la psicologa, Canguilhem
indagar:
"...
si es o no la unidad de un proyecto lo que podra conferir su unidad
eventual a las diferentes clases de disciplinas llamadas psicolgicas".
"El objeto de la ciencia ya no es solamente el campo especfico de los
problemas, de los obstculos a resolver, es tambin la intencin y el alcance
del sujeto de la ciencia, es el proyecto especfico el que constituye
como tal una conciencia terica".
Indagar
si los proyectos convergen exige buscar el sentido de ellos en el
momento en que cada uno se origina, no "en el automatismo de la
ejecucin". Por lo tanto, para Canguilhem,
responder a la pregunta qu es la Psicologa? exige trazar una historia de la
psicologa. La pregunta por el concepto de una ciencia o
un saber exige una historia de los conceptos, una historia
"teleolgica" en el sentido de perspectiva. Una historia a la cual
se acude para comprender la situacin presente, y en este sentido no supone
necesariamente una proyeccin anacrnica de categoras conceptuales actuales.
Canguilhem encuentra
en este recorrido histrico tres grandes proyectos conceptuales:
1. la psicologa como ciencia natural,
2. la psicologa como ciencia de la subjetividad
3. la psicologa como ciencia del comportamiento.
Ms all de las grandes lneas de continuidad que
establece en cada una, y de que algunas filiaciones de autores podran ser
discutibles, nos interesa descatar el proyecto de la psicologa como ciencia
de la subjetividad, que ser retomado en la Unidad II. Como se ver,
esa ciencia de la subjetividad surge en la Edad Moderna, con los nuevos
planteos sobre el conocimiento cientfico y sobre el sujeto del conocimiento.
Canguilhem
parte de la idea de que la psicologa debe tener previamente una posicin
filosfica sobre lo que es el ser humano, idea que debe guiar la elaboracin
del proyecto de psicologa. De ah la crtica gnoseolgica y tica que realiza
al tercer proyecto, la psicologa como ciencia del comportamiento, el cual
carece de idea del hombre, y, por lo tanto, convierte al ser humano en un
instrumento ms a ser usado. Para Canguilhem, entonces, la diversidad
disciplinar no responde a ninguna unidad de proyecto conceptual, por lo cual,
no es posible dar una respuesta unificada a la pregunta qu es la Psicologa?
Notas
1.- Cfr. A. Caparrs
(1991), "Crisis de la psicologa: singular o plural? Aproximacin a algo
ms que un concepto historiogrfico", Anuario
de Psicologa, n 51. En: www.elseminario.com.ar.
2.- D. Lagache
(1980), La unidad de la psicologa (original: 1949) Buenos Aires,
Paids. Canguilhem, G., "Qu es la psicologa?" (1956), Dpto.
Publicaciones, Fac.Psico-UBA, 1994. En: www.elseminario.com.ar
3.- M. Foucault
(1997), La psicologa de 1850 a 1950, tr. de Hernn Scholten, Dpto.
Publicaciones, Fac.Psico-UBA. En: www. elseminario.com.ar.
4.- Danziger,
Kurt "Tres desafos para la historia de la psicologa", Dpto.
Publicaciones, Fac.Psico-UBA, 1996. En:
www.elseminario.com.ar.
5.-
Cfr. Th. Leahey (1980), A History of Psychology: Main Currents in
Psychological Thought, Englenwood Cliffs, N.J., Prentice-Hall.; Koch
(1992), "Psychology's Bridgman vs Bridgman's Bridgman", Theory and
Psychology, 2 (3), pp. 261-290; Ch. D. Green (1992), "Of Inmortal
Mythological Beasts. Operationism in Psychology", Theory and Psychology,
2 (3), pp. 291-320. Vase adems Theory and Psychology, February 2001,
volume 11, n.1, dedicado a una evaluacin del operacionalismo en psicologa.
6.- Cfr. H. I. Brown (1984), La nueva
filosofa de la ciencia, Madrid, Tecnos. A. Chalmers (1984), Qu es esa
cosa llamada ciencia?, Madrid, Siglo XXI. E. Nagel (1968), La estructura
de la ciencia, Buenos Aires, Paids.
7.- Cfr. Thomas Kuhn
(1978), La revolucin copernicana, Barcelona, Ariel [primera edicin en
ingls, 1957]; (1971), La estructura de las revoluciones cientficas,
Mxico, F.C.E. [primera edicin en ingls, 1962]; (1983), La tensin
esencial, Madrid, Ctedra [primera edicin en ingls, 1977].
8.-
Cfr. A. R. Buss (1975) (ed.)(1979), Psychology in Social Context, New
York (USA), Irvington Publishers.
9.-
Cfr. Gergen (1985), "The social constructionist movement in modern
psychology", American Psychologist, 40, pp. 266-275.
10.-
Cfr. A. Blumenthal (1975), "A reappraisal of Wilhelm Wundt", American
Psychologist, 30, 1081-1088; A. Blumenthal (1980), "Wilhelm Wundt.
Problems of interpretation", en W. Bringmann and R. Tweney (Eds.), Wundt
studies, Toronto, Hogrefe, pp. 435-445.
11.- Cfr. K. Danziger
(1979), "Los orgenes sociales de la psicologa moderna ", Dpto.
Publicaciones, Fac.Psico-UBA, 1996. En:
www.elseminario.com.ar; y (1990), Constructing the
subject. Historical origins of psychological research, Historical
origins of psychological research, New York, Cambridge University Press.
12.-
Cfr. K. Danziger (1990), Constructing the subject, op. cit., especialmente
cap. 2.
13.-
Cfr. K. Danziger (1990), Constructing the subject, op. cit.
14.- Cfr. Danziger (1997), Tres desafos
para la historia de la psicologa, op. cit.
15.- Cfr. G. Canguilhem (1994), "Qus
es la psicologa?", op. cit.
16. Larry Laudan, Progress and
Its Problems, University of
California Press, 1977.
17.- Cfr. D. Lecourt
(1974), "La historia epistemolgica de G. Canguilhem", en G.
Canguilhem (1974), Lo normal y lo patolgico, Buenos aires, Siglo XXI.
18.- D. Lagache, La unidad de la
psicologa, op. cit.