19.Propiedades psquicas de los animales.
1. El reino animal
presenta una serie de desarrollos psquicos, que podemos considerar como
los grados antecedentes del desarrollo psquico del hombre, en cuanto la vida psquica
de los animales se revela como semejante la del
hombre, por sus elementos y por las leyes ms generales
de conexin de estos
elementos.
En los animales nfimos (protozoarios, celenterados, etc.), ya se observan manifestaciones vitales que hacen pensar en procesos de representacin y de voluntad. Despus de haberlo visto, agarran espontneamente su alimento, huyen de los enemigos que les siguen, etc. Asimismo, en grados muy inferiores, se encuentran huellas de asociaciones y reproducciones, especialmente de procesos de conocimiento y reconocimiento sensitivos, que se perfeccionan en los animales superiores nicamente por la mayor variedad de las representaciones y por el mayor tiempo sobre el cual se extienden los procesos de memoria. En general, no concuerdan menos las formas de las representaciones sensitivas. Esto es lo que podemos inferir de las disposiciones homogneas y del desarrollo de los rganos de los sentidos; slo que en los seres inferiores, las funciones sensitivas se limitan al sentido general del tacto de un modo correspondiente al estado primitivo en el desarrollo individual de los organismos superiores.
Pero, en contra de esta homogeneidad de los
elementos psquicos y de sus conexiones ms
simples, existen diferencias bastante grandes en todos
los procesos que se asocian con el desarrollo de la
apercepcin.
Mientras que nunca faltan apercepciones pasivas como fundamento de
los simples actos impulsivos, que se verifican en todas partes, los procesos de
apercepcin activa,
bajo la forma de atencin dirigida voluntariamente
determinadas impresiones y de una seleccin entre motivos diversos, slo se
encuentran probablemente en animales ms desarrollados. Sin embargo, tambin en
estos quedan limitados las representaciones suscitadas por impresiones sensitivas directas, por lo que
tampoco de los animales ms adelantados en la
evolucin psquica, se
puede hablar de funciones intelectuales en
sentido estricto, ni de actividad fantstica intelectual; lo sumo se puede uno referir huellas aisladas y comienzos. A esto, ciertamente, tambin se agrega que los animales
superiores pueden manifestar, mediante variados
movimientos expresivos, menudo afines los humanos, sus emociones y hasta sus representaciones, en cuanto se hallen ligados
emociones; pero que no obstante carecen de un lenguaje desarrollado.
2. Si, pesar de la homogeneidad
cualitativa de loa procesos psquicos fundamentales, el desarrollo de los animales
queda atrs del de el hombre, tambin en muchos
casos les es superior
en un doble respecto; en primer lugar por la rapidez
del desarrollo psquico y luego por ciertas direcciones
funcionales unilaterales favorecidas por los modos especiales
de vida de una especie animal determinada. La mayor
rapidez del desarrollo psquico se manifiesta en que muchos animales bastante
pronto, algunos de repente despus del nacimiento, son capaces de formar
representaciones sensitivas relativamente precisas y de ejecutar movimientos
que respondan un propsito. En este respecto se encuentran en los animales
superiores grandsimas diferencias; por ejemplo el pollo apenas salido del
huevo, comienza pronto picotear el grano, mientras que el perro recin nacido
es ciego y presenta durante largo tiempo movimientos no coordenados. Sin
embargo, parece ser que el desarrollo humano, es el ms lento y en mximo grado
dependiente de ayudas y de cuidados exteriores.
3. An ms sorprendente es el desarrollo
funcional unilateral que presentan
algunos animales que se manifiesta en actos impulsivos determinados, conexos
por lo regular con ciertas necesidades de nutricin, de reproduccin de
defensa en el desarrollo de ciertas representaciones sensitivas y
asociaciones que entran como motivos en aquellos actos impulsivos. Tales
impulsos unilateralmente desenvueltos se llaman instintos. La opinin de que el instinto es una
propiedad que slo pertenece la conciencia animal y no la humana es
absolutamente contraria la psicologa, hallndose tambin en contradiccin
con la experiencia. La disposicin hacer externos los impulsos animales
generales, sobre todo el impulso para la nutricin y para la reproduccin, es
innata, tanto en el hombre como en el animal. Lo peculiar de muchos animales es
nicamente el modo especial de exteriorizar estos impulsos, consistente en
varias acciones complejas que responden un propsito; pero tambin los
animales se producen en este respecto de maneras sumamente diferentes. Son
numerosos los animales, tanto inferiores como superiores, en los que, como en
el hombre, no presentan propiedades especiales las acciones procedentes de
instintos innatos. Es tambin digno de notarse que la domesticidad de los
animales debilita por lo general las manifestaciones instintivas propias del
estado salvaje; pero es susceptible, por otra parte, de producir nuevos
instintos que pueden considerarse como modificaciones de aquellos instintos
salvajes, como, por ejemplo, los perros de caza especialmente los perros de
muestra, bracos y otros semejantes. El grado da desarrollo relativamente
elevado alcanzado por ciertas tendencias instintivas en los animales en
comparacin con el del hombre, se asocia evidentemente con su ms unilateral
desarrollo, por el cual la vida psquica de los animales suele explicarse casi por
completo en aquellos
procesos coasociados con
el instinto dominante.
4. En general
se puede considerar los instintos como acciones impulsivas que
nacen de sensaciones y de sentimientos sensoriales. El
punto de partida fisiolgico en las sensaciones que
con especialidad determinan los instintos son los rganos de nutricin y los de reproduccin.
Todos los instintos animales pueden muy bien reducirse simplemente las dos clases de instintos
de nutricin y
de reproduccin; pero entonces, con
especialidad estos
ltimos en sus manifestaciones ms complejas, se
agregan siempre impulsos auxiliares de defensa impulsos sociales que, por su origen, se deben considerar como modificaciones especiales del instinto
de la generacin. Y aqu encuentran su lugar los
instintos de muchos animales para construir casas y nidos, como el castor, las aves, numerosos insectos
(araas, avispas, abejas y hormigas) y adems los matrimonios animales comunes
especialmente entre la clase de las aves, las cuales presentan, ora la
forma monogmica, ora la poligmica. En fin, aqu se deben colocar tambin las
llamadas sociedades animales de las abejas, de las hormigas y de las
termitas. En realidad no son sociedades, sino vnculos genticos, en las que el
instinto social que tiene reunidos los individuos de una familia, as como
tambin el instinto de defensa comn ellos, estn subordinados al impulso de
reproduccin.
En todos los instintos las acciones impulsivas del
individuo parten de ciertos estmulos sensitivos, en parte externos, en parte
internos. Las mismas acciones deben, con todo, atribuirse los actos
impulsivos actos volitivos simples, porque ciertas representaciones y
sentimientos les preceden y acompaan como motivos simples. La naturaleza de
las acciones, compuesta y fundada en disposiciones innatas, slo puede
encontrar su explicacin en las propiedades del sistema nervioso hereditarias
de especie especie. Por estas propiedades, ciertos mecanismos reflejos
innatos se ponen en accin consecuencia de ciertos estmulos sin ningn
ejercicio del individuo. La accin de estos mecanismos conforme al propsito
slo puede considerarse como un producto del desarrollo psicofsico d la
especie. Y, favor de esta interpretacin, se halla tambin el hecho de que
los instintos, no slo admiten variadas modificaciones individuales, sino
tambin cierto perfeccionamiento por parte del ejercicio individual. As el ave
aprende poco poco construir su nido del modo ms perfecto. Las abejas
adaptan sus construcciones necesidades mudables. En lugar de fundar una colonia
nueva, una familia de abejas amplia la construccin ya habitada cuando tiene
su disposicin el espacio necesario, una familia cualquiera de abejas y de
hormigas puede hasta adquirir hbitos anormales; por ejemplo, una familia de
abejas tiene el hbito de robar la miel de otras colmenas vecinas antes que
recogerlo ella misma, bien una familia de hormigas tiene el hbito
maravilloso de hacer esclavos los individuos de otras familias de criar
gorgojos como animales domsticos que les dan su alimento. El origen
explicable, la consolidacin, la heredabilidad de tales hbitos indican
claramente el modo en que pueden haber salido instintos complicados. Jams se
presenta un instinto aislado sino en gneros y especies afines, formas ms
simples de un mismo instinto. As la cavidad que la avispa de pared hace en
un muro para depositar sus huevos puede considerarse como el ejemplo primitivo
de las ingeniosas construcciones de las abejas. Entre los dos, como anillo
intermedio natural, est la construccin relativamente simple de la avispa
comn, constituida por pocas celdas hexagonales cementadas unas con otras
mediante sustancias vegetales.
Los instintos ms complejos se pueden, pues,
explicar como productos de la evaluacin de impulsos originariamente simples
que siempre se diferenciaron ms en el curso de numerosas generaciones mediante
hbitos individuales que poco poco se renen, se consolidan y se transmiten
por herencia. Por eso cada proceso habitual puede considerarse como un
grado en esta evolucin psquica. La transformacin gradual del mismo en una
disposicin innata se halla, no obstante, derivada de los procesos psicofsicos
del ejercicio, por los cuales actos volitivos compuestos pasan poco poco movimientos automticos que siguen inmediatamente, como reflejos,
las impresiones correspondientes.
5. Si, en conformidad con la psicologa
comparada, se trata de resolver la
cuestin de la relacin gentica del hombre con los animales,
considerando la homogeneidad de los elementos psquicos y de sus formas de
conexin, tanto de los ms simples como de los ms generales, se debe admitir
la posibilidad de que la conciencia humana se haya desenvuelto de una forma
inferior de conciencia animal. Tambin esta hiptesis ofrece psicolgicamente
una gran probabilidad porque, si de un lado la serie animal ya presenta
diversos grados de desarrollo psquico, de otro cada hombre particular recorre
un desarrollo anlogo. Si la historia de la evolucin psquica nos conduce, en
general, de este modo, un resultado que confirme la teora de la evolucin
fsica, no se debe con todo desconocer
que las diferencias psquicas entre el hombre y los animales, tal y como
resaltan en los procesos intelectuales y afectivos procedentes de las
combinaciones aperceptivas, son incomparablemente ms profundas que las
diferencias fsicas. Asimismo, como sufre nicamente pequeas variaciones por
la influencia de la educacin, la gran estabilidad del estado psquico de los
animales hace que sea sumamente improbable que cualquiera de las especies
actualmente vivientes pueda nunca sobrepujar por el lado psquico los limites
ya alcanzados.
5 a. Las teoras que
intentan definir psicolgicamente la relacin entre el hombre y los animales
oscilan entre dos extremos, esto es, entre la opinin dominante en la antigua psicologa de que las
facultades psquicas ms elevadas, especialmente la razn, faltan
completamente en los animales, y la opinin extendida entre los mantenedores de
la psicologa animal especial, de que
los animales son perfectamente iguales al hombre en todo, incluso en la
facultad de reflexionar, de juzgar y de concluir, en sus sentimientos morales,
etc. Cada la psicologa de las facultades, la primera de estas opiniones ha
llegado ser insostenible. La segunda
se basa en la tendencia, difundida en la psicologa popular, de
interpretar todos los hechos que puedan
objetivamente observarse transformndolos en modos del pensamiento
humano y en reflexiones lgicas. Pero una indagacin ms honda de las
manifestaciones de la llamada inteligencia animal demuestra que se deben
entender constituidas por simples actos de reconocimiento sensitivo por
asociaciones, mientras que les faltan aquellas propiedades que pertenecen los
verdaderos conceptos y las operaciones lgicas. Ahora bien; puesto que los
procesos asociativos pasan continuamente los aperceptivos y los comienzos de
estos ltimos, simples acciones activas de atencin y de eleccin, se
presentan, sin duda, en los animales superiores, tambin esta diferencia debe,
por lo dems, entenderse sin ms, ms bien como una diferencia de grado y de
composicin que como una diferencia en
la naturaleza de los procesos psquicos.
En las ms antiguas
direcciones de la psicologa, tanto en las de la psicologa de las facultades como
en las de la intelectualista
( 2), los instintos animales presentan
una dificultad especialsima. Puesto que el intento de derivar tales instintos
de condiciones individuales condujo, especialmente en los instintos ms
complejos, una apreciacin completamente inverosmil de las funciones
psquicas, se concluy con frecuencia por declararlas inconcebibles, lo que
equivale lo mismo, por calificarlas de efectos de representaciones innatas. Este enigma de los instintos deja de ser
insoluble cuando, como se ha hecho
atrs, se conciben los instintos como formas especiales de manifestaciones
impulsivas en los animales y en los hombres, anloga las ms simples
manifestaciones impulsivas psicolgicamente
comprensibles. Aqu, pues, en los fenmenos de ejercicio, que fcilmente
se observan, especialmente en el hombre, por ejemplo, en el ejercicio de
movimientos complicados, como en el de
tocar el piano, se puede establecer el trnsito de las acciones volitivas originariamente
compuestas, movimientos impulsivos y reflejos. A esta interpretacin de los
instintos se ha objetado que es imposible poner de manifiesto en la experiencia
la transmisin hereditaria en ella supuesta, de variaciones adquiridas
individualmente, no siendo de ninguna manera posible practicar, por ejemplo,
observaciones seguras sobre la transmisin de mutilaciones, como menudo se
afirmaba antes. Algunos bilogos admiten que todas las propiedades de los
organismos deben derivarse de una seleccin, la cual se verifica por la
supervivencia de los individuos mejor adaptados las condiciones naturales, y,
por consiguiente, de una seleccin natural externa, y que slo esta
seleccin natural externa es lo que puede producir variaciones en las
disposiciones del embrin que se transmiten los descendientes. Aunque pueda
concederse que una propiedad adquirida por un solo individuo no tiene
generalmente ninguna influencia hereditaria, no se puede, sin embargo,
comprender por qu actos habituales, ciertamente suscitados indirectamente por
condiciones naturales externas, pero que primeramente se fundan en propiedades
psicofsicas internas de los
organismos, no puedan producir, en el
caso de que obren travs de varias generaciones, imitaciones en los esbozos
embrionales, tanto como las influencias directas de la seleccin natural. En
favor de esta conclusin est tambin la observacin de que, especialmente por el hombre, se heredan ciertos
movimientos expresivos particulares y algunas habilidades tcnicas. Como se
comprende, esto no excluye en ningn caso la cooperacin de las influencias
naturales externas, de acuerdo con los hechos de la observacin; pero estas
influencias requieren un doble modo de obrar: en primer lugar, un modo directo,
en el cual el organismo slo se modifica pasivamente por la accin de la
seleccin natural, y en segundo lugar, un modo indirecto, en el cual las
influencias externas determinan por de pronto reacciones psicofsicas, que son
luego la causa primera de las modificaciones que sobrevienen. S se excluye
este ltimo modo de obrar,
no
slo se ciega una de las principales fuentes para el conocimiento de la
finalidad manifiesta en grado eminente
en los organismos animales, sino que, de un modo ms especial, se hace
tambin imposible la explicacin psicolgica de la evolucin gradual de los
actos de la voluntad y de su transformacin regresiva en reflejos con
caracteres de finalidad, cual se nos presenta en un gran nmero de movimientos
expresivos innatos ( 20, 1).