Luciano
Nicols Garca
Universidad
de Buenos Aires - CONICET
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Introduccin
Anbal Norberto Ponce (1898-1938) es
una de las figuras intelectuales ms relevantes del pensamiento argentino de
las primeras dcadas del siglo XX. Su obra recorri buena parte de los
intereses intelectuales del crculo de autores ligados a Jos Ingenieros: la
literatura, la poltica, las ciencias, la filosofa y las manifestaciones
culturales en general. Su apropiacin del pensamiento marxista, durante la
dcada de 1930, lo ha convertido en un pensador referente dentro del marxismo
latinoamericano. Autor ampliamente reconocido durante su tiempo de vida, luego
de su muerte su figura qued ligada al ncleo intelectual del Partido Comunista
Argentino (PCA).
La filiacin de su ltimo perodo de trabajo intelectual con el marxismo
ha sido el centro en torno al cual se ha indagado su obra, anlisis que ha
resurgido ltimamente por la vinculacin hallada entre su pensamiento y el de
Ernesto Che Guevara (Kohan, 2000; Woscoboinik, 2007). Sin embargo, los
diferentes ngulos con los cuales se ha tratado la obra de Ponce, le han dado
poca importancia a sus trabajos psicolgicos; el hincapi puesto en su
pensamiento poltico ha eclipsado esa zona de su produccin. Incluso ha sido
dejada de lado deliberadamente, como ocurre en los textos de Marinello (1958),
Troise (1969), Tern (1983) o Kohan (2000). Descontando el esfuerzo de su
discpulo Hctor Agosti, quien se encarg de la edicin de las Obras
Completas de Ponce (1974), y de los psiquiatras ligados a PCA, como Jorge
Thnon o Gregorio Bermann, la produccin psicolgica de Ponce ha sido obviada,
an cuando sta ocupa un cuarto del total de sus Obras Completas.
Si bien esta omisin puede ser comprensible dentro de los mbitos de la
historia poltica e intelectual, resulta particularmente significativo que,
dada la jerarqua del autor dentro de la intelectualidad argentina, y la
extensin y variedad de su produccin psicolgica, los trabajos sobre la
psicologa ponciana sean escasos y dispersos dentro de los estudios de historia
de la psicologa local. Los trabajos relevados ms importantes, o bien se
detienen en un aspecto particular de su obra, como los trabajos de Vezzetti
(1994, 1996), quien se ocupa de su figura en funcin del problema de la
recepcin del psicoanlisis en la Argentina; o bien realizan un recorrido
general de la obra psicolgica de Ponce, considerndola ms o menos uniforme y
autocontinente (por ejemplo, Jardn, 2006; Woscoboinik, 2007).
Quizs sea posible vincular la falta de anlisis ms especficos sobre
los trabajos de psicologa de Ponce al hecho de que pertenecen a un perodo -la
dcada de 1920 y principios de 1930- que no ha recibido especial atencin. La
mayor cantidad de estudios sobre historia de la psicologa local se concentran
en dos perodos, entre fines del S. XIX a las primeras dcadas del S. XX (por
ejemplo, Vezzetti, 1985; Talak, 2008), y despus de 1940 (por ejemplo, Dagfal,
2009).
Varios de los trabajos relevados caracterizan la psicologa de Ponce
como positivista, en consonancia con lo que se considera una forma predominante
de conocimiento en el perodo antes delimitado (por ejemplo, Kirsch, 1994).
Suele plantearse al positivismo como una perspectiva intelectual aferrada a la
empiria obtenida de la experimentacin y excluyentemente naturalista. Esta
caracterizacin, frecuente y desprovista de la complejidad intrnseca de un
sistema de pensamiento de gran amplitud y trascendencia histrica, suele usarse
en un tono peyorativo y tiene por efecto homogeneizar a las obras y autores de
fines de S. XIX hasta la dcada de 1940, en trminos de una versin
simplificada de los valores y las nociones de ciencia detentadas por ese
movimiento. Esta operacin es, en trminos historiogrficos, usualmente
improductiva e incluso un obstculo para el anlisis. Por esto, los trabajos
psicolgicos de Ponce han sido considerados anticuados y sin mayor
trascendencia luego de su muerte, y por tanto, poco relevantes para los
estudios histricos de la psicologa en Argentina, ms centrados en la
profesionalizacin y el psicoanlisis.
El artculo se propondr un anlisis de las diversas temticas presentes
en la obra psicolgica de Ponce a partir de una divisin original de la misma,
a fin de incluir criterios de anlisis para los diferentes momentos de su
produccin. Esta divisin se centrar en los cambios de tpicos, conocimientos
y referencias en la psicologa ponciana, y la nocin de ciencia que subyace a
esas modificaciones. En principio, este anlisis intentar desplegar un mapa de
su obra con un doble objetivo: en primer lugar, mostrar que la diversidad de
temticas contenidas en esta obra no pueden ser reductibles a una
caracterizacin simplista del positivismo. En segundo lugar, mostrar tal
diversidad de temticas permitir establecer un punto de inicio para rastrear
la trascendencia y relevancia de la obra de Ponce para el conocimiento
psicolgico del momento y reubicar su figura dentro de los estudios de historia
de la psicologa y psiquiatra. Adems, se esbozarn algunas hiptesis sobre el
lugar que la psicologa ha ocupado en el pensamiento de Ponce, para lo cual se
tendrn en cuenta los diversos momentos de su pensamiento de manera ms global.
Examen
de la psicologa ponciana.
Usualmente, la psicologa de Ponce
es periodizada en dos tiempos. Un primer momento fuertemente ligado a la
fisiologa, la biologa y la clnica, relacionado a cuestiones de la
psicopatologa. El enfoque sostenido en esta etapa habra sido tpicamente
positivista, debido al papel central de la evidencia obtenida va una
metodologa experimental y de laboratorio, lo cual supondra una versin
reduccionista de la ciencia. Un segundo momento estructurado en una psicologa de
las edades, en la cual diversas obras se analiza al nio y al adolescente
adoptando una perspectiva gentica, la cual moderara en parte su filiacin
positivista. Si bien el mismo Ponce ha contribuido a configurar esta
periodizacin, si se recorren sus textos psicolgicos puede encontrarse que
esta divisin no es adecuada a la diversidad de temticas que aborda, las
referencias que utiliza y las metodologas a las que recurre. De hecho, sus
trabajos psicolgicos admite diversos vectores posibles a partir de los cuales
se puede ordenar tanto su produccin como las lecturas de ella. Slo por
mencionar algunos, es posible ordenar su obra a partir de sus estudios
fisiolgicos y clnicos, del lenguaje, de las emociones, de la inteligencia;
incluso puede hacerse a partir de un enfoque ligado a estudios literarios.
En este artculo se dividir la
psicologa ponciana en cuatro tpicos: en primer lugar, la fisiologa, donde se puede hallar la impronta
de su formacin mdica en Hospicio de las Mercedes; en segundo lugar, hacia la
segunda mitad de la dcada de 1920, su inters en el estudio de las emociones;
en tercer lugar, los trabajos en los que se inicia una psicologa del
desarrollo, especialmente alrededor del nio como objeto de estudio. En cuarto
lugar, sus estudios sobre la formacin de la personalidad adolescente, temtica
ligada a la literatura y el papel que le atribuy a los factores sociales en la
constitucin del individuo. Con este despliegue se intentarn mostrar los
diversos momentos y variaciones de dicha produccin, con el fin de recortar los
tpicos en funcin de la especificidad con la que fueron tratados.
1.
Ponce y la fisiologa.
Las referencias a la biologa y la
fisiologa son ostentosas en sus primeros artculos publicados en Revista de Filosofa, baste con citar sus ttulos: La fisiologa
funcional (1921), Problemas de la herencia psicolgica (1922a), La
rehabilitacin del lbulo frontal (1923). En estos textos, se adopta una
postura eminentemente monista, en la cual las bases fisiolgicas de las
funciones psquicas no slo son fundamentales para su comprensin, sino que
explican en s mismas la operatoria y la existencia de dichas funciones. De
hecho, la confianza en los descubrimientos de la fisiologa del momento le
permite a Ponce afirmar: es la personalidad psquica la ltima y ms elevada
manifestacin del sistema nervioso, y extenderse por fuera del dominio de la
biologa, al sostener, recurriendo a autores como Sherrington, Pavlov y
Betcherev, que la vieja disputa en torno del concepto de individuo puede
considerarse resuelta: individuo quiere decir unidad en las funciones, y esta
unidad es la constante manifestacin de lo que es fundamental en todo proceso
biolgico, la composicin qumica de la materia viva (Ponce 1921, p. 84).
En esta perspectiva del el problema filosfico de la individualidad,
pueden reconocerse las afirmaciones que Ingenieros realiza en Principios de
psicologa (1919) sobre el valor de la ciencia como proveedor de datos y
materia de reflexin a la filosofa. Para Ponce, como para Ingenieros, la
psicologa debe consolidarse como una ciencia natural, cuyas hiptesis deben
ser confrontadas con la evidencia obtenida de la biologa. Es necesaria la
referencia a Ingenieros para comprender esta primera etapa de la produccin de
Ponce. Es conocido el hecho de que es uno de los herederos del pensamiento de
Ingenieros, especialmente en lo que respecta a su pensamiento poltico, pero
tambin en trminos intelectuales amplios. La relacin especfica entre la
psicologa de Ingenieros y la que desarrolla Ponce no ha sido trabajada en
detalle, y aqu se establecern solamente algunos puntos de contacto y de
ruptura, debido a que atender a la incidencia de Ingenieros sobre el
pensamiento de Ponce, en la psicologa u otro campo, merecera un tratamiento
extenso.
Los Principios de psicologa le proveyeron a Ponce una
perspectiva gentica de la psicologa basada sobre todo en el evolucionismo y
la biologa. Sobre este punto, Vezzetti afirma que Ponce sigue y a la vez
estrecha (Vezzetti 1996, p. 165) las formulaciones de Jos Ingenieros. Puede
reconocerse este punto con la siguiente cita: El fin perseguido por el mtodo
gentico es determinar entre las funciones psquicas aquellas que pueden ser
consideradas como caracteres mendelianos (Ponce 1922a, p.106). De hecho, la
perspectiva biolgica de Ponce hace tanto nfasis en la fisiologa que se
distancia del evolucionismo sociolgico y de ribetes filosficos de Ingenieros.
Al principio de su trabajo psicolgico, Ponce sostiene sin ms una perspectiva
atomista y reduccionista de la ciencia: Explicar no consiste para el psiclogo
sino en reducir ciertos hechos a otro grupo de hechos ms simples y ya para
nosotros familiares (Ponce 1923b, p. 162). Como puede verse en su prlogo a la
Psicologa de Amadeo Jaques, para
este momento de su obra posee una nocin de ciencia particularmente definida:
Si [una] creencia correspondiera a alguna realidad, se desprendera
naturalmente de los hechos; si no es as su existencia deviene por lo tanto cosa
intil (Ponce 1922c, p.13).
Ha sido por estos primeros textos que se lo ha ubicado en tradicin
positivista y se ha efectuado la operacin antes mencionada. Para este momento
de su produccin, Ponce se atiene a criterios experimentales y naturalistas,
pero no de manera excluyente. Ms adelante mostraremos que esta caracterizacin
debe ser matizada y no extendida al resto de su produccin de la dcada de 1920
por las divergencias de sus temas y referencias. Su adopcin de esta
perspectiva de pensamiento merece algunas lneas. Ponce logr reconocimiento
por su capacidad literaria y ensaystica sobre historia argentina, demostrada
con sus trabajos sobre Wilde y Sarmiento. El enfoque naturalista que desarrolla
Ponce de la psicologa y la ciencia no se deriv directamente de este
antecedente. Puede plantearse que esa perspectiva fue determinada en buena
medida por Ingenieros a partir de lo que afirma en el ensayo que le dedica a su
maestro (Ponce, 1926). All sostuvo que la generacin del 80 haba hecho del
estudio de las ciencias naturales un legado cultural, y que Ingenieros se
dedic a la psiquiatra debido a que presenta el inters inagotable de los
mayores problemas. (...) los desarreglos del funcionamiento mental invitan
pensar sobre los desarreglos del funcionamiento social y a transferir esa misma
inquietud a los problemas superiores de la filosofa y la moral (p. 151).
Siguiendo a Tarcus (2007), es posible ver que parte del pensamiento socialista
positivista se fund en la pretensin del estudio cientfico de la sociedad, de
all la necesidad de la formacin cientfica, argumento predominante en el
Ingenieros de principios del S. XX (pp. 424, 438, 443). Ponce reconoci a
Ingenieros como una slida gua en su formacin intelectual, en tanto que el conocimiento
cientfico, como base progresiva del pensamiento, permite intelectualmente
mayor amplitud de miras. Ya en las postrimeras de ese linaje intelectual,
Ponce habra obtenido de la psicologa y de la ciencia en general herramientas
intelectuales fiables y conocimientos seguros sobre los cuales autorizar su
pensamiento. Cabe aclarar que no se intenta especular sobre las motivaciones
que lo llevaron a dedicarse a la psicologa, sino ms bien plantear una primera hiptesis sobre el papel
que el conocimiento cientfico ocup en su formacin y reubicar a la psicologa
dentro de su obra a la luz de los lineamientos intelectuales de la poca.
En la intelectualidad argentina de las primeras dcadas del siglo
XX circularon diversas ideas de ciencia,
y rastrear estas variaciones puede ser productivo para una caracterizacin
ajustada de los diversos autores ligados a ese perodo. Ponce, hacia 1924,
afirma: La especializacin, fruto del mtodo experimental, independiza da a
da materias hasta ayer unificadas, pero as se ha formado el tipo funesto de
especialista estrecho y cerrado (...). La ciencia en cambio es coordinacin: no
junta, sino relaciona. Su objeto no es el hecho, es la ley. Todo
progreso efectivo ha surgido siempre de una aproximacin inesperada, y
especializar demasiado equivale a impedir tan fecunda aproximacin (Ponce,
1924, pp. 532, 533, las cursivas son mas). Esa aseveracin muestra un desapego
de las cuestiones metodolgicas para la obtencin de la evidencia emprica, y
pone el acento en la reflexin terica como actividad principal; en esto radica
una diferencia sustancial respecto de idea simplista del positivismo como un
pensamiento estrechamente empirista. No se trata de hacer un anlisis
epistemolgico de los dichos y contradicciones de este autor. De hecho, por
aquel entonces, la epistemologa como disciplina autnoma, indagadora y
normativa de la ciencia, recin comienza a configurarse en Alemania e
Inglaterra. El punto es mostrar que las diferencias en las nociones de ciencia
son importantes a la hora de analizar las transformaciones del pensamiento de
este autor y de otros del perodo. Ponce, en lo que sigue de su obra
psicolgica, se atendr a una concepcin de ciencia ms terica que
experimentalista.
2.
Ponce y las emociones
A mediados de la dcada de 1920,
sobre todo despus de la muerte de Ingenieros, Ponce comenz a dedicarse a
temticas psicolgicas con una especificidad que lo distancia de Ingenieros.
Abord temticas psicolgicas sin seguir de forma sistemtica los lineamientos
programticos de Principios de Psicologa. El primer captulo de
su libro Gramtica de los Sentimientos (1929a), publicado por primera
vez en 1925 en la Revista de Criminologa, Psiquiatra y Medicina,
muestra la introduccin de tpicos psicolgicos novedosos a la vez que las
temticas clnicas y fisiolgicas siguen presentes, por lo que puede hallarse
all un punto de pasaje en los intereses de Ponce.
En ese captulo, analiz de manera
conjunta el papel de las emociones y el raciocinio en el uso del lenguaje. El
lenguaje es trabajado como una funcin privilegiada para el anlisis tanto de
las influencias de la vida en sociedad como de la locura y los trastornos
fisiopatolgicos. En este texto es posible encontrar algunas de las clsicas
dicotomas del pensamiento psicolgico interrelacionadas de diversas maneras:
la racionalidad vs. la impulsividad; la
individualidad vs. la socializacin; la constitucin normal vs. la
psicopatologa. Ponce caracteriz al lenguaje como uno de los aspectos esenciales
que diferencian al hombre de los animales, y que por esto seala las distancias
evolutivas de las funciones psicolgicas de los primeros sobre los segundos.
Sin embargo, debido a las convenciones necesarias para la vida en sociedad, el
lenguaje humano sufre una objetivacin que progresivamente elimina a las
emociones. Ponce encontr que el desarrollo del lenguaje supuso adems un
avance de la inteligencia y un aumento en la complejidad social. Y si bien
considera que la abstraccin del lenguaje permiti un avance de la
inteligencia, afirma que el pensamiento no puede ser traducido en su totalidad
en palabras, con lo cual concluye que parte del pensamiento y las emociones
escapan a las posibilidades de comunicacin de un yo secreto: Pensamos
por ideas, es decir socialmente, todas las veces que anulamos ese yo para
penetrar en los dominios de lo que no es nuestro yo (Ponce 1929a, p. 14,
cursivas del autor). En esta cita puede encontrarse un ngulo de abordaje del
lenguaje que claramente no puede desprenderse de la fisiologa. El abordaje
psicolgico del lenguaje llev a Ponce a formulaciones ms afines a temas
sociales, incluso con miras filosficas.
Al mismo tiempo, recurri a los estudios de Piaget para afirmar que el
lenguaje infantil est cargado de afectividad y que se relaciona al
individualismo que caracterizara a la niez. Esta asociacin
individualismo-afectividad-niez lo llev a un planteo de la patologa que
puede encontrarse decenios antes de 1920 y que muestra un momento de transicin
en su pensamiento. Este autor encontr que en el neologismo mrbido puede
detectarse un nivel de afectividad e impulsividad que omite las convenciones
sociales y que no se rige entonces por el raciocinio. Aparece entonces la idea
de involucin psicopatolgica: [la] ley de regresin, que Huglings Jackson
demostrara, viene a traernos, despus de un largo viaje, al punto mismo de
partida. La afectividad que cre al signo es la misma afectividad que la
destruye (Ponce 1929a, p. 211, cursivas del autor).
Es necesario sealar que Ponce se esfuerza por relacionar el desarrollo
social del lenguaje con el desarrollo del lenguaje en el nio y su expresin en
la psicopatologa. Mientras que antes primaba la neurofisiologa,
aqu podemos encontrar una argumentacin ms amplia y rica en matices sobre la
normalidad y la patologa. En el resto de los captulos del texto, editados por
primera vez en 1929, Ponce no dud, an entonces, en asociar a partir de
Levy-Brhl el pensamiento del nio con el del salvaje (p. 49), sostener desde
Pavlov y Guillaume que todo el desarrollo infantil consiste en reaccionar a
seales (p. 32) y detenerse con especificidad en las patologas del lenguaje.
Sin embargo, puede encontrarse la introduccin del problema del desarrollo del
pensamiento infantil y el papel de la sociedad en el desarrollo como uno de los
ejes del texto. Las referencias a Piaget son relevantes en tanto tendrn
amplias repercusiones en su pensamiento psicolgico. Puede decirse que en Gramtica
de los Sentimientos se encuentra el germen de los temas que luego trabajar
de forma ms innovadora, al tiempo que puede verse a partir de este texto cmo
las cuestiones clnicas y neurofisiolgicas son puestas cada vez ms en segundo
plano
3.
Ponce y el desarrollo del nio.
Los cursos que Ponce ofreci sobre el desarrollo infantil son, sin duda,
un punto de quiebre en su produccin, especialmente porque en ellos asumi una
perspectiva gentica de la psicologa antes ausente en su pensamiento. Estos
estudios conllevan un giro conceptual que constituir una zona intermedia en su
trabajo, donde introduce temticas nuevas con criterios originales. En esta
zona se produjo un descentramiento de sus intereses, relegando la biologa y la
clnica y distancindose definitivamente de los enfoques propuestos por
Ingenieros en Principios, al usar nociones y referencias con las que
ste no contaba.
Este momento se caracteriza por
indagaciones desde una perspectiva gentica de mediano alcance, no ligadas
directamente al estudio del desarrollo biolgico, ni basadas en la idea de
gnesis a partir de un principio de la filosofa evolucionista. Ms bien, la
nocin de gnesis que prevalecer es la del estudio de la aparicin de las
funciones psicolgicas y de su constitucin especfica. Ponce necesit adoptar
una teora sobre el desarrollo a fin de determinar especficamente qu papel
juega la maduracin y el aprendizaje en el mismo.
Como adelantamos, en Gramtica de
los sentimientos incorpor las ideas de egocentrismo de Piaget, ligndolo
al de mentalidad primitiva de Levy-Brhl. El ginebrino ocup el lugar central
de su psicologa evolutiva, aunque para 1930 ampli el espectro de autores con
los que trabaja, con perspectivas diversas y actualizadas sobre el desarrollo
psicolgico, como las de Wallon, Koffka o Stern. A partir de su lectura de las
obras de Piaget de la dcada de 1920, Ponce se apropi rpida y definitivamente
de la nocin de egocentrismo. La idea de un nio autocentrado e
individualista fue ubicada como un eje organizador para el resto de sus
producciones.
La nocin de egocentrismo supone que el nio es incapaz de adoptar la
perspectiva de los dems. Segn esta concepcin individualista del desarrollo,
el nio pasa de un estado de incomprensin y desinters por los dems a una
progresiva socializacin hacia el fin de la infancia. Esta concepcin asume que
el desarrollo de las funciones psicolgicas depende del contacto directo del
nio con el mundo, sin mediaciones de otros (Bruner, 1994). La siguiente cita
de Ponce muestra cmo el pensamiento del nio pasa de un estado de afectividad,
individualidad e irracionalidad a uno de racionalidad y sociabilidad:
[La infancia] Es el perodo
individualista del lenguaje, fuertemente marcado por un predominio de la
afectividad. (...) aunque el nio habla
un lenguaje socializado, su pensamiento continua siendo en cierta manera
individual. (...) [Debido a la socializacin] en el mismo razonamiento lgico ser posible reconocer sin dificultad
una discusin consigo mismo que reproduce internamente las peripecias de una
discusin real (Ponce 1929a, pp.16-17, cursivas del autor)
Ya para 1930, se haba hecho de la
agenda de la psicologa del desarrollo europea. Para esta poca, y por los
autores antes mencionados, la psicologa francesa transformaba al nio en un
objeto de estudio en s mismo (Carroy, Ohayon & Plon, 2006), y Ponce, por
sus lecturas y produccin, se convirti en uno de los difusores de esta
transformacin dentro de la Argentina. Si bien el escenario francs de la
psicologa y la psiquiatra tuvo una alta incidencia local, especialmente por
Ribot y Janet, en este perodo de su produccin, y luego de su viaje a Pars de
1929, el trabajo de Ponce se ceir an ms a la agenda problemas de la
psicologa francesa, con autores que, como Wallon y Piaget, adquieren autonoma
de la clnica francesa.
En los cursos de 1930 dirigidos a
docentes que dieron lugar a Problemas de
psicologa infantil (1931),
Ponce adopt un modelo de estadios, de inspiracin piagetiana, para describir y
explicar el desarrollo de la inteligencia infantil. Luego de una primera fase
madurativa general, se enfoc en lo que l denomin la etapa de la tcnica,
en la cual los esquemas sensorio motores ligados a la percepcin tctil manual
se vinculan con la adquisicin del lenguaje, que acta como herramienta de
organizacin mental y orientadora de la percepcin, a la vez que permite el
inicio de la socializacin (p. 431). A esta etapa le sigue un estadio
eminentemente egocntrico, en el cual el pensamiento infantil se desprende de
la realidad concreta a la vez que se apega a la fantasa, debido en parte a la
dificultad del nio de adoptar perspectivas descentradas. Finalmente alcanza
una etapa reflexiva, en la que el nio adquiere un pensamiento al mismo tiempo
abstracto y racional, y es capaz de adoptar perspectivas alternativas a la suya
al desarrollar la capacidad de discutir
con otros, resultante en la socializacin. Producto del nfasis en la ontogenia
y el desarrollo de la inteligencia y la racionalidad, las referencias clnicas
y fisiolgicas pasaron a ser utilizadas como referencias relativas al
desarrollo normal de las funciones y no como una problemtica central.
La introduccin de Piaget le
permiti alejarse de la idea de ontognesis sostenida por Ingenieros
estrechamente ligada a Haeckel: en el orden orgnico la evolucin ontogentica
es un resumen aproximado de la evolucin filogentica, en el orden psicolgico
la evolucin del individuo resume la evolucin sociogentica (Ingenieros,
1919, p.417). Entonces, la ontognesis dependa estrictamente de la filognesis
y la sociognesis y que concebida como un desarrollo gradual y continuo de las
funciones psicolgicas tanto para el hombre como para cualquier otro organismo.
Ponce, en este punto, sostuvo una idea sobre la ontognesis basada en las
discontinuidades y los saltos cualitativos, donde el nio no slo se diferencia
del resto de las especies sino tambin del adulto. La siguiente cita muestra un
argumento que da autonoma a la psicologa infantil de la biologa y la sociologa:
todos los procesos psquicos an los ms ntimamente ligados a la fisiologa,
tienen otra faz que sta no podr explicar nunca, y esa otra faz tan rica en
detalles como aquella, no se nos presenta con nitidez suficiente sino cuando
agregamos a los fundamentos biolgicos las influencias sociales. Por su base
biolgica y por su aspecto social, la memoria infantil difiere profundamente de
la adulta (Ponce, 1931, pp. 449-450). La infancia entonces no slo se atiene a
procesos madurativos, sino que las funciones psicolgicas de los nios tienen
propiedades particulares que modulan su acceso a las influencias sociales, las
cuales para Ponce remiten siempre al egocentrismo. Reconoci en esto que la
mentalidad infantil es especial, completa, sui generis (p. 484,
cursivas de Ponce). Esta perspectiva puede plantearse en trminos de una
psicologa que indaga las transformaciones de las funciones, basada en un
modelo de discontinuidades en el desarrollo.
Esta variacin es central en la medida en que se pone en juego un ncleo
duro de problemas ontolgicos y epistemolgicos para el estudio del desarrollo.
Retomando los argumentos de Moscovici (2003), el pensamiento de Piaget hacia
las dcadas de 1920 y 1930 se hace eco de uno de los interrogantes centrales de
la modernidad: cmo se pasa del pensamiento colectivo y prerracional al
individual y racional. Segn este autor, Piaget fue tributario de los
desarrollos de Durkheim y Levy-Brhl respecto del problema del papel de la
sociedad en el desarrollo del pensamiento, y del psicoanlisis en su nocin de
egocentrismo. Sin embargo, concluye que Piaget avanza en sus estudios siguiendo
el modelo de pasaje continuo y gradual de lo preracional a lo racional de
Durkheim, opuesto a la diferencia cualitativa y excluyente de estas instancias
que era sostenida por Levy-Brhl (pp. 93,103). Carroy et al.
(2006) tambin sealan el papel fundamental que cumplieron estos autores en la
conformacin de una psicologa que incluy criterios sociales a la vez que se
desligaba de la clnica y de la biologa en Francia durante las primeras
dcadas del S. XX. Lo interesante de la nocin de egocentrismo que sostiene
Ponce es que realiza una lectura de Piaget donde prima el nfasis en las tesis
de Levy-Brhl. Si bien este autor y Durkheim forman un tndem en los trabajos
de Ponce, los postulados sobre el pensamiento salvaje de Levy-Brhl son
rescatados reiteradamente por Ponce y le permiten vincular el pensamiento del
nio con el pensamiento del salvaje, no ya por una visin estrictamente degradada
de ambos, sino porque implica un salto cualitativo en el pensamiento a partir
su inclusin en la sociedad racional. Sin lugar a dudas, las ideas de Ponce
reflejan no slo tensiones propias, sino tambin las contradicciones del
escenario francs. Como se ver ms adelante, la figura de Levy-Brhl ocupa un
lugar particularmente relevante en la obra de Ponce y modula en parte su
lectura de los trabajos de la primera etapa de Piaget.
Estos cambios en la idea de psicologa sostenida por Ponce tambin conllevaron
un cambio en la metodologa de investigacin, orientada hacia la observacin
del comportamiento de nio, tanto en su vida cotidiana como en experimentos
participativos; este cambio muestra su alejamiento de la investigacin
psicofisiolgica de laboratorio. Aunque en sus textos las evidencias de la
ltima modalidad de investigacin siguen siendo consideradas, slo complementan
a las evidencias desprendidas de la primera.
Retomando el planteo anterior, puede caracterizarse la psicologa
gentica de Ponce de la siguiente forma: no fue una psicologa evolucionista,
en el sentido de Ingenieros, donde el eje central de anlisis es la
filognesis, sino evolutiva, a la manera de Piaget, donde prima el anlisis
ontogentico. Entonces, las diferencias en las funciones psicolgicas a lo
largo del desarrollo del individuo se ubicaron en estos textos como un problema conceptual central a
resolver, resistente al reduccionismo biolgico.
4.
Ponce y la adolescencia
La ltima etapa de la
psicologa ponciana est fuertemente centrada en la temtica de la adolescencia
y la juventud, aunque aparece con cierta recurrencia en sus trabajos cientficos anteriores y especialmente en los
no cientficos. Segn Ponce, la adolescencia significa un momento vital transformador
de la personalidad, aunque el nfasis pasar, no ya por las capacidades del
razonamiento, sino ms bien por la vinculacin del individuo con la sociedad.
En sus trabajos sobre la adolescencia puede encontrarse subyacente el principio
individualista del egocentrismo como organizador de la psicologa de las
edades. La adolescencia se ubica en el
momento de plena socializacin y abandono del egocentrismo. Sin embargo, hay
modificaciones notables en su pensamiento que no permiten asimilar estos trabajos
con los anteriores sobre el nio. Ponce dej en claro que su mtodo vari
respecto de su investigacin sobre la infancia, y si bien continu utilizando
una perspectiva gentica, esta no se organiz en etapas o estadios, sino que se
organiz en trminos de un conflicto de tendencias emocionales, las cuales son
moduladas por las relaciones sociales en las que vive el adolescente. Retom la
temtica de las emociones, pero ahora como motor central del desarrollo en pos
de la constitucin de la personalidad, dejando de lado su vinculacin con las
funciones cognoscitivas.
Para Ponce, la adolescencia es un
momento activo e innovador del individuo sobre su personalidad. Su estudio se
organiza alrededor de la idea de cenestesia, una nueva sensibilidad
emocional e ntima, alrededor de la cual se conformara la personalidad del
individuo. Esta cenestesia se basa en dos tendencias que generan tensiones en
la personalidad del adolescente, las cuales conducen a diversas resoluciones
que configuran la individualidad. Una de las tendencias es denominada ambicin
tributaria del instinto de apoderamiento adleriano-, una fuerza vital y
relacional, que impulsa al adolescente a enfrentarse con el mundo de formas
nuevas y desconocidas. A este impulso se opone la angustia que le genera el
desconcierto y las vacilaciones por no poder conocer ni controlar completamente
ese mundo exterior. A partir de esta oscilacin emocional y de la relacin con
los dems, el adolescente configurara su propia personalidad (Ponce, 1936, pp.
500, 528, 540).
El cambio ms notable en estos
trabajos responde a la forma en que Ponce aborda elconocimiento del adolescente
y su vida ntima. Aunque se basa en datos de diversas fuentes -estadstica,
fisiologa, observacin- la incorporacin de fuentes literarias y el nfasis
puesto en stas como material de anlisis y evidencia de la vida del
adolescente implican un giro ms en la metodologa con la que investiga los
problemas psicolgicos. Ponce encontr en el uso e interpretacin de la
literatura una va de acceso para el estudio de la vda ntima y la complement
con datos de fuentes heterogneas. Es posible tambin encontrar puntos de
encuentro entre los intereses literarios de Ponce y los cientficos. La
relacin entre la literatura y la psicologa puede encontrarse en Gramtica
de los Sentimientos, en los anlisis que le dedica a la metfora, ligndola
a los procesos estticos y mrbidos del raciocinio. Adems en esa obra se
encuentran las primeras formulaciones sobre las emociones, entendidas no tanto
como una sensibilidad ntima, sino como la expresin de los impulsos
filogenticos.
Dentro de su perspectiva gentica
basada en postulados piagetianos, la sociedad ocup un lugar tardo en la
secuencia de desarrollo de funciones psicolgicas y queda como una meta a
alcanzar. El proceso de socializacin es el principal aspecto de la
adolescencia, no slo en pos de la racionalidad, sino en trminos de
configuracin de la personalidad y en trminos morales. Baste un par de citas
representativas de lo formulado:
Para los adolescentes, la vida
tiene sabor cuando se la vive en la tempestad y en la osada. Entre el nio
recin nacido, horriblemente conservador y el adolescente heterodoxo y
revolucionario (...) [acontece] un hecho extraordinario que se llama la
conquista de la propia personalidad (Ponce, 1932, p. 333, cursiva del
autor); La idea de justicia, aplicada
primero a los casos concretos que la vida de su medio inmediato pona ante sus
ojos, se agranda sbitamente con la incorporacin de la familia humana a la
intimidad ms cordial del adolescente. Si la simpata lo llev primero a la
simple idea de justicia, la conversin al humanitarismo lo pone ahora sobre el
camino de la justicia social. (Ponce, 1938, p. 592).
Queda claro que sus intereses psicolgicos cambiaron desde la dcada de
1920 y su perspectiva de la psicologa tuvo mucho menos que ver con la
psicopatologa, el laboratorio y la biologa, que con la conformacin de una
psicologa normal en referencia a la sociedad, donde la moralidad juega un
papel esencial.
El nfasis en el papel que los
factores sociales cumplen en la psicologa ponciana no es exclusivo de este
momento de su produccin. Es de inters dedicar algunos prrafos a esta
cuestin. Se enfrent a este tpico a lo largo de su obra basndose sobre todo
en las obras clsicas de Levy-Brhl desde sus primeros trabajos: Por
primitivas que sean las sociedades nunca encontramos una mentalidad que se
ofrezca virgen a la experiencia; por el contrario se trata siempre de una mentalidad
socializada, imbuida en una multitud de representaciones colectivas que se
transmiten por la tradicin (Ponce, 1922c, pp. 124-125). Ms tarde, a partir de las obras de Durkheim y Levy-Brhl, ubic al lenguaje como una
imposicin externa al individuo producto de la vida social: A cada instante
el enunciado del pensamiento es un compromiso inseguro entre el impulso
afectivo y la represin social (Ponce, 1929, p. 15, cursiva del autor).
Como hemos sealado, la nocin de egocentrismo constituy el piso de su
anlisis, y en lo sucesivo determin el papel de la sociognesis hacia las
postrimeras del desarrollo.
Son varios los autores que asumen una presencia del pensamiento marxista
en las nocines de sociedad de los textos poncianos y en los enunciados con
tono ms poltico sobre la adolescencia, especialmente cuando se refiere a la
opresin cultural de las mujeres (Woscoboinik, 2007, p. 221). Otros, incluso,
han formulado que dicha filiacin ya se encuentra presente en sus textos sobre
la infancia, vinculando Problemas de Psicologa Infantil con la obra de
1935 Educacin y Lucha de Clases (Luque, 2001). Si bien es cierto que
Ponce conoce el pensamiento marxista a travs de Justo e Ingenieros, y mantiene
vnculos intelectuales con los sectores de izquierda de forma ms o menos
permanente desde 1928, su filiacin sistemtica y abierta al marxismo puede
situarse recin desde 1933. Siguiendo a Tern (1983), en el perodo de 1928 a
1932, Ponce se desplaza del liberalismo ms clsico hacia una postura ms socialista,
pero es recin luego de su Elogio del Manifiesto Comunista de 1933 en el
cual emprende una revisin de los supuestos liberales de su pensamiento a la
luz de los postulados del marxismo. Sin embargo, para Tern, este trabajo no
sera de fondo hasta 1937, poco antes de su muerte (1983, pp.45-46).
1933 es el ao en el que Ponce imparte el curso que se transformara en
su ltima obra psicolgica, Diario ntimo
de una adolescente (1938), editado durante su exilio en Mxico. En esta
obra no hay referencias al pensamiento marxista ni se usan sus categoras
clsicas. De hecho, Ponce no recurre al pensamiento marxista en ninguno de sus
trabajos psicolgicos. Al respecto acuerdan tanto su discpulo Hctor Agosti
(1974, p. 71) como Csar Cabral (1958, p. 21), lo cual es consistente con la
tesis de Tern sobre la pervivencia durante cierto tiempo en el pensamiento de
Ponce de nociones cientficas y polticas no reconfiguradas por el sistema de
pensamiento marxista. Una muestra de ello puede hallarse en Educacin y Lucha
de Clases (Ponce, 1936b) donde, con respecto a las nociones de Marx y
Engels sobre las comunidades primitivas, afirma: Creo innecesario recordar
aqu los trabajos de clsicos de Durkheim y Levy-Brhl y su escuela. Confirman
ampliamente las interpretaciones marxistas (p.13). En esta afirmacin, Ponce
da por sentado que los enfoques de los socilogos franceses congenian con el
materialismo histrico de Marx y Engels. Esta relacin no es autoevidente y
exige una explicacin que Ponce no ofrece. Sobre esta afirmacin Berta
Braslavsky, desde la publicacin del PCA Cuadernos de Cultura, sealar
lo problemtica de esta afirmacin y sostuvo que Ponce acepta con demasiada
benevolencia a los socilogos positivistas Durkheim y Levy-Brhl (...) no es
extrao que lo creyera en esa poca, cuando no se haban puesto en claro el
sentido de algunas corrupciones de la filosofa marxista (Braslavsky, 1958,
pp. 37-38).
El inters en desarrollar este punto reside en mostrar que el
pensamiento marxista no tuvo repercusin en la produccin psicolgica de Ponce
y sealar la incidencia de las teoras de la sociologa francesa en especial
de Levy-Brhl- en la comprensin cientfica de la sociedad por parte del autor.
En todo caso, la temtica de la relacin ms o menos conflictiva de la mente
individual y la sociedad queda establecida tempranamente y aparecer de forma
recurrente en sus diversos trabajos. La cuestin de lo social en las obras
psicolgicas de Ponce, que merecera un trabajo especfico ms cercano a sus
trabajos polticos, podra ser una va adecuada por la cual reubicar sus
trabajos psicolgicos con el resto de su obra.
Volviendo a la temtica de la
adolescencia, en Diario ntimo de una
adolescente, Ponce retom la cuestin de la mujer y la sociedad, adelantado
en su obra anterior Ambicin y Angustia,
aunque en estilo abiertamente ensaystico, lo cual implica un giro ms en su
produccin psicolgica. Ponce se propuso hacer del texto un caso de anlisis
clnico sin apuntar a lo patolgico- a partir de las nociones abordadas en su
obra anterior sobre el diario de la
pintora Mara Bashkirtseff, convertido despus de su muerte en literatura
best-seller del momento. Si bien antes haba criticado este tipo de abordaje
basado en fuentes literarias para el anlisis psicolgico, la psicologa
moderna nada tiene que ver con la psicologa literaria (Ponce, 1929b, p. 294),
para este momento lo defendi, con los reparos del caso, alegando que los
problemas en la psicologa son demasiados complejos como para permitirnos el
lujo de hacernos los difciles en la eleccin de los mtodos (Ponce,1938,
p.613). No debe dejarse de mencionar que las nociones de cenestesia, ambicin y
angustia, son poco utilizadas y de cierta vaguedad. Resulta evidente que este
tipo de ejercicio de indagacin psicolgica se encuentra muy alejado del
momento fisiolgico o el momento gentico. Es ms, el nfasis puesto en
direccin a la literatura le permite vincular sus intereses por la literatura
con la psicologa, en tanto herramienta de anlisis literario.
Posteriormente a 1933, los intereses
polticos y los avatares personales de Ponce lo alejaron de la produccin de
conocimiento psicolgico. Aunque en su exilio en Mxico dict cursos de
psicologa, no realiz produccin novedosa al respecto. Sin embargo, an
mantena su inters por la psicologa. Segn las cartas que envi das antes de
su muerte a Marinello (1958, p. 68), Ponce ofreci, si no eran posibles unas
conferencias de orientacin ms polticas, conferencias que denomin ms
inocuas sobre psicologa de la soledad y la vida interior en la adolescencia.
Queda claro que su agenda de temas psicolgicos, ya no concebibles como
cientficos, qued relegada a un segundo plano por su agenda intelectual ms
ligada a la poltica.
El
lugar de Ponce en la historia de la psicologa.
El anlisis hecho de la obra
psicolgica de Ponce permite ofrecer parmetros que eviten identificar la
psicologa de este autor de forma inmediata y homognea a dos sistemas de
pensamientos, el positivismo y el marxismo. Sin negar que Ponce estuvo
vinculado a ambos, el anlisis de su obra psicolgica requiere reubicar
contactos y divergencias respecto del positivismo heterodoxo de la Argentina y
del marxismo en conformacin de las dcadas de 1920 y 1930. El positivismo ha
sido asociado frecuentemente a una forma rgida y empobrecida de ciencia.
Desplegar las diversas temticas abordadas por Ponce permite rastrear las
diferentes metodologas utilizadas y asumidas por este autor, las cuales
reflejan la complejidad de la intelectualidad del momento. Tambin se han
ofrecido algunas hiptesis iniciales para relacionar las obras psicolgicas con
el resto de la obra de Ponce; esto es slo un inicio en pos de dilucidar el
estatuto de la psicologa en el pensamiento global de Ponce. Esto permitira
evitar lecturas que busquen absoluta coherencia de su pensamiento o asunciones
de plena autonoma de su obra psicolgica. El fin, desde ya, no es evaluar
epistemolgicamente o polticamente la psicologa ponciana, sino ver cmo a lo
largo de su produccin adquieren
relevancia ciertas temticas y conceptos que permiten ubicarlo de
diversas formas en una historia intelectual de mayor alcance.
Si bien este trabajo de anlisis de
su obra psicolgica puede aportar indicios relevantes para los estudios
histricos de otras disciplinas, su inters mayor radica en situar en un lugar
de mayor visibilidad a Ponce dentro de la historia de la psicologa y la
psiquiatra, tanto en su papel de autor, como en su papel de receptor y difusor
de la psicologa europea. Tal despliegue de su obra permite no slo identificar
la diversidad de problemas, teoras y metodologas que aborda a lo largo de su
obra, sino tambin tener en cuenta el pblico y los interlocutores de su
psicologa: psiquiatras y docentes en
especial, e intelectuales de manera ms general. A partir de esto se hace
posible evaluar qu repercusin tuvo su obra psicolgica en el escenario
argentino. Ponce forma parte de un grupo de autores argentinos cuyas obras no
fueron consideradas algunas dcadas ms tarde para la formacin profesional del
psiclogo, como ha sido sealado por Vezzetti (2004, p. 302). No ha sido
trabajado sistemticamente en la historia de la psicologa cules han sido los
factores y los criterios por los cuales la produccin psicolgica argentina de
la primera mitad de S. XX no ocup prcticamente ningn lugar en las carreras.
Esta cuestin es particularmente notable en Ponce por el tratamiento que hace
de las tesis de Piaget. Bruner (1994) ha sealado la importancia que la nocin
de egocentrismo ha tenido no slo para la psicologa del desarrollo piagetiana
sino tambin para el psicoanlisis y la psicologa cognitiva en su conjunto. Al
dictar sus cursos de psicologa infantil a docentes en el Instituto Nacional
del Profesorado y a un pblico mayor en el Colegio Libre de Estudios
Superiores, Ponce se convierte en un referente central para un estudio de la
recepcin y difusin de Piaget en la Argentina, tanto en la psicologa como en
la pedagoga. Ponce podra ubicarse tambin dentro de una historia de los
conceptos psicolgicos, tanto de las teoras del desarrollo, no slo de Piaget
sino tambin de Wallon, Stern y la escuela de la Gestalt, como de la psicologa
social francesa, particularmente Levy-Brhl.
En este sentido, Ponce es un autor
importante a ser indagado por la historia de la psicologa, en la medida que el
rastreo de su produccin permitir mostrar diversos carriles de circulacin de
la psicologa, suya y de otros autores durante su vida y posteriormente, en
especial dentro de la psiquiatra y la pedagoga.
Bibliografa
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