El cuerpo femenino en la Baja Edad Media: mujer como cuerpo del pecado o como un medio de acercamiento a Dios?[1]

Noelia Daz

 

Índice

Introduccinpg. 1

Desarrollo...pg. 2

Conclusin.......................................................................pg. 7

Bibliografa.pg. 8

Apndice.pg. 9

 

Introduccin

En el siguiente trabajo me propondr indagar acerca de las problemticas del cuerpo femenino de la Baja Edad Media, presentando una dicotoma entre el cuerpo pecaminoso y el cuerpo como un medio entre Dios y lo terrenal. Para ello me basar en la lectura que realiz la autora Caroline Walker Bynum acerca de la prctica religiosa en la Baja Edad Media que formula cmo el cuerpo femenino cobr mayor relevancia en este perodo, ya que ligaba el cuerpo de Cristo a una imagen femenina, personificndolo de esta manera para dar cuenta del aspecto protector, nutricio y por ende maternal que la figura de Dios representaba; adems de la apoyatura en la doctrina teolgica del nacimiento de la Virgen Mara en donde el cuerpo de Cristo es totalmente parte del cuerpo de Mara, o sea, cuerpo femenino.

Realizar una comparacin con respecto a la idea de mujer como cuerpo del pecado propuesto por la autora Chiara Frugoni, en su texto acerca de la Mujer en las imgenes la mujer imaginada en el libro Historia de las mujeres en occidente bajo la direccin de George Duby y Michelle Perrot, en donde describe cmo la figura femenina, a partir de una pequea biblia de alrededor del ao 840, en el Gnesis, toma la imagen de Eva como smbolo de pecado, de la tentacin en la que el hombre sucumbe y es atrapado por la seduccin del cuerpo femenino.

Intentar adems indagar acerca del rol femenino en este periodo de tiempo y como la sociedad y la cultura le fueron cediendo un espacio a la palabra de estas mujeres dndoles una relevancia importante para una poca en donde los hombres eran los portadores de discursos y las mujeres solo se limitaban a la procreacin y organizacin del hogar.

  

Desarrollo 

Antes de comenzar con las comparaciones planteadas en la introduccin, har una breve resea a lo formulado por J. Le Goff y N. Truong en Historia del cuerpo en la Edad Media[2] a modo de introducir la cuestin del cuerpo en esta poca.

Plantea una historia del cuerpo, el cual tiene un lugar en el tiempo, en lo social, en la vida cotidiana, en lo real y lo imaginario.

La dinmica de la sociedad y de la civilizacin medievales es el resultado de una serie de tensiones: tensin entre Dios y el hombre, tensin entre el hombre y la mujer, tensin entre la ciudad y el campo, tensin entre lo alto y lo bajo, tensin entre la riqueza y la pobreza, tensin entre la razn y la fe, tensin entre la violencia y la paz. Pero una de las principales tensiones es la que se produce entre el cuerpo y el alma. Y ms todava en el interior del cuerpo mismo.

De un lado el cuerpo es despreciado, condenado, humillado. En la cristiandad, la salvacin pasa por una penitencia corporal El pecado original fuente de la desdicha humana, que figura en el Gnesis como un pecado de orgullo y un desafo del hombre hacia Dios, se convierte en la Edad Media en un pecado sexual. El cuerpo es el gran perdedor del pecado de Adn y Eva revisado de este modo. [] Lo que sucede es que, por otro lado, el cuerpo se glorifica en el cristianismo medieval.[3]

Este autor sita la importancia de la Edad Media en relacin al cuerpo y la sexualidad como la matriz de nuestro presente, con un cristianismo, abrumado por la cuestin de ese cuerpo el cual es por un lado enaltecido y por otro lado reprimido.

Es a partir de la creacin de los cuerpos que introduce el Gnesis, en la biblia, que denota una desigualdad entre el cuerpo del hombre con respecto al de la mujer. Dejando del lado de lo masculino la razn y el espritu, como algo superior en el hombre, y el cuerpo, por lo tanto la carne, del lado de lo femenino, considerado inferior.

Se presenta una dicotoma entre la imagen que representa Eva, como cuerpo del pecado y la imagen de Mara, como redentora, en ese auge del culto mariano en donde hubo un refuerzo de una cierta dignificacin hacia la mujer, una mujer ms cercana a Dios.

La autora Chiara Frugoni propone una descripcin de las mujeres, el cuerpo femenino como smbolo de pecado, encarnando ellas mismas la tentacin. Esa tentacin que sucumbi a la humanidad lejos de lo paradisaco que Dios haba creado para el hombre. En el Apocalipsis se demuestra cmo la mayor tentacin, la ms peligrosa, es el cuerpo femenino; en la literatura religiosa masculina se desposee a la mujer de todo carcter humano, dejndola como una proyeccin del deseo del hombre.

Muchas fueron las representaciones que se hicieron mostrando a mujeres como tentadoras e instigadoras de placer, de lo pecaminoso, como por ejemplo la serpiente de Adn y Eva, la misma se la representaba con un rostro femenino. Se muestra a una Eva dbil en cuanto a que no pudo resistir la tentacin por no saber hacer un buen uso de su lenguaje. En la Antigedad se han mostrado imgenes de sirenas, mitad pjaro, mitad mujeres que hacan naufragar a los marinos con sus cantos[4]. As mismo los cabellos largos eran utilizados como smbolo de la seduccin femenina.

El mensaje que la Iglesia transmite a los fieles y que alimenta su imaginario a la vez que, dialcticamente, influye sobre lo masculino respecto de la mujer y sobre lo femenino en la imagen que la mujer tiene de s misma-, es un mensaje de profunda diversidad en el tratamiento de los varones y de las mujeres: los primeros son pecadores debido al uso excesivo de sus capacidades e iniciativas o porque son incapaces de controlar impulsos y sentimientos; en cambio, las ltimas no deben esforzarse en nada, porque su cuerpo mismo las empuja inexorablemente a la trasgresin, no son un sujeto pecador, sino un modo de pecar, ofrecido al hombre.

Eva se ha dejado seducir por el demonio y con l entra en el mundo el pecado original, la muerte, la condenacin eterna. Su fatal debilidad la vuelve particularmente vulnerable y culpable - ella es el origen de tantos males!- y as sern todas las mujeres, con excepcin de la Virgen[5].

La Virgen no sigue las reglas del cuerpo humano como lo muestra una representacin de la misma en una pintura de la Edad Media[6]y en cuanto a la procreacin se diferencia de Eva en el sentido de que esta ltima fue relegada a un lugar de procreacin y dolor en el parto, quedando como impura al concebirlo. En cambio, Mara, en la Inmaculada Concepcin sigue manteniendo esa pureza, el mantenimiento de su virginidad y como smbolo al cual alcanzar como modelo para las mujeres.

 

En el sentido de lo dbil que se dice corresponde a la mujer, se la ha comparado innumerables veces con el diablo. Es esta debilidad la que la hace propensa a caer en las manos del demonio[7], catalogndoselas de incrdulas, de mente y cuerpo dbil, como Eva, quien no supo mantener con firmeza su fe en Dios y comi del fruto prohibido, se consideraba a las mujeres ms propensas a vacilar en esa fe y a partir de all se dejara llevar por las tentaciones del demonio y se convertir en bruja. aunque el demonio sent a Eva en el pecado, Eva sedujo a Adn. Y como el pecado de Eva no habra llevado a nuestra alma y cuerpo, a menos que el pecado pasara despus a Adn, el cual fue tentado por Eva, y no por el demonio, entonces ella es ms amarga que la muerte.

Y ms amarga que la muerte, adems, porque eso es natural y destruye slo el cuerpo; pero el pecado que naci de la mujer destruye el alma al despojarla de la gracia, y entrega el cuerpo al castigo por el pecado.[8]

Se catalogaba a las mujeres insaciables del apetito carnal lo que llev a los hombres a ser atrapados por sus deseos sucumban ante su belleza hacindolos perder el rumbo[9].

Por otra parte la lectura que realiz la autora Caroline Walker Bynum acerca de la prctica religiosa en la Baja Edad Media destaca la importancia del cuerpo femenino a partir del culto mariano, en donde el cuerpo de Cristo se dice que pertenece totalmente como parte del cuerpo de Mara, o sea, femenino. Es a partir de all que a este cuerpo de Cristo ligado a lo femenino se le da un aspecto protector, nutricio y maternal los cuales eran los pilares que la figura de Dios representaba.

A partir del SXII aproximadamente comienza un crecimiento pronunciado en considerar lo corporal como lo de ms fcil acceso a lo sagrado[10]; y ms precisamente se le otorgaba mayor relevancia a las mujeres ya que eran ms propensas a la manipulacin psicosomtica que los psiclogos modernos llamaran fenmenos histricos los cuerpos de las mujeres eran ms propensos que la de los hombres a verse expuestos a cambios extraordinarios, cierres, aperturas o exudacionesy se les confera un significado religioso cuando aparentemente se asemejaban a algunos episodios de la vida de Cristo o de la misa[11]

La cuestin de la enfermedad en esta poca era considerada una demostracin de devocin hacia Dios, vean en ella el castigo y negaban la posibilidad de curarse porque de esa manera aceptaban el castigo que Dios les haba otorgado permitindole as estar ms cercano a l y por lo tanto las mujeres al ser consideradas ms corporales facilitaban la comunicacin Divina.

Aqu se puede ver como lo corporal es por un lado visto como cuerpo del pecado y a su vez esa asignacin de lo corporal a lo femenino, lo que lo hace ver como dbil pero ms cercano al contacto con Dios y transformaciones psicosomticas. Cuerpo por un lado rechazado y por el otro valorado: Los hombres y las mujeres en la Edad Media no se limitaron a tomar la ecuacin mujer-cuerpo simplemente como fundamento de la misoginia, sino que adems extrapolaron de ella una asociacin de la mujer con el cuerpo o con la humanidad de Cristo[12]

Segn la autora los casos ms extraos asociados a las mujeres son estigmas, incorruptibilidad del cadver al morir, lactancias msticas y embarazos, trances catatnicos, hemorragias nasales extticas, pus comestible y bebible entre otras.

La cuestin de la aparicin de estas mujeres en la historia se debi a que en la organizacin que se estaba dando en la iglesia slo los hombres tenan oficios dentro de ella. A partir del surgimiento de estas msticas, las cuales alegaban tener un contacto con Dios ms cercano y revivir la experiencia de Cristo en su propia carne, la Iglesia comenz a orlas y a darles un lugar dentro de la Iglesia y la sociedad, utilizndolas como un medio para combatir la hereja a la vez que lograr un mayor compromiso por parte de stas para desempear un papel en el cuidado corporal de los enfermos, muertos y nios en particular.

El cuerpo de la mujer estaba asociado al cuerpo de Dios en cuanto a la doctrina de la encarnacin de Cristo a un cuerpo humano y en numerosas veces era representado como un cuerpo femenino por su aspecto tierno y nutricio tradicin que se basa en que todo lo que constituye el cuerpo de Cristo viene de Mara sin pecado concebido. Lo corporal es siempre lo femenino, relacin de proporcin que afirma que la mujer es al hombre lo que el cuerpo al alma, siendo siempre lo material reducindola a un cuerpo santificado por el lado de la Virgen y castigado por el lado de Eva, cuerpo del pecado mismo.

Del mismo modo el aspecto material y por lo tanto femenino de Cristo se lo da ese aspecto nutricio que es marcado por el derramamiento de sangre en la cruz de la cual los cristianos se alimentan con el fin de obtener la vida eterna.

 

Conclusin 

En conclusin podra decirse que lo que se present en la Edad Media frente a la imagen de la mujer o lo que ella representa tuvo una doble interpretacin en la historia.

El intento del cristianismo por explicar el origen de la humanidad lo llev a cuestionarse acerca del papel de la femineidad. La mujer hasta entonces relegada a papeles poco importantes o casi nulos comenz a hacer eco en los roles que la iglesia le otorg. Lacan mismo en uno de sus escritos formul la importancia del cristianismo para la introduccin de la mujer a la historia como el relato que describe la contemplacin de Dora, una paciente importante de Freud, que frente a la Madonna de Dresde, en la contemplacin busca las respuestas a su propia femineidad: la empuja hacia la solucin que el cristianismo ha dado a este callejn sin salida subjetivo, haciendo de la mujer objeto de un deseo divino o un objeto trascendente del deseo[13]

La mujer en la Edad Media es tanto cuerpo en s, cuerpo del pecado, del deseo, como as tambin un cuerpo atravesado por lo divino en donde estas mujeres pudieron hacerse oir a travs de esos hombres que interpretaban sus discursos otorgndoles un lugar para formar parte de la iglesia y de la sociedad.

Esta forma de ver a la mujer por parte del cristianismo sirvi a la iglesia como medio de control social, como un intento de eliminar u ocluir todo tipo de ritual pagano.

  

Bibliografa 

   Frugoni, Chiara, "La mujer en las imgenes, la mujer imaginada", en  Duby, Georges; Perrot, Michelle, Historia de las mujeres, vol. 4: La Edad Media: Huellas, imgenes y palabras, Madrid, Taurus, 1992.

   Walker Bynum Caroline, El cuerpo femenino y la prctica religiosa en la Baja Edad Media, en Feher, Michel (Comp.), Fragmentos para una historia del cuerpo humano, Madrid, Taurus, 1990, Tomo I, pp. 163-225.

   Le Goff, Jacques; Truong, Nicolas, Una historia del cuerpo en la Edad Media, Buenos Aires, Paids, 2005. Prefacio, Introduccin y cap.1, Cuaresma y Carnaval: una dinmica de Occidente.

   Garca Crcel, Ricardo, Hereja y sociedad en el siglo XVI, Barcelona, Pennsula, 1980, cap. 1, El mbito de la contracultura y 2, La problemtica del sexo.

   Kramer, Heinrich y Sprenger, Jacobus, Malleus Maleficarum (1487), Buenos Aires, Ediciones Orin, 1975; primera parte. (Versin digital en: www.elseminario.com.ar, Biblioteca )

   Rgnier-Bohler, Danielle, "Voces literarias, voces msticas", en Duby, Georges; Perrot, Michelle, Historia de las mujeres, vol. 4: La Edad Media: Huellas, imgenes y palabras, Madrid, Taurus, 1992.

   Sallman, Jean-Michel, "La bruja", en Duby, Georges; Perrot, Michelle, Historia de las mujeres, vol. 6: Del Renacimiento a la Edad Moderna: Discursos y disidencias, Madrid, Taurus, 1992.



[1] Trabajo presentado en el marco del seminario de grado Cristianismo y sexualidad. Michel Foucault: la carne, la castidad y la confesin; las posedas y las histricas., dictado por Hugo Vezzetti con la colaboracin del Lic. Mauro Vallejo. Ctedra I de Historia de la Psicologa, Facultad de Psicologa, UBA, 2do cuatrimestre de 2010.

[2] -Le Goff, Jacques; Truong, Nicolas, Una historia del cuerpo en la Edad Media, Buenos Aires, Paids, 2005. Prefacio, Introduccin y cap.1, Cuaresma y Carnaval: una dinmica de Occidente.

[3] Le Goff, Jacques; Truong, Nicolas, Op. Cit., pp. 12 y 13

[4] Ver imagen n1- en apndice

[5] Frugoni, Chiara, "La mujer en las imgenes, la mujer imaginada", en Duby, Georges; Perrot, Michelle, Historia de las mujeres, vol. 4: La Edad Media: Huellas, imgenes y palabras, Madrid, Taurus, 1992.

[6] Ver imagen n2- en apndice

[7] Ver imagen n3- en apndice

[8] Kramer, Heinrich y Sprenger, Jacobus, Malleus Maleficarum (1487), Buenos Aires, Ediciones Orin, 1975; primera parte. pp53

[9] Ver imagen n4- en apndice

[10] Ver imagen n5 y 6- en apndice

[11] Walker Bynum Caroline, El cuerpo femenino y la prctica religiosa en la Baja Edad Media, en Feher, Michel (Comp.), Fragmentos para una historia del cuerpo humano, Madrid, Taurus, 1990, Tomo I, pp. 168-169.

[12]Walker Bynum Caroline, Op. Cit., pp. 179.

[13] Lacan, Escritos[1], Intervencin sobre la transferencia (Comp.), S/D