Los avatares de una epistemologa heterodoxa.
A propsito de Psicoanlisis y dialctica materialista de
Jos Bleger
Julio Del Cueto Hernn Scholten[1]
Publicado en:
Lorenzano, Csar (Comp.) (2005), Historias
de la ciencia Argentina II, Editorial de la Universidad Nacional
de Tres de Febrero, Caseros, pp.341-350.
En el ao 1958, un flamante miembro de la Asociacin Psicoanaltica Argentina (APA), discpulo de Enrique Pichn Rivire, y afiliado al Partido Comunista Argentino (PCA) se propone una empresa que conoca escasos antecedentes hasta ese entonces: examinar el psicoanlisis a partir de los elementos provistos por la dialctica materialista, proyecto que el propio autor ubica en el nivel de un anlisis epistemolgico del psicoanlisis.
Efectivamente, en Psicoanlisis y dialctica materialista Jos Bleger se propone explcitamente examinar los a priori conceptuales con los que trabaj Freud, la estructura de los supuestos o principios con los que [...] elabor sus hiptesis y teoras (Bleger, 1958: 9). Se trata de dar cuenta de los esquemas referenciales que estn en juego en la construccin de la doctrina freudiana. Esta nocin de esquemas referenciales, tomada por Bleger de Pichn-Rivire, refiere al hecho de que siempre pensamos y actuamos guiados por ciertas ideas, actitudes, experiencias previas, etc., que operan un recorte y condicionan nuestra manera de concebir al mundo, nuestra manera de ver la realidad. Cuando Freud intenta constituir una psicologa como ciencia natural habra tomado como punto de partida el criterio de ciencia natural imperante en su poca y, con ello, los esquemas referenciales con los que formul sus teora, hiptesis, conceptos, denominaciones, etc. (Bleger, 1958: 11).
No es una articulacin entre la obra de Marx y la de Freud ni un enjuiciamiento de tipo ideolgico de las tesis freudianas, lo que le interesa realizar a Bleger, sino ms bien una superacin dialctica del psicoanlisis. Una sntesis que integre y supere sus contradicciones a partir de un estudio epistemolgico que respete la autonoma cientfica del psicoanlisis. En otras palabras, segn Bleger, sera incorrecto para un psiclogo marxista rechazar al psicoanlisis en trminos ideolgicos y polticos -es decir calificndola de doctrina burguesa y reaccionaria- sino que es necesario rescatar sus aportes en tanto prctica cientfica.
Para efectuar esta tarea Bleger se apoyar en la figura de Georges Politzer, un filsofo franco-hngaro que haba publicado en la dcada de 1920 varios trabajos sobre psicologa, y cuya trayectoria intelectual suele ser dividida en dos perodos: una primera etapa en la que muestra un notable inters por el psicoanlisis y por la renovacin de la psicologa, que lo lleva a publicar en 1928 una Crtica de los fundamentos de la psicologa y a proponer una psicologa concreta que tiene a la dramtica como objeto. Este proyecto qued inconcluso y de los tres estudios anunciados, solo apareci el primero dedicado a la Interpretacin de los sueos de Freud. El segundo periodo de la trayectoria intelectual de Politzer se inicia a comienzos de la dcada de 1930 cuando se afilia al PC Francs y se extiende hasta 1942, momento en que es fusilado por los nazis mientras actuaba en la resistencia francesa. En los pocos artculos que dedica al psicoanlisis durante este periodo lo denuncia y rechaza en trminos ideolgico-polticos.
Ahora bien, segn lo consigna Bleger en su libro, hay una continuidad entre estos dos perodos, y los juicios aparentemente contradictorios que Politzer emite respecto del psicoanlisis responden a las diferentes perspectivas de anlisis que adopta en cada uno de los casos: cientfica en el primer perodo, ideolgico-poltica en el segundo. De cualquier manera es evidente que a Bleger le interesa proseguir la obra inconclusa del primer Politzer, prcticamente desconocida en nuestro pas, y es por ello que dedica la casi totalidad del primer captulo del libro a presentar los aspectos fundamentales de la Psicologa concreta propuesta por este autor. Pero sobre todo le interesa mostrar la forma en que Politzer examina el psicoanlisis, la forma en que demuestra que la obra de Freud, pese a sus aspectos rechazables, ha permitido un avance en el campo de la psicologa.
En el psicoanlisis, afirma Bleger, habra un divorcio entre dramtica y dinmica ms que una separacin entre prctica y teora. En efecto, el autor intentar rescatar los aspectos dramticos del psicoanlisis, claramente apreciables en su prctica y que habran sido relegados a un segundo plano por un edificio terico en cuyos cimientos Freud ubicara a la dinmica. La novedad del psicoanlisis, entonces, radica en la descripcin, comprensin y explicacin de la conducta en funcin de la vida del paciente, esto es, la dramtica. Mientras que la dinmica, contina Bleger, es la teora a la que recurre Freud para generalizar y abstraer los hechos de la dramtica. Es siguiendo este camino que Freud transforma categoras descriptivas en entidades causales, y realiza lo que Bleger denomina, siguiendo a Politzer, una trasposicin: la persona es reemplazada por instintos e instancias que han dejado de describir aspectos particulares de la conducta individual para constituirse en sujetos que, desde el interior, dirigen y motivan la conducta. Para Bleger no se trata de rechazar la vida interior, ni tampoco de suponer una determinacin exclusivamente externa de la conducta, sino ms bien de articular dialcticamente la vida interna con el mundo externo.
Pocos meses despus de la publicacin de este volumen, comienza un debate que se origina en las criticas dirigidas hacia Bleger desde el PCA por camaradas intelectuales y psiquiatras.
Para acceder a la clave de esta polmica no basta con los documentos escritos, es necesario colocarlos a su vez en una trama ms amplia de alcance internacional. Un elemento que se debe tener en cuenta es que en el momento en que se publica Psicoanlisis y dialctica materialista las relaciones entre el marxismo y el freudismo estaban signadas por la condena ideolgica que el PC de la URSS haba dirigido contra el psicoanlisis pseudo-ciencia norteamericana y reaccionaria- desde mediados de la dcada de 1930. Este es un factor fundamental para comprender la posicin de los intelectuales ligados a las diversas filiales del PC respecto del psicoanlisis y las razones por las cuales escasean proyectos de caractersticas similares a los de la empresa emprendida por Bleger.
Ahora bien, esto no quiere decir que los marxistas jams hayan prestado atencin al psicoanlisis o que los psicoanalistas transitaran vas que los mantuvieron absolutamente impermeables al marxismo. La temprana recepcin del psicoanlisis en la Unin Sovitica, junto a las referencias elogiosas de Len Trotsky y las polmicas en torno a la compatibilidad entre la obra de Freud y de Pavlov que tuvieron lugar durante las primeras dcadas del siglo XX, el freudomarxismo austro-alemn cuya figura principal es Wilhelm Reich, y el inters de algunos surrealistas franceses afiliados al PCF por el psicoanlisis permiten delinear zonas por cierto heterogneas en la que ambos discursos se intersectan. An as, al menos desde la finalizacin de la Segunda Guerra Mundial, las relaciones entre marxismo y psicoanlisis fueron extremadamente tensas o directamente enfrentadas.
El caso argentino no ser una excepcin a esta regla y varios psiquiatras argentinos ligados directa o indirectamente al PCA (entre ellos el propio Jorge Thnon y Gregorio Bermann), luego de un primer e incluso estrecho acercamiento a la obra de Freud hacia la dcada de 1930, rechazarn violentamente el psicoanlisis pocos aos despus reproduciendo casi sin variantes, en la mayor parte de los casos, los argumentos de la condena sovitica. A esto se sumar, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, la recepcin en nuestro medio del artculo Autocrique, la psychanalyse, ideologie reactionnaire publicado en La Nouvelle Critique (uno de los principales rganos de difusin del PC Francs) y firmado por un grupo de psiquiatras y psicoanalistas afiliados al PCF.
Por otra parte, en 1942 se funda la APA, cuyo ncleo inicial habra estado conformado por Celes Crcamo, ngel Garma, Marie Langer, Enrique Pichn-Rivire y Arnaldo Rascovsky. Su planteo de la prctica, difusin y enseanza del psicoanlisis no propona (al menos explcitamente) ningn tipo de articulacin con la poltica o con la cultura de izquierda. De hecho, este libro de Bleger no tendr casi eco dentro de la Asociacin con la excepcin de la detallada sntesis que publica Fernando Ulloa, estrechamente vinculado a nuestro autor, en la revista Acta Psiquitrica Argentina.
En 1958, casi simultneamente a la edicin de Psicoanlisis y dialctica materialista, se publica en los Anales Argentinos de Medicina un artculo del Doctor Cesar Cabral que, bajo el ttulo A propsito del psicoanlisis, caracteriza a esta doctrina como idealista, irracional y apriorstica. Siguiendo la teora de reflejo desarrollada por Lenin e instituida por Stalin en el DIAMAT, Cabral sostiene el carcter idealista del psicoanlisis en la medida en que este niega que la mente humana sea un reflejo del mundo exterior al afirmar que los fenmenos psquicos son la expresin de instintos que habitan en el organismo y cuya motivacin es desconocida para la conciencia.
Un ao despus, Cabral ocupar una tribuna preferencial en el debate que se produce en el seno del PCA a raz de la publicacin del libro de Bleger: bajo el seudnimo de Espectador, publicar en los Cuadernos de Cultura la trascripcin de la reunin de la Comisin de Asuntos Culturales del Partido con el fin de discutir las tesis blegerianas sobre el psicoanlisis. A su vez, en esta oportunidad firmando con su propio nombre, publica Algo sobre psicoanlisis y materialismo dialctico, donde retomar aquella consideracin negativa del psicoanlisis, pero en esta oportunidad para examinar crticamente la propuesta de Bleger. Habiendo excludo al psicoanlisis del campo de las prcticas verdaderamente cientficas en su artculo de 1958, solo parece posible una crtica que ponga en evidencia la falta de compromiso ideolgico de Bleger, demostrando de esta manera su inconsecuencia en el planteo materialista dialctico.
En otro artculo publicado en ese mismo ao en el nmero 5 de Acta Neuropsiquitrica Argentina, Adolfo Lrtora parte de la caracterizacin del escrito blegeriano como freudomarxista y tambin de una valoracin negativa del psicoanlisis. Esta ltima se debe a una explcita consideracin de la reflexologa de Pavlov como la nica psicologa verdaderamente cientfica y consecuente con el materialismo dialctico. A continuacin, concentra sus cuestionamientos sobre dos ejes: la tergiversacin blegeriana de Politzer y el escamoteo y tergiversacin de Pavlov.
Apoyndose en el segundo Politzer, aquel que luego de su afiliacin al PC Francs haba rechazado explcitamente la doctrina freudiana, Lrtora cuestiona el carcter marxista de la obra del primer Politzer. Segn este mismo autor, por ms que Bleger recurra al drama politzeriano para otorgar legitimidad a su empresa terica, esto no lo convierte en marxista y al afirmar la continuidad entre los trabajos de Politzer de la dcada del veinte y los de la dcada del treinta, lo que hara es tergiversarlo.
En cuanto al segundo eje de la crtica, Lrtora sigue los lineamientos de la ortodoxia del PC sovitico al sostener que la verdadera psicologa marxista debe apoyarse en la reflexologa pavloviana. Segn Bleger, la reflexologa deba completarse con la psicologa en tanto los estudio fisiolgicos no dan el contenido dramtico y humano del hecho psicolgico (citado por Lrtora) De esta manera, Bleger estara dejando de lado a Pavlov al mismo tiempo que lo tergiversa al afirmar que la reflexologa, ms que una psicologa, es una fisiologa. Todo el libro de Bleger, concluye Lrtora, es un escamoteo con el marxismo.
A estos artculos les antecede la ya referida reunin de la Comisin de Asuntos Culturales del PC para discutir no slo las tesis vertidas por Bleger en su escrito sino tambin cuestiones relacionadas con su orientacin poltica e ideolgica. En la misma participan, junto con un grupo de psiquiatras ligados orgnicamente al Partido como Jorge Thnon y Jos Itzginsohn, algunas destacadas figuras de la intelectualidad comunista de Argentina, como Atilio Reggiani, Emilio Troise y, especialmente, Hctor Agosti (director de Cuadernos de Cultura). En la misma, frente al temor que el camarada Bleger se deslice a posiciones que implican la negacin del marxismo se lo llama a realizar una militancia mas activa en el partido que lo ayude a superar debilidades ideolgicas y a encontrar una salida correcta en el campo concreto de la psicologa (Espectador, 1959:78. El destacado es nuestro). Sin embargo, y sobre todo a partir de la intervencin de Agosti centrada en el concepto de alienacin y de las lecturas humanistas y revisionistas originadas en los textos del joven Marx-, es posible avizorar un problema que escapa al restringido marco de una obra particular o de la produccin cientfica: la patente conformacin de una nueva izquierda en nuestro pas y a cuyo anlisis estar dedicado ntegramente el clebre nmero cincuenta de los Cuadernos de Cultura.
Por su parte, las respuestas de Bleger a las impugnaciones pondrn el nfasis en el hecho de que el psicoanlisis es bsicamente una psicologa y como tal debe ser estudiado. Un campo cientfico es productivo cuando se aboca a la resolucin de problemas y la critica debe venir del mismo campo cientfico y no de crticos puros que oficiaran como un comit de vigilancia al modo inquisitorial.
Si la psicologa puede ser mal empleada polticamente, esto no afecta su carcter de ciencia. Tanto Cabral como Lrtora confunden constantemente, contina Bleger, poltica y ciencia. Si bien es cierto que todo trabajo cientfico implica una ideologa, el examen de la ideologa no exime del trabajo cientfico (Bleger, 1959)
Pocos aos despus, la posicin crtica de Bleger ser finalmente sancionada con su expulsin del PC por motivos que an no han sido totalmente esclarecidos: en algunos casos, se afirma que esto ocurre tras el regreso de un viaje a la Unin Sovitica y la denuncia del antisemitismo all reinante (Leopoldo Bleger, 1992); en otros casos, se afirma que su expulsin es una secuela directa de su libro de 1958 (Vezzetti, 1991); finalmente, el propio Csar Cabral afirma que Bleger haba publicado unos avisos en los que publicitaba sus servicios de asesoramiento profesional a industriales, comerciantes, etc., lo cual fue considerado como una actividad completamente contraria a lo que el Partido propulsaba y que fue ese el motivo de la separacin5. Ms all de estas distintas posturas, creemos que la publicacin de Psicoanlisis y dialctica materialista y las posteriores polmicas a que dio lugar fueron factores que jugaron un papel importante en esta decisin, si bien no podramos aqu otorgarles un carcter exclusivo.
Hacia 1959, Bleger comienza a ocupar la titularidad de diversas ctedras de la recientemente creada carrera de Psicologa de la Facultad de Filosofa y Letras de la UBA. En 1962, tienen lugar en la ciudad de Crdoba las Primeras Jornadas Argentinas de Psicoterapia. En la sesin dedicada a los mtodos psicoterpicos vuelven a reunirse varios protagonistas de la polmica de 1959: Jos Bleger, Jorge Thnon, Jos Itzigsohn y Adolfo Lrtora. En la mesa redonda posterior a las exposiciones individuales se dirigen, una vez ms, crticas a Bleger esencialmente de los dos ltimos nombrados. La trascripcin no consigna respuestas a estas crticas por parte de Bleger, que parecera ya convencido de que la discusin y polmica, al menos en la forma en que generalmente se realiza, no conducen a nada (1959a). Sin embargo, ese mismo ao publica un articulo titulado Psicoanlisis y marxismo en el cual es posible apreciar, con un mayor grado de sistematizacin, su posicin respecto de la relacin entre la doctrina freudiana y el marxismo retomando las respuestas que en su momento haba publicado frente a las criticas de sus camaradas.
Bleger sostiene en este articulo que no es posible ninguna comparacin, integracin ni exclusin entre psicoanlisis y marxismo en tanto que ambos tienen estatutos epistemolgicos distintos: el marxismo es una concepcin unitaria del mundo, de la naturaleza, de la vida y la sociedad mientras que el psicoanlisis no es una Weltanschauung sino un campo cientfico con una evolucin especifica e interna, aunque tambin sea el resultado de un momento particular del desarrollo histrico y social. Solo reduciendo el marxismo a una ciencia o convirtiendo al psicoanlisis en una concepcin del mundo, a travs de lo que Lenin denomina superfetacin, sera posible realizar dicha comparacin. Para estos intentos es que Bleger reserva el trmino freudomarxismo.
Adems, el marxismo debe intervenir solo para estudiar la ideologa implcita dentro de un campo cientfico particular, esto es indagar de qu modo esa ideologa facilita, impide o distorsiona los hechos que se investigan.
Por otro lado, si bien es posible articular ciertos desarrollos psicoanalticos con acontecimientos sociales y polticos contemporneos, e incluso con la clase social a la cual perteneca Freud, esto por s solo no demuestra que dicha teora sea falsa ya que todos los productos culturales, filosficos y cientficos incluso el marxismo- estn sujetos a las leyes del materialismo histrico.
Un ltimo abordaje posible de la relacin entre marxismo y psicoanlisis es a partir de un estudio desde el interior mismo de la disciplina cientfica, con la valoracin y verificacin de hechos y teoras en cuanto tales. Si las leyes de la dialctica -seala Bleger- son el producto de una generalizacin y abstraccin, la tarea fundamental de un anlisis cientfico consecuente con el materialismo dialctico ser ubicar la especificidad que adquiere el decurso dialctico dentro de cada campo cientfico particular. De esta manera podrn enriquecerse tanto la dialctica como la investigacin psicolgica.
Es esta perspectiva la que Bleger afirma haber desarrollado en Psicoanlisis y Dialctica Materialista cuando, apoyndose en los estudios iniciados por Politzer, sealaba las contradicciones presentes en el psicoanlisis entre prctica y teora, a partir de la trasposicin de la dramtica a la dinmica.
Si bien Bleger no descarta el nivel de anlisis ideolgico este es necesario y fundamental, pero por si mismo no agota el estudio de una ciencia y es solo un momento de la totalidad de la tarea que le cabe a un intelectual crtico- a partir de lo desarrollado hasta aqu cobra relieve la insistencia de Bleger en la necesidad de respetar una autonoma del campo cientfico6frente a quienes, por un lado, y desde una perspectiva esencialmente ideolgica, cuestionan la cientificidad del psicoanlisis en tanto doctrina burguesa e idealista; y por el otro frente a quienes, a partir de una extensin abusiva del psicoanlisis al rango de una visin del mundo, pretenden echar luz sobre los fenmenos sociales.
Entre los primeros sera posible ubicar a los ya mencionados Lrtora y Cabral que, desde la ortodoxia marxista, en ninguno de sus artculos se plantean discutir ni la importancia ni la cientificidad del psicoanlisis. En efecto, la perspectiva sostenida por estos autores puede muy bien ser formulada bajo el siguiente silogismo: la ciencia solo puede ser burguesa o proletaria; si la ciencia es burguesa entonces es idealista y mistificadora; como la doctrina freudiana y su fundador son de origen burgus, aquella es idealista y mistificadora y debe ser rechazada en su totalidad. Como adverta Jorge Thnon en los Cuadernos de Cultura: por algo el imperialismo foment el desarrollo del psicoanlisis y opone toda la fuerza de sus idelogos y su polica a la difusin y conocimiento del marxismo A esto se le suma el hecho de que la reflexologa pavloviana, en tanto desarrollada en un pas socialista, era considerada la nica doctrina psicolgica verdaderamente materialista y dialctica. Para estos autores la empresa blegeriana estaba, entonces, condenada antes de nacer.
No es muy arriesgado aventurar que quizs Bleger haya podido prever los cuestionamientos a que su empresa dara lugar, y es posible que sea este uno de los motivos fundamentales por los cuales le otorgue un lugar central a la figura y la obra de Politzer, sosteniendo una continuidad de la trayectoria intelectual de este autor. En efecto, es Politzer quien le permite legitimar su revisin superadora del psicoanlisis frente al rechazo generalizado de la intelectualidad comunista hacia las tesis freudianas. Que esta continuidad, ya cuestionada por Lrtora en su crtica, resultaba difcil de sostener quedar evidenciado unos aos despus. En 1965 sostendr que Politzer habra incurrido en una automutilacin cuando, abandonando el camino que l mismo inaugurara, se deslice hacia un grosero economicismo luego de afiliarse al Partido Comunista.
Pero si hacia fines de los aos cincuenta la propuesta de Bleger solo encontrar una virulenta reprobacin por parte de la intelectualidad comunista y un silencio casi unnime por parte de los miembros de la APA. Su tentativa de sentar las bases de una nueva psicologa, apoyada en la revisin critica del psicoanlisis a partir del materialismo dialctico, obtendr su consagracin acadmica a comienzos de la dcada del sesenta bajo la forma de una psicologa de la conducta. De cualquier manera, resta un estudio exhaustivo que permita determinar en qu medida esta psicologa de la conducta puede ser considerada una simple prolongacin del proyecto inaugurado por Bleger en Psicoanlisis y Dialctica Materialista o si es posible apreciar en ella la aparicin de nuevos elementos conceptuales que amplen, completen o modifiquen dicho proyecto.
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