PARTE PRIMERA
LAS BASES EXPERIMENTALES
CAPTULO III
PERCEPCIN DEL COLOR Y DE LA DISTANCIA EN LOS NIOS
I. Experimentacin
Habiendo expuesto
el mtodo dinamognico en las pginas precedentes, reclamo ahora la atencin del
lector para las aplicaciones diversas que he ensayado.
Es cierto, como decamos
ya al hablar de los esfuerzos del nio para alcanzar un objeto, que la distancia
es una variante que conviene no desatender en la determinacin de la influencia
de un estmulo particular. En las investigaciones sobre las sensaciones de
color del nio, tenemos la frmula:
|
D = |
k |
c |
|
d |
en la cual c indica el color, d la
distancia y D la fuerza dinamognica tal como ya la definimos.
Desde
el comienzo del noveno mes de mi hija H., emprend la tarea de experimentar en
ella para llegar a un conocimiento exacto de su percepcin de los colores. Con
este objetivo, sent a la nia de la manera que cre que hubiese se estar ms
cmoda. La inmovilizaba adems una lazada que le cruzaba el pecho y se anudaba
al respaldo de su silla. Los bracitos, desnudos, gozaban de entera libertad de
movimientos. Los trozos de papel de colores diferentes se los presentaba
sucesivamente a distancias y en posiciones variadas por medio del siguiente
mecanismo: Una varilla horizontal graduada en pulgadas estaba
perpendicularmente fija detrs de su
silla y paralelamente a sus brazos cuando los tenda hacia delante. Otra
varilla igualmente graduada en pulgadas y perpendicular a la primera, poda
deslizarse sobre sta y acercarse o alejarse as de las manos de la criatura,
sin dejar de permanecer paralela a al
frente o aun a la lnea de los hombros. En esta segunda varilla era donde se
colocaban los colores sucesivamente para presentrselos a la nia.
As,
lejos de causarle a sta desagrado, parecime que con algunas variaciones
hechas en los experimentos, la operacin en conjunto resultaba para ella un
juego muy apreciado y una de sus cotidianas distracciones. Despus de cada
sesin, no descuidaba obsequiarla.
Las
siguientes tablas dan para el color y la distancia los resultados de 217
experimentos. De estos 111 hicironse con 5 colores, y 106 con un ejemplar de
peridico cualquiera escogido como un objeto relativamente neutro frente a la nia. En estas tablas, R
representa la repulsa a coger el objeto; A, el esfuerzo para apoderarse de
l; N, el total de experimentos realizados con todos los colores para una misma
distancia. De consiguiente, A/N es la proporcin de las aceptaciones para cada
color, y R/n la de las repulsas para
cada distancia.
TABLA I
|
DISTANCIAS pulgadas |
9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
14 |
15 |
Totales |
Relacin |
A |
|
|
N |
|||||||||||
|
|
|
R.A. |
R.A |
R.A |
R.A |
R.A |
R.A |
R.A |
R.A.N. |
|
|
|
Azul |
0-1 |
0-4 |
0-5 |
1-3 |
2-4 |
1-5 |
3-1 |
7-23-30 |
.766 |
||
|
Rojo |
0-1 |
0-3 |
2-2 |
1-4 |
1-7 |
1-7 |
5-1 |
10-25-35 |
.714 |
||
|
Blanco |
0-0 |
0-0 |
0-0 |
0-1 |
0-5 |
1-1 |
3-0 |
4-7-11 |
.636 |
||
|
Verde |
0-0 |
0-1 |
0-1 |
2-1 |
1-4 |
1-2 |
2-0 |
6-9-15 |
.60 |
||
|
Pardo |
0-1 |
0-2 |
2-1 |
3-2 |
0-3 |
3-1 |
2 0 |
10-10-20 |
.50 |
||
|
Totales |
0-3 |
0-10 |
4-9 |
7-11 |
4-23 |
7-16 |
15-2 |
37-74-111 |
.66 |
||
|
Relacin |
R |
0 |
0 |
0-30 |
0-39 |
0-15 |
0-30 |
0-90 |
Total 0-33 |
|
|
|
n |
|||||||||||
TABLA II
|
DISTANCIAS pulgadas |
9 |
10 |
11 |
12 |
13 |
14 |
15 |
Totales |
Relacin |
A |
|
|
N |
|||||||||||
|
|
|
R.A. |
R.A |
R.A |
R.A |
R.A |
R.A |
R.A |
R.A.N. |
|
|
|
Peridico |
|
|
|
0-17 |
0-28 |
1-33 |
25-2 |
26-80-106 |
.754 |
||
|
Color |
0-3 |
0-10 |
4-9 |
7-11 |
4-23 |
7-16 |
15-2 |
37-74-111 |
.666 |
||
|
|
0-3 |
0-10 |
4-9 |
7-28 |
4-51 |
8-49 |
40-4 |
63-154-217 |
.71 |
||
|
Relacin |
R |
|
|
.31 |
.20 |
.07 |
.14 |
.91 |
Total 29 |
|
|
|
n |
|||||||||||
Si
los experimentos fuesen asaz numerosos y suficientemente exactos, de estas
tablas podramos deducir importantes resultados acerca de la percepcin del
color y de la distancia. Las inferencias siguientes parecen en efecto deducirse
exactamente de ellas.
Color.- Examinando las
tablas, los resultados aparecen a la simple lectura de las columnas: proporcin
A/N y proporcin R/n. Los colores se
ordenan segn la atractriz, es decir, azul, rojo, blanco, verde y pardo.
Dejando aparte el blanco, la diferencia entre el azul y el rojo presentase muy
ligera comparativamente a la que existe entre estos dos colores y los
siguientes. Esto confirma Binet difiriendo de Preyer, que pone el azul en
ltimo lugar, y contradice tambin la opinin de este ltimo que pone el pardo
antes que el rojo y el verde. El pardo pareca no ejercer atractivo alguno para
H., y Miss Shinn observ algo parecido en el nio por ella estudiado[i].
Por otra parte, el blanco la atraa ms que el verde y ligeramente menos que el
rojo. Lamento mucho que mi lista no comprenda el amarillo; el papel- peridico,
alcanzable a 9 o 10 pulgadas y aun a 14, tena tanto atractivo como la
medianidad de los colores; pero tal vez se debiese esto al impulso adquirido en
la prehensin de los colores, y, por lo tanto, a una asociacin ms exacta
entre el estmulo y su distancia. Esta influencia del impulso la he notado
tambin en la discusin general del mtodo. A 15 pulgadas y ms all, el
peridico fue rechazado por el 93 por 100 de casos, el azul en el 75 y el rojo
en el 83 por 100.
Distancia[ii].-
Por lo que toca a la distancia, la nia nunca intent alcanzar un objeto a 16
pulgadas; a 15, lo rehus 91 veces por 100, 90 veces los colores y 93 el
peridico. Para menores distancias podemos ver con qu uniformidad se
desarrolla el sentido de la distancia. A 14 pulgadas, no hay ms que 14
repulsas sobre 100 presentaciones cualquiera, y a 13 pulgadas, solamente 7. En
cuanto a la progresin creciente de las repulsas a 11 y 12 pulgadas, explquese
por la presencia del pardo constantemente rechazado para las distancias
superiores a 10 pulgadas.
El
hecho de no denegarse a tomar los objetos distantes 10 pulgadas demuestra dos cosas:
1., la exactitud del aprecio visual de las longitudes que no exceden del largo
del brazo, exactitud que hace resaltar el importante papel de las sensaciones
musculares en las percepciones a distancia; 2., la gran constancia de los
resultados suministrados por la gestin sensorio- motriz[iii],
que permite hacer de ella la base de todo este mtodo. Recordemos tambin que
antes de su cuarta o sexta semana, el nio no hace esfuerzo alguno para
apoderarse de los objetos que ve. Esto evidencia la rapidez con que lo ocular
se asocia a lo muscular en la percepcin de la distancia para la evitacin de
esfuerzos intiles.
En
cuanto a la cuestin del empleo de ambas manos en los experimentos
establecidos, la trataremos con brevedad en el siguiente captulo.
II. Crtica
Veamos ahora las
crticas ya formuladas acerca de los experimentos de Preyer y de Binet. Creo
que este nuevo mtodo previene la mayor
parte de las dificultades precedentemente sealadas. Sin embargo, hay todava
ciertas exigencias de experimentacin insuficientemente estudiadas.
En primer lugar,
debe tenerse presente la fatiga, cuya influencia no puede descuidarse en los
dems mtodos ms que en este; en segundo lugar, observar si su denegacin a
responder a un estmulo excitador no se debe a la inatencin, a la necesidad de mudanza, a una distraccin
debida a un motivo cualquiera.
Se reconocer la
fatiga en los primeros signos de agitacin, o sencillamente en una cesacin
brusca del inters, sin motivo aparente. Todo experimento comenzado en estas
condiciones debe abandonarse inmediatamente. El nio est con frecuencia
indispuesto, irritable, distrado; es preciso observar bien tales estados antes
de emprender nada. No debe prolongarse ninguna serie ms all de tres
experimentos sin cambiar la posicin del nio, procurando reposo a su
imaginacin por medio de un canto, un juego, etc. Si se presenta dos veces el
mismo estmulo al nio, el mismo color, por ejemplo, no se haga dos veces
seguidas; seprese, al contrario, estas dos pruebas por otra cosa que impedir
la minoracin de la excitacin y de la sugestin. Adems, despus de uno o dos
esfuerzos, el objeto alcanzado debe darse al nio para que lo tenga o juegue un
momento con l, a fin de evitar que se le convierta en una especie de suplicio
de Tntalo. En todos estos estudios, el xito depende de la maa y de la
paciencia del observador, de su habilidad de hacer de todo esto un agradable
ejercicio muscular[iv].
Los experimentos
sobre los colores requieren otras condiciones de exactitud. Los colores no
deben ser todos iguales en cuanto a pureza, intensidad, brillantez, etc., a fin
de tener presente la influencia cualitativa del color. Para la eleccin, slo
se necesita un serio examen comparativo. Basta, pues, en suma, una intensidad
objetiva casi igual, de brillantez nula, de pureza relativa comparada al
espectro y de una iluminacin ms o menos constante. En cuanto a las
variaciones subjetivas, debidas a las ya mencionadas influencias, inatencin,
agitacin, ruidos perturbadores, espectculos distrayentes, son de mayor
importancia que las variaciones objetivas del estmulo. La intensidad y la
brillantez tienen no obstante cierta consecuencia. Es posible, escogiendo
cuidadosamente un cuarto alumbrado por una claridad constante y practicando los
experimentos a la misma hora, asegurar un grado regular de brillo si los
colores son tambin brillantes. Este brillo puede adems suprimirse por el
empleo de lminas coloridas o papeles secantes. Yo emple cabalmente papel
secante de colores: la omisin del amarillo dbese a que no encontr a mano
papel de este color que me satisficiese, y no quise aventurarme a introducir
otro elemento de incertidumbre por el cambio de la pasta o del aspecto del
papel.
La nica crtica
que de mis tablas puede hacerse se debe apoyar en el corto nmero de los
experimentos, y aun se atena examinndolos[v].
Un amigo[vi]
me sugiri adicionar para cada color los resultados de los experimentos hechos
de 11 a 14 pulgadas, ya que la distancia no poda causar en estos lmites
importantes variaciones, y , en efecto, el orden de atraccin de los colores no
est modificado, exceptuando nicamente
que el poder de atraccin del blanco parece ms fuerte.
En definitiva,
asigno poca importancia a estos experimentos fuera de la claridad que aportan a
estas pginas y de la excitacin que podrn comunicar a otros para trabajar en
anlogo sentido. Por estas ltimas razones ms que por las inferencias por m
deducidas, he pensado que no deban quedar inditas. En este punto de mi libro,
sirven sobre todo para pronunciarse a favor de los principios de la sugestin
motriz o dinamognica.
[i] Loc. cit., p. 47.
[ii] Vase tambin cap. IV, prr, 2.
[iii] Vase cap. VI., prr. 3.
[iv] A causa de la atencin que hube de prestar
a todas estas condiciones de experimentacin, su nmero fue forzosamente muy
reducido. Este estudio se prolong durante seis meses, al cabo de los cuales,
obligado a ausentarme, tuve que abandonar mis experimentos.
[v] La omisin de ciertos colores es tambin un
serio defecto.
[vi] Mrs. C. Ladd Franklin, quien me escribe de un modo muy halageo respecto a mis artculos publicados en Science.