Similitudes y diferencias entre el rol del exorcista,
el magnetizador y el psicoterapeuta.
Otero Silvia Viviana
Introduccin
Qu significa Exorcismo, para la Iglesia Catlica?
Del magnetismo qu podramos decir?
...y del Psicoanlisis?
Breve resea histrica sobre el Exorcismo
Breve resea histrica sobre el Magnetismo
Breve resea histrica sobre el Psicoanlisis
La Ciencia y la Fe son incompatibles?
Cierre
Bibliografa
Referencias bibliogrficas
Introduccin:
Tratar de exponer un breve recorrido histrico sobre el Exorcismo, el Magnetismo animal y el Psicoanlisis, con el fin de elucidar su trascendencia en la historia de la humanidad, en tanto prcticas antagnicas o similares. (haciendo un recorte sobre esta ltima teora solo en su relacin con el hipnotismo, las curas milagrosas y algo sobre la histeria, de lo contrario nos extenderamos demasiado y no es la finalidad del trabajo)
Si cada hecho histrico debe encuadrarse en la mentalidad de la poca en que se verifica, no hay que juzgar el pasado con la mentalidad del presente, porque esto no nos permitira entenderlo.
Sabiendo que desde la ms remota antigedad, los filsofos dieron importancia a los sueos e hipnosis pronunciada, porque podan reaparecer recuerdos desaparecidos en la vigilia. Los trminos posesin, sugestin, fluido, hipnosis, convulsin entre otros resuena a lo largo de la historia en distintas direcciones, a veces entrecruzndose. (En algunas religiones, las personas afectadas por ese tipo de trastorno empleaban estas facultades para predecir el porvenir. Los estados hipnticos aparecan tambin en algunas neurosis de carcter religioso y colectivo, por ejemplo en 1633 las posedas de Loudoun. Estos fenmenos pertenecan al dominio de los ministerios religiosos, o epidemias de histerias, sobre las cuales vala ms no llamar la atencin, hasta fines del siglo XVIII. Algunos msticos trataban de sanar las afecciones psicosomticas poniendo a los enfermos en estados secundarios para facilitar curas milagrosas. Mesmer, por ejemplo, en 1784, logr la atencin de las academias, cientficos y mdicos donde la nocin de inconsciente se impuso en tres aspectos:
1- el sueo, 2- los sonambulismos, natural y provocado, 3- ciertos aspectos de alineacin mental).
Pero qu significa Exorcismo, Magnetismo y Psicoanlisis?, mantienen similitudes? cmo surgieron?, cul es la vigencia de estas en la actualidad?; qu crticas promueven? Ante lo cual, en dicho recorrido surge el interrogante: la Ciencia y la Fe pueden ser compatibles?. Para elucidar estas cuestiones, que entiendo ayudara a la compresin, tomando como fuente informativa, personalidades referentes a cada mtodo, entre otras figuras que se puedan integrar, como aporte, crtica o a modo de ejemplo.
Qu significa Exorcismo, para la Iglesia Catlica?
El Padre Gabriel Amorth (exorcista oficial de la Dicesis de Roma), en su libro Exorcistas y Psiquiatras define: ...exorcismo al sacramental que administran Obispos y sacerdotes autorizados, los cuales deben tener el don de discernimiento para descubrir la autntica posesin demonaca, saber cmo proceder y tener fe en el poder del Seor, obrar en su nombre con plegarias de liberacin, cuya finalidad es liberar del demonio, a la persona, la casa, lugares laborales, animales u objetos.
...la necesidad de exorcistas es para liberar a los que estn posedos o acechados por el demonio. Pero tambin es una necesidad para instruir a las personas y alejarlas de las prcticas supersticiosas... no cabe duda, es la falta de fe y por eso de instruccin religiosa, la causa por la que nuestro pueblo se dedica a prcticas supersticiosas: horscopo, cartomancia, magia, secciones espiritistas, sectas satnicas, New Age, cultos orientales, etc, todos basados en la reencarnacin y sobre todo el concepto: <Dios eres t>...1
l establece la idea que en todas las religiones, y pueblos, ha habido diablos y exorcistas; una intuicin de la existencia de espritus de quienes haba que defenderse, con los medios y de acuerdo con las mentalidades socio-culturales de los diversos pueblos y pocas.
Algunas de las normas que deben observar los exorcistas, y el rito: (segn el captulo I del ttulo XII del Ritual Romano) son:
- El sacerdote que con licencia va a exorcizar debe estar dotado de piedad, prudencia e integridad de vida. Ser maduro en edad. Estar instruido en estos asuntos para evitar equivocacin: saber diferenciar la obsesin demonaca de una enfermedad psquica (las seales de la opresin demonaca pueden ser: hablar lenguas desconocidas o entender a quien las habla, dar a conocer cosas distintas y ocultas, demostrar fuerzas extraordinarias).
- Preguntar al poseso, despus de uno o varios exorcismos, qu siente en el cuerpo o en el espritu, con cuales palabras se conturba especialmente el demonio para despus repetirlas. El exorcista no debe terminar hasta que haya comprobado que existen los signos de liberacin.
- El exorcista debe recurrir a la oracin y ayuno para impetrar el auxilio divino y expeler a los demonios. Amoneste al poseso para que, ore, ayune y reciba los sacramentos de la penitencia y de la eucarista. Mientras se efecta el exorcismo pida con fervor la salud y no desconfe del poder y del amor del Seor aunque sufra las acometidas del maligno. Tenga en las manos o delante de sus ojos el crucifijo.
- Evite el exorcista quedarse en preguntas curiosas, ordene callar al espritu inmundo y limitarse a contestar lo que se le pregunta. Haga y lea los exorcismos con imperio y autoridad, fe, humildad y fervor. Si ve que el poseso es molestado en alguna parte del cuerpo o aparece algn temor, haga all la seal de la cruz y asperge con agua bendita.
- El exorcista no debe indicar ninguna medicina al enfermo; esto debe dejarlo al mdico.
- Si exorciza a una mujer debe estar acompaado de personas honestas que la sujeten en caso de que sea agitada por el demonio. Mejor es que sean parientes cercanos.
- Mientras realiza el exorcismo, use palabras de la Sagrada Escritura y no las suyas. Ordene al demonio que diga si est en ese cuerpo por una accin mgica, o por signos o instrumentos malficos. Si el poseso los enguy, que los vomite. Que si estn fuera del cuerpo revele donde estn para que puedan ser quemados.
En el rito de exorcismo, lo esencial es ordenar al demonio que salga del poseso en el nombre del Seor Jess. La oracin de liberacin debe tener los siguientes elementos:
1- es una orden, no una mera splica.
2- la orden se da en nombre del Seor Jess.( hay que advertir, es necesario que l sea verdaderamente el Seor de nuestras vidas, y estemos convencidos de su poder sobre el demonio.)
3- la orden se hace con el poder del Espritu.
Del Magnetismo animal, qu podramos decir?
Es una teora, formulada por Mesmer (doctor en medicina de la Universidad de Viena), que refiere la existencia y accin de un fluido universal:...la enfermedad provena, de un desequilibrio en la distribucin del fluido; el magnetizador, al actuar sobre el enfermo y provocar, crisis (convulsivas), efecta una redistribucin armoniosa del fluido, de ah el efecto curativo...2
Consista en manipulaciones directas (toques y pases magnticos), o procedimientos indirectos. Se poda practicar en sesiones colectivas, donde los enfermos se encontraban atados unos a otros para favorecer la circulacin del fluido y mediante una cubeta: con agua, lleno de trozos de vidrio, piedras y estacas de hierro, cuya punta emerga para tocarlos.
Mesmer vea en el fluido magntico el agente nico de la relacin entre paciente y doctor...la teora fludica le proporcionaba la posibilidad de evitar un compromiso personal. Con la prohibicin del dilogo verbal compela al enfermo a una profunda regresin, en la que solo estaba autorizado el dilogo somtico...3 El procedimiento de tal mtodo consista en manipular, hablar y dominar, y si el paciente le responde con algn sntoma, este lo hace desaparecer con rdenes autoritarias, llevando al enfermo a un estadio preverbal.
La finalidad de los magnetizadores era el bienestar del enfermo, prodigaban sus cuidados, el fluido se manejaba tambin para desarrollar el alma del sujeto, de ah la relacin a un principio espiritual que permite visiones del ms all.
Un seguidor de Mesmer fue Pyusegur, quien modific el procedimiento excluyendo la crisis convulsiva, en su mtodo el sonambulismo magntico: el sujeto alcanzaba la docilidad y era interlocutor. Toma en cuenta factores emocionales, psicolgicos: la voluntad de curar y cierta consideracin de la personalidad del paciente.
Conciente de la posibilidad de complicaciones erticas, utilizaba la regresin del paciente hasta un estadio infantil; la comunicacin verbal con el paciente solo se mantena dentro de un marco teraputico, la eficacia de la crisis implicaba la presentacin de los sntomas y la medicacin que el mismo sugera.
Pyusegur se vala de la regresin total para tratar la transferencia y la cura del sntoma somtico, con la desaparicin del sntoma, desapareca la disposicin a hacerse magnetizar, lo cual implicaba, fijarle fin a la dependencia del sujeto. El esquema que l presenta sera: ante un traumatismo, aparecen los sntomas que traducen un conflicto, obligando al enfermo a una regresin y sumisin a un ser omnipotente; luego tras un intercambio sadomasoquista, y va una identificacin con la imagen de un personaje poderoso (curativo), el enfermo ha perdido su necesidad de depender del mdico.
Las reglas empricas de la cura magntica, las formularon Puysegur, Deleuze (otro sucesor), entre otros y consistan en:
a) El aislamiento: el enfermo solo tiene comunicacin y vinculacin con el magnetizador.
b) El compromiso: un mnimo de seis meses, se exiga al enfermo y su familia, que an en casos de sntomas alarmantes se proseguira con la cura hasta su cumplimiento.
c) esa especie de atraccin(idea de transferencia) que se identifica como sentimiento particular y en vinculacin con la dolencia, la cual los magnetizadores vean desaparecer al producirse la cura.
... y del Psicoanlisis?
a- un mtodo de investigacin que consiste en evidenciar la significacin inconsciente de las palabras, actos, producciones imaginarias (sueos, fantasas, delirios) de un individuo. Basado principalmente en las asociaciones libres del sujeto, que garantizan la validez de la interpretacin.
b- un mtodo psicoteraputico basado caracterizado por la interpretacin controlada de la resistencia, de la transferencia y del deseo.
c- Un conjunto de teoras psicolgicas y psicopatolgicas en las que se sistematizan los datos aportados por el mtodo psicoanaltico de investigacin y tratamiento.
El empleo del trmino Psicoanlisis, signific recurrir a la nica regla de la asociacin libre para obtener el material y as abandonar la catarsis, practicada bajo hipnosis y de la sugestin. Una de las definiciones que Freud dio del psicoanlisis se encuentra al inicio del artculo de la Encyclopdie aparecido en 1922: Psicoanlisis es el nombre: 1 de un mtodo para la investigacin de procesos mentales inaccesibles de otro modo; 2 de un mtodo basado en esta investigacin, para el tratamiento de los trastornos neurticos; 3 de una serie de concepciones psicolgicas adquiridas por este medio y que en conjunto van en aumento para formar progresivamente una nueva disciplina cientfica.
Freud forj el trmino psicoanlisis en la misma poca en que efectuaba su descubrimiento: Llamamos psicoanlisis al trabajo mediante el cual traemos a la conciencia del enfermo lo psquico reprimido en l. Los sntomas y manifestaciones patolgicas del paciente son, como todas sus actividades psquicas de naturaleza compuesta, cuyos elementos son: motivaciones, mociones pulsionales. Pero el paciente nada sabe, o muy poco, de estas motivaciones elementales. Le enseamos, pues, a comprender la composicin de estas formaciones psquicas complicadas, referimos los sntomas a las mociones pulsionales que los motiva,..., que otras mociones pulsionales, que permanecan ignoradas para l, han contribuido a producirlas...[4]
El Psicoanlisis pudo relacionar con una estructura histrica diversos cuadros clnicos de la organizacin de la personalidad, el modo de existencia, incluso en ausencia de sntomas fbicos; gracias a Freud que descubri en la histeria de conversin rasgos etiopatognicos fundamentales.
La nocin de enfermedad histrica es muy antigua, se remonta a Hipcrates. Pero a finales del siglo XIX, por influencia de Charcot, se planteo en primer plano el problema de la histeria al pensamiento mdico y al mtodo anatomoclnico imperante: por una parte, ante la ausencia de toda lesin orgnica, atribuir los sntomas histricos a la sugestin, a la autosugestin, o incluso la simulacin... por otra, conceder a la histeria la denominacin de enfermedad como las otras, tan precisa en sus sntomas como por ejemplo, una afeccin neurolgica (trabajos de Charcot). El camino seguido por Breuer y Freud ( y desde otro punto de vista, por Janet) les condujo a superar esta oposicin. Al igual que Charcot, cuya influencia sobre Freud es bien conocida, ste considera la histeria como una enfermedad psquica definida, que exige una etiologa especfica. Por otra parte, intentando establecer el mecanismo psquico, se adhiere a toda una corriente que considera la histeria como una enfermedad por representacin...ya es sabido que el hallazgo de la etiologa psquica de la histeria corre parejas con los principales descubrimientos del psicoanlisis (inconsciente, fantasa, conflicto defensivo y represin, identificacin, transferencia, etc.)...[5]
Los estudios sobre la Histeria (Studien ubre Hysterie, 1895) muestran como Freud se vio inducido a seguir a sus pacientes en la va de las asociaciones libres que estas le indicaban...
El mtodo de la asociacin libre es un constitutivo de la tcnica psicoanaltica. No es posible establecer con precisin la fecha de su descubrimiento, que tuvo lugar progresivamente entre 1892 y 1898 y por varios caminos:
1 como muestran los estudios sobre la Histeria, 1895, la asociacin libre surge a partir de mtodos preanalticos de investigacin del inconsciente que recurran a la sugestin y a la concentracin mental del paciente sobre una representacin dada: la bsqueda insistente del elemento patgeno cede a la expresin espontnea del paciente. Los Estudios sobre la Histeria evidencian el papel de los pacientes en esta evolucin.
2 paralelamente, Freud utiliza el mtodo de la asociacin libre en su autoanlisis y en el anlisis de sus sueos.
3 las experiencias de la escuela de Zurich, recogen bajo una perspectiva psicoanaltica, las experiencias antiguas de la escuela de Wundt, sobre el estudio de las reacciones y tiempos de reaccin frente a palabras inductoras. Jung pone en evidencia que las asociaciones que as se producen vienen determinadas por... la totalidad (complejo) de las ideas relacionadas con un acontecimiento particular dotado de un tinte emocional...
4 una fuente que el propio Freud indic en una nota Sobre prehistoria de la tcnica analtica (Zur Vorgeschichte der analytischen Technik, 1920): el escritor Ludwig Borne, (quin Feud ley durante su juventud), recomendaba, para convertirse en un escritor original en tres das, escribir todo lo que viene a la mente, y denunciaba los efectos de la autocensura sobre las producciones intelectuales.
En qu poca comenzaron a trascender...?
*Breve resea histrica sobre el Exorcismo, para la Iglesia Catlica:
El Padre Gabriel Amorth, anteriormente mencionado, refiere la dificultad que hay, en trazar una historia sobre el Exorcismo, desde Jesucristo hasta el presente, porque es una historia que an no ha sido escrita, y toma esto como una grave laguna.
l divide lo que podra ser este relato histrico en siete perodos: [6]
1- En la vida de Cristo y los Apstoles: el Evangelio expone la lucha de Cristo y recalca su poder sobre los demonios. Un Cristo que no estaba atado a las ideas de su tiempo, donde se dudaba de la existencia del demonio. l libr a los posesos, distinguiendo las liberaciones del demonio de la curacin de las enfermedades; dio este poder a los Apstoles, a los discpulos y a todos los que iran a creer en l; el que no cree en el demonio no entiende la obra de Cristo. Todos los Apstoles hicieron exorcismos.
2- En los tres primeros siglos: todos los cristianos ejercan el poder recibido de arrojar al demonio en nombre de Cristo. Los exorcismos tenan valor apologtico, mova a los paganos posedos por el demonio a volverse cristianos para alcanzar su liberacin. S. Justino escribe: Cristo naci por voluntad del Padre para salvacin de los creyentes y ruina de los demonios. Vosotros podis converceros por lo que veis con vuestros ojos: en todo el universo y en vuestra ciudad Roma hay numerosos endemoniados que los dems exorcistas, encantadores y magos no han podido curar. En cambio muchos de nosotros, los cristianos, mandando en nombre de Jesucristo,..., los hemos sanado reduciendo la impotencia a los demonios que se posesionaban de los hombres (Apologa, VI,5-6) La eficacia de los exorcismos no slo implicaba a las personas, tambin a la vida social, impregnada de idolatra e influencias malficas. Orgenes agrega que en el nombre de Jess se pueden arrojar los demonios a las personas, cosas, lugares, animales. La prctica de los exorcismos se ha ido desarrollando: para librar a los obsesos, y como parte integrante del bautismo, donde el catecmeno era arrebatado al demonio y entregado a Cristo. Los primeros cristianos estaban convencidos de que el paganismo era obra del demonio. Orgenes, S. Justino y otros...se referan a los filsofos Scrates, Platn, Aristteles como las Semillas del Verbo, porque se acercaban al monotesmo, en las que vean una falsificacin de la verdadera religin, llevada a cabo por el demonio.
3- Del siglo III al siglo VI: perodo de grandes revoluciones en toda Iglesia. Es importante la figura de S. Martn de Tours, uno de los apstoles en la conversin de los brbaros y exorcista. El principio del monaquismo impulsa la actividad exorcista: los primeros monjes se retiran al desierto para combatir al demonio y librar a la humanidad de satans. Para defender al pueblo de los falsos exorcistas comienzan, en la Iglesia Occidental, las primeras disposiciones cannicas; el Snodo Romano, celebrado bajo el Papa S. Silvestre I (314-335), enumera a los exorcistas entre las rdenes menores, quedando dentro del sacramento del Orden (por el Derecho Romano, tendencia de someter todo a reglas). El exorcizado fue suprimido primero por la Iglesia anglicana en 1550 y en la Iglesia Catlica por el Concilio Vaticano II. En cambio en La Iglesia oriental, ajena a todo burocratismo, considera el exorcistado como un carisma, una capacidad personal de cualquier fiel. En el ao 416, el Papa Inocencio I estableci que los exorcismos podan administrarse slo con autorizacin episcopal, en el Oriente se prosigue con libertad carismtica.
4- Del siglo VI al siglo XII: la prctica del exorcismo alcanza pleno desarrollo en Occidente y Oriente. En las Iglesias, hubo escuelas de exorcistas donde los veteranos y prcticos eran ayudados por los jvenes que ocuparan su lugar cuando se los requiera, al haber tenido una adecuada preparacin. Perodo caracterizado por la creatividad de frmulas exorcsticas, entre las oficiales encontramos, la frmula para la ordenacin del exorcista en los Statuta Ecclesiae Antiquae del siglo VI. En este perodo hay un despertar de un fuerte peligro, el dualismo maniqueo. Denunciado en el Snodo de Praga del ao 560, seguir mantenindose para cobrar fuerza en el siglo XII, a travs de la hereja de los Ctaros y los Albigense. Hasta el siglo XII, el pueblo y los telogos rechazan la creencia en las brujas y no piensan en la persecucin contra los endemoniados. Aparecen las primeras representaciones de satans; la prctica exorcstica es parte integral de la pastoral de la Iglesia.
5- Del siglo XII al siglo XV: es un triste perodo para la Iglesia, (no en lo que atae a la cultura: poca de Summas teolgicas, estupendas catedrales), en la lucha contra los Albigenses, asoman las grandes herejas, las oposiciones anticlericales y antieclesiasticas, Europa vive continuas guerras...y lo que hasta entonces eran mujeres un poco alocadas que movan compasin, se volvieron brujas. Mujeres que hubieran tenido necesidad de ser exorcizadas, fueron perseguidas y quemadas en la hoguera. Un ejemplo es: Juana de Arco, considerada bruja por motivos polticos, no fue exorcizada, sino condenada a la hoguera. Es el derrumbe de toda justicia pastoral y jurdica... En 1252 Inocencio IV autoriza la tortura contra herejes; en 1326 Juan XXII autoriza por primera vez la inquisicin contra las brujas. Fue el principio de la locura, acompaada de calamidades; desde 1340 hasta 1450 Europa fue convulsionada por la peste negra, una epidemia que hizo estrago de vidas humanas, sus consecuencias: desplome de valores morales, expansin de guerras civiles. De todo esto brot la mana de demonizar todo; pero esto no llevaba a recurrir a los exorcismos, la sancin, la liberacin, sino que se llego a una forma destructiva.
6- Desde siglo XVI al siglo XVII: perodo de la locura, los exorcistas abrieron el paso a las persecuciones. No se hacen exorcismos; se palpaba la necesidad de reformar los rituales exorcsticos, pero como los hombres de la Iglesia no se decidan, el emperador Carlos V promulg el 9 de julio de 1548, en Augusta, un edicto para reformar los rituales. Aunque el mal ya era profundo y la persecucin contra las brujas alcanz su culmen desde 1560 hasta 1630. Una excepcin, fue el caso de Sor Juana Fery (1559-1620), Hermanas Negras de Mons. en Francia, aos atrs haba hecho un pacto con el diablo: era una bruja, para ser entregada a la Inquisicin y condenada a la hoguera; pero encontr un prelado culto y de sensibilidad pastoral, Monseor Berlaymont arzobispo de Cambrai, quien dispuso que no fuera condenada, sino sometida a exorcismos, por ms de un ao, ella fue liberada del demonio y vivi los restantes aos de su vida como monja ejemplar. Otros obispos (S. C. Borromeo) en cambio, se enredo con las ideas de su tiempo. El horror de la caza de brujas se difundi sobre todo en los pases protestante, en el siglo XVII se intensificaron las guerras de religin. Donde continuaron los exorcismos no hubo hogueras.
7- Del siglo XVIII hasta hoy: fue tan irracional la caza de brujas, como su cesacin. La reaccin a los excesos del pasado condujo a un desinters total en relacin con el diablo y su actividad, que persevera sustancialmente an hoy (sumado a otros motivos). El diablo se convirti en un smbolo, un ttere: emblema de la idea abstracta del mal; ya no como un ser personal que obra en lo profundo, como expresa el Vaticano II: Toda entera la historia est invadida por una lucha tremenda contra las potencias de las tinieblas; lucha que comienza desde el origen del mundo y est destinada a durar, como dice el Seor, hasta el ltimo da (Gaudium et spes, 37). Sumado a la influencia de la cultura laica en los ambientes eclesisticos, y universidades, con fuerte repercusin sobre los obispos y sacerdotes; la religiosidad del pueblo y su fe ha decado, en consecuencia, cae en la supersticin y diversas expresiones del ocultismo. La cultura laica, dominada por la obra desmitizadora de los racionalistas incrdulos, la influencia irnica y burlesca de los iluministas y los cientistas del siglo pasado, llegaron a poner en duda todo el cristianismo y cualquier revelacin; para llegar en este siglo al materialismo histrico, atesmo y al consumismo del mundo occidental. El influjo ha alcanzado el mundo eclesistico, los seminarios, universidades pontificias, donde del demonio y los exorcismos, ya casi no se habla; en estos tiempos estn de moda ciertos telogos y biblistas que niegan la existencia de satans, aseguran que slo creen en la psiquiatra y en la parapsicologa. En 1614 se public el ritual romano donde varios pontfices han retocado estas oraciones, pero hoy poco se ha progresado y la figura del exorcista es para la gente un ser extrao, entre el mago y el loco. En el juicio de sus hermanos sacerdotes es visto, como un crdulo sin importancia. As se entiende cmo en nuestra poca han podido darnos una pelcula como El exorcista ( de William Blatty, en 1971), en el que dos sacerdotes exorcistas presentan figuras totalmente opuestas entre si y opuestas a lo que es un verdadero exorcista.
*Breve resea histrica sobre el magnetismo animal:
El Magnetismo animal, surge a fines del siglo XVIII, cuando el Dr. Mesmer lleva la psicoterapia a su fase experimental, y aleja la relacin teraputica de ideas religiosas, la magia y la brujera , a quienes antes se encontraban unidas.
En 1778, Mesmer viaja de Austria a Paris, donde divulga sus teoras sobre la accin de un fluido universal, el cual era tan real y tangible como la accin de un imn.
Con el tiempo, el magnetismo se convertira en juego se saln, debido a que muchos magnetizados, se creyeron autorizados a magnetizar, en consecuencia estos magnetizadores nefitos provocaban crisis y transferencias amorosas, a las que respondan llegando al extremo de tener relaciones sexuales con sus pacientes.
Estas complicaciones erticas, fortalecieron las resistencias de cientficos y adversarios al mesmerismo. (un siglo despus los mismos tabes sexuales alimentarn las oposiciones a los descubrimientos de Freud, quien por tratar abiertamente la sexualidad, ser acusado de pansexualismo)
La divulgacin de ideas mesmeristas, se vieron favorecidas por la transferencia positiva de antiguos enfermos; y el clima prerromntico ayudara al estallido de ideas con carcter mstico. El espritu de los investigadores coexista entre lo racional e irracional.
Luis XVI crea dos comisiones de investigacin, (integradas por miembros de la Academia de Ciencias, astrnomos, alcalde, qumicos, personal de la Facultad de Medicina, botnicos, etc.) que describen los fenmenos magnticos, comprueban ciertos efectos curativos de las manipulaciones, pero atribuyen todos los fenmenos a la imaginacin:...la imaginacin sin magnetismo, produce convulsiones. El magnetismo sin imaginacin, no produce nada...[7] El carcter dinmico del tratamiento contrastaba con la prctica mdica de la poca, (trataba al enfermo como un objeto inerte). ...La conclusin del informe dice: el tratamiento magntico no puede dejar de ser peligroso para las costumbres... por lo que esta condena moral disuadi a los investigadores, durante un siglo, de estudiar la influencia psicolgica de un individuo sobre otro...[8].
Poco despus de este veredicto, en 1784, Mesmer abandona Francia, y el magnetismo mesmeriano cae en desuso, por actuar sobre sugestin y no superar las crticas empiristas.
Las actividades las siguieron sus discpulos, entre ellos: Pyusegur, reputado por el descubrimiento del sonambulismo magntico. Conciente de la posibilidad de complicaciones erticas. Se vala de la regresin total para tratar la transferencia y la cura del sntoma somtico, con la desaparicin del sntoma desapareca, la disposicin a hacerse magnetizar.
En todos los magnetizadores encontramos espritu de caridad, una especie de proteccin contra las posibles tentaciones erticas, a las que por ejemplo DEslon, advertido de estos riesgos, nunca magnetiza sin la presencia de un testigo.
Deleuze, acota al respecto...no es dudoso que del empleo del magnetismo, que establece vinculaciones entre el magnetizador y el magnetizado, pueden resultar, ora debido a la confianza,..., ora por una frecuentacin ms habitual, los mayores inconvenientes entre personas de diferente sexo; pero basta estar prevenido para exponerse a stos... todo hombre que sepa que la prctica del magnetismo es un ministerio sagrado estar siempre en guardia contra todo aquello que pueda despertar en l cualquier sentimiento que no sea el del deseo de curar o aliviar a un ser que sufre, y adoptar las mayores precauciones para no verse jams en el caso de tener que rechazar ideas que puedan avergonzarlo...[9] si bien admite sentimientos de afecto estos no son de tinte ertico, con lo cual est implcita la idea de que el afecto puede serle til a la cura.
Alrededor del ao 1850, se formularon observaciones, y tambin engaos por parte de los sonmbulos que pretendan recibir revelaciones del ms all, hacer girar mesas, etc, con lo que desacreditaron el magnetismo; encontrndose tres grupos de magnetizadores:
1- los que atribuan a los sujetos facultades medimnicas, con fines experimentales: charlatanes que podan provocar crisis pero sin beneficio teraputico.
2- los que explotaban la sugestibilidad de los magnetizados, sugeran sentirse mejor; el papel principal recae sobre el mdico y no en el enfermo; no daban valor a las prescripciones de los enfermos.
3- Integrado por Deleuze, Puysegur, y otros, quienes formularon las reglas empricas de la cura magntica.
Hasta mitad siglo XIX, el magnetismo permaneci al margen de la ciencia, no se haba integrado ni a la Psicologa ni a la Medicina.
H. Ellenberger en su libro: El descubrimiento del Inconsciente, toma el perodo de 1775 a 1900, como la primera psiquiatra dinmica, elaborada fuera de la medicina oficial, ligada al curanderismo y exorcismo; y dice que la experiencia acumulativa de varias generaciones de magnetizadores...dio lugar al lento desarrollo de un sistema perfeccionado de psiquiatra dinmica...la evolucin no fue continua: durante todo el siglo XIX hubo altibajos. En 1880 tuvo lugar un gran resurgimiento, y la psiquiatra dinmica consigui el reconocimiento universal gracias a Charcot y Bernheim...emergi entonces una nueva psiquiatra dinmica...hasta 1900 en que las nuevas escuelas pasaron a primer plano...[10] complementando al sistema anterior, cuyas caractersticas principales que han permanecido constantes eran:
1- la adopcin del hipnotismo como va al conocimiento del inconsciente.
2- la atencin a cuadros particulares (enfermedades magnticas: sonambulismo, letargia, catalepsia, personalidad mltiple, histeria)
3- se generaliz un nuevo modelo de mente humana: dualidad psquica consciente-inconsciente.
4- nuevas teoras de la patognesis de la enfermedad nerviosa, basadas primero en el fluido, luego por la energa mental.
5- la relacin mdico-paciente, implica una psicoterapia basada en hipnotismo y sugestin, con nuevos tipos de terapeutas: del magnetizador al hipnotizador.
Entre los orgenes de la primera psiquiatra dinmica, encontramos:
- La antigua prctica del exorcismo, la crisis de Mesmer era inducida igual que el exorcismus probativus de Gassner, donde se demostraba el mal para su eliminacin, desaparecida la posesin, fue sustituida por la manifestacin de una personalidad mltiple; aunque en el siglo XIX, se observaron casos aislados de posesin que eran tratados con un mtodo: mezcla entre magnetismo y exorcismo.
- Los filsofos y mdicos renacentistas interesados por un poder de la mente: la imaginatio: implicaba la sugestin y la autosugestin; por ejemplo para Montaigne la imaginacin era una causa de enfermedad fsica, emocional y mental, como todas las manifestaciones atribuidas a la magia, tambin se poda usar para curar alteraciones fsicas y mentales.
- El hipnotismo (descubierto, olvidado y vuelto a descubrir, a lo largo de la historia) utilizado por Gasssner para curar, por Mesmer para magnetizar colocaba a sus pacientes en un sueo hipntico. Si bien fue Pyusegur quien descubri que la crisis perfecta en sus pacientes era un sonambulismo inducido artificialmente, el nombre Hipnotismo lo dio Braid, en 1843. Este sonambulismo artificial est dirigido por el magnetizador, que es el que lo induce y hace terminar a voluntad. Janet deca que si el sujeto no ha odo hablar nunca de hipnotismo, es poco probable que se lo pueda inducir al estado hipntico. Abate de Faria, considerar al sonambulismo artificial ligado a factores psicolgicos: concentracin, confianza, conviccin...no puedo concebir que la especie humana haya llegado a la extravagancia de buscar la causa de este hecho en una voluntad externa, en el calor animal y en mil ridculas extravagancias por el estilo...[11]
Luego se descubri que el sujeto hipnotizado es capaz de desplegar una fuerza fsica mayor de la que l mismo cree, o bajo mandato del hipnotizador quedar ciego, sordo paralizado, etc, (se han realizaban operaciones quirrgicas sin dolor).
Los primeros magnetizadores atendieron las manifestaciones objetivas de la hipnosis, pero no profundizaron en la experiencia subjetiva de ser hipnotizado, suponan que era un sueo particular.
Durante la poca del magnetismo animal y hasta mediados siglo XIX, los autores haban observado que el inconsciente:
1- es un estado diferente de lo consciente, su memoria es mucho ms extensa.
2- el sonmbulo una vez despierto, no guarda recuerdos de lo sucedido durante su sueo. La sensibilidad externa es distinta a la del estado de vigilia.
3- Las facultades intelectuales, se exaltan si se les estimula (conduciendo a los magnetizadores dejarse engaar por afirmaciones de sus sonmbulos acerca de sus aptitudes paranormales)
4- implica una percepcin del sistema neurovegetativo mas intensa que el consciente y puede influir directamente a ste. Lo inconsciente puede tener a veces una accin sobre lo consciente
Podramos decir que alrededor de 1784, el estudio del inconsciente entr en el campo de la Psicologa, cuando Puysegur, al despertar a su enfermo observa que ste no recuerda nada de lo sucedido en su estado sonamblico, y concluye que poseemos dos memorias: una consciente y otra inconsciente; como dos existencias diferentes.
En 1819, Deleuze dir: ...cuando el magnetizado vuelve a entrar en el estado natural, pierde absolutamente el recuerdo de todas las sensaciones e ideas que tuvo en el estado sonamblico...todas las sensaciones que hemos experimentado en el curso de nuestra vida han dejado huellas en nuestro cerebro, leves que no las advertimos, porque nos lo impiden las sensaciones presentes, pero existen, y a menudo cosas que habamos olvidado se presentan a nuestro recuerdo cuando una circunstancia imprevista excita nuestra imaginacin...[12] (Luego Freud agregar que en el inconsciente nada se pierde.)
Esta idea de separacin absoluta entre consciente e inconsciente abarcar todo el siglo XIX, hasta las experiencias sobre la hipnosis de la Escuela de Nancy.
Abandonada la teora del fluido, se recurri a conceptos psicolgicos, como el poder de la voluntad, la idea de fuerzas psicolgicas o energa nerviosa.
A fines del siglo XIX, los hipnotizadores mantenan la idea, compartida por mdicos acadmicos, de que la enfermedad era el resultado de la falta de energa nerviosa, concepto que vagamente estuvo presente en la primera psiquiatra dinmica, y luego fuera desarrollado por Janet, Freud, Jung y otros.
*Breve resea histrica del Psicoanlisis:
Es posible rastrear la experiencia clnica de Freud con el hipnotismo. En su presentacin autobiogrfica (1925), informa que siendo estudiante de medicina asisti a una demostracin pblica realizada por Hansen, el magnetista, y lleg al convencimiento de que los fenmenos de la hipnosis eran autnticos...luego de establecerse en Viena como especialista en enfermedades nerviosas, intent emplear para el tratamiento de las neurosis diversas tcnicas: la terapia elctrica, la hidroterapia y las curas de reposo; pero en diciembre de 1887 le escribi a Fliess: he retomado la hipnosis, logrando toda una serie de modestos pero notables xitos...[13]
En el ao 1890, Freud en su escrito: Tratamiento psquico, dice que recin en los ltimos cincuenta aos, la evolucin en medicina permiti a los mdicos valorar el tratamiento anmico; que anteriormente, no le concedan autonoma por temor a alejarse de lo cientfico, que dependa de la filosofa de la naturaleza, bajo el influjo de las ciencias naturales.
La medicina moderna pudo estudiar los nexos entre lo corporal y lo anmico; en la prctica mdica, aparecen enfermos con un cuadro clnico variable, por ejemplo: dolores de cabeza o fallas de la atencin; padecen trastornos digestivos en la forma de sensaciones penosas, vmitos, etc. Se trata de la misma enfermedad, con signos variables, patolgicos influidos por irritaciones, emociones, etc. que pueden desaparecer sin dejar secuelas, dando lugar a la salud.
Ante esto, la investigacin mdica ha resuelto que hay una afeccin del sistema nervioso: neurastenia, histeria, enfermedades funcionales del sistema nervioso...y se vieron en la tarea de investigar la naturaleza y el origen de las manifestaciones patolgicas, donde descubrieron que los signos patolgicos provienen de un influjo alterado de su vida anmica sobre su cuerpo. Por tanto, la causa inmediata de la perturbacin ha de buscarse en lo anmico...[14]
Los afectos, los estados anmicos, los procesos de pensamiento se relacionan con los corporales. La actividad de pensar en representaciones provoca, (segn el contenido), un refuerzo que puede hacerlas evidentes, as se explican fenmenos supuestamente sobrenaturales. Por ejemplo, la adivinacin del pensamiento del mdium, en el experimento de hacerse guiar por l para descubrir un objeto escondido, se explica por sus imperceptibles e involuntarios movimientos musculares. Todo el fenmeno es llamado: revelacin del pensamiento.[15]
Los procesos de la voluntad y la atencin influyen promoviendo o inhibiendo sobre los procesos corporales de enfermedades fsicas ...Los legos llaman a tales influencias anmicas: imaginacin, y suelen tener poco respeto por estos dolores, a diferencia de los provocados por una herida, una enfermedad o una inflamacin...
...Es posible producir dolores concentrando la atencin, y hacerlos desaparecer desvindola, esta experiencia puede emplearse para calmar a los nios; el mrtir, en el ardor de su sentimiento religioso, la consagracin de todos sus pensamientos a la recompensa celestial, permanezca por completo insensible ante el dolor que le causan las torturas. La influencia de la voluntad sobre los procesos patolgicos del cuerpo no es tan fcil de documentar con ejemplos...[16]
Freud menciona que la hipnosis se produce manteniendo delante de los ojos, inmvil un objeto brillante; apalabrndole o tambin conjugndose los dos procedimientos, que tienen en comn el encadenamiento de la atencin. El rasgo ms significativo es el fenmeno rapport: la conducta del hipnotizado hacia su hipnotizador: su comportamiento hacia el mundo exterior como un durmiente: extraando de l todos sus sentidos.
El hipnotizado se vuelve obediente y crdulo; en cuya prctica, se ve la influencia de la vida anmica sobre lo corporal. Si el hipnotizador dice: Usted no puede mover su brazo, este cae como inmvil; es evidente que el hipnotizado aplica toda su fuerza, y no puede moverlo. Al dicho del hipnotizador y sus efectos, Freud lo llama sugestin.
... La hipnosis presta al mdico una autoridad mayor quiz de la que ningn sacerdote o taumaturgo posey jams, rene todo el inters anmico del hipnotizado en la persona del mdico... El mdico pone al enfermo en el estado hipntico, le imparte la sugestin,..., de que no est enfermo, que tras despertar no registrar los signos de su dolencia; lo despierta despus, y le es lcito abrigar la expectativa de que la sugestin habr hecho lo suyo contra la enfermedad. Y tal vez, habra que repetir el procedimiento tantas veces como fuera necesario...[17]
...La sugestin no tiene asegurado de antemano el triunfo sobre la enfermedad, por ms que se haya logrado la hipnosis...Es bueno que el enfermo conozca...defectos del mtodo teraputico hipntico...[18]
Al ao siguiente, 1891, Freud escribe el artculo: Hipnosis, donde aclara que es una tcnica tan difcil como cualquier operacin mdica... El mdico que pretenda hipnotizar tendr que haber aprendido este arte con un maestro y necesitar de una gran prctica para conseguir xitos...Es preciso trazarse como regla no imponer el tratamiento hipntico a enfermo alguno... Si bien todas las personas son hipnotizables, tambin ocurrir no poder hacerlo...[19] ...El defecto principal de la terapia hipntica consiste en que no es dosificable. El grado de hipnosis que se alcance depende de la azarosa reaccin del paciente...El genuino valor teraputico de la hipnosis reside en la sugestin que durante ella se imparte y consiste en la enrgica negacin del achaque que el enfermo se ha quejado, por ejemplo: Ya no siente usted dolor en este lugar, yo presiono sobre l y el dolor ha desaparecido... Si la hipnosis no es completa se evitar dejar hablar a los pacientes; es que esa manifestacin motriz disipa el sentimiento de aturdimiento que la hipnosis le provoca, y lo despierta...[20]
Cuando los fenmenos patolgicos obedecen a un origen puramente psquico, la hipnosis cumple con todos los requisitos que se pueden pedir a una terapia causal.
Este mismo ao (1891) al publicar la colaboracin para el diccionario mdico de Bum... era conciente de las dificultades, que comenzaban a irritarlo...muchos aos ms tarde, en sus Cinco Conferencias sobre Psicoanlisis (1910) resumi: la Hipnosis pronto empez a desagradarme como un recurso tornadizo y...mstico; y cuando hice la experiencia de que a pesar de todos mis empeos slo consegua poner en el estado hipntico a una fraccin de mis enfermos, me resolv a resignar la hipnosis... [Pero en 1892 an no haba llegado el momento para ello; sigui empleando la hipnosis, no solo como parte del mtodo catrtico, sino en calidad de sugestin... no paso mucho tiempo antes de que creara un procedimiento para producir los efectos de la sugestin sin necesidad de poner al paciente en estado de hipnosis. Su plan fue, primero sustituir el dormir hipntico por estado de concentracin...; luego desarrollo la tcnica de la presin sobre la frente... procedimiento que slo era til dentro del mtodo catrtico, no en el tratamiento sugestivo... No han podido obtenerse datos precisos acerca de la fecha en que Freud abandon estas diversas tcnicas...aproximadamente desde 1896...[21]]
En la Edad Media la histeria desempeo un papel histrico-cultural; un contagio psquico se present como epidemia, y constituye el fundamento real de las posesiones demonacas y brujeras...su apreciacin... se inician con los trabajos de Charcot y la escuela de Salpetriere... hasta entonces... las pobres histricas, que en los siglos anteriores, como posesas haban sido quemadas en la hoguera o exorcizadas, en la moderna poca ilustrada recibieron el anatema del ridculo, sus estados se consideraban simulacin y exageraciones, y por consiguiente indignos de la observacin clnica...[22]
En el ao 1892-93, escribe: Un caso de curacin por hipnosis, tratando de elucidar cul pudo ser el mecanismo psquico de aquella perturbacin que la sugestin elimin en su paciente, a lo que agrega:
...Existen representaciones a las que se conecta un afecto de expectativa; ellas son de dos clases: representaciones (yo har esto) designios, y representaciones (esto o estotro acontecer conmigo) expectativas. El efecto ah anudado depende de dos factores: del significado que posea para m el desenlace, y del grado de incertidumbre que aqueje a su expectativa. La incertidumbre subjetiva, la expectativa contraria, es a su vez figurada por una suma de: representaciones penosas contrastantes...
Si tenemos en cuenta que las representaciones penosas contrastantes, que la conciencia normal inhibe y rechaza, son las que en el momento de la predisposicin histrica salen a la luz y hallan el camino hacia la inervacin corporal, habremos asido la clave para entender la especificidad de los delirios del ataque histrico. No es casual que en las epidemias de la Edad Media los delirios histricos de las monjas consistieran en graves blasfemias y un erotismo desenfrenado. Las series de representaciones sofocadas son las que a consecuencia de una suerte de voluntad contraria, se trasponen en accin cuando la persona cae presa del agotamiento histrico.
En lneas generales, la histeria debe a este salir a luz la voluntad contraria el sesgo demonaco que tan a menudo presenta, rasgo que se exterioriza en no poder los enfermos hacer algo en el momento y lugar en que ms lo ansiaran...
Para Freud, el tratamiento hipntico significa una gran ampliacin del poder de accin del mdico y un progreso del arte teraputico. Puede aconsejarse a todo enfermo confiar en l si es ejercido por un mdico experto y digno de confianza. Se recurre a esta clase de tratamiento slo cuando todos los otros medios han sido infructuosos, y el enfermo ya est acobardado y desanimado. El mdico de cabecera debera estar familiarizado con el mtodo hipntico y aplicarlo, as la hipnosis, estara en igualdad junto a los otros procedimientos teraputicos, y dejara de ser un ltimo refugio o la recada desde lo cientfico en el curanderismo.
La seleccin de los casos para el empleo del procedimiento hipntico depende enteramente de la decisin del mdico...[23], en general no se tratarn sntomas que tengan fundamento orgnico, sino perturbaciones funcionales, nerviosas, de origen psquico, hbitos txicos... Tambin se puede hipnotizar con fines de diagnstico diferencial, por ejemplo ante la duda de ciertos sntomas pertenezcan a la histeria o a una afeccin nerviosa orgnica...[24]
Conviene que la persona a hipnotizar vea a otras en hipnosis, as por imitacin aprenda a conducirse. En la clnica de Bernheim y en el consultorio ambulatorio de Libeault, de Nancy, nunca se realiza una hipnosis a solas. El enfermo que acude para su primera hipnosis contempla durante un tiempo cmo pacientes ms antiguos se duermen, obedecen, as entra en un estado de aprontamiento psquico que lo hace a su vez sumirse en hipnosis profunda cuando le llega el turno. El inconveniente de este proceder reside en que la afeccin de cada quien es ventilada delante de mucho pblico.
Pese a su temprano abandono del hipnotismo como procedimiento teraputico, Freud no vacil nunca,...,en expresar la gratitud que senta hacia l.Nosotros, los psicoanalistas declar en las Conferencias de introduccin, AE, 16, pg. 421-, tenemos derecho a proclamarnos sus legtimos herederos, y no olvidamos todo el estmulo y todo el esclarecimiento terico que le debemos...[25]
La Ciencia y la Fe son incompatibles?
Segn el padre Amort,(referente del catolicismo) en el pasado, en los perodos de grandes descubrimientos cientficos, la cultura laica ha aportado para desacreditar las realidades espirituales; el pensamiento ms imperante era que la Ciencia podra resolver todos los problemas. Actualmente la situacin ha cambiado, los cientficos, se han dado cuenta de los males que pueden causar a la humanidad ( como por ejemplo: la bomba atmica), de sus lmites, lo que no saben y que hay leyes y fuerzas que escapan a su dominio...
l agrega que hoy tener exorcistas significa aconsejar y consolar a las personas con palabras de fe, no con trucos de magos, a quienes la gente recurre porque no encuentra atencin en los sacerdotes.
Si bien, plantea una diferencia dentro de la propia Iglesia, tambin un reconocimiento por parte de psiquiatras y psiclogos, a saber ...Los exorcistas se renen anualmente en Francia, nica nacin catlica, que cada ao rene la Asamblea, promovida por la Conferencia Episcopal, desde 1977...
En dichas asambleas los relatores son en su mayora psiquiatras y psiclogos, de hecho todo el problema es reportado en el plano psicolgico, psiquitrico y sociolgico...
Y agrega que el tema suscito gran inters en la Clnica Psiquitrica de la Universidad de Roma, en la sede de Tor Bergata, en el mbito de las actividades de la sociedad italiana de psiquiatra transcultural, {entre los presentes se encontraban: el Prof. Iara: director del hospital psiquitrico de Roma, Sta. Maria Della Pieta; el Prof. Mellina: 1 psiquiatra del centro de higiene mental del USI, Roma 5; la Dra. Ilena Marossa; Dr. Troisi, Dr. Ilarco Zanasi: investigadores de la ctedra de Psiquiatra de la Universidad de Roma Tor Vergata; Prof. Aversa: psiquiatra y presidente del centro italiano de psicologa analtica C.I.P.A. y el Dr. Ferracuti: asistente en el departamento de ciencias de Psiquiatra y Medicina Psicolgica de la Universidad La Sapienza.}
Tambin cita el coloquio de psiquiatras con un exorcista:
... Cmo entender si un paciente necesita las atenciones de un exorcista o de un psiquiatra?
En los ltimos tiempos la PSI (Psicologa, Psiquiatra, Psicoanlisis) ha tenido gran desarrollo, tanto que una parte del clero se ha vuelto incrdulo en cuanto a la actividad extraordinaria del demonio y la eficacia de los exorcismos, piensa que todo esto se resuelve por la PSI. Por otra parte los psiquiatras se encuentran a veces con casos que estn fuera de la esfera de sus conocimientos y que han sido resueltos por el exorcista.
recurrir al exorcista o al psiquiatra?
Implicara colocar a ambos en un mismo plano; cuando por el contrario estn en diferentes planos y mtodos.
En la Sagrada Escritura hay tres presuntos, que sirven de base al exorcista:
1- el demonio existe
2- puede posesionarse de una persona o causarles males que, aunque se presentan idnticos a las enfermedades naturales, no se curan por caminos mdicos
3- quien cree en Cristo tiene el poder de arrojar al demonio en su nombre.
En cuanto a los mtodos de curacin, el psiquiatra usa lo que su ciencia le indica y el exorcista sana con la oracin, mas con el mando que impone al demonio para se aleje.
Desde siempre la Iglesia ha puesto en guardia a los exorcistas para que no confundan los males malficos con los males psquicos; y recomendado que recurran a la ayuda de los mdicos.
Es interesante que en el manual estadstico y diagnstico de desajustes mentales, editado en 1994, por 1 vez se hable de posesin debida a la influencia de un espritu; que un texto de nosografa psiquitrica de indiscutible autoridad a nivel mundial contenga esta afirmacin es una novedad significativa.
No hace falta que los psiquiatras crean en la existencia del demonio y de sus poderes, basta que sepa reconocer los lmites de su ciencia, y que no pretenda conocer todo, saber todo, resolver todo.
Cuando una persona acude al exorcista, lo primero que se debe preguntar es el parecer de los mdicos; en la mayora de los casos los que acuden al exorcista ya recurrieron a toda una hilera de mdicos, al no obtener resultados, van a magos o curanderos.
Cules seran los principales sntomas sobre los que se procede a los exorcismos?
Algunos de ellos, en casos de duda de encontrarse con un mal psquico o un mal malfico, son:
1- Primero pedir el parecer de los mdicos, ver los reportes clnicos... el efecto de las medicinas, cuando son totalmente ineficaces o producen un efecto contrario, el resultado puede depender de causas naturales.
2- El sntoma mas significativo es el rechazo de lo sagrado: a- repugnancia a la oracin en personas que han orado siempre: eructos, toses continuas, vmitos; no poder rezar por que la boca se bloquea, no poder estar en la Iglesia. b- repugnancia a todo lo que este bendito: alimentos, vestidos, objetos sagrados. c- reacciones violentas de la persona, aunque por naturalezaza sea apacible, puede blasfemar, romper cosas, lanzarse sobre los presentes (el individuo en estos casos vuelto a la calma, no recuerde nada de su comportamiento). d- reacciones furiosas si se reza por l, o se le da una bendicin: rueda por tierra, blasfema cambia de voz y dice cosas inconcebibles en ese individuo.
3- Pregunto si hay manifestaciones extraas en la persona: si oye voces, si se siente mirada aunque este sola, si se ve con personas que no hay... aqu los mdicos tendrn mucho que decir respecto de las sugestiones y los desdoblamientos de la personalidad.
4- Pregunto si suceden hechos extraos en la casa. Sanada la persona, cesan las molestias, pueden ser rechinidos, golpes, pasos, ruidos inexplicables percibidos por todos los presente, causados por polvos o insectos, cuya proveniencia no se explica, objetos que desaparecen, olores molestos. Se dir que la Parapsicologa estudia estos fenmenos, en cambio cuenta la modalidad con la que suceden.
5- Preguntar si ha habido un hecho particular, inicial, despus de la cual hayan comenzado los fenmenos. Puede caer en sospecha un hecho insignificante, pero puede estar ah el origen de un episodio grave que la ignorancia de la persona no ha considerado, por ejemplo: despus de haber tomado parte en sesiones espiritistas, sectas satnicas, prcticas de ocultismo, magia o similares; que haya habido un gran pleito con amenaza de venganza.
Si ante esto se considera que hay suficientes motivos de sospecha, se procede al exorcismo. No hay reglas fijas; si el exorcista advierte que no est provocando reaccin y no resulta ningn efecto: no hay nada de carcter malfico.
No hay dos casos iguales personas; depende de la colaboracin espiritual de la persona interesada y la ayuda de sus seres queridos: que viva en gracia de Dios, que ore mucho, que se acerque con frecuencia a los sacramentos....
Se llega siempre a la certidumbre de si es o no es una posesin diablica?
Generalmente si, en algn caso raro queda la duda de si se trata de un mal psquico. Pero es un hecho que los exorcismos son oraciones y jams han hecho dao a nadie. No puedo decir lo mismo de las curaciones mdicas (personas intoxicadas o abobadas).
Le ha sucedido a Ud. Perturbaciones relacionadas con estos fenmenos, como la glosolalia ( capacidad de hablar lenguas desconocidas) o la levitacin?
Si, he tenido fenmenos de personas que durante los exorcismos hablaban otras lenguas; fenmenos extraos que no lo creera si uno los hubiera visto, como personas que durante los exorcismos escupen clavos, vidrios, copetes de cabellos....hago notar que los objetos vomitados se materializan en el instante en que salen de la boca; as se explica por qu la persona no sufre daos fsicos.
Se dan rasgos premorbosos, entre las personas diagnosticadas por UD. como endemoniadas, ya haba comportamientos como para volver a estas personas ms vulnerables, o es por casualidad? los fenmenos de posesin se cumplen en sujetos agnsticos o declaradamente ateos?
Todos pueden ser golpeados por posesin diablica, los agnsticos, los ateos, los no practicantes, mahometanos, budistas, o personas ajenas a cualquier credo religioso; naturalmente al pedir la cooperacin necesaria, me regulo segn la persona que tengo enfrente: recomiendo a cada uno que siga con fidelidad en su fe religiosa o en sus convicciones morales. No existen signos premonitorios o predisposiciones dependientes de debilidad del sistema nervioso o por herencia; en cambio hay peligro de que una persona por frecuentar sesiones espiritistas o satnicas se exponga a la posesin . La posesin diablica no es contagiosa, no hay peligro para los parientes. Podemos decir como regla general que el demonio no puede hacer nada sin nuestro consentimiento.
Qu responsabilidades tiene el individuo, que inters tiene el demonio, cuales son las causas por las que se pude caer en una posesin diablica?
Las causas son cuatro, dos son inculpables, sin responsabilidad personal y dos son culpables, porque la responsabilidad humana es evidente.
1- puede tratarse de algo que Dios permite, por ejemplo, una enfermedad, su finalidad es dar a la persona una ocasin de purificarse, hacer meritos.
2- puede ser provocado por un maleficio que se soporta, sin culpa de la victima, sino de quien lo provoca: hechicera, atadura, maldicin, mal de ojo,... (campo de la hechicera y la magia)
3- el frecuentar personas o lugares peligrosas, dirigirse a magos, cartomnticos, hechiceros, sesiones espiritistas, sectas satnicas, dedicarse al ocultismo o la nigromancia. Es evidente en estos casos la plena responsabilidad del individuo, a veces provocada con intencin desconcertante.
4- Se puede caer en males malficos al persistir en culpas graves y mltiples, tambin implica la responsabilidad del individuo. El caso evanglico de Judas: Satans entro en el.
Es importante la colaboracin de la persona endemoniada?
Si, es muy importante, es como liberar a un drogadicto: si colabora, puede curarse; en caso contrario no. Yo digo al interesado: la lucha y la victoria contra el demonio condcela tu; eres tu el que se libera yo puedo ayudarte. Porque aqu se necesita la ayuda de Dios, el Seor es el que libera, y la ayuda se obtiene si se ora y se quitan los posibles obstculos de la gracia...el mayor obstculo es la pasividad de las personas, la pretensin de querer ser liberadas sin su ayuda personal. La glosolalia, la levitacin, etc. Son hechos que he observado en otro contexto que no es de posesin diablica, se encuentra su descripcin en la literatura psicoanaltica; Jung habla de ello y da una explicacin con la hiptesis de fuerzas y energas que se liberan.
Me parece que Ud, distingue entre fenmenos paranormales y fenmenos psiquitricos esta distincin se basa en diversidades de fenomenologa, pero con igual substancialidad energtica o se trata de una diversidad substancial, en la que se libera una energa totalmente diversa, de otra naturaleza?
La diferencia es substancial en la causa. En los fenmenos de naturaleza malfica, la causa es la presencia del demonio, por lo que solo la oracin y los exorcismos pueden tener efecto y sanar estos malestares. Si los exorcismos no son eficaces y los males permanecen, quiere decir que la causa es psquica o parapsicolgica.
Qu dotes debera tener el mdico que colabora con el exorcista?
La verdad segn la ciencia, conociendo sus propios lmites, es necesaria la renuncia a su propio yo y dirigir la investigacin exigida solo para ayudar al exorcista, no para exorcizar sino para discernir.
El Dr. S. Morabito (Psiquiatra, Bergamo), citado en el mismo libro; dice...las cualidades que debe tener un psiquiatra para poder ayudar a un exorcista son una fe viva, vivir ejercitndose en las virtudes cardinales y teologales. Todo mdico es llevado a hacer siempre un diagnstico, aunque sea equivocado, de las universidades italianas salen psiquiatras positivistas, que en su mayora son ateos, o contra la religin. Cmo podran ventilar que en le paciente se pueda configurar una patrologa del alma, si ellos por principio no creen en ella?..[26]
-El Dr. Giorgio Gagliardi (Psicoterapeuta, Asso) tambin citado dice: En diversas convenciones, algn exorcista ha deseado la colaboracin de especialistas mdicos, mientras otros han sostenido que los mdicos no son necesarios en el desarrollo sacramental del exorcismo. Tanto los exorcistas como los mdicos tienen su mentalidad, su yo, su subconsciente, sus convicciones, as que todos pueden tener ideas confusas si entran en el mbito de otros profesionistas... aqu es justo que cada quien tenga la humildad de reconocer sus lmites: el mdico, en el discernimiento espiritual; el exorcista, en el diagnostico psicolgico-psiquiatra e igualmente en los estados de conciencia transculturales que existen y engaan an a los mdicos en su diagnsticos.
Sobre este interrogante podramos retomar a Freud cuando habla de...La expectativa esperanzada: una fuerza eficaz en todos nuestros ensayos de tratamiento y curacin...patente en las llamadas curas milagrosas que todava hoy se consuman ante nuestros ojos sin cooperacin del arte mdico. Las curas milagrosas se producen en creyentes bajo la influencia de escenificaciones aptas para acrecentar los sentimientos religiosos; lugares donde se venera a una imagen milagrosa o donde una persona sagrada se apareci a los mortales prometindoles alivio a cambio de su adoracin... No parece fcil que la fe religiosa por s sola pueda desalojar fcilmente la enfermedad por va de la expectativa, pues en las curas milagrosas casi siempre intervienen otras escenificaciones. El tiempo en que se busca la gracia divina tiene que estar signado por caractersticas particulares; en especial, el esfuerzo corporal que se impone al enfermo, los trabajos y sacrificios del peregrinaje, estn destinados a hacerlo merecedor de esa gracia...[27]
Para Freud sera incorrecto, negar a la fe estas curas milagrosas y explicar sus testimonios por la conjuncin de un fraude piadoso con una observacin imprecisa. Por ms que ese intento de explicacin acierte muchas veces, no es suficiente para desvirtuar el hecho mismo de las curas milagrosas. Estas ocurren realmente, lo hicieron en todas las pocas y no conciernen slo a achaques de origen anmico, cuyo fundamento es la imaginacin, sino tambin a estados patolgicos de raz orgnica que antes se haban mostrado refractarios a todos los empeos mdicos.
Pero no hay necesidad de aducir otros poderes que los anmicos para explicar las curas milagrosas... el poder de la fe religiosa es reforzado por diversas fuerzas pulsionales humanas. La fe del individuo se ve acrecentada por el entusiasmo de la multitud al aproximarse al lugar sagrado. En virtud de ese efecto de masas, todas las mociones anmicas del individuo pueden elevarse hasta lo desmesurado. Y cuando es un hombre solo el que busca la curacin en un lugar sagrado, la fama y el prestigio de ese lugar sustituyen a la influencia de la multitud...Es notorio que la gracia divina slo es concedida a unos pocos entre quienes la solicitan, cada uno de estos querra contarse entre los escogidos; la vanidad de todo individuo viene en auxilio de la fe piadosa...
La expectativa confiada se produce cuando el que cura, no es mdico, sino que viene recomendado por la predileccin popular (esto explicara la sobreabundancia de artes de curandera, que daan ms que beneficiar a quienes buscan curarse).
Freud agrega que... ni siquiera los incrdulos en materia religiosa necesitan renunciar a las curas milagrosas. En ellos, el prestigio y el efecto de masas sustituyen a la fe religiosa. En toda poca hay curas y mdicos de moda, en particular entre la sociedad selecta; y el afn de sobresalir y de igualarse a los ms encumbrados constituyen potentsimas fuerzas anmicas. Esas curas de moda producen efectos teraputicos que desbordan su jurisdiccin, y en manos del mdico de moda, conocido tal vez por haber curado a una destacada personalidad, el mismo recurso rinde mucho ms de cuanto pueden obtener otros mdicos. Hay entonces taumaturgos humanos, como los hay divinos; slo que estos hombres, elevados hasta las alturas del prestigio a favor de la moda y de la imitacin, pronto caen de su pedestal, segn corresponde a la naturaleza de los poderes que actan para ellos...[28]
El tratamiento anmico, entendido como: el empeo por provocar en el enfermo los estados y condiciones anmicos ms favorables para su curacin; fue practicado por los mdicos desde siempre. Los pueblos de la antigedad apenas disponan de otro tratamiento que el psquico; jams dejaban de reforzar el efecto de pcimas y medidas teraputicas mediante un enrgico tratamiento anmico. Los recursos: frmulas de ensalmo, baos purificadores, sueos oraculares haciendo dormir al enfermo dentro del recinto del templo, etc., slo por va anmica pueden haber influido teraputicamente. La personalidad misma del mdico se rodeaba de un halo de prestigio que provena directamente del poder divino, pues el arte de curar estuvo en sus comienzos en manos de los sacerdotes. As, entonces como hoy, la persona del mdico era una de las circunstancias que permitan alcanzar en el enfermo el estado anmico favorable para su curacin.
Otro aporte que considero necesario agregar es la opinin de M. Foucault, en una clase dictada el 26 de febrero de 1975, publicada en su libro: Los Anormales donde comenta ante el fenmeno de la posesin:...yo creo que la posesin, como fenmeno tpico de la introduccin de un nuevo aparato de control y poder en la Iglesia, debe ponerse frente a frente con la brujera, de la que se distingue,..., la brujera de los siglos XV y XVI, y la posesin de los siglos XVI y XVII aparecen en una suerte de continuidad histrica,..., ambas implican los efectos generales de la gran cristianizacin... qu es la poseda de los siglos XVI, XVII y XVIII?...es la que confiesa espontneamente, la religiosa del convento... La posesin aparece en el ncleo interno, donde el cristianismo se esfuerza por instalar sus obligaciones discursivas...en el momento en que trata de poner en funcionamiento unos mecanismos de control y discurso individualizadores y obligatorios...[29]La poseda es quien se resiste al diablo, en el momento mismo en que es su receptculo...No hay ningn pacto, sino una invasin, del diablo en el cuerpo...[30]
Foucault resalta un elemento decisivo en la historia mdica y religiosa de Occidente que es la marca de la posesin: la convulsin: la forma plstica y visible del combate en el cuerpo de la poseda. La omnipotencia del demonio, su actuacin fsica, toda la serie de gestos involuntarios pero significantes: debatirse, escupir, asumir actitudes de negacin, decir palabras obscenas, irreligiosas, blasfemas, pero siempre automticas...las sofocaciones, las asfixias, los desvanecimientos marcan el punto de ese combate en que el cuerpo va a ser destruido por los excesos mismos de las fuerzas presentes...[31]
La convulsin es una importante nocin que se pondr en juego en la batalla durante dos siglos y medio entre la medicina y psiquiatra, y la religin.
l cree que el problema de los posedos no se inscribe en la historia de las enfermedades... No ser haciendo una historia de las enfermedades fsicas o mentales de Occidente como lograremos comprender por qu (aparecieron) los posedos... tampoco haciendo historia de las supersticiones o las mentalidades: los convulsionarios o posedos no aparecieron porque se creyera en el diablo. Me parece que es al hacer la historia de las relaciones entre el cuerpo y los mecanismos de poder que lo invisten como podremos llegar a comprender cmo y por qu aparecieron en esa poca, como relevo de los fenmenos un poco anteriores de la brujera, los nuevos fenmenos de la posesin. En su aparicin, su desarrollo y los mecanismos que la sostienen, sta forma parte de la historia poltica del cuerpo...[32]
Argumenta que el problema de la Iglesia consigo misma a propsito de la sexualidad, el cuerpo y la carne fue gobernar la carne sin caer en la trampa de las convulsiones, desde el siglo XVII y que para resolver esto introdujo los mecanismos anticonvulsivos: 1- un moderador interno: dentro de las prcticas de confesin, va a imponerse una regla aditiva, que es la discrecin: decirlo todo y confesarlo todo en la prctica penitencial. Es el mtodo de la insinuacin.
2- la trasferencia externa: es la expulsin del convulsivo mismo. All comienza a operarse la trasmisin de poder a la medicina, el poder eclesistico va a apelar a la medicina para poder liberarse de ese problema...meter al mdico en los asuntos de la posesin, implica ,meter la medicina en la teologa.
Segn Foucault ...la convulsin se va a convertir, desde el siglo XVIII en un objeto mdico privilegiado. Lo que la pastoral cristiana organiz como carne se transforma en un objeto mdico; y al anexar esa carne, la medicina va a hacer pie por primera vez en el orden de la sexualidad. En tanto que esta no descubre el mbito de las enfermedades de connotacin, origen o soporte sexual por una ampliacin de las consideraciones tradicionales (medicina griega o medieval sobre el tero o los humores); sino que pudo convertirse en un control higinico y con pretensiones cientficas de la sexualidad en la medida en que hered ese dominio recortado y organizado por el poder eclesistico. El tipo nervioso es, desde el siglo XVIII, el cuerpo racional y cientfico de esa misma carne.
No se puede subestimar la importancia histrica de esa convulsin en la historia de las enfermedades mentales, porque hacia 1850 la psiquiatra finalmente se desalieniz. La psiquiatra se asigna como el mbito propio del instinto, sus trastornos, toda la confusin de lo voluntario y lo involuntario, en consecuencia, esa convulsin, (herencia cristiana), aparece ahora como la liberacin involuntaria de los automatismos, y constituir el modelo neurolgico de la enfermedad mental. El modelo de convulsin en cuanto liberacin automtica y violenta ser el prototipo mismo de la locura.
En este clima, la psiquiatra del siglo XIX construy la histeroepilepsia ( que rein desde la dcada de 1850 hasta que Charcot la demoli entre 1875/80).
Esta convulsin heredada por la medicina, y expulsada del campo de la direccin espiritual, va a servirle de modelo de anlisis para los fenmenos de la locura. Cada vez que los mdicos hacan un anlisis de la convulsin, era al mismo tiempo para tratar de mostrar que los fenmenos de brujera, de posesin eran en realidad fenmenos patolgicos. As en la nueva ola de cristianizacin del siglo XIX, la convulsin se convierte en un objeto descalificado para la cristiandad, catlica y protestante. La Iglesia deja que la medicina descalifique la convulsin, porque a cambio va a exaltar la aparicin, ya no del diablo, sino de la Virgen: una aparicin a distancia, de la no mezcla del cuerpo espiritual de la Virgen con el cuerpo material de quien es objeto del milagro, apariciones cuyos sujetos ya no son esas monjas de clausura y en el clero, sino el nio inocente.
Para Foucault todos estos fenmenos importantes para la emergencia de la sexualidad en el campo mdico no se pueden comprender en trminos de ciencia o ideologa, en trminos de historia de las mentalidades, de historia sociolgica de las enfermedades, sino simplemente en un estudio histrico de las tecnologas de poder...[33]
Cierre:
Sobre los temas expuestos en la introduccin podramos entender que los tres conceptos (Exorcismo, Magnetismo y Psicoanlisis) se encuentran muy imbricados en los orgenes de cada uno.
En relacin a uno de los interrogantes planteado en el inicio: La Ciencia y la Fe son compatibles? Considero que si es factible una respuesta, depender de su punto de observacin, como se ejemplific en dicha exposicin:
- para el Padre Amorth, son dos planos diferentes...
- para Foucault, es una cuestin de poder...
- para Freud, si bien reconoce la cuestin de la fe, las curas milagrosas, se trata de una patologa...
Otro tema mencionado fueron las similitudes y deferencias, entre las cuales podramos citar lo siguiente:
Freud utilizaba, las asociaciones libres y proscriba los acting out; los buenos magnetizadores curaban a la inversa, prohibiendo las asociaciones libres, pero manipulando los acting out. Ambos exigan una relacin de dos. Para los exorcistas, la liberacin se produce con oracin, implica una relacin entre el sacerdote autorizado y el poseso, si bien permite la colaboracin de la familia, se basa en una cuestin de fe.
En los tres conceptos, encontramos como denominador comn: la palabra.
Las palabras son buenos medios para provocar alteraciones anmicas en aquel a quien van dirigidas. Todas las influencias anmicas que han demostrado ser eficaces para suprimir enfermedades llevan algo de imprevisible: afectos, aplicacin de la voluntad, distraccin de la atencin, expectativa confiada; poderes que en ocasiones suprimen la enfermedad no lo consiguen en otros casos. La autonoma de personalidades tan diversas en lo anmico impide la regularidad del resultado teraputico.
Toda una serie de medios anmicos eficaces quedan fuera del alcance del mdico. No tiene el poder ni el derecho de emplearlos. Esto vale para la suscitacin de afectos intensos. El destino suele curar enfermedades mediante grandes jbilos, la satisfaccin de necesidades y el cumplimiento de deseos; y el mdico, que fuera de su arte es un hombre sin poder alguno, no puede rivalizar con el destino.
Bibliografa:
Referencias bibliogrficas:
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[29] Foucault M.: Los anormales, Curso en el College de France (1974-1975): clase del 26 de febrero de 1975, pg. 190, Fondo de Cultura Econmica de Argentina S.A., Buenos Aires, 2000.
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