ORGULLO Y HUMILDAD
Tratado de
Mara M. Lanatta
1. Introduccin.
Objetivo y Objeto de este trabajo.
2. La filosofa
de David Hume
3. Ubicacin del
tema en estudio dentro del marco
analtico del
Tratado.
4. Del Orgullo y
relaciones
5. Anlisis de
las Causas en particular.
6. Referencias
bibliogrficas
1. INTRODUCCIN. OBJETIVO Y OBJETO DE ESTE TRABAJO.
El objetivo
del presente trabajo es cumplimentar la realizacin de un Informe de Lectura
que
Segn
indicaciones de
En el Seminario
dedicado a Breve Historia del Yo, conducido por el Profesor Pablo E. Pavesi,
uno de los textos indicados como bibliografa primaria fue el Tratado de
Libro I, Del
entendimiento, Parte IV, Secciones VI De
Libro II, De las Pasiones, Parte I, Del orgullo
y la humildad, Secciones I a VI.
Este ltimo tema
Orgullo y humildad - es el que he
elegido como objeto de estudio en
esta oportunidad, motivo por el cual el Informe que se presenta seguidamente
intenta dar cuenta de los enunciados y argumentos del autor al respecto.
Nota aclaratoria: cuando se hacen
referencias textuales aparecen en cursiva y entre comillas; si las mismas
reproducen un concepto o idea en su totalidad, se referencian con una
numeracin del tipo (x), y su ubicacin en el texto original podr encontrarse
en Referencias Bibliogrficas, al final del Informe.
2.
David Hume
(1711-1776), fue uno de los filsofos de mayor significacin en Gran Bretaa, y
su obra ha tenido y tiene an una gran influencia en el mbito filosfico. Sus
obras principales[3] han
influido en importantes exponentes de distintas ramas del saber A. Smith,
Kant, Darwin, Bentham, y otros y lo sealan como un representante del
naturalismo filosfico, empirista, escptico moderado y ateo. Se lo reconoce
actualmente como un precursor de la ciencia cognitiva.
Partidario de los
razonamientos simples, se opone a todo sistema que no se fundamente en los
hechos y la observacin y que no argumente sobre la base de la experiencia
directa. Crtico de las filosofas facilistas y obvias tanto como de las
incisivas y abstrusas, critica tambin a los metafsicos, a quienes objeta que
su conocimiento no es una ciencia y que conduce casi inevitablemente al error y
la incertidumbre. Considera que cualquier hiptesis que pretenda llegar a
descubrir los principios ltimos de la naturaleza humana es presuntuosa y
quimrica; y propone como nico fundamento slido para una ciencia de la naturaleza humana la
experimentacin cuidadosa y exacta y la observacin de efectos tal como surgen
de situaciones y circunstancias.
Adems del
Principio de la copia - las percepciones simples preceden siempre a las ideas
simples correspondientes, y las ideas complejas se pueden descomponer en ideas
simples que es uno de los pilares de su sistema, Hume hace especial nfasis
en el contenido cognitivo de las ideas involucradas: si un trmino no conduce a
una idea, entonces es un trmino vaco de contenido (y no justifica que se lo
considere, sin importar dnde se lo est utilizando). Si, por el contrario
conduce a una idea anexa, se podr rastrear hacia atrs la impresin que la
origin, que ser siempre fuerte, sin ambigedades.
Para evitar que
las ideas simples lo conduzcan a un atomismo
idetico, Hume introduce la asociacin de ideas y sus principios, el
tercero de los rasgos fundamentales de su empirismo. Considera que estos
principios de conexin de ideas no son tericos ni racionales, sino simplemente
una operacin natural de nuestra mente que experimentamos como sensacin
interna. Son los principios de causalidad, contigidad y semejanza
Hume declara,
entonces, que solamente cree en ideas, en tanto ellas siempre conducen, hacia
atrs, a percepciones y stas son, en ltima instancia, entidades originales.[4]
3. UBICACIN DEL TEMA EN ESTUDIO DENTRO DEL MARCO
ANALTICO DEL TRATADO
El tema Del Orgullo y la humildad en el
Tratado de
La ubicacin del
tema en estudio en el texto total constituye, per se, una definicin conceptual interesante. En efecto, Hume
define las percepciones humanas como
comprendidas en dos categoras a las que llama impresiones, por una parte, e ideas,
por otra, asimilndolas a sentir y pensar respectivamente: Creo que no ser preciso emplear muchas
palabras para explicar esta distincin. Cada uno por s mismo podr percibir
fcilmente la diferencia entre sentir y pensar. (1)
Si bien en un
principio analiza que las ideas e impresiones parecen siempre corresponderse
las unas a las otras, de inmediato corrige su aseveracin primera, aceptando que
esto no es as al tratarse de impresiones e ideas complejas (las que pueden ser
divididas en partes ms simples, por ejemplo manzana es una percepcin
compleja que puede dividirse en textura, color, aroma, etc.)
De todas formas,
la metodologa de anlisis lo lleva a aceptar que la correspondencia es
absoluta entre impresiones e ideas simples y que, como las complejas se forman
de las simples, tambin se correspondern absolutamente. Asimismo, queda
demostrado que las percepciones simples preceden siempre a las ideas simples
correspondientes, y que no es posible que suceda de otra forma, adems de
reconocer que podemos formar ideas secundarias a partir de las primarias, lo
cual no invalida la regla de precedencia antes enunciada.
Hume otorga gran
importancia a este principio de precedencia, sealando que aunque en su
enunciado parezca muy simple, todos los filsofos se basan en l cuando
afirman, por ejemplo, que las ideas de pasin y deseo no son innatas, pues
tenemos experiencias anteriores de ello en nosotros mismos.
Siendo las
impresiones precedentes a las ideas correspondientes, el autor comienza por analizarlas en primer
trmino, procediendo a clasificarlas en impresiones
de sensacin e impresiones de
reflexin. Las primeras surgen en el alma, por causas desconocidas,
mientras que las segundas se derivan de nuestras ideas, en un orden recurrente,
pues a las impresiones simples o de sensacin, le siguen las ideas
correspondientes, las que al volver a presentarse replican las impresiones y
percepciones originarias, pudiendo entonces considerarse acertadamente como de
reflexin. A su vez, estas impresiones de reflexin, guardadas en la memoria,
pueden originar nuevas ideas, las que a su vez derivaran en nuevas impresiones
de reflexin, y as continuar la secuencia.
Y como las
impresiones por reflexin pasiones, emociones, deseos surgen, entonces,
mayoritariamente de ideas, enuncia que ser conveniente comenzar el anlisis
que se ha propuesto (el anlisis de la naturaleza humana), por las ideas y no
por las impresiones, como haba sido su primera intencin.[v] Es este anlisis pormenorizado de la
naturaleza, clasificacin y relaciones de las ideas el que ocupa el Libro
Primero, titulado Del Entendimiento, en el que el autor se aboca a conceptos
tales como espacio y tiempo, conocimiento y probabilidad, las ideas abstractas,
el sistema escptico y otros sistemas de filosofa. En este ltimo tramo de
En
Esto
lleva a considerar la necesidad de entender la razn de la insistencia en
pensar que tenemos una identidad invariable a lo largo de la vida, siendo que
se trata solamente de una coleccin infinita de percepciones cambiantes. Para
ello, Hume distingue entre identidad personal referida al pensamiento o
imaginacin, e identidad personal referida a las pasiones o inters por
nosotros mismos.
La
identidad atribuida al espritu del hombre su Yo no puede prescindir de la
existencia de multiplicidades de percepciones, distintas entre s, separadas y
constantes. No es posible, sin embargo, determinar en forma simple si la idea
de identidad surge de algn lazo entre las percepciones que se van captando o
.se trata solamente de las ideas que sobre esas percepciones se van formando en
la imaginacin. Como ya haba probado anteriormente, el entendimiento no puede
apreciar una conexin real entre objetos, sino puede hacer solamente asociacin
de las ideas de esas conexiones, de lo que se deduce que la identidad es meramente una cualidad que les atribuimos[vi]
a causa de la unin de sus ideas en la imaginacin cuando reflexionamos sobre
ellas. (3) [vii]
En la
imaginacin, las ideas se unen por una de tres cualidades posibles:
contigidad, semejanza o causalidad; estas relaciones permiten producir una
fcil transicin entre ideas, por lo que se deduce que en la medida que el
pensamiento progrese en forma continua y sin sobresaltos, podr enlazarlas en
una nocin de identidad personal adecuada. Las relaciones en que se apoya el
pensamiento para considerar la existencia sucesiva de una persona o espritu,
son las de semejanza y causalidad, y es la memoria la fuente que permite la
realizacin constante de dichas relaciones, y de su extensin an cuando los
hechos concretos se hubieran olvidado (en razn de la extensin posible de la
relacin de causa-efecto)[viii].
Atenindonos a lo
que hemos desarrollado hasta aqu, en el estudio del Libro Primero, las pasiones y por consiguiente el orgullo y la humildad quedan definidas como
impresiones de reflexin,
surgidas generalmente de ideas, (las que a su vez surgen de otras ideas o
de impresiones de sensacin originales); por su parte, el Yo quedara definido como el
conjunto de percepciones en constante flujo y movimiento que el pensamiento
relaciona apoyado en las cualidades de semejanza y causalidad de las ideas
correspondientes, y segn estas ltimas se extraen de y almacenan en la
memoria..
4. DEL ORGULLO Y
En efecto, la
primera seccin de
El autor divide
luego las impresiones reflexivas en tranquilas y violentas, reconociendo que no
se trata de un criterio de divisin muy exacto; de todas formas, sern las
emociones violentas o pasiones el objeto de anlisis en lo que se contina.
Las pasiones
reconocen otra clasificacin posible: sern pasiones directas, cuando surgen
inmediatamente del bien o del mal, del placer o dolor (alegra, pena, miedo,
seguridad), e indirectas cuando se combinan con otras cualidades (orgullo,
humildad, ambicin, envidia, amor, odio, malicia, generosidad).
El objeto del orgullo y la humildad es la
serie de ideas e impresiones relacionadas de las cuales cada uno de nosotros
tiene conciencia y recuerda, o sea su Yo.
Se trata siempre de ideas referidas a nosotros mismos pues de no ser as
no se despertaran pasiones, lo que plantea una necesaria deduccin: si el
objeto de ambas pasiones[ix]
es el mismo Yo - y stas son
contrarias, el Yo no puede ser la causa (se compensaran en intensidad
resultando en efecto nulo). Por lo tanto, debe existir algn otro
requisito-causa que permita que surja uno u otra y en grado diferente en cada
caso.
La primera idea
que se presenta produce la pasin correspondiente, y esta pasin, no bien
aparece, nos dirige a la idea de nosotros mismos. La primera es la causa,
mientras la segunda es el objeto.
Las causas pueden ser muchas y muy variadas,
y se encontrarn tanto en cualidades valuables de la mente, como del cuerpo o
de los bienes que la persona posee. Una causa se compone de dos partes: la cualidad que causa la pasin y la cosa a la que es inherente la cualidad.
Ambas partes son esenciales puesto que una sin la otra no producen efecto
alguno. no sentir orgullo de mi casa si no es hermosa, ni tampoco si la casa
hermosa es de otro y no ma; en este ltimo caso, si su dueo me la muestra con
orgullo, podr sentir placer derivado de tal hecho, u orgullo por ser yo, y no
otra, la persona elegida para recorrer la casa.
Una vez definidos objeto y causa y caractersticas de esta ltima,
interesa analizar qu es lo que determina cada uno de estos elementos y sus
relaciones. En primer lugar, se establece que el orgullo y la humildad se
dirigen hacia el Yo como su objeto, por un impulso primario u original; Hume
considera aqu que a lo largo de los tiempos y en diferentes sociedades, la
naturaleza humana ha dado valor a determinadas posesiones (poder, riqueza, belleza
y mrito personal) y resulta inimaginable que no se vea afectada en forma
directa por orgullo o vanidad, o permanezca totalmente indiferente ante ellas.
Por su parte, las innumerables causas posibles del orgullo y la humildad no
tienen cualidades distintivas cada una de ellas, sino que su eficacia en
despertar estas pasiones depende de unas pocas circunstancias comunes a todas.
Hume opina aqu que como en la naturaleza - aunque los efectos sean muchos,
los principios de los cuales se derivan son generalmente pocos y simples, y que
esto es verdad, con ms razn, en lo atinente a la mente humana. Se muestra
crtico con la prctica de recurrir a una cualidad diferente para explicar cada
operacin diferente, concluyendo Inventar
sin escrpulos un nuevo principio para cada nuevo fenmeno, en lugar de
adaptarlo a lo ya existente, recargar nuestras hiptesis con una variedad de
este tipo, es ciertamente prueba de que ninguno de esos principios es el
apropiado, y que solamente intentamos, mediante una cantidad de falsedades,
cubrir nuestra ignorancia acerca de la verdad (4)
Hasta aqu se lleva establecido que:
Es por principios
naturales que las distintas causas excitan el orgullo y la humildad, y
Que no es por un
diferente principio que cada causa est adaptada a su pasin.
En la bsqueda de los aspectos comunes que resultan eficaces en las
causas tan variadas, se analizan tres propiedades que influyen en las
operaciones del entendimiento y las pasiones. Ellas son:
Asociacin de ideas, por
semejanza, contigidad o causalidad
Asociacin o atraccin
entre impresiones semejantes
Ambos tipos de
asociacin se ayudan y apoyan mutuamente, y la transicin resulta ms fcil
cuando ambas confluyen sobre el mismo objeto.
Y cul es la incidencia de estas relaciones en el orgullo y la
humildad?
El anlisis se realizar finalmente sobre las diversas causas del
orgullo y la humildad, y en relacin tanto a las cosas que detentan cualidades
como a las cualidades mismas: al efecto,
se adoptan dos supuestos:
La cualidad de una causa
que produce orgullo, produce tambin placer, mientras que la cualidad que
produce humildad, tambin provoca displacer.
Las cosas sobre las que
estas cualidades se adhieren son, o bien parte de nosotros, o bien algo cercano
a nosotros.
En cuanto a las pasiones en s mismas, podemos ver que poseen dos
cualidades originales:
El objeto est
determinado por un instinto natural, original, y resulta imposible que la mente
por su propia constitucin se site ms all del propio yo.
Excitan emociones peculiares
en el alma, que constituyen su verdadera esencia sensaciones placenteras en
el orgullo, penosas en la humildad.
Se opera entonces un doble juego de relaciones simultneas, que
constituyen el sistema que explica estas pasiones en opinin del autor: la
cualidad (la belleza, por ejemplo) que opera originando la pasin, produce
separadamente una impresin (placer) que la asemeja, mientras que la cosa (la
casa, por ejemplo) a la cual se adhiere la cualidad, se relaciona con el Yo (la
casa es mi casa), .que es el objeto
de la pasin Se sigue naturalmente que
la causa cosa y cualidad habr de originar inevitablemente la pasin
respectiva.
Hume reconoce en este punto que el sistema, tal como queda expresado que todas las cosas agradables relacionadas
con nosotros, por asociacin de ideas e impresiones, producen orgullo, y las
desagradables, humildad. (5) amerita limitaciones.
En primer lugar, la pasin relacionada con el Yo, debe ser fuerte. No
cualquier cosa relacionada con nosotros que sea placentera o displacentera,
producir orgullo o humildad (por ejemplo, concurrir a una linda fiesta puede
originar alegra y disfrute, pero slo el anfitrin estar orgulloso de ella).
Se requiere algo ms que una simple relacin, se requiere una relacin estrecha
con nosotros.
La relacin, adems de estrecha debe ser, en segundo lugar, exclusiva
para nosotros o para pocas personas ms.
De lo contrario, por valorable que sea la cualidad de la causa, si es
ampliamente compartida por muchos, no resultar origen de orgullo (por efecto
de la comparacin con otros).
Asimismo, el placer o displacer tiene que resultar obvio, no slo para
nosotros sino para los otros. Y, en cuarto lugar, la causa inconstante o casual
nos ofrece quizs algo de alegra o disfrute, pero no orgullo; debe tratarse de
una causa duradera.
Por ltimo, las reglas generales[x]
tienen una gran influencia sobre el orgullo y la humildad y sobre las dems
pasiones; Las costumbres y las prcticas establecen principios y valores, y
stos harn posible una ms fcil graduacin de las pasiones.
Una ltima advertencia nos hace el autor, antes de
cerrar este anlisis de objeto, causas y relaciones del orgullo y la humildad,
en el sentido de considerar que no siempre la persona que tiene ms razones
para estar orgullosa es la ms feliz, ni la ms desfavorecida, la ms infeliz.
Un mal real, an cuando fuera algo lejano a nosotros, breve y poco evidente
para los otros, poco significativo en el concierto general de las normas, nos
hara infelices por igual, aunque no pudiera disminuir en mucho nuestro
orgullo. La frase con que concluye este prrafo, algo enigmtica, quiz el ms real
y el ms slido mal de la vida se hallar que es de esta clase, supongo est referida a la cualidad de mortal aplicable
a todo ser humano.
5.
ANLISIS DE LAS CAUSAS EN PARTICULAR
El Vicio y
La
primera aseveracin al respecto, constituye la base de todo el razonamiento: La
virtud y el vicio, considerados como origen de los derechos y obligaciones
morales, son inseparables de la satisfaccin o el malestar que produce su sola
contemplacin, y como tales constituyen
su naturaleza y esencia. Aceptando entonces que el placer y el dolor son las
causas primarias de la virtud y el vicio, deduce fcilmente que deben ser
entonces las causas de todos sus efectos,
entre ellos, la humildad y el orgullo.
El
orgullo y la humildad no surgen slo de la virtud o el vicio, aunque estos sean
indudablemente parte de todo sistema moral; pueden tener como causa todo
aquello que se relacione con placer y dolor. Hume brinda aqu una definicin de
orgullo y humildad tal como lo entiende en el Tratado, en consideracin a los
escolsticos que podran sentirse muy extraados frente a un sistema que
plantea que la virtud produce orgullo pasin que para ellos es un vicio y
el vicio, humildad que para ellos es una virtud, Con sus propias palabras por orgullo yo
entiendo la impresin agradable que surge en el espritu cuando el espectculo
de nuestra virtud, riqueza o poder nos permite estar satisfechos de nosotros
mismos, y que entiendo por humildad la impresin opuesta.(6)
Se
propone entonces analizar otras impresiones de tal tipo agradables o
desagradables bajo la ptica de su sistema, obviando eventuales problemas
semnticos (en el texto no disputar acerca de palabras).
Belleza y fealdad[xi]:
Podemos
considerar que la belleza es un orden de construccin de partes (una forma) que
produce, naturalmente, por hbito o por capricho (hoy podramos decir por
acuerdo o convencin social), placer en el alma, y la fealdad, por el
contrario, displacer. Placer y dolor, constituyen as la esencia de belleza y
fealdad; cuando estas formas son apreciadas por el gusto o la sensacin. Si
esas formas pertenecen a nuestro propio cuerpo, su facultad de producir las
sensaciones relacionadas operar a todos los efectos, entre los cuales el
orgullo y la humildad son los ms comunes. Reafirmando lo anterior, contina:
la belleza, tanto natural como moral, tienen la facultad de producir placer, y
este placer es una causa real y efectiva de las pasiones. La belleza es,
ciertamente, la misma cualidad cuando se aplica a nuestro cuerpo o a objetos
externos o extraos a nosotros, y slo se diferencia en el grado de proximidad
de la relacin (con nosotros o con algo externo a nosotros). Esta diferencia es
la causa, precisamente, del orgullo que se despierta cuando la belleza es
nuestra, y de que nos deje indiferente la belleza de algo externo a nosotros.
En
cuanto a lo que se relaciona con nuestro cuerpo, el autor reconoce una objecin
posible en el caso de salud/enfermedad; en efecto, expresa que no produce
generalmente orgullo tener salud, an cuando es placentero, sin duda, tanto
como no produce humildad estar enfermo, a pesar de que es muy penoso. La
objecin, explica, se salva si nos atenemos a las limitaciones que se haban reconocido para el sistema,
especficamente la que se refiere a. la necesaria peculiaridad de la causa (una enfermedad no es slo nuestra), por
una parte, y a la continuidad requerida (una
enfermedad es pasajera). Aunque la salud y la enfermedad se consideran, de
alguna manera, independientes de nosotros, no es as estrictamente en el caso
de una enfermedad permanente o en la vejez, pues el carcter de inevitable
juega, en ese caso, como una cualidad que produce la pasin de la humildad.
Ventajas y
desventajas externas: tal como venimos afirmando, la causa inmediata de
nuestro orgullo, o humildad, est siempre en relacin a cualidades de nuestro
cuerpo o espritu que conforman nuestro Yo -, aunque en muchos casos, cuando
se trata de los mltiples y variados objetos externos que pueden influir en
nuestro orgullo o humildad, podemos perder de vista esta relacin ltima que
subyace a todas las dems; el Yo es, de todos modos y en ltima instancia, el
objeto de estas pasiones, y sus causas estn siempre en relacin con l. En
muchos casos parecera que la pasin va dirigida a los objetos externos
posesiones valiosas de distinto tipo, por ejemplo -, y sin embargo se origina
orgullo en nosotros; all encontraremos una relacin particular, seguramente,
siendo que las cosas externas, por su sola existencia, no producen esa pasin
en nosotros. Debe existir una relacin facilitada que permita la transicin de
esa idea a la idea de nosotros mismos, y aqu Hume hace notar que, si bien la
semejanza, tanto como la contigidad y la causalidad, es relacin factible
entre ideas, no basta por s sola para producir orgullo: la cualidad debe estar
presente, en alguna medida, en nosotros, y la relacin de ideas es entre la
caracterstica ventajosa de lo otro y el hecho de poseer yo una similar (es una relacin de causalidad: si la poseo,
se produce el orgullo; si no la poseo, nada se influye en m). Tambin puede
operar la contigidad, como en el caso de sentirnos orgullosos por poseer
nosotros cualidades de poca significacin que el otro tambin posee; pero en
este caso es slo por contigidad de ideas que las menos importantes nos
provocan orgullo, pues las causas verdaderas de la pasin deben buscarse en las
cualidades realmente significativas, nuestras y del otro.
Por
el anlisis de distintos casos posibles, Hume se dedica a comprobar en este
punto que la relacin entre ideas prueba, por experiencia, la relacin entre
impresiones. Por ejemplo, el orgullo que produce la belleza de la tierra natal:
la idea de belleza produce placer, y esta sensacin el orgullo - existe
porque se trata de la idea de mi tierra
natal, es decir, se refiere al Yo, que es el objeto de la pasin provocada.
Propiedad y
riquezas: El autor considera que la propiedad es la relacin ms estrechamente
relacionada con el orgullo .pero resulta muy difcil su explicacin sin hacer
mencin de la justicia. Esto sucede
en funcin de la definicin de propiedad, que enuncia como relacin
entre una persona y un objeto de modo que permite a aqulla y prohbe a otras
la libre posesin y uso de algo sin violar las leyes de justicia y equidad
moral (7). La
justicia tanto si se la considera virtud natural como artificial es la
causa para que la propiedad otorgue libertades y ventajas al propietario, y
como propiedad y propietario son ideas fcilmente relacionadas por contigidad,
esta relacin, unida a la de las impresiones (placer por la propiedad, libertad
y ventajas para el propietario), producir los sentimientos o pasiones respectivos
(orgullo o humildad, segn se trate del incremento o disminucin en cualidades
utilidad, belleza, originalidad, etc. - relacionadas a la cosa que es
propia). Lo mismo que sucede con la
propiedad, sucede con la facultad[xii] de
adquirir la cosa que,
por su cualidad, produce placer al poseerla, y por esta razn la riqueza
influye en el orgullo o la humildad. La
esencia de la riqueza consiste en su facultad de procurar placer, y esa
facultad es, en esencia, la probabilidad y posibilidad de su ejercicio, lo que
nos permite an anticipar el placer que habr de
brindarnos.
El poder sobre otros y nuestra esclavitud operan en forma similar a la
de la riqueza y la pobreza, produciendo vanidad o vergenza respectivamente,
aunque en este caso se aumenta la intensidad de la pasin por tratarse de otros
seres (el anlisis suponiendo autoridad sobre estatuas que pudieran responder a
nuestras rdenes, es claramente demostrativo: no producira tanta vanidad
ejercer autoridad sobre estatuas obedientes como lo producira hacerlo sobre
personas).
Del amor a la
gloria: Si bien se trata de una causa secundaria basada en la opinin de los
otros, aun las causas primarias como la virtud, la riqueza o la belleza se
empalidecen un tanto si no se cuenta con una buena imagen[xiii]
entre los otros que nos resultan significativos. Hume destaca aqu la
inclinacin que poseemos a simpatizar con los otros, de tal manera que puede
hasta llegar a producir dificultad para ejercer nuestro juicio propio si
encontramos que no concuerda con el de otros cercanos a nosotros. Atribuye a
esto la uniformidad de caracteres y formas de pensar en una misma sociedad,
destacando adems que muchas pasiones (odio, estima, amor, resentimiento,
jbilo, melancola, etc.) se experimentan ms por comunicacin que por
nuestra propia inclinacin natural.
Merece un prrafo particular el anlisis de lo que
Hume significa con el trmino simpata que aqu utilizamos. Explica que, a
pesar de la infinita diversidad, existe una semejanza en la estructura y composicin
de todos los seres humanos; esa semejanza contribuye a que seamos capaces de
experimentar y concebir los sentimientos de otros y que, si adems hay
similaridades peculiares entre algunos o varios de ellos, se facilita la
simpata (no solo la semejanza, tambin contribuye la contigidad vecindad,
parentesco sanguneo, etc.)[xiv].
Una impresin de este tipo se intensifica cuanto mayor son la semejanza y
contigidad de sus ideas correspondientes, y puede resultar que se convierta en
el verdadero sentimiento o pasin. Un ejemplo de cmo las ideas relacionadas
influyen en las impresiones puede darse en nuestras enfermedades, pues dependen
mucho ms de nosotros mismos y de nuestras relaciones internas entre ideas, que
ninguna otra de nuestras impresiones, razn por la que surgen naturalmente por
la imaginacin y por las ideas intensas que nos formamos de ellas[xv].
Cuando
simpatizamos con las pasiones de otro, esa impresin es vivida en nosotros
primero como idea, y de ella surge la impresin correspondiente, tanto ms
fuerte cuanto ms semejante y contigua nos resulte. En la afinidad existe una
conversin de una idea en una impresin, y esta conversin surge por la
relacin de su objeto (la idea del otro) con mi propio Yo, idea siempre
presente en m. Cuando recibimos alabanza o censura de parte de otros nos
producirn placer y orgullo o dolor y humildad, segn el caso, y naturalmente
aceptaremos esa opinin del otro, por afinidad (sus sentimientos estn tambin
en nosotros) y por razonamiento (consideramos su juicio como argumento vlido
para lo que afirman). Autoridad y simpata influyen siempre en nuestras
opiniones, particularmente cuando se trata de nuestro propio valor y
naturaleza, objeto de las pasiones (orgullo o humildad, por caso). La gloria es
agradable, y la satisfaccin ser mayor si el juicio proviene de alguien a
quien estimamos o de quien valoramos mucho su capacidad de razonamiento, y ms
aun si esto sucede despus de un largo e ntimo trato. La alabanza del otro
debe referirse a una cualidad que consideramos poseer, pues de lo contrario el
placer ser pobre.
Analizando
el caso de quien, por no poseer fortuna pero s buen linaje, se aparta de su
familia y amigos para establecerse entre extranjeros, o personas menos cercanas
que no lo conocen, Hume explica que se trata as de disminuir la simpata, pues
el desprecio de personas relacionadas hiere ms que el de extraos. Aun cuando
existiera algn grado de contigidad mnimo, la influencia de las ideas de
ellos en sus propias ideas, ser mucho menor, de la misma forma en que tratara
de ocultar su buen linaje, para evitar el doble desprecio que esto conllevara
su propia vergenza en su pensamiento (no poseer fortuna a pesar del linaje)
y la que experimentara por afinidad con los otros.
Del orgullo y la
humildad en los animales: Hume resume ahora lo que ha logrado probar hasta
aqu, a saber:
o
Que es
necesario que las causas de estas pasiones orgullo y humildad se
relacionen con nosotros mismos, y
produzcan placer o dolor independientemente de la pasin.
o
Producir placer o dolor es comn a todas las causas
posibles, por lo que se concluye que es la cualidad por la que actan en estas
pasiones
o
Las causas son, en realidad, la facultad de
producir sensaciones agradables o desagradables, y las pasiones se derivan de
esta facultad.
Para
finalizar, entonces, se propone someter esta anatoma del espritu a
las mismas pruebas que realizan los anatomistas cuando, aceptando la similitud
de estructuras y funciones entre hombres y animales, realizan pruebas en estos
ltimos y hacen extensivos sus resultados a los primeros. Los signos de orgullo
y humildad entre los animales de gnero noble[xvi]
son evidentes para el autor, se refieren generalmente a una cualidad que poseen
y les da excelencia en su especie, y al hecho de obtener la aprobacin de su
dueo (no cualquier otra persona que lo alabe).
Tambin
operan las mismas causas en los animales que en los humanos, con la lgica
salvedad que se refieren slo a las que son del cuerpo, y no en el espritu o
los objetos externos. Sin embargo, la verdadera cuestin es, en opinin de
Hume, saber si estas causas operan de la misma manera que en los seres humanos,
pues de lo contrario, esto pondra en duda todo el andamiaje terico armado
hasta aqu..
Las
tres relaciones de semejanza, contigidad y causalidad actan por igual en los
animales y en los seres humanos, segn Hume; lo ejemplifica con el caso del
perro, que cuando encuentra un hueso, asocia por contigidad la idea de que lo
haba ocultado all, o que comienza a dar signos de nerviosismo cuando se
acerca a un lugar donde lo maltrataron, aunque no exista el peligro real en ese
momento (causalidad). (La semejanza no resulta tan fcilmente observable, pero
constituye un elemento de la causalidad).
Tambin
actan emociones enlazadas, como en los humanos: un perro cuando est triste se
vuelve pendenciero o rabioso ante la menor incitacin, por ejemplo, pasando de
una emocin a la otra sin dificultad.
Concluye
el autor declarando que estas causas actan de la misma manera en todos los
animales, agregando para reafirmar su Teora: Mi hiptesis es tan simple y supone una tan
pequea reflexin y juicio, que es aplicable a todo ser sensible, lo que no
slo debe ser admitido como una prueba convincente de su veracidad, sino que
tambin, yo lo espero, constituir una objecin a todo otro sistema. (8)
5.
Referencias bibliogrficas
HUME, David
(1711-1776): Tratado de
(1) Op.cit. Libro I, Del entendimiento, Parte I: De las ideas: su origen, composicin y
abstraccin, Seccin I: Del origen de nuestras ideas, primer prrafo
(2) Op.cit
Libro I, Del entendimiento,
Parte IV, Del Sistema Escptico y de otros sistemas de filosofa, Seccin VI,
De
(3) Op cit
dem (2), 16. prrafo
(4) Op cit
Libro II, De las pasiones,
Parte I, Del orgullo y la humildad, Seccin III, De qu se derivan estos
objetos y causas, 7. Prrafo.
(5) Op cit
Libro II, De las pasiones,
Parte I, Del orgullo y la humildad, Seccin VI, Limitaciones de este sistema,
1er. Prrafo.
(6) Op cit
Libro II De las Pasiones,
Parte I Del orgullo y la humildad, Seccin VII, Del vicio y la virtud, 8.
Prrafo.
(7) Op cit
Libro II De las Pasiones,
Parte I, Del orgullo y la humildad, Seccin X, De la propiedad y riquezas, 1er.
Prrafo.
(8) Op cit
Libro II De las Pasiones,
Parte I, Del orgullo y la humildad, Seccin XII, Del orgullo y la humildad en
los animales, ltimo prrafo, in fine
[1] Trabajo
realizado en el marco del seminario Breve historia del Yo, dictado por el Dr.
Pablo E. Pavesi. 2 cuatrimestre de 2009.
[2] La fuente de
referencia para esta breve resea que sirve como marco al tratamiento
posterior, es The Stanford Encyclopedia
of Philosophy en
http://plato.stanford.edu/entries/hume
[3] A Treatise of Human Nature (1739-1740), Enquiries concerning Human Understanding (1748) y concerning the
Principles of Morals (1751), Dialogues concerning Natural Religion
(1779) (publicacin pstuma)
[4] Es claro
que resulta pretencioso e irresponsable un resumen de este tipo frente a la
innegable significacin de una obra como la de David Hume. Estos breves
comentarios slo persiguen brindar un marco conceptual bsico para el trabajo
que aqu se presenta.
[v] Cabe destacar
que, previamente, haba dejado de lado el anlisis de las impresiones de
sensacin por considerar que no constituyen el objeto de su trabajo, sino
objeto de estudio de la anatoma y la filosofa.
[vi] (a las
percepciones)
[vii] En el Apndice del Tratado, se lee en el prrafo
No. 20, Si las
percepciones son existencias distintas, forman tan slo un todo por hallarse
enlazadas entre s. Sin embargo, no pueden descubrirse por el entendimiento
humano conexiones entre existencias distintas. Slo sentimos un enlace o
determinacin del pensamiento a pasar de un objeto a otro. Se sigue, pues, que
el pensamiento slo siente la identidad personal cuando, reflexionando sobre la
serie de las percepciones pasadas que componen el espritu, siente las ideas de
ellas como enlazadas entre s e introducindose naturalmente las unas en las
otras. Aunque esta conclusin parezca extraordinaria no debe sorprendernos. Los
ms de los filsofos parecen inclinarse a pensar que la identidad personal
surge de la conciencia, y conciencia no es ms que un pensamiento o una
percepcin reflexiva.
[viii] El
seguimiento de los razonamientos contenidos en el Tratado hasta este punto,
contiene una contradiccin u objecin importante sealada por diversos autores,
y que resumida muy sucintamente podra resultar como sigue: si por una parte se
considera inexistente una idea del Yo y se la reemplaza por una coleccin de
percepciones, no resulta posible que luego existan pensamientos [que van
enlazando fcilmente por relaciones de causalidad o semejanza las ideas de esas
percepciones y que le permiten dar cuenta de una identidad], si no existe el Yo
que anteriormente se haba negado. Si bien la objecin es vlida y merece
tratamiento, excede el objeto de este trabajo, por lo que slo mencionaremos
aqu que ha sido tratada por numerosos autores y es posible encontrar un
anlisis de la misma y una propuesta de solucin en El yo como repblica. Identidad personal y
bien pblico en Hume, Pablo E Pavesi. Revista Latinoamericana de Filosofa.
Vol. XXIV. No. 2 (Primavera 1998)
[ix] Orgullo -
humildad
[x] Reglas sociales, de comportamientos, normas o
leyes.
[xi] En este punto, como en tantos otros, el autor ha
buscado demostrar su sistema de doble relacin por varios caminos de
razonamiento. En funcin de la extensin que nos es solicitada en este trabajo,
he elegido slo alguno de ellos para comentar aqu, intentando mostrar la forma
y mtodo de razonamiento humeano. Similar procedimiento se aplic en los
sucesivos pargrafos.
[xii] Facultad implica aqu una capacidad que se puede
ejercer efectiva o probablemente, y siendo que la experiencia pasada nos
demuestra que esto es posible.
[xiii] reputacin,
carcter y nombre, en el texto.
[xiv] Afinidad podra ser un trmino actual sinnimo,
en mi opinin. En lo sucesivo, lo utilizar en algn caso donde entiendo que
resulta facilitador para la comprensin del texto.
[xv] Particularmente,
me asombra esta reflexin realizada tan naturalmente en la poca en que este
Tratado se escribi (1736/8)
[xvi] Supongo se refiere a los vertebrados superiores