La produccin del cuerpo en Michel Foucault

Cecilia Bori

 

 

 

Introduccin

 

"Consideremos los tres grandes estratos que se relacionan con nosotros, es decir, que nos atan ms directamente: el organismo, la significancia y la subjetivacin. Sers organizado, sers un organismo, articulars un cuerpo de lo contrario, sers un depravado-. Sers significante y significado, intrprete en interpretado de lo contrario sers un desviado- Sers sujeto y fijado como tal, sujeto de enunciacin aplicado sobre un sujeto de enunciado de lo contrario solo sers un vagabundo".

Gilles Deleuze, "Cuerpos sin rganos".

 

 

Para darle cuerpo a mi lectura eleg el concepto de cuerpo. Entiendo un recorrido de lectura como un camino propio, una mirada singular que focaliza y elude en la misma operacin.

Me interes la temtica del cuerpo porque luego de una primera lectura me surgi esta pregunta: Cuntos cuerpos existen?. Dado que segn Foucault el cuerpo es un eje esencial para el anlisis de las prcticas de poder-saber, su produccin es a travs de mbitos heterogneos, pero que obedecen a una lgica que dibuja los contornos de lo corporal. El cuerpo es algo producido.

Preguntarnos a los fines de qu o de quien contradecira las propuestas del mismo Foucault, pero podemos quitarle el voluntarismo y el finalismo y obtenemos el concepto de encauzamiento. Esta es la lgica que yo aslo en la produccin de lo corporal, encauzar, hacer algo maleable, dirigible; objetivable, dir Foucault.

 

 

Herramientas de Anlisis

Dado que la finalidad de este trabajo no es hacer un anlisis del concepto de poder en la obra del autor, este apartado es una resea esquemtica a travs de los que yo considero como aforismos foucaultianos sobre el poder: [1]

Estratgico.

Omnipresente

Inmanente y productor.

Es un ejercicio y no una posesin.

Su racionalidad es la de la tcnica y la tctica.

Poder y Saber se implican directamente el uno al otro.

 

En oposicin a considerar un grupo o individuo depositario del poder y agente de su utilizacin, Foucault lo entiende como el efecto de acciones mviles e inestables. De esto se deduce que el poder no es una propiedad o potencia que al aplicarla verificara la relacin dominante dominado, sino que constituye un modo de funcionamiento que l denomina estrategia. As el poder no provendra de un punto central, sino que se reparte en el interjuego relacional de fuerzas entre un punto y otro, produciendo estados de poder desiguales.

Cada uno de estos puntos relaciones constituyen focos de recepcin emanacin de poder: El poder esta en todas partes, no es que englobe todo, sino que viene de todas partes[2]. Esto es lo que lo lleva a decir el poder viene de abajo, ya que surge de estas relaciones entre fuerzas que se verifican en toda la estructura social, desde el individuo, pasando por los grupos como la familia, las instituciones y el Estado mismo.

Pero estas relaciones l las describe como no intencionales y subjetivas ya que, si bien se perciben sus efectos terminales, estos no constituyen una explicacin de causalidad externa, sino que al describirse como un ejercicio, el poder es intrnseco a prcticas diversas que se yuxtaponen, generando movimientos desiguales que constituyen su propia condicin de posibilidad.[3]

Este es el punto, a mi entender, ms fecundo de su pensamiento, porque el poder no es entendido solo en su funcin represiva sino en trminos de produccin, lo que le permite analizar sus efectos en una lgica de encauzamiento y postular que: la racionalidad del poder es la de las tcticas.[4]

En Vigilar y Castigar define la situacin poder saber en trminos de feedback, uno alimenta y posibilita al otro y viceversa: ... las relaciones de poder dan lugar a un saber posible, y el saber prolonga y refuerza los efectos del poder.[5]

 

Cuerpo Sexuado

A travs de Historia de la Sexualidad Foucault intenta historizar la manera en que el cuerpo y el sexo devienen objetos centrales de los mecanismos de poder / saber, mediante el dispositivo de sexualidad. Esta nocin de dispositivo Dreyfus y Rabinow la entienden como un aparato que rene el poder y el saber en una grilla de anlisis especfica.[6]

Foucault postula que mediante una adaptacin de las prcticas de confesin cristianas, el cuerpo comienza a ser la sede de los pecados, motivo por el cual debe ser interrogado y puesto en palabras por cada individuo. El sexo encierra una verdad que debe ser develada a travs de tcnicas que lo objetivizan. Pero lo interesante es que la clave de esta extraccin se encuentra en la interpretacin por parte de aquel que escucha; capacitado para descifrar el cdigo encriptado de la verdad sexual. As, el individuo se inserta en unas relaciones de poder al confesarse ante aquellos que poseen las claves interpretativas: los mdicos, los psiquiatras y los cientficos sociales.

Se produce as lo que l denomina una explosin discursiva en torno al sexo cuyo rasgo esencial es la multiplicacin de los discursos sobre el sexo en el campo de ejercicio del poder mismo: incitacin institucional a hablar sobre el sexo...[7]. Este inters[8] se refleja para Foucault, en una racionalidad que toma la forma de anlisis, contabilidad, clasificacin y especificacin, en forma de investigaciones cuantitativas o causales. [9] Toma para su anlisis el problema de la poblacin durante el siglo XVIII, que debe ser controlada a los fines del desarrollo social y ubica a la conducta sexual como blanco de anlisis e intervencin. Tambin responde a esta lgica lo que llama la medicalizacin (siglo XIX), como modo de ejercer un poder que le da a los cuerpos una realidad analtica, entendida como una mirada que roza el cuerpo (...) e introduce las rarezas del sexo como el carcter profundo de los individuos, a travs de las tecnologas de la salud y la patologa. [10]

La constitucin de este campo de saber, dedicado al anlisis de un instinto sexual objetivado, produce con un mismo golpe lo normal y lo patolgico. La diversidad de prcticas sexuales queda entonces categorizada como sana o desviada: perversa. Encontramos una primera forma del encauzamiento, la divisin categorial indica el punto ideal hacia el cual la sexualidad debe dirigirse, as como las desviaciones que la ciencia del sexo debe prever y tratar, a esto se refiere el autor con tecnologas de la salud.

 

Foucault analiza cuatro conjuntos estratgicos que delimitan el cuerpo sexuado como punto de pasaje para las relaciones de poder y objeto privilegiado del campo del saber:

 

Histerizacin del cuerpo de la mujer: triple proceso por el cual se lo califica como saturado de sexualidad. El cuerpo femenino es la encrucijada del cuerpo social, del familiar y del saber mdico. Postulndole patologas intrnsecas, regulando su fecundidad y posicionndolo como responsable por la vida de los nios.

 

Pedagogizacin del cuerpo del nio: se lo define como un ser sexual liminar, cuya sexualidad es natural y a la vez peligrosa, as se lo rodea de agentes para el control de su desarrollo, desde los padres, los educadores y posteriormente los psiclogos y pedagogos.

 

Socializacin de las conductas procreadoras: introducen en las parejas la responsabilidad por el desarrollo del cuerpo social.

 

Psiquiatrizacin del placer perverso: el estudio del instinto sexual autnomo y de sus desviaciones facilita la produccin de un canon normativizante de toda la conducta.

 

Se produce una tecnologa sobre el sexo bajo la forma del dispositivo de sexualidad cuyo blanco es el cuerpo y cuya razn de ser es la de penetrar los cuerpos de manera cada vez ms detallada y controlar las poblaciones de manera cada vez ms global.[11]

 

 

Cuerpo Dcil

Analizando los cambios histricos en las prcticas punitivas, Foucault asla otro tipo de saber sobre el cuerpo. Lo ubica en el pasaje del cuerpo al alma como objeto de castigo. Para Foucault, el alma es la prisin del cuerpo; no duda de su existencia, el alma existe en trminos de una produccin en torno, en la superficie, en el interior del cuerpo por el funcionamiento de un poder que se ejerce sobre aquellos a quienes se castiga () se vigila, se educa y corrige. [12]

El alma surge como instrumento de las prcticas de encauzamiento, llamadas disciplinas.

La novedad de las tcnicas disciplinarias es moldear un cuerpo a la vez til y sometido, un cuerpo dcil. Los mecanismos disciplinarios de encauzamiento darn por resultado un modo de sujecin particular, un vnculo expresado a travs del manejo de la fuerza: incrementada en utilidad, reducida en desobediencia. Funcional a nivel econmico y poltico respectivamente. [13]

El cuerpo dcil es la resultante de una operacin de anatoma poltica, entendida como las marcas que la aplicacin de las disciplinas producen en los cuerpos; la capacidad de estas tcnicas para formar una anatoma congruente con determinados fines (de sujecin y de produccin). Segn Albano: la anatoma poltica cincela y modela los cuerpos con arreglo a la tarea que debe llevarse acabo, segn ciertos criterios de eficacia predeterminados. [14]

Foucault describe la anatoma de este nuevo cuerpo de la siguiente manera: a travs de las tcnicas de sujecin, se est formando un nuevo objeto () es el cuerpo natural, portador de fuerza y sede de una duracin; es el cuerpo susceptible de operaciones especficas, que tienen su orden, su tiempo, sus condiciones internas, sus elementos constitutivos () cuerpo del ejercicio () cuerpo del encauzamiento til.

 

Siguiendo lo planteado ms arriba sobre el poder como produccin, la funcin del poder disciplinario es entonces la de encauzar las conductas de estos cuerpos que crea, a travs de procedimientos de anlisis y diferenciacin. Crea individuos que sern objetos e instrumentos de un saber en el ejercicio de este poder. Esto a travs de dos procedimientos: la vigilancia jerrquica y la sancin normalizadora, que se combinan en la aplicacin de la tcnica del examen.

 

Vigilancia jerrquica: se instaura en un espacio arquitectnico estructural que organiza la capacidad de ver y ser visto. Cada cuerpo ocupa un lugar especfico en una distribucin jerrquica, que permite tanto la individualizacin de la actividad como la vigilancia del conjunto. Foucault lo ejemplifica en el campamento militar y destaca su especificacin funcional como parte del proceso productivo en la organizacin de las fbricas y la divisin del trabajo, pero constituye un mtodo que se expande a otros mbitos que requieren del control y de la observacin constante, como las escuelas y los hospitales.

Esta nocin de visibilidad es para Albano la capacidad del aparato disciplinario de volverlo todo transparente, ya que solamente as se podr controlar, verificar y registrar el avance de los procesos de encauzamiento de las conductas[15]

 

Sancin normalizadora: Dentro de esta lgica se gesta lo que Foucault denomina una micro penalidad donde el castigo se aplica sobre pequeas acciones que conforman una amplia gama de desviaciones de la regla. Adquiere as una funcionalidad correctiva, encauzadora. La forma del castigo es equivalente a la accin que pretende lograr: a esto se refiere cuando lo califica de isomorfo a la obligacin misma: castigar es ejercitar[16]. Pero a su ves cumple la doble funcin de sancin recompensa, que vuelve operante el efecto encauzador a travs de una diferenciacin que no es la de los actos sino la de los individuos mismos, de su ndole, de sus virtualidades, de su nivel, de su valor. Esto introduce a los individuos en un campo de comparacin en relacin a una medida valorizante que produce el doble efecto de homogeneizarlos e individualizarlos.

 

 

La mirada normalizadora

El examen como tcnica disciplinaria que combina los procedimientos anteriores, opera en tres niveles: calificar, clasificar y castigar. Sujeta a los individuos en las relaciones de poder-saber ya que la visibilidad permanente del examinado, invisilibiza el ejercicio del poder. El examen efectiviza constantemente el sometimiento de los individuos sujetndolos a un poder objetivador: el poder disciplinario manifiesta su podero acondicionando objetos. El examen equivale a la ceremonia de esta objetivacin[17] Pero ms que sometidos, los individuos disciplinarios son normalizados, funcin en la cual el examen reviste una importancia central como tcnica de inscripcin. Al permitir el acopio de datos, que Foucault llama aparatos de escritura, el examen posibilita la descripcin objetivada de las individualidades destacando los rasgos singulares, que son el campo de inters en una lgica normalizadora. Asimismo, de la puesta en relacin de estos registros, resulta la organizacin de un campos de comparativos que permiten clasificar, formas categoras, () fijar normas. En relacin a la funcin de encauzamiento, constituye una prctica y una tcnica que cristaliza la lgica disciplinaria.

 

 

El control sobre los cuerpos: objetivacin y subjetivacin.

Una vez expuestas las concepciones de Foucault, quisiera avanzar sobre algunas cuestiones que resultan de inters.

La confesin y el examen son tcnicas anlogas que funcionan dentro de un mecanismo de poder disciplinario sobre diferentes objetos: el cuerpo sexuado y los discursos sobre la sexualidad y el cuerpo dcil. La escucha y la observacin por parte de un saber que los hace emerger como objetos de estudio los incorpora a las redes de un poder que tiene las caractersticas analizadas anteriormente.

Estos mecanismos de observacin se verifican en diferentes formas. La confesin induce al sujeto a hablar de si mismo, para lo cual debe observarse constantemente. Puede pensarse como una vigilancia interna a los fines de ofrecer un discurso a las autoridades que lo interpretan. En el examen disciplinario, como ya se dijo, el individuo es observado a travs del juego de las miradas calificadoras y normativizantes.

Pero hay una diferencia radical: el discurso del dispositivo de sexualidad requiere de un sujeto hablante, mientras que las prcticas que conforman el cuerpo dcil producen cuerpos mudos. A diferencia de las tecnologas aplicadas sobre los cuerpos dciles, la tecnologa de la confesin solo pudo surgir a partir de involucrar a un sujeto que habla () mientras que el sujeto al que se le aplican las tecnologas disciplinarias, era un sujeto sin discurso, mudo. [18]

De una forma u otra, la lgica del encauzamiento produce modos de dominacin: el sujeto presa de su discurso, habla de un cuerpo de placeres desviados que justifican la aplicacin de tcnicas correctivas bajo la forma de una prctica teraputica. El cuerpo de las disciplinas se arma a travs de un vaciado de sentido y la valorizacin de la fuerza y la utilidad y se objetiva en las prcticas clasificatorias del examen.

De esta manera, vemos como ambos movimientos, el subjetivante y el objetivante cercan al cuerpo en la produccin de un objeto de conocimiento nacido de las relaciones de saber-poder.

 

 

Cierre

Si bien la lectura y el armado de mi propio recorrido de lectura result un trabajo bastante arduo, considero fructfera la posibilidad de pensar cuestiones que, desde el sentido comn nunca se plantean. La cuestin de la produccin de lo corporal me planteo interrogantes acerca de lo que consideramos lo real y me permiti el acercamiento a la nocin de naturalizacin, aquel proceso por el cual lo construido se nos presenta como dado de antemano, existente. La lectura de los planteos foucaultianos permiten pensar este proceso como un punto muy fuerte y funcional de las prcticas de poder. Si aquello que nos mantiene sujetos se nos presenta como una realidad, resulta mucho ms arduo pensar formas de alterar dicho estado. Pero si comenzamos a entender ciertos datos y categoras de lo real como emergentes de determinados mecanismos histricos en el ejercicio de poder, se abre un nuevo panorama para pensar el cambio: lo que fue construido puede de-construirse. Para lo cual un primer paso incluira los esfuerzos de Foucault, la importancia de historizar la complicada trama de construccin de lo real en trminos de prcticas de poder y de saber.

Considero importante destacar que estas ideas nos incluyen violentamente en la historia y nos hacen pensar sobre nuestro lugar en su trama. Como estudiante de psicologa, me resulto iluminador pensar las categoras, valga la redundancia, con las que pensamos la individualidad. Y esto no orientado hacia la futura prctica profesional, sino desde un presente de formacin, ya que es en el aqu y ahora que aplicamos (y somos aplicados) los procesos de subjetivacin y objetivacin.

Volviendo sobre la frase citada a modo de apertura que abre el trabajo: tendramos que animarmos a cuestionar ese imperativo que propone Deleuze sers.

 

 

 

Bibliografa Primaria:

Foucault, Michel. Historia de la Sexualidad, I, La Voluntad del Saber, Buenos Aires, Siglo XXI Editores. Argentina. 2003.

Foucault, Michel, Vigilar y Castigar. Nacimiento de la Prisin, Buenos Aires, Siglo XXI Editores. Argentina, 2004.

 

Bibliografa Secundaria:

Albano, S., Michel Foucault. Glosario de Aplicaciones, Buenos Aires, Editorial Quadrata, 2004.

Dreyfus, H y Rabinow, P., Michel Foucault. Ms all del estructuralismo y la hermenutica, Buenos Aires, Nueva Visin, 2001.

Deleuze, G., Post-scriptum sobre las sociedades de control, en Conversaciones, Valencia, Editorial PreTextos, 1995.

Deleuze, G y Guattari, F., Cuerpo sin rganos, en Mil mesetas, Valencia, Pre-textos, 1997.

Burr, V., "Qu significa tener poder?", en Una introduccin al construccionismo social, Londres, Routledge, 1999.

 



Notas

 

[1] Para el siguiente desarrollo me bas especialmente en las pginas 112 a 116 de Historia de la Sexualidad y en las pginas 32-37 de Vigilar y Castigar.

[2] Michel Foucault. Historia de la Sexualidad. Tomo I: La Voluntad del Saber. Buenos Aires. Siglo XXI Editores. Argentina. 2003. Pg. 113

[3] Para Dreyfus y Rabinow esta es la propuesta ms provocativa de Foucault sobre el poder () en el nivel local hay a menudo un alto grado de conciencia en la toma de decisiones. () Los actores saben, ms o menos, lo que estn haciendo cuando lo hacen. Pero de all no se desprende la consecuencia ms amplia de que dichas acciones locales estn coordinadas. en H, Dreyfus y P, Rabinow. Michel Foucault. Ms all del estructuralismo y la hermenutica. Nueva Visin. Buenos Aires. 2001. Pg. 218

[4] Michel Foucault. Historia de la Sexualidad. Tomo I: La Voluntad del Saber. Buenos Aires. Siglo XXI Editores. Argentina. 2003. Pg. 114.

[5] Michel Foucault. Vigilar y Castigar - Nacimiento de la Prisin. Buenos Aires. Siglo XXI Editores. Argentina. 2004. Pg. 36.

[6]H, Dreyfus y P, Rabinow. Michel Foucault. Ms all del estructuralismo y la hermenutica. Nueva Visin. Buenos Aires. 2001.Pg.150

[7] Michel Foucault. Historia de la Sexualidad. Tomo I: La Voluntad del Saber. Buenos Aires. Siglo XXI Editores. Argentina. 2003. Pg. 26.

[8] Tal tcnica quizs habra quedado ligada al destino de la espiritualidad cristiana o a la economa de los placeres individuales sino no hubiese sido apoyada y reimpulsada por otros mecanismos. Esencialmente un inters pblico... Pg. 32.

[9]Michel Foucault. Historia de la Sexualidad. Tomo I: La Voluntad del Saber. Buenos Aires. Siglo XXI Editores. Argentina. 2003. Pg. 33.

[10] Michel Foucault. Historia de la Sexualidad. Tomo I: La Voluntad del Saber. Buenos Aires. Siglo XXI Editores. Argentina. 2003. Pg. 58

[11] Michel Foucault. Historia de la Sexualidad. Tomo I: La Voluntad del Saber. Buenos Aires. Siglo XXI Editores. Argentina. 2003. Pg. 130

[12] Michel Foucault. Vigilar y Castigar - Nacimiento de la Prisin. Buenos Aires. Siglo XXI Editores. Argentina. 2004. Pg. 36

[13] A estos mtodos que permiten el control minucioso de las operaciones del cuerpo, que garantizan la sujecin constante de sus fuerzas y les imponen una relacin de docilidad- utilidad, es a lo que se puede llamar las disciplinas. Pg. 141

[14] Sergio Albano. Michel Foucault. Glosario de Aplicaciones. Editorial Quadrata. 2004. Buenos Aires. Pg. 58

[15] Sergio Albano. Michel Foucautl. Glosario de Aplicaciones. Editorial Quadrata. 2004. Buenos Aires. Pg. 90

[16] Michel Foucault. Vigilar y Castigar - Nacimiento de la Prisin. Buenos Aires. Siglo XXI Editores. Argentina. 2004. Pg.185

[17] Michel Foucault. Vigilar y Castigar - Nacimiento de la Prisin. Buenos Aires. Siglo XXI Editores. Argentina. 2004. Pg.192

[18] Sergio Albano. Michel Foucault. Glosario de Aplicaciones. Editorial Quadrata. 2004. Buenos Aires. Pg. 123