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INTRODUCCIN
El trmino Psicologa de los pueblos (Vlkerpsychologie)
es un neologismo de
nuestra lengua, que no
aparece hasta la mitad del siglo XIX y, aun
entonces, entra con dos significaciones esencialmente
diversas. La primera como un conjunto de consideraciones psicolgico-etnogrficas referentes a las cualidades
intelectuales, morales y otras de orden psquico de los pueblos en el respecto
de las relaciones que guardan entre s, y con el espritu de la Poltica, el Arte y la Literatura. Tratbase igualmente de una caracterologa de los
pueblos actuales y de otros pueblos cultos de
especial inters para nosotros, como el francs, el ingls, el alemn, el americano, etc., y era durante el perodo conocido en la historia de la Literatura
con el nombre de la joven Alemania. Buen ejemplo
de aquellos estudios psicolgico-etnogrficos son
los ingeniosos ensayos
de Carlos Hillebrand sobre Tiempos, pueblos y
hombres (ocho volmenes, hasta
1885). Consignemos, desde luego, que nuestro estudio se ha de
separar radicalmente de esta direccin.
Casi al mismo tiempo
aparece la segunda significacin del nuevo vocablo, esencialmente distinta de
la primera. Las ciencias del espritu comenzaron a
sentir la necesidad de acercarse a la Psicologa y,
all donde no era sta utilizable,
hubo de crearse una cimentacin especial de
tipo psicolgico independiente. As amasronse
trabajos e investigaciones filosficas y mitolgicas
aportados del estudio del lenguaje, de la Religin y de las costumbres,
proyectndolos sobre el problema de la evolucin espiritual del hombre. Y
fueron un filsofo y un lingista quienes para los peculiares estudios,
aplicados al orden indicado, acuan el trmino de Psicologa de los pueblos.
Todos los fenmenos de los que se ocupan las ciencias psquicas son, de hecho,
productos de la colectividad (Volksgemeinschaft); as el lenguaje no es
la obra casual de un individuo, sino del pueblo que lo ha creado, y hay, en
general, tantas lenguas distintas cuantos pueblos originariamente existen. Lo
propio sucede con loa orgenes del arte, de la mitologa y de las costumbres.
Las llamadas en otro tiempo religiones naturales, como la griega, la romana, la
germnica, son, en verdad, religiones populares; cada una de ellas es, si no en
todas sus particularidades al menos en conjunto, propiedad de una colectividad.
A nosotros nos parece extraa esta apreciacin porque pertenecemos a una poca
que, en aquellas creaciones generales del espritu, ha traspasado hace mucho
tiempo los lmites de la nacionalidad particular. Esto no implica, sin embargo,
que la colectividad popular no sea, por lo general, el hogar originario de
estas espirituales creaciones. Y, aunque en los trabajos de Lazarus y Steinthal
y en la Revista de Psicologa d los pueblos y de Filologa que desde
1860 dio veinte volmenes, no
estaba an, a la verdad, fijado el concepto moderno, sin embargo, el impulso
estaba dado ya, y el nuevo camino, desde diferentes puntos, comenz a seguirse con xito. Insegura,
en cierto modo, era especialmente la relacin con la Filosofa, as como con el
mtodo que la Psicologa tena que seguir en esta transferencia
al nuevo dominio. El cambio comenz cuando la especial
consideracin psicolgica fue ganando terreno en los dominios particulares. As, pues, habremos de considerar hoy
a la Psicologa de los pueblos como una parte de la Psicologa, sobre cuya justificacin
y objeto no cabe ya duda alguna. Este problema reptese en todas las cuestiones espirituales que resultan
de la vida humana en comn y que no pueden ser explicadas nicamente por las
propiedades de la conciencia individual, pues suponen la influencia recproca de muchos.
De hecho encontraremos siempre en lo sucesivo este carcter como base para el
criterio de lo psicolgico-etnogrfico.
Nunca puede una lengua ser creada por un solo individuo. El esperanto y
otras lenguas artificiales han sido positivamente inventadas por un individuo;
pero, si no hubiera existido ya el lenguaje, estas invenciones, no podran
conservarle, dado que viven principalmente de emprstitos a las lenguas
naturales. Cmo poda haber sido creada por un solo individuo una religin?
Conocemos individuales fundadores de religiones (del Cristianismo, el Budhismo,
el Islamismo); pero stas se levantan sobre los fundamentos de religiones
precedentes, y no son sino desenvolvimientos ulteriores de motivos religiosos
que haban nacido dentro de determinadas colectividades. As es, pues, tambin
la Psicologa d los pueblos, en el anlisis de los procesos espirituales
superiores, una totalizacin de la Paleologa de la conciencia individual,
vindose, en muchas cuestiones, precisada a traer a colacin los motivos
psicolgico-etnogrficos. Tampoco debemos olvidar que, as como la colectividad
slo consiste en individuos que entran en recproca influencia, as la
Psicologa de los pueblos presupone, por su parte, la individual o la general,
como ordinariamente se la llama. Por esto tambin es aqulla una importante
totalizacin en cuanto que pone a nuestra disposicin los medios auxiliares para
llegar a procesos ms complicados de la conciencia individual. Con frecuencia
se ha hecho el ensayo de fundamentar las funciones complejas del pensamiento
sobre la mera auto-observacin, habiendo quedado en todo tiempo sin resultado,
una historia de la evolucin del
pensamiento humano no puede darnos, en general, una Psicologa de la conciencia
individual, ya que sta hllase bajo la influencia de una prehistoria, sobre la
cual esta misma psicologa individual ninguna luz puede arrojar. Por eso es
tambin errneo pensar que la Psicologa del nio podra resolver estos ltimos
problemas de la Psicognesis. El nio de un pueblo civilizado est rodeado de
influencias que nunca pueden ser separadas de aquello que nace espontneamente
en su conciencia. Por el contrario, la Psicologa de los pueblos nos conduce a
la consideracin de los diferentes grados de evolucin psquica, que la
Humanidad, aun hoy, ofrece al camino de una verdadera Psicognesis. Por el
conocimiento de los estados primitivos en s cerrados, llgase, mediante una
continua serie de grados intermedios, a tender puentes sobre culturas ms
complicadas y superiores. As es la Psicologa de los pueblos, en el sentido
principal de la palabra, Psicologa de la evolucin (Entwicklungspsychologie),
Atendiendo a esta consideracin se ha objetado
contra la palabra Psicologa de los pueblos, porque en ella, no solamente se
trata de los pueblos, sino tambin de asociados ms estrechos, o ms amplios;
tales la familia, el grupo, la estirpe, comunidades limitadas, ciertamente, y,
adems, ocpase de los ms altos valores y aportaciones psquicas en las
conexiones y recproca influencia de una multitud de pueblos; de suerte que as
esta Psicologa se ampla hasta constituirse en una Psicologa de la Humanidad.
Se comprende que un nombre como ste slo puede formarse teniendo en cuenta la
importancia del concepto, sin lo cual perderase en lo indeterminado.
Tal denominacin es ms adecuada que cuantas se han
propuesto para sustituirla. Psicologa de la colectividad (Gemeinschaftpsychologie)
puede fcilmente suscitar la equivocacin de que se trate preferentemente de
sociedades cultas. Psicologa social recuerda, desde luego, la Sociologa
moderna, que se mueve an, en sus consideraciones psicolgicas generales, en el
campo de la vida cultural moderna. En la evolucin general de la vida del
espritu (que es lo ms importante) el pueblo destcase como concepto
unitario fundamental en el que todos los otros van a insertarse. Dentro del
pueblo hllanse familias, clases, estirpes y grupos. Del concepto pueblo no
estn excluidos estos particulares, en cuanto que la palabra, no solamente
comprende la poblacin, sino tambin el concepto principal decisivo para las
creaciones fundamentales de la colectividad.
Ahora bien; de este punto de vista nace la cuestin de si lo que asignamos aqu como objeto a la Psicologa de los pueblos est separado o se debe separar de la Etnografa, de la Etnologa. Sin embargo, hay que reconocer que precisamente la gran ampliacin del horizonte de la moderna Etnologa, unido al aumento y la profundizacin de sus temas, excluye necesariamente la consideracin psicolgica implicada en la Psicologa de los pueblos. Debo recordar aqu a un hombre que ha contribuido ms que ningn otro de los modernos gegrafos a esta ampliacin de los asuntos etnolgicos: refirome a Federico Ratzel. En su Antropogeografa y en muchos estudios particulares sobre los productos culturales de los pueblos, ha mostrado que la Etnologa, no slo debe dar razn de las cualidades y habitacin de los pueblos, sino que ha de investigar tambin cmo han nacido los pueblos y cmo han conseguido sus hbitos fsicos y espirituales de hoy. La Etnologa es una ciencia del origen de los pueblos, de sus cualidades y de su expansin sobre la tierra. Los caracteres psicolgicos desempean en la conexin de estos temas papel relativamente subordinado. Pequeos productos artsticos pueden ser significativos en alto grado para la fijacin de las particulares inmigraciones, mezclas y transferencias. Por esto la Etnologa ha venido a ser disciplina esencialmente auxiliar de la Historia, especialmente de la prehistoria de la Humanidad. El problema capital de la Etnografa es la determinacin, no solamente de cmo los pueblos son en la actualidad, sino de cmo han venido a ser, de cmo han cambiado y se han diferenciado. Sobre tales resultados debe apoyarse la Psicologa de los pueblos, cuyo inters propiamente psicolgico se encuentra del lado de la evolucin espiritual. En sta pueden, pueblos de distinta procedencia, en virtud del grado espiritual en que se encuentren, influirse mutuamente. Y hasta pueden darse pueblos, parientes en. el orden etnolgico, que aparezcan, segn los caracteres psicolgicos, en grados completamente diversos en la formacin espiritual. Para el etnlogo son, por ejemplo, los magiares y los ostiacos del Obi, pueblos de la misma procedencia, en tanto que psicolgicamente pertenecen a diversos dominios: los unos son un pueblo culto, los otros se encuentran en un estado relativamente primitivo. Lo primitivo significa para el psiclogo de los pueblos muy otra cosa que para los etnlogos, atentos siempre a la genealoga. Si la Psicologa de los pueblos ntrese de la Etnologa, sta debe consultar a aqulla en la consideracin de las cualidades espirituales, no obstante tener ambas, materias de estudio fundamentalmente diversas.
As, pues, puede la Psicologa de los pueblos seguir
diferentes caminos; el ms prximo es estudiar los importantes fenmenos de la
vida conjunta sucesivamente y seguirlos en su evolucin, como acostumbra a
hacerlo la Psicologa general en su anlisis de la conciencia individual. Desde
luego ha de preocuparse de exponer la evolucin psicolgica del lenguaje
valindose de los hechos de la historia de aqul. A esta Psicologa del
lenguaje puede seguir la evolucin del arte desde sus comienzos entre los
primitivos hasta el arte inicial de los pueblos cultos, cuya ms amplia
consideracin corresponde a la historia del Arte. Igualmente han de ser investigados
los mitos y la religin en la formacin de sus motivos, en su dependencia
recproca, etc. Es ste un mtodo en el que el estudio, a travs de toda la
corriente de la evolucin psicolgica de los pueblos, se dispone, por decirlo
as, en secciones longitudinales. Para un anlisis que aspire a ahondar ms, no
es este camino el de eleccin. Tiene el inconveniente de despedazar la
evolucin espiritual en un nmero de evoluciones especiales, cuyos miembros, no
obstante, aparecen por todas partes los unos despus de los otros. Sobre todo
en los primeros grados son, de hecho, tan estrechas las relaciones de los
particulares dominios de la vida espiritual, que apenas pueden separarse unos
de otros. El lenguaje est influido por el mito; el
arte es una parte integrante de la evolucin de los
mitos; las costumbres y los usos estn por todas partes influidos por el pensamiento mitolgico.
Es posible un segundo camino, que ser el escogido en
la exposicin de esta obra. Consiste en disponer los hechos, no en secciones,
usando de la metfora anterior, longitudinales, sino en sentido
transversal, o sea considerando los grados principales de la
evolucin psicolgica de los pueblos a la par y en cada grado de la conexin
general de sus fenmenos. As aparece como primer asunto el estudio del hombre
primitivo. El pensamiento,
las creencias y las acciones del primitivo han de ser estudiados a la luz de
los hechos de la Etnografa desde el punto de vista
psicolgico. En los grados ulteriores pueden suscitarse, a la verdad,
dificultades en orden a la limitacin de los particulares periodos; mas, teniendo en cuenta la continuidad de los procesos,
apenas si es posible eludir cierta arbitrariedad.
Tampoco la vida del hombre individual se divide en
perodos cerrados. Como la niez, la juventud y la
virilidad pasan de una a otra continuamente, as
tambin sucede con. los grados de la evolucin
psicolgica de los pueblos. Con todo, hay ciertas representaciones, sentimientos y motivos de la
conducta, en torno de los cuales pueden ser agrupados
los fenmenos, los cuales deben hacerse resaltar como motivos centrales a fin de
obtener una divisin conveniente en perodos, de los fenmenos de la Psicologa de los pueblos. Por lo dems,
conviene dejar sentado que, aunque el hombre primitivo sea
el punto de partida natural de una tal consideracin, el concepto mismo de
primitivo posee slo
significacin relativa en cuanto que representa el
nfimo grado de la cultura, especialmente de la
espiritual. No hay ningn carcter etnolgico determinado
que pueda distinguir a este primer estadio, de la ulterior evolucin; solamente
una suma de cualidades psicolgicas que, precisamente por llevar en s el
carcter do lo originario, constituye a un tiempo mismo el concepto del primitivo. En
este sentido hemos de describir primeramente loa
caracteres exteriores de la cultura primitiva y despus los motivos psicolgicos de la vida humana en, tal
poca.
A este estadio andase
un segundo perodo, del que bien cabe decir que, en muchos respectos, es para
nosotros un mundo redescubierto, ya que por las
narraciones histricas nada poda saberse de l.
Dbese a la Etnografa moderna la ingente labor de
haber descifrado los fenmenos que en las ms
apartadas regiones de la tierra pertenecen a este
perodo, al que llamaremos totemstico,
nombre del descubrimiento
de un mundo sumergido, ya que la palabra ttem, tomada de una de
las lenguas americanas, careciendo de significado
en nuestras lenguas culturales europeas, refirese a un estado del que no conservan stas memoria lingstica. En cuanto cabe definirlo, el totemismo corresponde a un
mundo de representaciones dentro de las cuales el animal toma, con relacin al
hombre, una posicin completamente opuesta a la que tiene en la cultura actual.
En el periodo totemstico predomina, no
el hombre sobre el animal, sino el animal sobre el hombre. El excita con su
accin e impulsos la admiracin, el temor y el respeto. Las almas de los
antepasados viven en l, por lo que se convierte en antepasado del hombre. Su carne
est prohibida a los pertenecientes a la estirpe que lleva su nombre; en
ocasiones festivales, la comida del animal del ttem es una sagrada operacin
del culto. No menos se ingiere el pensamiento totemstico en la organizacin de
la sociedad, en la desmembracin de las estirpes, en las formas del matrimonio
y de la familia. Slo varios residuos pasan del crculo conceptual de este
perodo al tiempo subsiguiente: as en los animales sagrados de los babilonios,
egipcios y otros antiguos pueblos cultos, y en los presagios que se atribuyen a
las cualidades u operaciones de los animales y en otras representaciones
mgicas que se anudan a particulares animales.
De la cultura totemstica se pasa en sucesin
continua a un tercer perodo: que llamaremos de los hroes y los dioses. Ya
dentro de los grados precedentes se prepara la desmembracin de las estirpes, y
la formacin del seoro de un individuo. Este perodo, de existencia
transitoria al principio, llega a consolidarse. La situacin del prncipe en la
poca totemstica, aun secundaria, gana en poder, al adquirir la comunidad de
estirpes, bajo la influencia de las luchas contra las tribus enemigas, una
organizacin guerrera: as la sociedad evoluciona hacia el Estado. En la
guerra, y aun en la direccin del Estado en tiempo de paz, entran hombres que
se elevan bastante sobre la medida de los antiguos prncipes y,
simultneamente, por sus cualidades se oponen entre s como personalidades de
carcter tpico. As se coloca en el lugar del ms anciano de la estirpe y del
prncipe de la tribu del periodo totemstico el hroe de este nuevo tiempo. El
perodo totemstico conoce solamente narraciones cuentiformes que poseen el
carcter de los mitos y que tratan, no rara vez, de antepasados animales que
han trado el fuego, enseado la preparacin de los elementos, etc. El hroe
alabado como general en el combate pertenece a otro mundo; la cancin heroica
da su imagen fiel en la epopeya. Los hroes de Homero son siempre, teniendo en
cuenta su situacin exterior, en lo esencial, prncipes de las tribus. El
ampliado escenario de la lucha eleva al general, con cualidades mayores por l
forjadas, a la categora de hroe. Con
la evolucin de la poesa se transforman y enriquecen tambin las formas del
lenguaje. A la epopeya siguen el arte plstico y el dramtico. Todo esto
hllase tambin estrechamente unido al origen del Estado, que ahora hace
retroceder a las ms primitivas formas gentilicias de la poca anterior. Con
esto cambian las costumbres y el culto. Con los hroes y Estados nacionales
nacen las religiones nacionales; y, en cuanto la mirada de estas religiones se
dirige, no ya a los prximos contornos, el mundo animal y el de las plantas,
sino principalmente al cielo, se va desenvolviendo la imagen de otro mundo superior
ms perfecto. Como el hroe es el hombre ideal, as se convierte el dios en
hroe ideal y el mundo celeste en una elevacin ideal del mundo terrqueo.
Por ltimo, a ste adese un cuarto periodo. El
Estado nacional y la religin nacional no constituyen lmite duradero para el
esfuerzo del espritu humano; las asociaciones nacionales se convierten en
humanas. As comienza una evolucin en la que nos hallamos todava. Se puede
por esto designar tambin como transitoria. Solamente podemos hablar hoy de una
evolucin hacia la Humanidad, no de la Humanidad. Aquella evolucin comienza en
el momento en que caen los lmites de las concepciones religiosas de los
pueblos. que son las que principalmente influyen en su separacin, Por eso es
uno de los ms significativos sntomas de la historia espiritual el que, sobre
todo en la Religin, tenga lugar aquella ampliacin sobre el ms estrecho
ambiente de los pueblos. Las religiones nacionales o. religiones naturales de
los grandes pueblos de la antigedad, como ordinaria y errneamente son
llamadas, tienden a superarse a s mismas para convertirse en religiones de la
Humanidad. Conocemos tres de estas religiones mundiales: el Cristianismo, el
Islamismo y el Budhismo, acomodndose cada una de ellas a una determinada parte
de la Humanidad en relacin a su carcter e historia. Destcase esto
primeramente en la oposicin entre Cristianismo y Budhismo, aunque sus
esfuerzos hacia la catolizacin tanto coincidan. Pero este esfuerzo hacia la
catolizacin es un sntoma interno, al que corresponde como sntoma externo,
paralelamente, el ensanchamiento de los Estados nacionales sobre sus
originarios lmites trazados por la unidad troncal. A l corresponden aquellas
influencias recprocas de los pueblos cultos en la vida econmica, como en las
costumbres, arte y ciencia, que prestan a la sociedad humana su carcter mixto
de motivos nacionales y universalmente humanos. El helenismo y el Imperio
romano son para la evolucin espiritual de los pueblos de Occidente las
exteriorizaciones ms significativas de estos fenmenos. Cun honda es la
diferencia entre el comercio casero de mero cambio del primitivo, que de noche
se desliza por entre la selva virgen depositando sigilosamente la cobrada pieza
para cambiarla, sin ser visto por sus vecinos, por armas y adornos, y el cambio
comercial de una poca en la que las flotas surcan los mares, como dentro de
poco cortarn el aire los dirigibles, uniendo as a los pueblos de todas las
partes del mundo en una gran comunidad de comercio! No puede ser nuestro tema
describir en su amplitud total esta evolucin que encierra en s la historia de
la Humanidad. Para nosotros, se trata nicamente de mostrar los motivos
psicolgicos esenciales por los que se ha formado de lo originario lo
posterior, de lo primitivo lo ms perfecto, en parte bajo la violencia de las
condiciones exteriores de la vida, en parte en virtud de la propia fuerza
creadora del hombre.