Las primeras historias de la psicologa en la Argentina [1]
Ana Mara Talak

 

Programa de Estudios Histricos de la Psicologa en la Argentina.
Instituto de Investigaciones. Facultad de psicologa. UBA.

 

La ponencia tiene como objetivo analizar los trabajos en los que se formularon las primeras historias de la psicologa en la Argentina [2], en relacin con los comienzos acadmicos de la psicologa (tanto en sus aspectos de produccin terica, los usos de la psicologa en diversas prcticas profesionales y la institucionalizacin de su enseanza y de los espacios acadmicos de produccin) y con el proceso de conformacin de la identidad disciplinar en nuestro pas, as como en relacin con el contexto socio-poltico de ese perodo (1896-1919) [3].

Los estudios histricos de la psicologa en Europa y en Estados Unidos (Ribot 1970, 1979; Baldwin 1894, 1905, 1913; Brett 1912; Dessoir 1895, 1911; Klemm 1912; Siebeck 1887; Simonin 1884; Villa 1902) se centraron en el desarrollo de las ideas, del pensamiento o saber psicolgicos, desde la filosofa griega hasta fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Coincidan en marcar el comienzo de la "psicologa moderna" o la nueva psicologa como ciencia independiente a partir de los desarrollos empricos, experimentales y clnicos de la psicologa en el siglo XIX. La concepcin de la ciencia fundamentalmente como saber terico, originado como respuesta a problemas tericos o prcticos, era usado como criterio de la seleccin histrica. No apareca ninguna consideracin de aspectos institucionales-acadmicos en el logro de la identidad autnoma de la psicologa.

Entre los diferentes trabajos producidos, destacamos por la importancia que tuvieron en su momento las tempranas obras de Theodule Ribot, La psychologie anglaise contemporaine, de 1870, y La psychologie allemande contemporaine, de 1879, y la History of Psychology: A Sketch and an Interpretation, de James Mark Baldwin, de 1913.

Si bien Ribot no consideraba que estas dos obras fueran "historias" de la psicologa en Alemania o en Inglaterra, porque slo se refera a las corrientes que adoptaban o contribuan al desarrollo del punto de vista positivo de la psicologa, constituyeron obras que definieron los lmites de la produccin legtima en psicologa, y sus prefacios constituyeron el manifiesto terico de la nueva psicologa, que los autores argentinos retomaron en las producciones locales: una psicologa emprica, comparada, evolutiva, que incorpora la clnica y el estudio de la psicologa anormal, como un procedimiento de "experimentacin" realizado por la naturaleza (como Claude Bernard haba afirmado para la enfermedad en la fisiologa), y la vinculacin permanente de los fenmenos psicolgicos con los fenmenos fisiolgicos, especialmente las bases nerviosas y la "cerebraci inconsciente". La psicologa era, para Ribot, la ltima rama de las ciencias positivas que se haba separado de la filosofa, en tanto sta, slo le restaba convertirse en una especulacin metafsica acerca de lo que no puede conocerse cientficamente.

La historia de la psicologa de Baldwin, escrita en un momento en que en Estados Unidos la psicologa funcionalista estaba ampliamente consolidada, utiliz como criterio de interpretacin histrica el concepto de psicologa como estudio de la "mente" (mind o soul ) o del "self". En tal sentido, su trabajo comenzaba desde el pensamiento griego, pero marcaba una nueva etapa en el siglo XIX, en donde, despus de Kant, se diferenciaban claramente un desarrollo filosfico de la psicologa y un desarrollo cientfico positivo de la misma.

Las trabajos sobre la historia de la psicologa en la Argentina, en cambio, escritos en un perodo temprano de produccin de discursos psicolgicos y de prcticas de investigacin psicolgicas recin inauguradas en este pas, privilegiaron otros criterios de seleccin: los logros institucionales-acadmicos (enseaza secundaria y universitaria, laboratorios de invesitacin en psicologa) y las publicaciones. Los criterios relacionados con el desarrollo de las "ideas psicolgicas" actuaron como una especie de "encuadre temporal", que defina lo que la psicologa era, en parte, y lo que debera llegar a ser.

La construccin de discursos que establecan ciertos nexos de sentido entre diversas producciones y eventos institucionales muestra un reconocimiento por parte de los autores de la poca (Jos Ingenieros, Horacio G. Piero, Rodolfo Rivarola, Francisco de Veyga, Carlos Octavio Bunge, Carlos Rodrguez Etchart, Vctor Mercante, Rodolfo Senet, principalmente) de algo ya logrado, de un "camino" que una esas realizaciones. La necesidad de consolidar programticamente la situacin vigente del desarrollo disciplinar condujo a una delimitacin clara de los proyectos futuros que otorgaran sentido retrospectivo a ciertos acontecimientos anteriores.

Estos discursos histricos sobre el desarrollo de la psicologa cumplieron a la vez diversas funciones. Por un lado, explicitaron ciertas ideas compartidas entre los que se interesaban y desarrollaban estos temas (la psicologa como ciencia positiva, concepcin naturalista y evolucionista); reforzaron ciertos criterios de delimitacin (monismo energetista, valorizacin del mtodo clnico y de la experiencia clnica), mientras que otros se debilitaron o desaparecieron (paralelismo psicofsico, limitaciones de la introspeccin como mtodo cientfico); finalmente, cobraron forma aspectos que estaban presentes de alguna manera, pero poco claros, o bien, se llenaron huecos conceptuales en el mapa disciplinar (precisin en la definicin de las relaciones entre la psicologa, las ciencias naturales y la filosofa). La valorizacin de todo lo alcanzado, a travs del discurso histrico, plante desafos hacia el futuro y produjo un efecto de campo, que contribuy a la definicin de un modelo como matriz comn de referencia e identidad disciplinar.

En este proceso de definicin disciplinar a travs de la elaboracin de la historia de la disciplina en el pas, distinguimos dos tipos de textos y tres momentos en la elaboracin de la identidad histrica, por la complejidad de los criterios en juego. Entre los textos, se encuentran: 1) aquellos que establecen una conexin entre el estado del desarrollo de la psicologa en la Argentina y las tradiciones europeas de psicologa, ms reconocidas y con identidades ms definidas (cfr. Piero 1901a, 1903); y 2) aquellos que establecen lneas de continuidad entre lo producido en la Argentina en diversos momentos histricos, y que apelan a esta relacin con las tradiciones extranjeras reconocidas para justificar implcitamente el criterio con el cual se seleccionan las producciones que marcan los eslabones de un camino que se contina hasta el presente (cfr. Ingenieros 1909, 1919). Los momentos que pueden diferenciarse son:

         Un primer momento, representado por los discursos inaugurales o las lecciones de temas especficos del curso de psicologa, desde la creacin de la Facultad de Filosofa y Letras (donde se desarroll el primer curso universitario de psicologa, a cuyo cargo estuvo desde 1902 H. G. Piero), hasta que en 1909 Ingenieros se hizo cargo del segundo curso de psicologa (creado en 1906).

         Un segundo momento, representado por sobre todo por dos trabajos de Ingenieros publicados en el primer volumen de los Anales de Psicologa: La psicologa biolgica y La psicologa en la Repblica Argentina. Este primer volumen inaugura las publicaciones de la Sociedad de Psicologa de Buenos Aires, fundada en 1908, y que reuni hombres de diversas inserciones profesionales que enseaban psicologa y/o escriban trabajos sobre psicologa o temas afines (criminologa, pedagoga, psicoterapia, psicologa social, etc.)

         Un tercer momento, representado por el artculo de Ingenieros Los estudios psicolgicos en la Argentina, publicado en 1919, en la Revista de filosofa que l mismo diriga, y que corresponde a la leccin inaugural del primer curso de psicologa del cual Ingenieros se hizo cargo ese ao, luego del fallecimiento de Piero. En este trabajo, Ingenieros integr los anteriores criterios con otros ms complejos en la interpretacin de la cultura en el pas, que vena elaborando desde su dedicacin a temas filosficos e histricos, al regresar al pas en 1914.

Los dos artculos mencionados que aparecieron en el primer volumen de lo Anales, La psicologa biolgica y La psicologa en la Repblica Argentina, parecen complementarse y remitirse mutuamente. Uno, explcitamente abocado a la definicin de la psicologa "actual", desde una perspectiva que aborda la historia general de la disciplina y los criterios epistemolgicos que fundamentan la orientacin considerada vigente como legtima y como el resultado necesario del proceso de evolucin de las ciencias y de la filosofa en general. El otro, aborda los acontecimientos que fueron contribuyendo al desarrollo de la psicologa en la Argentina, de acuerdo con los criterios ya legitimados en el artculo anterior. El primero introduce el volumen; el segundo lo cierra.

En el primer artculo, Ingenieros anuncia la consolidacin de una nueva poca para la psicologa, dando al mismo tiempo una definicin programtica de la misma como ciencia biolgica y gentica. En esta representacin, ubica el presente de la psicologa biolgica en funcin de la historia de la psicologa moderna, en relacin con los desarrollos de la filosofa y las ciencias. La psicologa busca definitivamente en la experiencia la clave para establecer sus leyes, y se une al desarrollo positivo de las dems ciencias particulares, pero al mismo tiempo brinda sus resultados a la reflexin filosfica, para que a partir de estas generalizaciones apoyadas en la experiencia pueda proponer hiptesis ms generales sobre aquello que no es ni puede ser objeto de la experiencia.

Estos son los criterios que guan la seleccin de los datos en el artculo sobre La psicologa en la Repblica Argentina. Si en Europa la historia de la psicologa se entronca en sus orgenes con la filosofa y con las ciencias naturales y sociales, Ingenieros considera que en la Argentina slo esta ltima orientacin ha incidido en el desarrollo de la psicologa, segn los criterios legitimados, como ciencia natural y biolgica, apoyada en la experiencia y base de la metafsica de la experiencia. Pero tambin, al recoger los eslabones de la enseanza que se orienta en el sentido naturalista, muestra los aspectos institucionales que amparan el desarrollo de la psicologa en nuestro pas: los autores de obras o los profesores de la enseanza secundaria y universitaria, quedan inmersos en un movimiento ms amplio, que conduce a la conformacin de una trama de discursos y prcticas que reconoce su identidad y constituye un marco de autorreferencia. Si bien destaca la dimensin de la enseanza de la psicologa, el desarrollo de la psicologa no aparece circunscripto a su condicin de asignatura. Tambin se sealan las publicaciones de revistas y trabajos fuera de la Universidad y la fundacin de la Sociedad de Psicologa en 1908. No obstante, si bien los que contribuyen a esas producciones escritas e institucionales, estn comprometidos con la enseanza de la psicologa en la Universidad, estos eventos permiten ampliar el mbito del desarrollo de la disciplina fuera del mbito acadmico universitario, pero sin dejar de articularse por ello con l.

En otros trabajos breves aparece una referencia a esta articulacin entre el desarrollo de una psicologa cientfica, las tradiciones europeas y la enseanza acadmica de la psicologa (ver Piero 1902, 1903), pero es en este momento (1909) donde los datos aparecen sistemticamente seleccionados y publicados estratgicamente, junto con el artculo de la psicologa biolgica, en el primer volumen que inaugura la produccin escrita de la Sociedad de Psicologa. Por lo tanto, la dimensin institucional que atraviesa estos artculos y se convierte en parte del texto, acta eficazmente en el proceso que ya se vena desarrollando y logra un primer cierre en la definicin consensuada del campo psicolgico. Los lmites de este campo se mantienen lo suficientemente claros como para definir cierta identidad y permitir, a la vez, la confluencia en l de diversas prcticas profesionales, en torno a problemas que exigan un abordaje desde diferentes disciplinas: los problemas de la educacin y de la pedagoga cientfica; los problemas de la delincuencia, la criminologa y la emergencia de una prctica de psicologa forense; los problemas mentales y la psiquiatra; etc.

En 1919, Ingenieros articula nuevos criterios en la construccin de la historia de la psicologa en nuestro pas. El aporte de ideas ya elaboradas en dos obras anteriores, Las direcciones filosficas en la cultura argentina (1914) y La evolucin de las ideas argentinas (1918) le permite enriquecer los criterios de anlisis en la determinacin del sentido histrico. Lo que antes eran dos vertientes separadas, la enseanza y el aporte de otras disciplinas, ahora aparecen articuladas entre s, tomando como eje principal la enseanza.

La vinculacin con el siglo XIX aparece de dos maneras. Por un lado, se seala todo aquello que en nuestro pas fue aportando al desarrollo de la psicologa, en funcin de su capacidad para partir de la observacin. Desde este criterio, se incluyen tanto obras de filosofa como de literatura, y an de las artes plsticas, la difusin de las doctrinas de la ideologa francesa y los primeros desarrollos de una enseanza de la psicologa de sello fisiolgico.

La otra forma por medio de la cual Ingenieros vincula los desarrollos de los estudios psicolgicos en la Argentina al siglo XIX es a travs de los orgenes mismos de la psicologa en Europa. Toma como punto de referencia la tradicin inglesa (con los Mill, Spencer, Bain, etc.), la tradicin alemana (Weber, Fechner y Wundt) y la tradicin francesa (Taine, Charcot, Ribot). Esas corrientes estn presentes en los discursos de autores argentinos desde 1880 a travs principalmente de la tradicin francesa, especialmente las ideas comtianas, que inspiran la labor de renovacin educativa que comenz un grupo de educadores de Paran. La tradicin de la escuela positiva italiana constituye otra lnea de recepcin que entronca nuestros orgenes con tradiciones reconocidas.

El tema central de este estudio histrico lo constituyen los desarrollos de la enseanza de la psicologa en las escuelas normales y colegios secundarios, pero por sobre todo, los estudios universitarios de la psicologa, en las Universidades de Buenos Aires, La Plata, Crdoba y Santa Fe. Se articulan criterios epistmicos de los contenidos enseados (se seleccionan todos aquellos que se van acercando a la psicologa biolgica), criterios metodolgicos (uso del laboratorio y de la observacin controlada) y criterios institucionales basados en las figuras de ciertos profesores y las inserciones profesionales de los mismos. La fundacin de la Sociedad de Psicologa de Buenos Aires aparece en este contexto institucional, estableciendo un puente, como ya se seal, entre las discusiones y producciones estrictamente acadmicas y ligadas a la enseanza, y las diversas prcticas de intervencin que se estaban conformando por ese entonces.

En ese contexto, la relacin con las tradiciones europeas recoge una definicin dada tempranamente por Horacio G. Piero (1902) y que acta como frmula paradigmtica del proceso de conformacin de una psicologa cientfica y autnoma: la observacin clnica con los estudios sobre la histeria y el hipnotismo de Charcot, la investigacin experimental iniciada por Wundt con la fundacin del primer laboratorio de psicologa experimental, y la divulgacin cientfica con la fundacin de la Revue Philosophique por parte de Ribot.

Finalmente Ingenieros explicita en este trabajo los criterios que definen la psicologa y que son los que han guiado la seleccin de los materiales expuestos. La psicologa parte de la observacin del hombre en todas sus actividades y por todos los mtodos que permitan analizar sus funciones psquicas. Ya constituida como ciencia, su estudio debe abarcar el conocimiento de los rganos que constituyen su base, los procesos ntimos de elaboracin y los resultados en los que se manifiesta. Desde la concepcin evolucionista y naturalista, debe estudiar la formacin natural de las funciones psquicas en su desarrollo filogentico (psicologa comparada), sociogentico (psicologa social) y ontogentico (psicologa individual), tanto en sus manifestaciones normales como en sus trastornos.

El eje de esta reconstruccin histrica, que ha sido la conformacin de una enseanza de la psicologa de acuerdo con los criterios de definicin de la psicologa vigente, desemboca en la indicacin de los contenidos de los dos cursos de psicologa que se desarrollan en la Facultad de Filosofa y Letras, y la alusin de la importancia de dos asignaturas que se desarrollan en la misma: la Biologa y la Historia de la Filosofa. Aparece la doble dimensin de la psicologa como ciencia natural y como disciplina filosfica, no resuelta definitivamente en este perodo.

Ingenieros construy esta historia con plena conciencia del fin prctico al que apuntaba. Todo curso universitario debiera comenzar con una resea de los trabajos que en el pas se han escrito sobre la materia; as tengo el placer de haberlo practicado, desde 1909, en esta misma ctedra. Ese es el mtodo ms propicio para educar el carcter de los jvenes [el subrayado es nuestro], ensendoles a imitar a los que trabajaron por la grandeza de la patria y a no confundirlos con los que vivieron en ella (1919:72). El efecto de campo configurado se entrelaz inseparablemente con la trama de las prcticas sociales que, desde fines del siglo XIX, se organizaban en torno de la consolidacin de la nacin y de la invencin discursiva de su identidad. Tambin en la construccin histrica se hicieron presentes las finalidades prcticas ltimas que guiaban el desarrollo de todo saber en este perodo.

* * *

Hemos visto que las categoras interpretativas que se utilizaron para seleccionar los datos significativos, como "hitos" del "progreso histrico", no slo se referan a experiencias sobre lo conseguido con respecto al conocimiento psicolgico. Actuaban tambin como conceptos creadores de experiencias, en el sentido de que contenan un potencial de pronstico, a la vez que que extiendan el horizonte de expectativa.

La tensin entre experiencia y expectativa [4]sobre los desarrollos de la psicologa, que compartan los autores de la poca, se tradujo en la elaboracin de una "norma" para analizar la constitucin de la psicologa en ese momento. En la produccin de una historia de la psicologa en la Argentina, el desarrollo "institucional" (en tanto accin poltica), que funda, organiza y permite la prolongacin temporal de nuevas tradiciones de produccin del saber, es el que se eligi para establecer una continuidad entre las diferentes producciones y a travs del cual se acercaron la experiencia y la expectativa. Dentro de este contexto, los conceptos que se presentaban como contrapuestos contenan un indicador temporal, que marcaba la distancia con el pasado y permita tomar conciencia del presente cargado de expectativas. Alejados de la psicologa metafsica del pasado, los nuevos modos de investigacin de la psicologa conduciran a la ciencia positiva del futuro. Al mismo tiempo, la distancia entre la antigua psicologa, puramente racionalista, especulativa, y las nuevas definiciones que incluan tanto lo logrado como las expectativas, era interpretada como "progreso".

Conceptos como saber positivo, psicologa experimental, experiencia y metafsica positiva, tuvieron durante su acuacin un contenido de experiencia mnimo o nulo, por lo menos no aquel al que se aspiraba al usar el concepto. El contenido de experiencia ausente o escasamente desarrollado, se completaba aqu con la referencia a autores extranjeros y a realizaciones en otros centros mundiales. No obstante, se comparta la idea de que la etapa inicial de los desarrollos de la psicologa en la Argentina coincida con una nueva etapa de la psicologa a nivel mundial, por consiguiente, tambin inicial. De esta manera, si bien el contenido referencial a la experiencia concreta buscaba completarse y autorizarse en las realizaciones extranjeras, estos conceptos apuntaban a definir la nueva etapa como una expectativa nueva hacia un futuro inmediato. Contribuan de esta manera a crear ciertas posibilidades de organizacin discursiva e institucional (vanse las siguientes clases, informes y conferencias: Rivarola 1898; Piero 1901a, 1901b, 1903, 1904a, 1904b, 1905).

Visto desde la historia ms amplia, en relacin con la experiencia poltica del pas, constituyen expresiones que respondan al desafo de una sociedad que cambiaba en muchos aspectos (econmica, poltica y socialmente). Desde una pretendida cientificidad, se autorizaban nuevos lemas para intervenir en la organizacin de las masas, dispersas en diversas nacionalidad y que no asuman todava como suyos los ideales de construccin de una nacin comn; para fundar una accin pedaggica, que respetase la evolucin "natural" de las capacidades intelectuales, fsicas y emocionales de los nios a la vez que los formase para ser ciudadanos identificados con los ideales de la nacin; para intervenir en la determinacin de las causas de la criminalidad y de las mejores formas de remediarla. El identidad disciplinar construida a travs de la historia de la misma, se entrelaz inseparablemente con la trama de las prcticas sociales que, desde fines del siglo XIX, se organizaron en torno de la consolidacin de la nacin y de la invencin discursiva de su identidad.

 

Biliografa citada:

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Notas:

[1] Trabajo presentado en el II Encuentro de Filosofa e Historia de la Ciencia del Cono Sur (AFHIC). Universidad Nacional de Quilmes. Bernal. Provincia de Buenos Aires. Argentina. 3 al 5 de mayo de 2000.

[2]Para un estudio ms amplio de la historiografa de la psicologa, aunque con criterios interpretativos diferentes a los usados en el presente trabajo, puede consultarse: Klappenbach, H. (2000), "Historia de la historiografa de la psicologa". En J.C. Ros y otros (comp.), Psiquiatra, Psicologa y Psicoanlisis, Buenos Aires, Polemos. Asimismo, puede consultarse el artculo de Vezzetti, H. (1996), "Los estudios histricos de la psicologa en la Argentina", Cuadernos Argentinos de Historia de la Psicologa, vol. 2 (1/2): 79-93, en el cual se analizan las dificultades de la investigacin histrica de la psicologa y la propuesta de estudios histricos que indaguen la constitucin de los objetos de la disciplina junto a la lgica de las instituciones y de las prcticas, as como las formas de recepcin cultural.

[3] Para un estudio de este perodo inaugural de la historia de la psicologa en la Argentina, puede consultarse Talak, A.M. (2000), Los primeros desarrollos acadmicos de la psicologa en la Argentina, 1896-1919. En J.C. Ros y otros (comp.), Psiquiatra, Psicologa y Psicoanlisis, Buenos Aires, Polemos.

[4]La idea de una tensin entre experiencia y expectativa ha sido tomado de Koselleck, R. (1993), El Futuro Pasado, Barcelona, Paids, pero esta vez aplicado a cmo se interpreta la historia de una disciplina.