Psicoanlisis y marxismo: 
Jacques Lacan o el inconsciente en los fundamentos de la filosofa de Oscar Masotta(*)
Hernn Scholten y Cynthia Acua [1]
 

 

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Al abordar un artculo como Jacques Lacan o el inconsciente en los fundamentos de la filosofa se vuelve hasta cierto punto necesario anteponer toda una serie de consideraciones. En efecto, se trata del primer artculo dedicado a la figura del psicoanalista francs escrito por quien ha pasado a la historia como el introductor de su obra en Argentina y es, para algunos (entre los que incluimos al propio Masotta de 1976), el que marca su pasaje del existencialismo al lacanismo. Otros han fechado este pasaje cinco aos atrs, ya sea en el ao 1960, inmediatamente despus de su crack mental ante la muerte de su padre, ya sea en el ao 1959 con su primera referencia al recelado Jacques Lacan en el artculo La fenomenologa de Sartre y un trabajo de Daniel Lagache[2].

Adoptar cualquiera de estas dos posiciones nos enfrenta a la dificultad de comprender tanto sus artculos de comienzos de la dcada del sesenta, dedicados al marxismo y a su relacin con el cristianismo y el catolicismo, como muchas de sus publicaciones y actividades del perodo 1965-1970 sus libros y cursos sobre pop-art, happenings y la historieta, su intervencin en la polmica entre Sebreli y Vern[3]. Si Masotta ya est lacanizado por qu dedicarse a estas temticas totalmente diversas al psicoanlisis, y hacerlo sin hacer casi referencias a Freud o Lacan?

Una lectura diferente de Jacques Lacan o el inconsciente en los fundamentos de la filosofa y que considere los problemas recin planteados slo es posible a partir de la referencia a los avatares de los campos intelectual y cultural de los aos sesenta y, principalmente, a la importancia que la discusin en torno al marxismo adquiere en ese momento, as como a la recepcin del estructuralismo francs.

Horacio Tarcus, en El corpus marxista[4] afirma: No podran comprenderse acabadamente la crtica literaria ni el ensayo filosfico y cultural de las dos dcadas que transcurren entre los dos golpes militare que derrocaron a sendos gobiernos peronistas (1955-1976), sin atender al auge que simultneamente conoci la cultura marxista en la Argentina (p. 465). Si hasta la dcada del cincuenta el marxismo era un fenmeno de elite, privativo de circuitos intelectuales o, a lo sumo, de los sectores ms intelectualizados de la militancia poltica de izquierdas, como afirma el mismo autor, este panorama se transforma a partir de los aos cincuenta: el marxismo pasa entonces a ser uno de los ejes de la modernizacin cultural de todo el perodo. Tarcus seala que en esos aos el abordaje de la obra de Marx y del discurso experimenta un pasaje de un mbito estrictamente poltico a un plano cultural ms amplio y, asimismo, el marxismo pasa a estar presente en la mayora de las polmicas del momento. El panorama posterior al derrocamiento de Pern por parte de la Revolucin Libertadora no debe dejar de tener su lugar entre las causas de esta transformacin.

A la luz de lo expuesto por Tarcus y para avanzar hacia el texto de 1965 nos dirigimos, en primera instancia, a los artculos inmediatamente anteriores que Masotta publica en 1960 (Destruccin y promocin del marxismo contemporneo) y en 1963 (Catolicismo, cristianismo, marxismo)[5].

En el primero se tratara, en principio, de una resea del recientemente aparecido Crtica de la razn dialctica de Jean-Paul Sartre[6]. Masotta se detiene ante todo en la introduccin del libro, titulada Cuestiones de mtodo, que ya haba sido publicada en la revista Les Temps Modernes en el ao 1957.

Junto con la consideracin de la evolucin sartreana en sus posiciones respecto de la Unin Sovitica y al Partido Comunista, Masotta se ocupa de la persistencia del antropomorfismo y del conciencialismo a lo largo de su obra. En Sartre, afirma Masotta, no se sale del individuo, pero al mismo tiempo destaca el pasaje desde el individuo sin importancia de La nusea, su novela de 1938, a el individuo es la historia de Crtica de la razn dialctica. Dedica entonces gran parte del artculo a destacar los resortes internos del pensamiento sartreano que ligan a ste ltimo con la filosofa de Marx que es, para Sartre, la filosofa de nuestro tiempo, la nica verdadera. Cules son estos resortes internos? Se trata de las concepciones sartreanas de intencionalidad o conciencia intencional, trascendencia, situacin y proyecto, esbozadas ya a principios de los aos cuarenta. Es a partir de estos conceptos que es posible concebir al existencialismo, que no sera una filosofa sino una ideologa[7], como una disciplina mediadora, que permitira rescatar lo individual y concreto y que podra aportarle vitalidad a un marxismo estancado por sus abstracciones e hiptesis a priori. Es importante destacar que Sartre ubica aqu al psicoanlisis dentro de estas disciplinas mediadoras. Ya volveremos sobre esto ms adelante.

En lo que se refiere a Catolicismo, cristianismo, marxismo, publicado en 1963, debemos destacar que se conecta directamente con el movimiento que durante esos aos acerca a ciertos sectores clericales al pensamiento de Marx. La polmica se entabla aqu con la figura del padre jesuita francs Calvez y con Conrado Eggers Lan[8], profesor universitario de Historia de la Filosofa Antigua que, como afirma Oscar Tern,encabezar en nuestro medio este proceso que ya se denominaba el dilogo entre catlicos y marxistas y que se dilataba desde otros focos de la cultura occidental.[9]

Cul es el punto de crtica masottiana hacia Eggers Lan? El que intente conciliar el amor cristiano con la lucha de clases, que intente conciliar una doctrina con una verdad de hecho de la historia[10]

Al igual que en el artculo de 1960, tambin aqu Masotta se apropia de ciertos desarrollos de la Crtica de la razn dialctica de Sartre. En efecto, calificar all al marxismo como la nica filosofa de nuestra poca [...] la nica verdadera, en tanto filosofa de la clase ascendente [...] la ms perfecta[11].

Asimismo, el abordaje del artculo de 1965 sobre Lacan requiere, junto con la consideracin de las publicaciones inmediatamente anteriores, la consideracin de las publicaciones contemporneas e inmediatamente posteriores. Nos limitaremos aqu a destacar ciertas cuestiones presentes tanto en Roberto Arlt, yo mismo, presentacin de su libro Sexo y traicin en Roberto Arlt, como en el Prlogo de Conciencia y estructura.

Respecto de Roberto Arlt, yo mismo nos interesa llamar la atencin sobre dos puntos: en primer lugar, la referencia masottiana a la posicin de los intelectuales frente al Partido Comunista. Afirma all Masotta,

La cuestin fundamental sigue en pie Debe o no un intelectual afiliarse al partido comunista?[12]

En segundo lugar, la referencia a la relectura de la filosofa marxista a partir de la teora de las estructuras.

...en estos aos he descubierto a Lvi-Strauss, a la lingstica estructural, a Jacques Lacan. Pienso que hay en estos autores una veta para plantear, en sus trminos profundos, el problema de la filosofa marxista.

Si, al nivel del saber ha habido un cierto naufragio de la fenomenologa, si Masotta ya no esta tan seguro sobre la utilidad de las posiciones filosficas, tericas, sartreanas, como lo estaba hace ocho aos y ha comprendido que el marxismo no es, en absoluto, una filosofa de la conciencia y excluye a la fenomenologa entonces,

La filosofa del marxismo debe ser reencontrada y precisada en las modernas doctrinas (o ciencias) de los lenguajes, de las estructuras y del inconsciente. En los modelos lingsticos y en el inconsciente de los freudianos.[13]

Sin embargo, Masotta expone su dificultad a la hora de responder a la pregunta conciencia o estructura? ya que si se opta por la estructura es preciso al mismo tiempo no rescindir de la conciencia (esto es del fundamento del acto moral y del compromiso histrico y poltico)

Veamos ahora el Prlogo, redactado en 1967, de su cuarto libro que, no casualmente, se titula Conciencia y estructura. Nos parece fundamental rescatar las afirmaciones de Masotta respecto de su evolucin tanto en el plano de lo intelectual como en el de sus posiciones ideolgicas.

Intenta all explicitar la lgica que atraviesa la diversidad inherente a los artculos reunidos en el libro: al ocuparse del arte pop, la historieta, los happenings, y podramos agregar el psicoanlisis, Masotta entiende permanecer fiel a los vacos, a las exigencias y a las necesidades de la teora marxista[14].. Insta entonces a una lectura acumulativa del conjunto de los trabajos a fin de que su posicin ideolgica se perciba ntidamente. Masotta es explcito en este sentido, su evolucin intelectual debe ser comprendida a partir de una constancia ideolgica, a partir de su adscripcin a una ideologa de corte marxista.

Luego de estas consideraciones dirijmonos hacia aquello que ubicamos en el centro de nuestra reflexin. Si lo que nos interesa es esbozar la modalidad de cruce entre psicoanlisis y marxismo presente en Jacques Lacan o el inconsciente en los fundamentos de la filosofa deberamos considerar el hecho de que el artculo es publicado por primera vez en el nmero nueve de la revista Pasado y presente.. En este sentido, no es un dato accesorio que se trate de una publicacin de un grupo de jvenes intelectuales afiliados al Partido Comunista que intentaron llevar cabo una renovacin desde adentro.. Por supuesto que esto no fue muy bien recibido por un Partido muy atento a las producciones de sus miembros, a las posibles desviaciones de la doctrina por parte de sus intelectuales, y del que estos jvenes son rpidamente expulsados. Por qu Masotta publica un artculo sobre Lacan en una revista de corte netamente marxista? Jos Aric, en una charla con Hugo Vezzetti, hizo referencia a la amistad que una a Masotta con algunos de los miembros de la redaccin de la revista. Si bien las amistades no son una cuestin que debe ser aqu despreciada, no debe llevar a descuidar otra cuestin que el propio Aric subraya en La cola del diablo.[15] Adscribe all a las particularidades del marxismo de corte gramsciano, sostenido por los miembros de la revista, la posibilidad de esta apertura hacia otras corrientes de pensamiento que era muy complicada en el mbito del Partido. Juan Carlos Torre, en una entrevista publicada en Pensar la Argentina, afirma que fue l quin le solicit a Masotta el artculo para publicarlo en la revista[16].

Pero quisiramos abordar ahora el artculo en s mismo formulando una serie de preguntas a partir del mismo ttulo: Jacques Lacan o el inconsciente en los fundamentos de la filosofa

En primer lugar, en los fundamentos de qu filosofa debemos ubicar el inconsciente?, en otras palabras, cul es el estatuto de la filosofa a la que Masotta hace referencia en el ttulo del artculo? Siguiendo lo afirmado a partir de los artculos de comienzos de la dcada, que toman como referencia los desarrollos sartreanos de Crtica de la razn dialctica, se podra decir que se refiere all al marxismo. Esta fue la posicin sostenida por uno de nosotros en un reciente trabajo de investigacin. Esto nos parece hoy no errneo sino un tanto excesivo aunque seguimos creyendo que es, en principio, una buena gua para abordar el artculo. Volveremos sobre esto ms adelante.

Otra gua, que complementa a la vez que precisa la primera, nos la puede proporcionar la respuesta a la pregunta por el estatuto del inconsciente que se encuentra en los fundamentos de la filosofa. En efecto, Masotta se esforzar a lo largo del artculo en precisar las caractersticas del inconsciente propuesto por Lacan. Para ello, lo ubicar en las polmicas que en Francia se desataron en relacin con las crticas politzerianas al psicoanlisis y a las posiciones de los fenomenlogos en general respecto del psicoanlisis freudiano; mostrar que este inconsciente no es una sustancia y remarcar sobre todo la afirmacin lacaniana acerca de que el inconsciente est estructurado como un lenguaje. Y el acento especial puesto sobre esta ltima afirmacin se debe a que solo a partir de esta manera de conceptuar el inconsciente se abre la posibilidad tanto de pensar el lugar de lo social y de la intersubjetividad como de construir un puente que lo ligue tanto al marxismo como al estructuralismo de Lvi-Strauss y a la lingstica.

En efecto, si bien esta ontologa sin cogito, esta filosofa del inconsciente y de las estructuras, que por momentos parece convertirse en un formalismo generalizado donde el hombre tiene menos contextura que los smbolos y donde los modelos pre-existen al individuo[17] que es el psicoanlisis lacaniano, pareciera reducir las problemticas a la historia individual y a descuidar lo relacionado con la sociedad, Masotta se encarga de resaltar aquello que en ella apunta ms all del individuo.

Inconsciente, Phallus, Edipo, deseo: es a partir del recorte de estos cuatro temas y sus relaciones recorte que demuestra su razn de ser cuando el final del artculo se acerca- que es posible pensar, al menos de derecho, la conexin de los 'modelos' del individuo con los 'modelos' de la sociedad[18].

Edipo y deseo se conectan con la prohibicin del incesto de la antropologa estructural y con la metfora y la metonimia de los lingistas. Inconsciente y Phallus se conectan con la lengua y el estilo de los lingistas as como con las estructuras de Lvi-Strauss. Es en estos trminos que Masotta establece los puentes entre estas disciplinas.

El inconsciente estructurado como un lenguaje de Lacan, los modelos de los lingistas y los etnlogos y la superestructura e infraestructura de los marxistas: son estos los trminos en juego a la hora de pensar la relacin entre estos discursos.

...el inconsciente de los psicoanalistas, estructurado como una retrica, y el inconsciente de los lingistas y de los etnlogos estructuralistas (que nada tiene que ver, por supuesto, con el inconsciente de Jung). Un inconsciente individual y un inconsciente social, o un cdigo social: he aqu los dos modelos que constituyen un doble contexto metodolgico que tendera a articularse y que cierra y abre a la vez la cuestin del pasaje, de la relacin o de la conexin entre psicoanlisis y marxismo[19]

En la nocin de estructura es donde Masotta ubica el fermento de la conexin entre psicoanlisis y marxismo. Los modelos estructurales, afirma, deben ser entendidos como conjunto reglado de mediaciones conceptuales que pueden permitir el pasaje de las infraestructuras a las superestructuras propuestas por el marxismo. Freud habra reconocido esas zonas de mediacin y sobre todo una de ellas, la lengua.

Esto nos reenva a lo desarrollado por Sartre en Crtica de la razn dialctica, que Masotta comenta en su Destruccin y promocin del marxismo contemporneo.. He mencionado este punto con anterioridad: Sartre engloba dentro de la categora de disciplinas mediadoras, junto al existencialismo y a la sociologa, al psicoanlisis. Estas le permitiran al marxismo, al absorberlas, rescatar aquello que el propio marxismo contemporneo disuelve lo subjetivo, lo particular, lo concreto- al esforzarse por incrustarlo en sus moldes tericos apriorsticos y abstractos.

Qu es lo que el psicoanlisis le puede ofrecer al marxismo segn Sartre? Se trata de una teora que permita establecer el modo en que lo individual y lo social se articulan, entender el proceso por el cual el sujeto se vuelve burgus proceso estrechamente relacionado con el contexto familiar, con la relacin entre el nio y sus padres.

Masotta no desconoca esas afirmaciones y se hace eco de ellas en el artculo de 1960, del cual extraigo un prrafo:

La esterilidad del marxismo contemporneo forma sistema [...] con el rechazo apriorstico de la elaboracin cuidadosa de las mediaciones que unen y diferencia a un individuo concreto de otro individuo en el interior del cuadro del condicionamiento socio-econmico. Se tratar entonces de restituirle, mediante la utilizacin de tcnicas interpretativas adecuadas, la posibilidad de dar cuenta de la emergencia asimilar de toda historia individual en la perspectiva dialctica de una relacin con la totalidad de la historia en curso. En primer lugar, entre esos instrumentos que el marxismo debe se halla el psicoanlisis.[20]

Debemos concluir de esto que Masotta se limita simplemente a reproducir la forma en que Sartre piensa la relacin entre psicoanlisis y marxismo? Creemos que ello sera tan errneo como buscar en este artculo a un Masotta ya totalmente lacanizado, es decir, dedicado al estudio exhaustivo y la difusin de las obras de Freud y de Lacan. Aquello que lo diferencia de la posicin sartreana es la manera de concebir los trminos a partir de los cuales pensar los aportes de las disciplinas auxiliares o mediadoras al marxismo: en el caso del psicoanlisis, es nada ms y nada menos que el inconsciente, tal y como lo conceptualiza Lacan, el que permite pensar en trminos de mediaciones entre lo individual y lo social a partir de la referencia al lenguaje. Es necesario advertir que ya aceptar introducir la referencia al inconsciente, que Sartre se ocupa en ms de una ocasin de rechazar, incorpora un elemento que nos lleva por un camino que se aleja del pensamiento sartreano.

As mismo, las postulaciones masottianas de este artculo no derivan en la constitucin de un freudomarxismo o de un marxofreudismo ni tampoco en la idea de que la teora freudiana deba ser absorbida por el marxismo o subordinarse a ste ltimo, sino ms bien a establecer un punto de articulacin entre estos discursos que a la vez que los une y/o complementa, mantiene su independencia uno de otro.

Si se abordan los artculos que se publican a partir de los aos sesenta, es posible observar como la figura de Sartre se va desplazando, en el terreno de las ideas, desde una posicin de pensamiento totalitario, de modelo para pensar la realidad en su totalidad, hacia un terreno mucho ms acotado y restringido, el de la literatura y la crtica literaria[21], acorde con el panorama de un campo intelectual que se va sufriendo una escisin que ira adquiriendo caractersticas polares: el de los intelectuales que se irn radicalizando con el transcurso de la dcada, acentuando su participacin directa en el mbito de la poltica, y aquellos que buscarn una identidad y una situacin algo ms estable en el marco de las diversas ramas y especializaciones de las ciencias humanas.

En este sentido, y aunque Masotta esboz diferentes maneras de comprender el lugar de este artculo en relacin con el resto de su obra, acordamos con lo expresado por Correas en La operacin Masotta.

Pero 1964 no es an el kairs para el encuentro de Masotta, Lacan y un grupo de seguidores fieles que buscarn y hallarn al 'Maestro' en Masotta; para esto debemos espera a 1969.[22]

En efecto, el texto se encuentra literalmente plagado de referencias que establecen cruces y relaciones entre el pensamiento de Lacan, el de la fenomenologa francesa, la antropologa, la lingstica, el estructuralismo[23]..

Fenomenologa, estructuralismo, marxismo, psicoanlisis, convergen en Lacan y esto al nivel ms inmanente de su obra y de su enseanza[24]

Cmo sustenta Masotta esta afirmacin? La totalidad del texto, el desarrollo del mismo puede pensarse como un movimiento en pos de fundamentar esta afirmacin tan categrica como el ttulo mismo del artculo. Y la preocupacin de base y que sirve como eje para este movimiento es la relacin entre psicoanlisis lacaniano y marxismo[25].

 

 

BIBLIOGRAFA

 

 

NOTAS

(*) Este artculo es una ampliacin de lo expuesto por los mismos autores en el marco del II Encuentro de Historia de la Psicologa, la Psiquiatra y el Psicoanlisis, que se realiz en Buenos Aires los das 7 y 8 de octubre de 2000.

[1] Docentes de la Ctedra I de Historia de la Psicologa, Facultad de Psicologa (U.B.A.). Participan en el Proyecto trianual UBACyT La Psicologa acadmica en Buenos Aires: de la fundacin acadmica a la fundacin profesional (1896-1966), dirigido por Hugo Vezzetti.

[2] Oscar Masotta: La fenomenologa de Sartre y un trabajo de Daniel Lagache en Centro, nmero 13, Buenos Aires, tercer trimestre de 1959. Incluido en Conciencia y estructura, Buenos Aires, Editorial Jorge lvarez, 1968.

[3] El abordaje de los artculos que conforman esta polmica (Muerte y transfiguracin del anlisis marxista de Eliseo Vern, La ciencia oficial contra el marxismo de Juan J. Sebreli) junto con la intervencin masottiana en esta polmica, Anotaciones para un psicoanlisis de Sebreli (en Conciencia y estructura, Buenos Aires, Jorge lvarez, 1968) resulta sumamente instructiva no solo de los avatares del estructuralismo en nuestro pas sino tambin respecto de la trayectoria intelectual de Masotta. En efecto, el psicoanlisis al que hace referencia el ttulo de Masotta se acerca ms al psicoanlisis existencial esbozado por Sartre en El Ser y la Nada que a un psicoanlisis freudiano o lacaniano.

[4] Publicado en No Jitrik (comp.): Historia crtica de la literatura argentina, tomo X La irrupcin de la crtica, Buenos Aires, Emec Editores, 1999

[5] Destruccin y promocin del marxismo contemporneo en Marcha, Montevideo, 21 y 28 de octubre de 1960. Cristianismo. Catolicismo. Marxismo en Discusin, nmero 2, mayo de 1963. Ambos estn incluidos en Conciencia y estructura.

[6] Jean-Paul Sartre: Crtica de la razn dialctica (1960), Buenos Aires, Ed. Losada, 2 Vol., 1963. A pesar de su tensionada relacin con el Partido Comunista Francs, Sartre fue uno de los interpretes de la obra de Marx que mayor peso tuvo sobre el campo intelectual argentino en las dcadas del cincuenta y del sesenta.

[7] Respecto de las particular conceptualizaciones sartreanas de la filosofa y de la ideologa en este texto, invitamos a la lectura de Cuestin de Mtodo en Crtica de la razn dialctica, Buenos Aires, Paids, 1963.

[8] La polmica surge a partir de las afirmaciones de Eggers Lan en un reportaje publicado en Correo de C.E.F.yL., nmero 2. Eggers Lan responder a la critica masottiana con su artculo En torno a la antinomia entre catolicismo y marxismo, publicado en el nmero 3 de la revista Discusin, junio de 1963.

[9] Oscar Tern: Nuestros aos sesenta, Buenos Aires, Puntosur, 1991, p. 108.

[10] Catolicismo, cristianismo, marxismo en Conciencia y estructura, Buenos Aires, Corregidor, 1990, p. 70.

[11] Op. Cit., p. 64.

[12] Roberto Arlt, yo mismo en Sexo y traicin en Roberto Arlt, Buenos Aires, CEAL, 1982, p. 97.

[13] Op. cit., p. 98.

[14] Prlogo en Conciencia y estructura (1968), Buenos Aires, Corregidor, 1990, p. 10. Es interesante destacar la posicin que el texto Jacques Lacan... adquiere en este texto y la que adquiere en su reedicin en Ensayos Lacanianos de 1976. En 1968 el texto sobre Lacan es una obra ms dentro de una compilacin de artculos, en 1976 inaugura un camino que rompe con la fenomenologa, entendida ahora como pre-freudiana. Masotta esboza aqu, entonces, diversas formas de comprender su trayectoria intelectual.

[15] Jos Aric: La cola del diablo, Buenos Aires, Puntosur, 1988.

[16] Hora, Roy y Trmboli, Javier: Pensar la Argentina, Buenos Aires, Ediciones El Cielo por Asalto, 1994.

[17] Jacques Lacan o el inconsciente en los fundamentos de la filosofa en Conciencia y estructura, p. 94.

[18] Op. cit., p. 90.

[19] Jacques Lacan o el inconsciente en los fundamentos de la filosofa en Pasado y presente, ao III, nmero 9, Crdoba, abril-septiembre1965, p.

[20] Destruccin y promocin del marxismo contemporneo en Conciencia y estructura, p. 55.

[21] Vanse las respuestas a las dos encuestas sobre crtica literaria publicadas en Conciencia y estructura

[22] Correas, Carlos: La operacin Masotta, Buenos Ares, 1991, p. 88

[23]La fenomenologa no es an pre-freudiana como si lo ser en 1971 o 1975 (Cfr.Anotacin para un psicoanlisis de Rodrigu en Cuadernos Sigmund Freud, nmero 1 y Presentacin ante L`Ecole Freudienne de Paris en Ensayos Lacanianos)

[24] Jacques Lacan o el inconsciente en los fundamentos de la filosofa en Pasado y presente, ao III, nmero 9, Crdoba, abril-septiembre1965, p. 15

[25] Si bien se pueden encontrar referencias al discurso marxista ya en las primeras obras publicadas por Masotta (por ejemplo los artculos que public en Clase Obrera, rgano de difusin de Movimiento Obrero Comunista, en 1955), las referencias o citas a textos de Marx son escasas. Como afirm Emilio De Ipola, en una entrevista realizada por uno de los autores, Masotta no era un marxlogo al mismo tiempo que caracterizaba al marxismo de Masotta como un un marxismo perteneciente al campo cultural, digamos, un marxismo crtico, abierto, no muy afecto a referirse mucho a los textos.