Los inicios de la terapia familiar en Argentina
Florencia A. Macchioli*


 

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En el siguiente trabajo nos proponemos plantear ciertos lineamientos que se configuraron durante la década del 60 acerca de un tema hasta ese momento prácticamente desconocido en Argentina: la terapia familiar. Nos detendremos en este período debido a que la mayoría de los trabajos y autores en Argentina comenzaron en esa década a publicar sus trabajos e investigaciones. Se tomará como principal fuente a la publicación "Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina" que fue aquella que mas difusión alcanzó en esta temática durante aquellos años. Vale aclarar que este es un trabajo preliminar de una investigación en curso.

Debido a la heterogeneidad teórica de este campo, la presentación pondrá el acento en tres líneas principales para tratar de plantear un esbozo del panorama de los 60. La primera se centrará en el principal precursor de la Terapia Familiar en Argentina: Enrique Pichon Rivière y los discípulos que han proseguido con su teorización. Una segunda línea estará representada por Isidoro Berenstein, quien sostuvo una posición mas cercana al psicoanálisis, y por último Carlos Sluzki, junto a Eliseo Veron, introduciendo la teoría de la comunicación y los desarrollos norteamericanos sobre Terapia Familiar, no difundidos hasta ese momento en Argentina. Otro precursor de gran importancia, seguidor de Pichon Rivière, ha sido José Bleger. Este autor no será desarrollado en el presente trabajo ya que no posee ningún artículo publicado en Acta durante la década mencionada, pero ha publicado en 1966 un capítulo sobre "Grupo Familiar y Psicohigiene" en Psicohigiene y Psicología Institucional sobre este tema.

El campo psicológico hasta la década del 60 en relación a la psicoterapia familiar estaba planteado desde la psicoterapia de niños y el trabajo con los padres. Las dos líneas hasta ese momento en Argentina eran las de Arminda Aberastuy, a través del psicoanálisis de niños kleiniano, y la de Thelma Reca, en psiquiatría infantil con una tendencia pedagógica (sobre el tema se han analogado estas posiciones con las sostenidas por Melanie Klein y Anna Freud, respectivamente). A fines de los50 comenzó a incorporarse la psicoterapia de grupos y de su mano el grupo primario: la familia. Este hecho posibilitó la entrada de la psicoterapia familiar como otra alternativa de tratamiento para las enfermedades mentales.

Vale aclarar que, a lo largo de los 60, un hito fundamental ha sido el Coloquio Acta 1965 "Familia y enfermedad mental", donde se congregaron las figuras mas importantes de Argentina hasta el momento en Terapia Familiar. Concurrieron Berenstein, Bleger, Veron, Sluzki y Vidal, entre otras figuras y se intercambiaron opiniones con Nathan Ackerman (Nueva York) y Janet Beavin (Palo Alto, California). No fue abierto al público.

Comenzaremos, entonces, por Enrique Pichón Rivière hallando aquí a la figura precursora por excelencia de la Terapia Familiar en Argentina. Dejando de lado que el primer artículo sobre el tema en Acta corresponde a él, cabe mencionar que no ha dejado muchos trabajos escritos sobre el tema, pero a través de los apuntes de clase recopilados por Fernando Taragano clases dictadas en 1957-, y publicados bajo el título "Teoría del vínculo", se puede comprender con mayor claridad cual es la concepción teórica de este autor. Pichon, a pesar de tomar teorías preexistentes, lograba incluirlas dentro de una lógica totalmente novedosa y coherente. Podemos encontrar así desde el psicoanálisis y una recepción de Klein bastante particular, hasta la teoría de campo de Kurt Lewin, los roles tomados de la Psicología Social norteamericana desarrollados por George Mead, el concepto de Gestalt y la teoría de la comunicación, entre algunas de las líneas mas importantes. Logra entrelazar en una teoría, de este modo, la concepción kleiniana y norteamericana. Esto solo nos da un cierto panorama de la diversidad de fuentes tomadas por Pichon.

Al respecto Taragano comenta "Se aproxima al hombre concibiéndolo de una sola dimensión, la humana; pero al mismo tiempo concibe la persona como una totalidad integrada por tres dimensiones: la mente, el cuerpo y el mundo exterior, que integra dialécticamente.". De esta manera Pichon concibe al individuo como una "resultante dinámico-mecanicista por el interjuego establecido entre el sujeto y los objetos internos y externos, en una predominante relación de interacción dialéctica (...) Esto le permite desarrollar una psiquiatría centrada en el estudio de las relaciones interpersonales que denomina Psiquiatría del Vínculo, psiquiatría dinámica que construye con los postulados del psicoanálisis.". Al analizar el vínculo patológico que el sujeto establece con el otro logra establecer qué perturba a la estructuración de la personalidad y cómo rectificarlo. Este hecho abre una dimensión completamente nueva en relación a los abordajes anteriores. Ya no toma al individuo aislado sino al individuo en grupo, especialmente el grupo familiar, donde encuentra "el conjunto de fuerzas que actúan en el medio familiar del cuál emerge la enfermedad mental". De este modo, logrando comprender cuáles son los vínculos que el enfermo establece con cada miembro del grupo familiar, se obtendrá la descripción de su cuadro clínico interno. Por lo tanto a través del estudio de la familia a nivel psicosocial, sociodinámico e institucional se logra "un cuadro completo de estructura mental y de los motivos o causas que presionaron sobre el paciente y provocaron la ruptura de un equilibrio que hasta ese momento se mantenía mas o menos estable.". La psicosis dentro de esta concepción aparecería como un emergente original como consecuencia de la ruptura del equilibrio familiar y la persona enferma asumiría funciones de liderazgo por ser el miembro mas enfermo. Todo se organizaría entonces en una Gestalt en la que se incluyen el paciente y su familia, siendo la enfermedad un emergente de esas totalidad.

El campo psicológico para Pichon es "el campo de interacciones entre en individuo y el medio. Por eso podemos expresar que el objeto mismo de la psicología es el campo de la interacción". De esta manera también fue el primer autor en incluir el problema de la comunicación en función al vínculo con el otro, y por esta vía resolver las dificultades en las relaciones interpersonales en estos pacientes. De este modo podría trabajarse a través de los "patterns" de conducta que se establecen en un vínculo determinado. Esta temática será retomada en investigaciones posteriores por Carlos Sluzki.

Pichon en 1960 escribe el único artículo de Acta sobre la temática de terapia familiar. Nos dice: "La emergencia de una neurosis o psicosis en el ámbito de un grupo familiar significa que un miembro de este grupo asume un rol nuevo y se transforma en el portavoz o depositario de la ansiedad del grupo (...). El enfermo es alienado por su grupo inmediato". De este modo el mismo grupo estereotipado será el "instrumento de la acción correctora", usando la técnica de los grupos operativos. El pronóstico de la enfermedad está en relación directa con la receptividad o no del grupo, transformando un círculo vicioso en "un círculo beneficioso", que produzca situaciones de cambio y que transforme al grupo familiar en una estructura funcional.

Solo encontramos este artículo de Pichon Rivière, pero vemos el desarrollo de este pensamiento en varios de sus seguidores. Así encontramos referencias de Pichon en artículos de Szpilka, Berenstein, Taragano, Emilce Dio, Hugo Bleichmar y Sluzki, entre otros. A continuación tomaremos, a efectos de resaltar las líneas teóricas principales dentro de la década del 60, tres autores como los mas representativos y originales de aquel momento: Fernando Taragano, Isidoro Berenstein y Carlos Sluzki.

Comenzaremos con los artículos de Taragano, uno de los continuadores de las ideas de Pichon. Su primer artículo es de 1963, y es el primero que busca aclarar cierta tendencia que aparece en los artículos anteriores acerca de la Terapia Familiar, donde se toma a la familia como unidad, correspondiendo por lo tanto la enfermedad a toda familia, no al miembro enfermo. Aquí es como si la problemática se centrara en el eje opuesto: primero el enfermo era el sujeto, ahora lo es toda la familia. Taragano en el par de artículos que publica busca aclarar fuertemente este punto dándole un giro original a lo que se sostenía hasta ese momento. Esta de acuerdo en el planteo de Pichon, pero cree que el rol de portavoz del enfermo y la segregación de su grupo familiar solo es el aspecto manifiesto del problema. De hecho se corre el riesgo de que bajo esta concepción se culpabilice a la familia como la responsable de la enfermedad de un miembro, y que la razón de que el miembro no cure sea porque la familia no quiere o no ayude a este fin. Taragano sostiene "el enfermo mental debe ser considerado como el emergente de la enfermedad de su grupo familiar, pero no propiamente del grupo externo y real, sino de un grupo familiar interno, el que siempre es mas enfermo, frustrante y agresivo con el paciente que el externo y real". La finalidad terapéutica sería construir un buen grupo familiar interno con los que el paciente cree vínculos mas gratificantes y menos persecutorios. Esto le permitiría establecer mejores relaciones con su grupo familiar externo. En un segundo artículo, escrito un año mas tarde, retoma al primero para acentuar la crítica a la concepción del enfermo como emergente de la enfermedad mental de su grupo familiar externo. Su objetivo es mostrar cómo se trabaja con el grupo familiar externo para modificar al grupo familiar interno enfermo. Siguiendo los conceptos básicos de Pichon Rivière, se trabajaría con el propósito de transformar la estereotipia familiar en un grupo móvil con una comunicación en espiral dialéctica. "La tarea del grupo está centralizada en la curación del enfermo y secundariamente en el grupo mismo". Así la finalidad terapéutica sería mejorar la comunicación entre los miembros para evitar la ambigüedad y los malentendidos que ésta última conlleva, y hacer que el grupo se integre de un modo operativo y funcional.

La segunda línea que encontramos en los artículos publicados en estos años tiene como protagonista a Isidoro Berenstein. En sus trabajos se centra principalmente en la temática de pareja, de hecho su primer artículo es "La pareja conyugal". Los siguientes se vuelcan a la terapia familiar para luego volver a retomar el vínculo de pareja. Su concepción de la familia se basa en que "el trastorno emocional de un miembro es parte de la perturbación emocional del grupo familiar, por ende, para tratar el trastorno es necesario trabajar con la familia como totalidad". A pesar de su aclaración en este trabajo acerca de no tomar a la familia o pareja como unidad tal como aparece en la comunidad estadounidense, debido a que éste correspondería al "residuo del enfoque atomista de la medicina", en sus posteriores artículos tomará la concepción de pareja y familia como unidad. A pesar de haber participado en grupos operativos coordinados por Pichon y de incluir temas como los vínculos, roles y nivel de comunicación, se centra predominantemente en la teoría psicoanalítica. Principalmente toma los aportes de Klein, Bion y Liberman sobre identificación proyectiva. Según Berenstein: "El haber hecho hincapié en las vicisitudes de la relación madre-hijo, aunque correcto me parece incompleto (...) Pienso que esta actitud se debe a la dificultad inconsciente del observador de enfrentarse con el objeto total, apelando el mismo mecanismo de defensa que usa el niño, la disociación (...) De ahí que los estudios sobre relaciones familiares hayan tomado a la madre aisladamente, o la relación madre-hijo, etc".A través de los mecanismos de proyección-introyección el niño constituiría ciertos vínculos y roles (cada rol se daría por par, encontrando tres tipos: rol de complementariedad, de intercambiabilidad o de movilidad). Si no ocurren las características "normales" de rol se llega a la estereotipia. El miedo y la ansiedad que surge en una pareja no podrían ser asimilados en la estereotipia, pero a partir de la patología pueden lograr una nueva configuración móvil, aunque mas regresiva. Esta patología estaría centrada en malentendidos y comunicaciones distorsionadas que el terapeuta buscará restablecer a partir del tratamiento. Las dificultades y fantasías en los terapeutas que se presentaron para comenzar con la terapia familiar durante las primeras investigaciones, según refiere Berenstein, se debieron a tres razones: salir del consultorio para meterse en la comunidad, que traería aparejado la inseguridad de trabajar fuera del lugar conocido; entrar en la casa-familia del paciente donde uno no sabe como será recibido, además de que uno va sin que lo hayan llamado; y cómo salir de la casa del enfermo. Hacia 1968 comienza a incluir otra concepción de familia proveniente de norteamérica, planteada por Jackson y Virginia Satir, donde se sostiene que la familia se conforma por "padres e hijos y otras personas que son parte de la familia social inmediata", esto incluiría familia política, vecinos significativos, etc. De todos modos en este artículo se centra en las características del encuadre que constituye la mejor condición para desarrollar la tarea, y describe "La tarea tiene por objeto el análisis de los conflictos, de las resistencias para resolver aquella, psicodinamismos subyacentes (incoscientes), etc.". Por lo tanto, vemos que el núcleo del tratamiento se centra en las mismas problemáticas intrapsíquicas, que ahora pertenecen al grupo familiar como unidad.

Tomaremos, por último, otra de las líneas decisivas para los posteriores desarrollos en Terapia Familiar liderada por Carlos Sluzki. En esta época se encontraba en el servicio de Psicopatología del Lanús, a cargo de Mauricio Goldenberg. Sluzki produjo dos grandes aportes en esta temática. Uno de ellos ha sido una investigación llevada a cabo en Argentina con Eliseo Veron, entre otros investigadores, sobre tipos de comunicación y esquizofrenia que consta de tres artículos en Acta, el primero de 1963, el último de 1969.

El segundo aporte fue la amplia difusión a partir de 1966, junto a Hugo Bleichmar, de los autores y teorías norteamericanas, principalmente de Gregory Bateson y Paul Watzlawick. Generan de este modo dos espacios en Acta: uno de "Notas" en donde se publican tres metálogos de Bateson traducidos por Sluzky, y un segundo espacio llamado "Enciclopedia", donde se explican términos como "Doble vínculo" y "Homeostasis familiar". Se traducen y publican a la vez conferencias internacionales y nacionales, tales como la dictada en el Lanús por Watzlawick en 1969.

Adentrándonos en la investigación que se llevó a cabo, vale aclarar que ha sido, luego del primer trabajo publicado, subsidiada por Foundations Found for Research in Psychiatry, a través de la O.M.S. y que Sluzki desde 1965 es miembro del Mental Research Institute de Palo Alto, Estados Unidos. El primero de estos trabajos se titula "Estructuras de conducta y sistemas de comunicación social" y muestra el panorama poblacional de los pacientes mentales, con características predominantes en áreas de densa población, generalmente rodeando zonas céntricas comerciales, bajo nivel económico, alto índice de delincuencia, elevada movilidad y baja participación social. "esta distribución es particularmente clara para la esquizofrenia". De este modo se observa que "los trastornos mentales no se distribuyen al azar entre los diferentes niveles de la estratificación social. La tendencia mas clara es la mayor frecuencia total de psicosis en los estratos mas bajos y la mayor frecuencia total de psiconeurosis en los estratos mas elevados". Estos datos se enmarcan en el objetivo de la investigación que es tratar de investigar al grupo familiar como posible agente etiológico de la enfermedad mental. Estos autores sostienen que el enfermo mental solo cumple una función dentro del grupo familiar, y que una modificación de las pautas de conducta de este miembro afectará el equilibrio del grupo familiar. Esto mas tarde tomará el nombre de "homeostasis familiar". Aquí ya se nombra, a través de investigaciones de Bateson, que la situación de comunicación como condición necesaria para la aparición de síntomas esquizofrénicos es un modo particular de transmisión de mensajes que se define por la relación de incongruencia entre mensajes y metamensajes, junto con una prohibición de poner de manifiesto dicha incongruencia. La respuesta a esta situación (la situación es la de "doble vínculo") es la del trastorno esquizofrénico. Cabe aclarar que dar respuesta al trastorno esquizofrénico fue la problemática que dio comienzo al desarrollo de la Terapia Familiar originada en Estados Unidos. El segundo artículo de esta trilogía se centra en el doble vínculo a través de las transacciones descalificadoras. Se desarrollan aquí las características específicas del doble vínculo, se plantean sus variedades (evasión, escamoteo, literalización, especificación, descalificación por status, etc.), también cuatro tipos de respuestas al mensaje descalificador (comentario, retirada, aceptación y contra-descalificación) y el efecto que cada una produce. Se llega a la conclusión en este segundo trabajo que la descalificación es una maniobra común a comunicaciones patológicas y "normales". Las descalificaciones no tiene poder patogénico de por sí, pero "sí se encuentra con regularidad, en familias con hijo esquizofrénico, la presencia de descalificaciones seguidas por secuencias especiales que tienden a consolidar el doble vínculo y que, por lo tanto, refuerzan estos modos peculiares de interacción. En este proceso, que implica todo un estilo de relación con el mundo (...) puede residir una explicación comunicacional en la patogenia de la esquizofrenia" . En el último trabajo de esta trilogía se centran en la relación de simetría y complamentariedad en la esquizofrenia. Sluzki ya había publicado un trabajo sobre este tema con Janet Beavin (Miembro del MRI, Palo Alto) en Acta en 1965, y lo retoma nuevamente en el 69 con Veron. Plantean la necesidad de una investigación seria sobre el tema del efecto patogénico atribuido a ciertas pautas de interacción familiar, porque hasta el momento (1969), no se ha llevado ninguna a cabo (incluyendo a Estados Unidos). Se describe en este trabajo una muestra de tríadas padre-madre-hijo esquizofrenico, y se hace un testeo con una muestra padre-madre-hijo normal, permitiendo diferenciar las pautas interaccionales que dan resultados congruentes con la psicopatología. Vale aclarar que el segundo y tercer trabajo recibieron el Premio Acta 1966 y 1969 respectivamente.

En función de poder comparar el tipo de trabajos publicados en Acta con el contexto de aquellos años tomaremos a otra de las publicaciones representativas en Argentina durante los 60. Para este fin, recorreremos brevemente, como segundo referente a la Revista de Psicoanálisis, publicada por la A.P.A.. Cabe aclarar que sólo la abordaremos para contrastar lo anteriormente desarrollado a fin de mostrar las diferencias halladas en este tema en dos importantes publicaciones del mismo período.

Como primer punto vale aclarar que no se observa, ni antes ni durante los 60, ningún trabajo que lleve por título o referencia a la Terapia Familiar en la Revista de Psicoanálisis. Por ende este recorte será un cierto forzamiento de la temática en función a su contextualización. Respecto a "familia" aparece la de Arminda Aberastury como línea principal, tal como fue descripto al inicio del trabajo, desde el psicoanálisis de niños y la relación con los padres. Su primer artículo sobre el tema aparece en 1946 y encontramos trabajos hasta 1965 sobre esta temática. No se observa a la familia como tal, sino el análisis intrapsíquico de las fantasías del niño, y en segundo plano la incidencia de los padres sobre el análisis.

Un segundo punto a tomar en cuenta han sido los desarrollos de David Liberman acerca de la teoría de la comunicación. Nos interesa contrastarlo con lo anteriormente desarrollado, ya que se inspira en los mismos autores tomados por Sluzki, pero inserta el tema en un plano específicamente psicoanalítico. El primero de esta serie de artículos es de 1961, y plantea aplicar los conceptos de la teoría de la comunicación al psicoanálisis. Toma para este fin a Jürgen Ruesch, - autor norteamericano que escribió un par de títulos junto a Gregory Bateson quien desarrolló una clasificación psicopatológica basada en el modo de recepción y transmisión de la información en una relación bipersonal. Liberman retomará los tipos que este autor ha planteado pero los profundiza con los postulados psicoanalíticos básicos de orientación kleiniana, ausentes en la obra de Ruesch, tales como la fantasía inconsciente, las relaciones objetales y las ansiedades básicas. El principal planteo que retomará en artículos posteriores Liberman es el siguiente "La principal falla de que adolece el psicoanálisis consiste en que aún no se ha logrado un grado mínimo de común acuerdo entre los psicoanalistas acerca de la manera en que deben ser explicados los hechos y las teorías. Si se tomase en cuenta lo que he expuesto (...) se eliminarían muchas dificultades de comunicación entre los investigadores psicoanalíticos y se solucionarían falsas contradicciones entre escuelas psicoanalíticas, que son la herencia de la época primitiva del psicoanálisis." Termina apuntando "Cabe señalar la importancia de las sesiones psicoanalíticas como objeto de indagación, con la finalidad de reformular la teoría general y especial de las neurosis en términos que se acerquen mas a la realidad concreta. (...) Para esta finalidad es indispensable la aplicación del enfoque "interdisciplinario" y es con ese fin que se consideran los conceptos de la teoría de la comunicación, que permite la mejor sistematización de los hechos y las teorías en psicoanálisis". Posteriormente escribe un trabajo en donde a partir del término "Entropía" desarrolla qué significa este término para el psicoanálisis (el concepto estaría relacionado al instinto de muerte) y el significado para la teoría de la comunicación y la teoría de la información (semejante a incertidumbre). Retoma términos de estas teorías y las aplica al proceso psicoanalítico, haciendo hincapié en las perturbaciones de la comunicación. Plantea como conclusión poder establecer conceptos teóricos distintos, donde se incluirían aspectos de la teoría de la neurosis y de la técnica, "centrándose en dos series complementarias interactuantes durante la sesión: el paciente y el terapeuta". Vemos, por lo tanto, que el planteo de Liberman se centra predominantemente en la relación terapéutica y en la comunicación como elemento diagnóstico dentro de la terapia individual, a diferencia de Sluzki que tomas estos aportes en relación a la Terapia Familiar.

 

A modo de conclusión...

Nos propusimos en este trabajo, simplemente, trazar un esbozo de la situación de la Terapia Familiar tomando solo una fuente principal (Acta) y apoyándonos en una secundaria a modo de referencia (Revista de Psicoanálisis). Este panorama solo nos muestra una pequeña porción del estado e inicio de esta línea terapéutica que luego irá conformándose a partir de diversos nombres, instituciones, grado de importancia, autores y teorías hasta la actualidad. Vale remarcar, que si algo de interesante posee el recorte que hemos hecho, es que esta diversidad ya se observa desde los inicios en su recepción en Argentina durante los 60.

 

 

Bibliografía General

 

 

Notas:

1. FENDRIK, S.: "Desventuras del psicoanálisis", Buenos Aires, Ariel, 1993.
2. PICHON RIVIERE, E.: " Teoría del vínculo", Buenos Aires, Nueva Visión, 1985; pág. 10.
3. Op. Cit.
4. Op. Cit.; pág. 12.
5. Op. Cit.; pág. 25.
6. Op. Cit.; pág. 61.
7. PICHON RIVIÉRE, E.: "Empleo de Tofranil en psicoterapia individual y grupal", Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, Vol. 6, Nº 2, 1960 - pág. 250.
8. TARAGANO, F: "El enfermo mental como emergente de la enfermedad de su grupo familiar interno", Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, Vol. 9, Nº 3, 1963 - pág. 233.
9. TARAGANO, F. : "Grupo operativo del hombre en edad provecta enfermo con su grupo familiar", Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, Vol. 10, Nº 1, 1964 - pág. 49.
10. BERENSTEIN, I.: "La pareja conyugal", Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, Vol. 8, Nº 2, 1962.
11. BERENSTEIN, I.: "Psicoterapia asistencial de la familia. Un sociograma familiar", Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, Vol. 9, Nº 1, 1963 - pág. 45.
12. Op. Cit - pág. 39.
13. Op. Cit - pág. 105.
14. BERENSTEIN, I. "El grupo familiar. Proceso psicoterapéutico y encuadre", Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, Vol. 14, Nº 3, 1968 - pág. 239..
15. Op. Cit. - pág. 250.
16. VERON, E.; KORNBLIT, A.; MALFE, R.; SLUZKY, C.: "Estructuras de conducta y sistemas de comunicación social", Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, Vol. 9, Nº 4, 1963 - pag.297.
17. Op. Cit. - pág. 298.
18. SLUZKI, C.; BEAVIN, J.; TARNAPOLSKY, A.; VERON, E. "Transacciones descalificadoras: investigación sobre el doble vínculo", Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, Vol. 12, Nº 4, 1966 . pág. 341..
19. RUESCH, J.: "Disturbed Communication", New York, Norton, 1957.
20. LIBERMAN, D.: "Una nota acerca de la aplicación de la teoría de la comunicación a la comprensión y explicación de la situación analítica", Revista de la Asociación Psicoanalítica Argentina, Vol. 18, Nº4, 1961 - pág. 342, 343.
21. LIBERMAN, D.: "Entropía e información en el proceso terapéutico - Comentarios de W. Baranger, N. De Bisi, M. Langer y E. Rodrigué", Revista de la Asociación Psicoanalítica Argentina, Vol. 24, Nº1, 1967 - pág. 57.

* Trabajo presentado en las "VIII Jornadas de Investigación", 30 y 31 de Agosto de 2001, Universidad de Buenos Aires.
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